La semana pasada, en el programa La Ventana Indiscreta, César Hildebrandt Chávez presentó un reportaje sobre una estafa cometida por Desarrollo Siglo XXI, la empresa constructora de Genaro Delgado Parker.
Los perjudicados fueron los miembros de una familia peruana residente en Estados Unidos, quienes entregaron a la constructora más de 90,000 dólares para que le hiciera un condominio en el proyecto Islas de San Pedro, en el plazo de un año, pero hasta el día de hoy solo existen unas zanjas y no se ha levantado.
En el reportaje se mencionó que Hernán Garrido Lecca, actual Ministro de Vivienda y Construcción, había sido director de la compañía durante la época en que se produjeron las irregularidades denunciadas en el reportaje. Garrido ha señalado que estuvo en la empresa hasta el 27 de julio de 2006, pero que “por error” no había inscrito su renuncia y, que, además, él no sería responsable por la estafa.
Sin embargo, el Ministro se olvida de hacer algunas precisiones.
LA RESPONSABILIDAD DEL MINISTRO POR LA ESTAFA
La Ley General de Sociedades, en su artículo 12, indica lo siguiente:
La sociedad esta obligada hacia aquellos con quienes ha contratado y frente a terceros de buena fe por los actos de sus representantes celebrados dentro de los limites de las facultades que les haya conferido aunque tales actos comprometan a la sociedad a negocios u operaciones no comprendidos dentro de su objeto social.
Los socios o administradores, segun sea el caso, responden frente a la sociedad por los daños y perjuicios que esta haya experimentado como consecuencia de acuerdos adoptados con su voto y en virtud de los cuales se pudiera haber autorizado la celebracion de actos que extralimitan su objeto social y que la obligan frente a co-contratantes y terceros de buena fe, sin perjuicio de la responsabilidad penal que pudiese corresponderles.
La buena fe del tercero no se perjudica por la inscripcion del pacto social.
Por ello, el Ministro no puede decir tan alegremente que solo el Gerente General - en este caso, la hija de Genaro, Patricia Delgado Caferatta - es la única persona que respondería. Claro, es la principal responsable porque su firma aparece en el contrato suscrito con los estafados, pero tampoco es que pueda safar bulto tan facilmente. Si la empresa no tiene patrimonio suficiente para pagar la deuda, los demandantes pueden irse contra cualquiera de los directores de la empresa, que incluyen a Genaro, Marcahuasi y a Arturo Woodman, quien también era director de la empresa. Esto, de acuerdo al Código Civil, en la parte sobre responsabilidad solidaria.
LA EXTRAÑA RENUNCIA DE MARCAHUASI Y ARTURO WOODMAN
Pero lo más grave tiene que ver con la falta de la inscripción de la renuncia, a la que Garrido Lecca califica como “mero descuido”. Las razones, a continuación.
Como sabrá el público lector de Desde el Tercer Piso, el miércoles 2 de mayo publiqué en el blog una investigación titulada ¿El Padrino de Genaro? en la que señalé que Garrido Lecca seguía figurando como Director de Desarrollo Siglo XXI, a pesar que existían serias cuestiones legales que desarrollé el viernes 4 de mayo.
Pues bien, es con posterioridad a esta denuncia que recién Garrido Lecca y la empresa en cuestión se animan a inscribir el hecho ante la CONASEV (ya que la empresa cotiza en bolsa, están obligados a informar cualquier cambio en su directorio) y ante Registros Públicos.
A CONASEV envían dos comunicaciones. La primera es del 7 de mayo de 2007, 5 días después de la denuncia de este blog, registrando la renuncia de Garrrido Lecca y de Arturo Woodman al directorio de la constructora, ambas fechadas el 27 de julio de 2006. El 14 de mayo de 2007, 12 dias después del primer post sobre el tema, presentan una segunda comunicación a CONASEV sobre el mismo tema.
En Registros Públicos, se presentó el título 258960-2007 para inscribir dichas renuncias, con fecha 11 de mayo de 2007, es decir, 9 días después de la denuncia de este espacio. Como pueden ver a continuación, el expediente está observado actualmente en Registros Públicos.
Además de la renuncia extemporánea, resulta curioso que Garrido Lecca y Woodman renuncien al mismo tiempo, sobre todo porque el Ingeniero recien es nombrado como presidente del IPD en septiembre de 2006.
Como se puede ver, hay mucho más que ambos personajes tienen que explicar a la opinión pública sobre sus vínculos, en el que media una estafa de por medio y una inscripción extemporánea de renuncia bastante sospechosa.