Archivo de 16 Diciembre 2009

Hoy la Municipalidad de Miraflores hará entrega del terreno comprometido para el Museo de la Memoria, iniciativa que, luego de idas y venidas, detractores y defensores, va tomando forma.  Y por ello, creo que es una ocasión para poder aclarar dudas, malos entendidos y campañas de desprestigio que se han hecho sobre esta iniciativa y sobre su antecedente inmediato, la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Por ello, a modo de preguntas y respuestas, tocaré los temas más álgidos. Para ello, me he basado en el Informe Final de la CVR, en la entrevista que Salomón Lerner Febres dio al programa Cuarto Poder hace algunos meses y en otra entrevista que dio Mario Vargas Llosa a El Comercio este domingo.

1. ¿LA CVR Y SUS DEFENSORES LE HACEN EL JUEGO A SENDERO LUMINOSO?

Falso. La Comisión de la Verdad y Reconciliación condenó de manera clara a Sendero Luminoso, de acuerdo a los estándares éticos y jurídicos que guiaron su mandato y a la rigurosidad que le exigía la labor de reconstrucción de la historia de la violencia. Muestra de ello es el primer párrafo del Tomo II del Informe Final, que resume la caracterización que la CVR hizo de SL:

El Partido Comunista del Perú conocido como Sendero Luminoso (PCP-SL) es una organización subversiva y terrorista que en mayo de 1980 desencadenó una guerra contra el Estado y la sociedad peruanos. A lo largo de ese conflicto, el más violento de la historia de la República, el PCP-SL cometió crímenes de extrema gravedad que configuran delitos de lesa humanidad y se constituyó en el principal culpable del alto número de víctimas producido. La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) ha constatado que el PCP-SL fue responsable del 54% de las muertes y desapariciones que le fueron reportadas durante su investigación y, sobre la base de los cálculos realizados, estima que la cifra total de víctimas fatales ocasionadas por dicha organización asciende a 31, 331 personas

Asimismo, la CVR señaló que la causa inmediata y fundamental que desencadenó el conflicto armado interno fue la decisión de Sendero Luminoso de iniciar su denominada “lucha armada” contra el Estado peruano y contra la voluntad de la mayoría de peruanos y peruanas que habían decidido vivir en paz y democracia. Además, se condenó de manera expresa la ideología fundamentalista de Sendero Luminoso, su potencial genocida – expresado en sus proclamas, así como en sus acciones contra la etnia asháninka -, sus acciones tendientes a inducir una respuesta desproporcionada de parte del Estado, el aprovechamiento de las falencias del sistema educativo proporcionado por el Estado para propagar sus ideas. Se establece que la dirección central de Sendero Luminoso - y en particular su jefe, Abimael Guzmán - tiene responsabilidad directa por dar inicio a la violencia en contra de la voluntad de la mayoría de la población, por su estrategia sanguinaria, por sus prácticas violentas en contra de la población civil con un alto costo de vidas y por la comisión de crímenes de lesa humanidad.

Debe precisarse, además, que la reconciliación planteada por la CVR no implica amnistía u olvido para los crímenes cometidos por los miembros del Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso (PCP-SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), pues la reconciliación se funda en la justicia, lo que implica que los militantes de ambos grupos paguen por los crímenes cometidos.

2. ¿LA CVR Y EL MUSEO DE LA MEMORIA SON INSTRUMENTOS CONTRA LAS FUERZAS ARMADAS?

Esta premisa también es falsa. Para comenzar, la CVR reconoce que, frente a la amenaza que suponían el accionar de Sendero Luminoso y el MRTA contra la democracia y los derechos de sus ciudadanos, el Estado tenía derecho a utilizar a sus Fuerzas Armadas y Policiales y declarar estados de emergencia, instituciones consideradas por la Constitución como garantías de protección frente a situaciones de grave riesgo. Sin embargo, la Comisión critica y deplora que los gobiernos que decidieron utilizar estos instrumentos e instituciones no tomaran las previsiones para impedir las violaciones de los derechos fundamentales de la población, los cuales se encontraban vigentes incluso en estados de emergencia.

Por si fuera poco, la CVR señala que las Fuerzas Policiales y las Fuerzas Armadas tenían el deber de enfrentar a los grupos subversivos que desafiaban el orden constitucional y vulneraban los derechos fundamentales de los ciudadanos. Asimismo, reconoce la sacrificada labor que militares y policías tuvieron durante los años de violencia, rindiendo homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas y Policiales que murieron o quedaron discapacitados en cumplimiento de su deber.

Como bien lo señala Salomón Lerner Febres, presidente de la CVR, en el Prólogo del Informe Final, era deber del Estado y sus agentes defender a la población con las armas de la ley. El orden a defender era aquel que aseguraba el derecho a la vida y la dignidad de todos, hecho que no fue entendido por todos los responsables de conducir y ejecutar las acciones de defensa del Estado. Por ello, la CVR encontró, en el transcurso de sus investigaciones y de acuerdo a las normas internacionales sobre derechos humanos que, en ciertos lugares y periodos de tiempo, las Fuerzas Armadas cometieron violaciones sistemáticas y/o generalizadas contra los derechos humanos y, además, existen fundamentos para señalar la comisión de delitos de lesa humanidad por parte de algunos miembros de las instituciones castrenses.

En la mencionada entrevista con Cuarto Poder, Lerner precisó algunas de esas situaciones: Huanta en 1984, el Cuartel Los Cabitos entre 1983 y 1985, el Destacamento Colina. Por tanto, no se achaca a todos quienes participaron en la lucha contra la subversión responsabilidad por estos hechos.

Esta dolorosa tarea no fue emprendida con el ánimo de perjudicar a las Fuerzas Armadas. Por el contrario, el espíritu de trabajo de la CVR implicó el relato y caracterización de las violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas del orden, con el fin de evitar que se comentan acciones que no contribuyan a mejorar su accionar práctico frente a cualquier forma de subversión o terrorismo y a respetar la democracia y el Estado de Derecho. Entre los hallazgos encontrados sobre dichas vulneraciones, no solo se encuentra el incumplimiento de deberes jurídicos y morales que los agentes del Estado debían tener como guía en su accionar, sino también la poca relevancia práctica que tuvieron en la derrota de las organizaciones subversivas, toda vez que se postergó la ruptura entre Sendero Luminoso y los sectores más pobres del campesinado y no evitó la expansión de las acciones armadas a otras zonas del país.

3. ¿LA CVR SOBREESTIMO LA CIFRA DE VICTIMAS?

Se trata de otra premisa falsa. La Comisión estimó que la cifra más probable de víctimas fatales de la violencia fue de 69,280 personas, las cuales superan el número de pérdidas humanas de todas las guerras externas e internas sufridas por nuestro país durante toda su vida independiente. Inmediatamente, muchas voces expresaron su extrañeza o protesta, pues la cifra de víctimas manejada por la opinión pública hasta la salida del Informe Final fluctuaba entre 25,000 y 30,000 víctimas.

La cifra de 30,000 víctimas manejada comúnmente por la opinión pública fue producto del cálculo realizado por la Comisión Especial del Senado para la Pacificación, en 1988, basado sólo en las noticias periodísticas aparecidas sobre acciones terroristas o violaciones a los derechos humanos, el cual fue actualizado año tras año. Por tanto, esta cifra debía completarse.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que, como producto de la pobreza y de la violencia más de 2 millones de peruanos se encuentran indocumentados, sea porque nunca fueron inscritos en el registro civil correspondiente, no obtuvieron el respectivo documento de identidad o los registros fueron destruidos por la acción de Sendero Luminoso. Tomando en cuenta que buena parte de las víctimas provinieron del sector más pobre y marginado de nuestra sociedad, era necesario tener un nuevo cálculo de muertos y desaparecidos durante los años de violencia.

Para realizar el nuevo cálculo, se tomaron en cuenta bases de datos recogidas por tres fuentes principales: la Defensoría del Pueblo, las organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos humanos y la propia Comisión de la Verdad y Reconciliación. Compatibilizando los datos que se obtuvieron de estas tres fuentes, se aplicó el método estadístico denominado Estimación de Múltiples Sistemas, que fuera utilizado para calcular el número de víctimas en los conflictos internos vividos en Guatemala (1954 – 1996) y Kosovo (1999).

El método de Estimación de Múltiples Sistemas consiste en analizar las relaciones entre los reportes de los mismos eventos que se superponen luego de varios proyectos de recolección de información, los cuales, en este caso, fueron las bases de datos de la CVR, de los organismos de defensa de los derechos humanos y de la Defensoría del Pueblo.

Más detalles sobre este tema, se pueden ver en la página FAQ Estadísticas CVR.

4. ¿LA CVR TUVO UN SESGO DE IZQUIERDA?

La composición de la CVR fue bastante plural. En efecto, tres ex parlamentarios de Izquierda Unida participaron en la Comisión, pero fueron llamados a la misma por sus calidades personales y profesionales. El resto de integrantes de la Comisión pertenecían a diversos sectores sociales y profesionales. La heterogeneidad del grupo de comisionados garantizaba un trabajo imparcial y que, además, podría nutrirse de diversos puntos de vista, sean personales o profesionales. El resultado está plasmado en el Informe Final.

Prueba de que las investigaciones de la CVR se desarrollaron con total independencia de criterio y sin contar con sesgos ideológicos es la sección dedicada a analizar la actuación de los partidos de izquierda durante los años del conflicto armado interno. Además de expresar su reconocimiento a las víctimas y autoridades pertenecientes a los partidos que conformaron la alianza Izquierda Unida, se hacen críticas importantes a su accionar. Para la Comisión, muchos de los partidos miembros de IU hicieron un deslinde ideológico insuficiente o tardío frente a las acciones de Sendero Luminoso y del MRTA, lo que los colocó en una situación difícil para luchar contra la ideología violenta de ambas agrupaciones. Asimismo, las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos se concentraron en los actos cometidos por agentes del Estado y no en las ocasionadas por los grupos subversivos. Además, algunos sectores de la izquierda entendieron su participación en el Parlamento y en las Municipalidades como un mero instrumento destinado a demostrar las limitaciones de las instituciones democráticas, sin intentar fortalecerlas.

Puede mencionarse, además, como muestra de la independencia con la que la CVR hizo su trabajo las investigaciones sobre el caso Uchuraccay, en las que murieron 8 periodistas. En lo que se refiere a los hechos, la Comisión coincidió con las conclusiones a las que llegó el grupo de trabajo que investigó el tema en 1983, presidido por Mario Vargas Llosa: las muertes de los periodistas fueron a manos de los comuneros, quienes consideraban que los hombres de prensa eran integrantes o simpatizantes de Sendero Luminoso, no constatándose la presencia de miembros de las fuerzas del orden durante las horas que ocurrieron estos luctuosos hechos. Esta conclusión no coincide con la versión de los familiares de las víctimas y de un sector de la izquierda de la época, quienes sostenían que fueron miembros de las Fuerzas Armadas quienes asesinaron a los periodistas. Asimismo, la investigación rescata del olvido la persecución y crímenes de lesa humanidad a los que se vieron sometidos los comuneros de Uchuraccay por parte de Sendero Luminoso, durante los meses posteriores a la masacre. Y al mismo tiempo, se señala que la interpretación antropológica y sociológica que la comisión Vargas Llosa dio a estos hechos no era precisa para explicar lo ocurrido.

5. ¿POR QUE UN MUSEO DE LA MEMORIA CUANDO AUN NO ACABA EL CONFLICTO EN EL VRAE?

Para comenzar, los miembros de la Comisión de Alto Nivel han precisado que la palabra “museo” no es la más adecuada para precisar lo que tendremos en Miraflores. El término “espacio de memoria”, que no solo comprende a la muestra fotográfica Yuyanapaq, sino otros elementos, como un centro de investigación y espacios de discusión, es más exacto para definir los alcances del proyecto.

En cuanto a lo segundo, Vargas Llosa se lo expresó así a El Comercio:

¿La creación del museo de la memoria (MM) no es un poco apresurada? Se señala como argumento que aún hay terrorismo en nuestro país.
Me temo que si esperáramos que termine totalmente la violencia nos moriríamos antes de viejos. La violencia está ahí, no la vamos a erradicar de la noche a la mañana. La razón de ser del MM es apresurar el cese de la violencia gracias a una presión de la sociedad civil, de la opinión pública peruana, de una conciencia nacional de que hay que acabar con la violencia política y social si queremos realmente despegar y ser un país moderno donde funcione la ley y haya justicia. Es una de las razones para construir el MM. No se trata de una institución arqueológica para resguardar la memoria de un pasado. Es algo más complejo, más actual, más rico. A partir de la experiencia trágica del terrorismo de los años 80 se busca construir una defensa intelectual, política, moral contra la violencia, que tiene una larguísima tradición en el Perú.

¿El museo de la memoria la va a detener, va a amainar lo que pasa en el VRAE, por ejemplo?
Creo que va a contribuir. Si funciona como queremos, de manera objetiva, no sesgada, imparcial y con una voluntad creativa, puede contribuir muchísimo a que las nuevas generaciones cobren conciencia de que la violencia política es la fuente de los peores estragos para el país.

Esperemos que varias de las dudas puedan quedar aclaradas al respecto.

MAS SOBRE EL TEMA:

La República: Yuyanapaq: para recordar

Mario Vargas Llosa: Es falso que Museo de la Memoria atente contra las FFAA

Augusto Alvarez Rodrich: Un museo contra viento y marea

Fernando Carvallo: Primera Sala del Museo de la Memoria estaría lista a mediados de 2011

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