Archivo de 29 Noviembre 2007

El año pasado, justo por esta misma época, este blogger se hacía la pregunta sobre si los empresarios habían comenzado a entender que sus negocios no se podían sostener si es que no se tenía en consideración el entorno social y político en el que se vive en el Perú.

La pregunta era pertinente, pues, luego del susto que supuso la votación de Ollanta Humala en las últimas elecciones presidenciales, la tradicional Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) trató por primera vez de modo sistemático el tema de la inclusión en el Perú.

Este año, con el énfasis sobre Todo lo que nos falta para ser un país justo y próspero, los muchachos de IPAE nos vuelven a plantear el tema de las tareas pendientes para hacer que los dos Perús que vivimos entre la ciudadanía y la ausencia de derechos, entre la integración al mercado y la desigualdad y la pobreza, puedan ser un solo país que, en medio de su diversidad, pueda procurar el bienestar de todos los peruanos.

El debate, sin duda, ya no estará marcado por el miedo a Ollanta Humala, sino por un clima en el que se viene debatiendo el modelo de modernidad que quiere el Perú. La visión presentada por el Presidente de la República en sus dos recientes artículos de opinión ha sido confrontada desde diversas aristas y sectores y, por las reacciones, es bastante nítido que buena parte del público que asistirá a Trujillo en estos días comparte dicha misma visión de “El Perro del Hortelano”. El problema, como lo hemos mencionado ayer, es que dicha cosmovisión económica y social peca de excluyente, antes que de inclusiva.

Me pregunto, con justa razón, si es que los ejecutivos asistentes a la reunión pondrán atención a Augusto Alvarez Rodrich o Rosa María Palacios cuando muevan el tema de la inclusión y las reformas institucionales o si preferirán el aplauso fácil a Jorge del Castillo esta tarde cuando haga su exposición. Mi escepticismo se trasluce cuando escucho a una persona como José Chlimper decir que irá con su arma a reabrir el puerto del Callao, dado que existe una huelga de estibadores en estos días, mientras que el aparentemente radical líder del sindicato tiende la rama de la negociación. Cosas que pasan en el Perú y que parecen darle la razón a quien dijo que, a pesar de sus simpatías incomprensibles por dictaduras como las de Cuba y Venezuela, la dirigencia sindical peruana parece tener mayor ciudadanía democrática que buena parte de los gremios empresariales.

O sin ir a ejemplos tan radicales como el antes mencionado, creo que los empresarios podrían preguntarse si, más allá del aporte minero dado a inicios de este gobierno, cuanto han hecho por tratar de entender un país en el que las distancias no se deben sólo a la falta de infraestructura e inversión en carreteras, sino a una clamorosa ausencia del Estado y a la desconfianza frente a prácticas del pasado que, en algunos casos, se siguen repitiendo. Y claro, desde mi particular punto de vista, sigue pendiente una autocrítica empresarial sobre su papel tan servil durante el fujimorato, frente al cual prefirieron la prebenda antes que la democracia, demostrando que, antes que liberales, seguíamos ante los mercantilistas que Hernando de Soto denunciaba en El Otro Sendero.

Estas razones motivaron que, provocadoramente, el año pasado hiciera un extenso cuestionario que dudo que algún empresario haya contestado. Hoy, en esta misma onda de provocación, les presento el Test CADE 2007, con sólo 10 preguntas, que tienen el mismo fondo del año pasado, pero que están en un lenguaje más directo y sencillo:

1. ¿Quién es para usted “El Perro del Hortelano”?
2. ¿Los derechos humanos y la protección ambiental solo son temas de “rojos antiinversión” y “caviares”?
3. ¿Conoce el “Índice de Desarrollo Humano”?
4. ¿Qué haría si su hijo o hija le dice que quiere aprender quechua u otra lengua originaria?
5. Conociendo su prontuario, ¿volvería a votar por Alberto Fujimori?
6. ¿Cree que los sindicatos son un actor necesario para la construcción de reglas laborales claras en el Perú?
7. ¿El narcotráfico se soluciona con medidas estrictamente policiales o militares?
8. ¿Reforma del Estado equivale a la reducción de puestos en el aparato estatal?
9. ¿Cuáles son las medidas mediante las cuales considera que debe repararse a las víctimas del conflicto armado interno?
10. ¿Considera que los empresarios deben comprarse el pleito de la reforma judicial y de qué manera?

¿Y tú, que responderías?

MAS SOBRE EL TEMA:
Blog de Fernando Tuesta: ¿La empresa como alternativa?

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