Archivo de 18 Abril 2009

Este fin de semana se viene celebrando la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, en la que están reunidos la mayor parte de mandatarios de la región, incluyendo a Barack Obama, el presidente de Estados Unidos.

Si bien la agenda formal de la cumbre está centrada en como enfrentar la crisis económica global desde una región que va a tener restringido su crecimiento económico - de hecho, en el Perú esta fue la noticia del día de ayer -, lo cierto es que dos temas ha dominado finalmente la atención de la prensa y de los mandatarios.

El primero es como va a enfrentar Obama su relación con la región. De lo visto hasta el momento durante su gestión, el presidente norteamericano no tendrá a América Latina como conjunto como prioridad, pero sí va a tener presentes dos tópicos, por lo menos durante esta etapa: el apoyo en la lucha contra el narcotráfico que viene emprendiendo México, problema que se ha convertido en la más grave amenaza a su seguridad interna y externa y en el que, astutamente Felipe Calderón, también ha incorporado el tema migratorio. El segundo es el cambio de política hacia Cuba, que es el otro tema importante de la Cumbre, de modo extraoficial.

Esta semana Estados Unidos levantó una serie de restricciones para el envío de remesas y viajes de los cubano - americanos a La Habana. Como respuesta, desde Caracas, donde se celebraba una cumbre paralela, Raúl Castro ha señalado que está dispuesto a hablar con Washington de temas otrora tabú en la isla: derechos humanos, presos políticos y libertad de expresión. Pero, confirmando ánimos petarderos, ayer Daniel Ortega se despachó un discurso en contra de la OEA, secundando a Hugo Chávez, quien no quiere firmar la declaración de la cumbre justamente por el hecho de que dicha organización excluyó a Cuba de su seno en 1962. Tal vez ello anima a algunos analistas a señalar que Lula da Silva podría ser un mejor facilitador del diálogo Washington - La Habana antes que el tirano de Caracas.

Pero la realidad latinoamericana es más compleja que estos dos casos. Solo basta hacer un pequeño repaso por la región para que nos demos cuenta de algunos retos pendientes:

- Brasil: ¿Cuál va a ser el rol que tendrá en la región? Si bien Lula es el presidente más popular de la región y ha ganado peso internacional importante, lo cierto es que frente a América Latina, la actitud de la diplomacia brasileña ha sido más cauta. Y ello no variaría mucho, a pesar del relevo presidencial del próximo año.

- El Salvador: El hecho de que Mauricio Funes, un moderado dentro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional -  la otrora guerrilla - sea el nuevo presidente, abre una serie de preguntas sobre la relación con Estados Unidos y, también, sobre como administrar la herencia  del conflicto armado interno.

- Colombia: ¿Y después de Uribe, que viene? Es la pregunta que todos se hacen en el país del norte. La pregunta no solo hace referencia a las políticas de seguridad o a la Ley de Justicia y Paz que ha permitido la desmovilización de los paramilitares, sino también por investigaciones pendientes sobre corrupción y la llamada “para - política”.

Pero quizás el gran reto esté en consolidar los procesos de integración regional. De ello sabemos bien los peruanos en las últimas semanas, debido a las disputas que hemos tenido en el seno de la Comunidad Andina con Ecuador, a partir que dicho país decidiera aplicar salvaguardas a varios de sus productos y, a la par, eliminar las preferencias arancelarias de la CAN frente a terceros. La CAN le ha dicho a Ecuador que puede aplicar las salvaguardas, pero no eliminar las preferencias arancelarias. Y, a pesar que el Secretario General es ecuatoriano, el Ministro de Relaciones Exteriores del vecino del norte pensaba en sacar a su país de la Comunidad. Hoy, Rafael Correa ha intentado poner paños frios al asunto, pero, la verdad, es que todo este lío ha puesto en mala posición a este proceso de integración, dado que su base actual es la consolidación de un mercado común andino al cual, sin duda, este tipo de medidas le pone una gran zancadilla.

Como vemos, un panorama regional complejo, en el que la cumbre parece ser un escenario para ir contemporizando ánimos que andaban caldeados y, esperemos, mejoren las relaciones internacionales entre los países de esta parte del mundo. Aunque claro, todo indica que seguiremos viendo algunos fuegos artificiales en el ambiente.

MAS SOBRE EL TEMA

Alan García: No venimos en actitud de reclamos o pedidos a Estados Unidos

Barack Obama: Habrá una nueva relación con América Latina

Ramiro Escobar: Buscando América

Virginia Rosas: El embargo y el futuro de La Habana

Comments 5 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.