Américo Zambrano se ha convertido en uno de los periodistas de investigación más respetados del país. Este año ha ganado dos premios por investigar al clan Sánchez Paredes, sindicado como uno de los más grandes grupos vinculados al narcotráfico en el Perú. Y también intervino en el destape que conjuntamente hicieron Caretas y el IDL sobre Javier Ríos Castillo, el electo magistrado del TC que estaba almorzando con Agustín Mantilla y otros personajes poco santos.

Pues bien, revisando la web del Instituto Prensa y Sociedad me topo con la siguiente alerta:

Del 9 al 14 de setiembre de 2008, el periodista Américo Zambrano, de la revista Caretas, recibió amenazas de muerte al teléfono de su trabajo y a su celular. Zambrano aseguró que, por la voz, las intimidaciones las ha hecho el mismo sujeto, que además le advirtió que lo están siguiendo. El hecho ocurrió en Lima.El periodista no descarta que las amenazas provengan de sectores vinculados al Ejército tras informar, el 11 de setiembre último, sobre una serie de denuncias e intrigas que enfrentarían al Comandante General del Ejército del Perú, Edwin Donayre, con miembros de su propia cúpula.

Cabe indicar que la noche del 11 de setiembre, el periodista se percató que habían dejado veneno para canes en la puerta del edificio donde vive. Su perro agoniza víctima del bocado. Lo sospechoso es que él es el único inquilino que tiene mascota en ese edificio.

 

La semana pasada, Zambrano publicó un reportaje que narró las movidas del General Edwin Donayre en el Ejército. Todo comenzó con un comunicado falso contra el Director General de Educación y Doctrina del Ejército. Luis Alberto Sánchez Chávez, de quien se dijo era separado del cargo por supuestamente haber mantenido relaciones sexuales dentro de instalaciones militares. Independientemente de lo absurdo de dicha norma castrense, lo cierto es que Sánchez Chávez sigue en su puesto y no está siendo investigado por dicha causa.  Pero los sucesos previos al comunicado falso son más que interesantes:

El pasado lunes 18 de agosto, Sánchez fue convocado a la oficina de Donayre, en el piso seis del Pentagonito.

Lo esperaban Donayre y el comandante general de la Región Militar Sur, Francisco Contreras Rivas. Ambos conforman el Consejo de Investigación de Oficiales Generales (CIOG), que indaga sobre supuestas irregularidades cometidas en un proceso de adjudicación para vender arena de un campo de entrenamiento propiedad del Ejército en la Quebrada de Hueso, km 46 de la Panamericana Sur. Sánchez autorizó dicha venta.

En la reunión, según un testigo presencial, Donayre exigió a Sánchez que “dé un paso al costado como gesto de desprendimiento y por el bienestar del Ejército”. “¿Qué se me imputa?”, inquirió sorprendido el jefe de la Digedoce. “Falta de control”, respondió Donayre.

Sánchez alegó que este no era motivo suficiente para su retiro de la institución, pero Donayre lo interrumpió. “Queremos que pidas tu cambio. Si no aceptas, ya encontraremos un mecanismo”, le advirtió.

Al día siguiente, el 19 de agosto, el ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz, recibió al general Sánchez en su despacho de la avenida Arequipa. Le informó que había recibido una llamada de Donayre pidiéndole que lo coloque como asesor en el despacho ministerial. El divisionario se opuso, pero Flores lo tranquilizó diciéndole que estudiaría su caso.

El viernes 23, Sánchez acudió a la oficina de Donayre y le dijo que no renunciaría. Éste le contestó: “Te dimos una oportunidad. Tú decidiste”.

Una semana después, el jefe de la Digedoce se quejó entre su personal de que era víctima de un seguimiento, aparentemente por personal del Ejército. Poco después recibió fotos suyas trucadas para retratar falsas situaciones comprometedoras y correos electrónicos anónimos. Del falso comunicado se enteró porque una copia del correo electrónico fue enviada, un día antes de su publicación, a su amigo, el general Guibovich. (Otto Guibovich, General del Ejército, es el rival de Donayre dentro de la institución, nota de DTP).

El incidente se produce en un momento crucial: ad portas del examen de ascensos, proceso que será supervisado por Sánchez, y cuando se rumorea que éste es candidato firme al puesto de Inspector del Ejército. (Inspector del Ejército: número 3 de la institución y encargado de estudiar los casos de corrupción en dicho instituto armado, nota de DTP)

Pero además de los celos militares, otras cosas raras parecen estar pasando en la Comandancia General del Ejército. Hoy informa La República:

No dijeron toda la verdad. El 29 de junio de este año, después de que el empresario Juan Herbías Robles reveló que el ex director del Hospital Militar general EP Samuel Gamero Ramírez pretendió cobrarle una coima, el comandante general del Ejército, Edwin Donayre Gotzch, se comunicó de inmediato por teléfono con el programa “Cuarto Poder” y anunció drásticas medidas. “No permitiré que ningún uniformado manche su uniforme (sic)”, dijo. Para empezar, Donayre, en vivo y en directo, anunció la destitución del general EP Samuel Gamero, señalado por Herbías como supuesto extorsionador. También advirtió que caería hasta el último oficial comprometido en el hecho, en alusión al general EP Otto Guibovich Arteaga, mencionado por Juan Herbías como presunto encubridor de Gamero.

(…)

No se dijo en esa oportunidad, sin embargo, que Donayre y Herbías eran compadres. El denunciante era amigo del jefe de la institución a la que este denunciaba.

Medio año antes de que saliera por la televisión el empresario Juan Herbías Robles el 20 de diciembre de 2007 inauguró en San Juan de Miraflores un impresionante “Complejo Hospitalario Virgen de las Mercedes”, con equipos de última generación e instalaciones de tres pisos. Estuvieron presentes en la apertura del local comercial el cómico Tulio Loza, y en el papel de padrino el comandante general del Ejército, Edwin Donayre Gotzch. Como consta en las publicaciones locales de San Juan de Miraflores, Donayre cortó la respectiva cinta y reventó la botella de champán. Edwin Donayre no vestía de civil para asistir a la reunión de índole personal sino el uniforme de comandante general del Ejército.

La nota de Ángel Paez termina diciendo:

El verdadero objetivo de la denuncia de Juan Herbías es el actual jefe de Estado Mayor del Comando Conjunto, general EP Otto Guibovich Arteaga, quien se perfila como sustituto del general Edwin Donayre en la Comandancia General del Ejército.

No es la primera vez que Donayre intenta deshacerse de oficiales incómodos. En abril, recogiendo informaciones de La República y Caretas, en este blog informamos sobre las movidas de Donayre para que este oficial y el entonces Inspector General del Ejército Francisco Vargas Vaca salieran de su entorno. Vargas Vaca era quien investigaba a Donayre por el escándalo de compra de gasolina en el Ejército que sacó del cargo a su predecesor, el general César Reinoso. Por cierto, Donayre ha hecho todo lo posible. para no acudir a las citaciones fiscales por este caso.

Desde el Tercer Piso no mantiene vínculo alguno con los generales aludidos, pero al editor de este blog le parece bastante extraño el empeño de un general, que tiene el respaldo claro del Presidente de la República y de los medios más cercanos al montesinismo, para deshacerse de oficiales incómodos a su controvertida gestión.

Seguiremos informando.

MAS SOBRE EL TEMA:

Utero.tv: Amenazan a periodista y envenenan a su perro

10 Respuestas a “EL PERIODISTA AMENAZADO Y EL COMANDANTE GENERAL DEL EJERCITO”
  1. ocram dice:

    no entiendo el deslinde de tu párrafo final…

  2. jgodoymejia dice:

    Ocram: Simple, no va a faltar alguno que diga que estoy abogando por alguno de los generales a los que Donayre quiere largar. Por eso el disclaimer. Que quede clarito que aca lo que importa es como el militar preferido de Alan García hace lo que le da la gana con el Ejército, más allá de los nombres.

  3. Angel dice:

    Los altos mandos del Ejercito Peruano enfrascados en la lucha por el poder. Razones y pretextos se juntan. Mientras tanto los empleados civiles desarrollan su justa lucha, temporalmente suspendida, por el reconocimiento de sus derechos; el personal militar de grados “menores” igualmente luchan por un sueldo y pensiones dignas. Se suele afirmar que éstos temas no son competencia del Comandante General sino del Ministro de Defensa. Sin embargo aquel puede emitir opiniones políticas, contraviniendo un mandato constitucional, pero no puede tratar el tema con el Presidente de la República, a nivel del Comando Conjunto y, si se quiere, previa “venia” del Ministro de Defensa. De paso un comentario: el Embajador Allan Wagner como Ministro de Defensa se interesó realmente por éstos álgidos problemas del personal militar y civil de nuestras Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. En más de un Foro (IDEELE, Universidad Católica) expresó su preocupación (tambien) por el personal subalterno y civil de las FF.AA y PNP. El actual Ministro de Defensa, en cambio “capturado” por su deseo de convertirse en “presidenciable” ante los ojos de las corrientes más conservadoras del país ¡cuanto ganarían los sectores que aspiran a la construcción de una sociedad y estado democráticos si se ocuparan de este tipo de temas!

  4. Javier dice:

    Y esa es la institución que se cree tutelar de la sociedad peruana.

  5. Carlitos dice:

    Como se se puede ver, el ejercito sigue en manos de gente sin escrupulos y sin honor, se necesita un reorganizacion total del ejercito. Esta tarea debe ser encabezada tambien por la gente mas prestigiosa de la institucion de la cual debe haber muy pocos y Flores Araoz debe irse inmediatamente.

  6. justa dice:

    Donayre es el mas corrupto de todos. El con alejandro guerrero planearon una emboscada contra el general guibovich. Claro por que el general guibovich no es igual que ellos y querian que un corrupto como Donayre suba al cargo, para seguir robando.
    Debieron dar de baja a Donayre de inmediato por antichileno, felizmente se va.

  7. juan dice:

    si supieran cuantos ladrones generales hay en el peru que deben de darle de baja para que suban nuevas generaciones porque denunciar la corrupcion en el peru es un saludo ala bandera

  8. gcg dice:

    03 de setiembre del 2009

    Señor Presidente de la Republica,
    Señor Ministro de Defensa,
    Señor Presidente del Comando Conjunto de las FF.AA
    Señor Comandante General del Ejército:

    Tenia 7 meses de gestación, cuando el Jueves 13 de Agosto de 1998, a las 17:27pm. Una llamada de la delegación del Alto Huallaga, me comunicaba que mi esposo había sido asesinado por elementos terroristas en una emboscada.
    Desde entonces ha pasado 11 años, en los cuales me vi obligada a asumir en silencio el dolor de la perdida del ser amado, mientras me preparaba a recibir al hijo esperado que nunca llegaría a conocer a su padre. En todo este tiempo, ninguna ONG defensora de los derechos humanos, demostro interes alguno en tan difíciles momentos.

    El tiempo ha transcurrido y al parecer es tiempo suficiente como para haber logrado cicatrizar viejas heridas y sin embargo, cuando escuchamos las noticias donde se narran enfrentamientos entre militares y terroristas, la mente como una vertiginosa maquina empieza a pasar la película de terror que vivimos todos los peruanos y cuando encendemos la televisión y vemos a los responsables políticos dar declaraciones sobre lo sucedido actualmente y adornar el discurso con frases subliminales:- “murieron como héroes -”.
    A estas alturas resulta ofensivo escucharlo; porque sabemos bien que esta frase de discurso es usada por los políticos para tratar de justificar haber expuesto aun grupo de militares a una situación extrema en condiciones disminuidas logísticamente, con un elevadísimo riesgo de muerte. Y se dice además, que si hay pérdidas militares es porque se está avanzando. El problema es que hasta ahora, las bajas son de un solo lado, de las fuerzas del orden. El Ejército instaló un general en el VRAE para dirigir las operaciones, en diciembre de 2006. Ya han pasado casi tres años y medio, tiempo suficiente para esperar resultados. En suma, todo parece indicar que abunda la incompetencia y la irresponsabilidad.
    Como hija de policía que vio partir a su padre en 1983 a la ZZ.EE, en plena época del terror, cuando apenas era una niña. Como viuda del Tte. Inf. W. Arrascue Sánchez, asesinado por delincuentes terroristas. Como madre de un niño de 11 años, que se quedo huérfano como victima del accionar del terrorismo. Como ciudadana con identidad nacional, que siente amor profundo por su patria, me siento con la suficiente autoridad moral para exigir con todo respeto a las autoridades responsables, hagan un análisis con sentido autocrítico para concluir en una voluntad de rectificación para que la historia no se repita. Porque solo basta con volver la vista atrás y recordar los cientos de miles de victimas del terrorismo y pensar que tantas perdidas no deberían haber sido en vano. ¿Acaso no hemos aprendió la lección? No se pueden seguir permitiendo errores de cálculo. Es necesario asumir con absoluta conciencia verdaderas responsabilidades desde sus escritorios, porque es fácil enviar a la muerte a un grupo de personas, como también es fácil matar, lo difícil es llevar ese peso sobre la espalda. No se vuelve de la guerra como héroe, son los otros los que intentan ver “héroes”.
    Señores, no es un consuelo escuchar decir que murieron como héroes. Es muy doloroso darnos cuenta que sus limitados recursos logísticos para enfrentar a los enemigos, desde ya la desventaja los hicieron morir salvajemente. Y es en estas circunstancias que debemos recordar el significado de “victoria pírrica”, y para estos nos remontamos a la antigua Grecia y encontramos al Rey Pirro combatiendo a muerte contra los romanos y obteniendo una vez mas la Victoria, sin embargo, el ejército de Pirro sufrió muchas bajas. Esto era grave, su ejército estaba tan mermado que cuando los romanos se retiraron optó por no perseguirlos. Y cuando alguien le felicitó por la victoria dijo “Otra victoria como ésta y volveré a Epiro sin un solo hombre”. Desde entonces esta expresión se usa para referirse a una victoria a un coste que no compensa y donde muchas veces gana más el “vencido” que el vencedor. Entonces, la pregunta es habra valido la pena tanto derramamiento de sangre, en la lucha para derrotar el terrorismo, como para darnos el lujo en la actualidad de cruzarnos de brazo, desviar la vista y conformarnos con que un puñado de hombres de uniforme, terminen de solucionar un problema de estado que va mas alla del valor de poner el pecho y recibir balas sin la debida garantia que avale dichas acciones militares desde todo punto de vista, dentro de un marco de proteccion de los derechos humanos?

    En aquel entonces sucedió algo parecido: patrullas – emboscadas – muertos – heridos. El resultado, un golpe bajo a las fuerzas del orden, derramamiento de sangre, dolor, rabia e impotencia, en fin…Para el estado, un numero menos en el total de la población. Para el instituto armado, la baja de un heroe en su lucha por la pacificación, que como unico reconocimiento seria grabar su nombre y apellido, en el gelido gran bloque de mármol de un cenotafio que en vez de recordarnos que este pais en la decada de los 80 y 90 llego a ser un pais de viudas y huérfanos victimas del terrorismo; sirve mas como parte de la decoración en pleno corazon del pentagonito. Para ustedes, señores de las diferentes clases políticas, solo fueron perdidas de un soldado más. Para nosotros es la perdida del esposo, del hijo, del padre, del hermano, del amigo.
    Razón por la cual, con mucho respeto me dirijo hoy Uds. como autoridades competentes. Hoy me tomo la libertad de hablar en nombre de los padres y madres de ayer y hoy que lloran por el hijo perdido en accion de armas. Hablo en nombre de las miles de viudas y huerfanos dolientes de ayer y hoy, para pedir al gobierno reconsiderar una rectificación inmediata en la estrategia usada en la zona del VRAE y la que solo ha servido hasta hoy para incrementar la larga lista de los caídos en acción de armas.

    Como familiares de militares, somos concientes de la mística en la formación de hombres que visten el uniforme. No se trata de recordarnos ser dignos del ejemplo de quienes lucharon y ya no están, porque no ignoramos el valor que poseen los que luchan hoy. Porque así de claro, conciente, sin elixires que empañan, sabemos que son sus acciones y sus ideas. No tenemos dudas que los que hoy se enfrentan nuevamente al enemigo, son hombres de gran valor. Y sabemos bien que estos sucesos, son parte de la historia de la lucha por pacificar el pais. Pero la historia verdadera, sin maquillajes, es completa tambien cuando se señala a los responsables politicos que por omision dejan que la suerte de estos valerosos hombres de uniforme ya este hechada, y que el encuentro con la muerte sea una cuestion de tiempo mas que de oportunidad.

    No es posible que solo quienes hemos sido tocados por el dolor que deja la muerte, nos preocupe las condiciones de lucha en las que se encuentran en el VRAE. Los peruanos hemos vivido la misma historia, no es posible haber perdido la memoria y habernos olvidado de los años de terror.
    Creo que no tener las consideraciones en algo tan basico como es el derecho a la vida, revuelve las entrañas de cualquier persona, por ello manifiesto mi profunda consternación por los militares fallecidos recientemente. Me siento muy conmovida escuchar el lema “mi vida, por tu vida”, y surgen muchos sentimientos encontrados en mi condicion de viuda, porque conozco de cerca el dolor de los deudos de militares y ningun lamento posterior a los hechos puede llenar ese inmenso vacio y curar esa profunda herida.

    En nombre de todos los familiares de los caidos en accion de armas, queremos manifestar que reconocemos la entrega y la lealtad de las tropas que prestan servicio a lo largo y ancho de la geografía del VRAE. Los mismos que se encuentran, día y noche, defendiendo la soberanía nacional, el bienestar de la población civil y combatiendo, sin descanso, a los grupos terroristas pese a los avatares propios de esta guerra.
    Anhelamos la paz, la misma por la que muchos hombres uniformados lucharon y luchan hasta hoy. En memoria de los caidos de ayer y hoy, les debemos la obligación de recuperarla y conservarla. No queremos que la historia se repita.
    No queremos que se siga pagando el injusto precio de perder la vida. No queremos ver más padres, madres, hijos, viudas y hermanos, llorar por sus seres queridos perdidos y sobre todo no queremos sentir que esas perdidas fueron en vano.

    Uds. Y nosotros. Unamos nuestras fuerzas. Si nosotros les entregamos a nuestros hijos, esposos, padres, hermanos, que con coraje igual que ayer, hoy luchan por un mismo objetivo que es recuperar la paz y mantenerla; les corresponde a Uds. Otorgar la garantía de que en el teatro de dichas operaciones militares, las condiciones de esa lucha sea digna y con el respeto de los derechos humanos, por eso sugerimos que aquellos planes de operaciones que se lleven a cabo deberán forzosamente ser manejados bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo concerniente a ello es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido. La vida misma.
    Y esos hombres de honor, también tienen derecho de regresar con vida al lado de los suyos.

    ATTE.
    Angélica Casara Vda. De Arrascue

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