Una pregunta que ronda mi cabeza desde hace algunas semanas es: ¿cómo sobreviven algunos medios de comunicación?
Esa pregunta me es más insistente luego de ver el último índice de lectoría de diarios hecho por CPI, así como los temas insistentes de algunos medios de comunicación, que hacen pensar que deben algunos (o muchos favores) a alguien.
Por ejemplo, el diario El Men dedica abundantes titulares, todos los días, a promocionar supuestos beneficios a los jubilados del sector público, beneficios que, por lo demás, son falsos. ¿Algún estudio de abogados de aquellos que pululan cerca de Palacio de Justicia no será el financista de tamaña joya? Y esto lo digo porque El Men figura en el puesto 15 de lectoría.
Lo mismo, a mayor escala, ocurre con el periódico Sol de Oro, que figura incluso en la categoría de otros diarios en el índice mencionado.
Pero más importante es el caso de los diarios Expreso y La Razón, destinados a hacer campaña en contra de determinados personajes que trabajaron en los gobiernos de Paniagua y Toledo, en particular, aquellos que en algún momento militaron en las canteras de la izquierda o que se ocupan del tema de derechos humanos.
Razones para la sospecha hay varias.
1. Expreso y La Razón no figuran en el top ten de lectoría de diarios. Expreso figura en el puesto 14 y La Razón en el puesto catorce. Bien difícil con eso cubrir los costos operativos que implica la operación de un diario. Y se encuentran bastante lejos de los primeros (Trome, El Comercio, Aja, Ojo, Correo y Perú.21).
2. Sus propietarios son personajes con cierto prontuario.
En el caso de La Razón, los dueños son la familia Wolfenson, cuyo integrante más prominente, Moises, purga cárcel por vender su línea editorial al fujimorismo. Recordemos que incluso en pleno juicio recibió órdenes de Montesinos. Su actual director, Uri Ben Schmuel, estuvo en la peor época de Expreso y reactivó el semanario Oiga en el año 2000, para hacer abierta campaña a favor de Fujimori.
En el caso de Expreso, lo dirige Luis García Miró, quien tuvo que salir del diario El Comercio por tener una posición diametralmente distinta a la del resto de su familia en temas periodísticos y empresariales.
3. Varias de sus notas misteriosamente se parecen. Para muestra, un botón. El jueves último fueron los únicos medios que registraron la enésima reelección de Francisco Diez Canseco (personaje cuestionado por varios motivos) como Presidente del Consejo por la Paz. Las notas que registraban el hecho, sospechosamente, variaban solo en 4 o 5 palabras.
Me huele a que los muchachos de redacción de ambos medios han hecho lo que en jerga periodística se denomina un “bajado”, es decir, han recibido un texto previamente escrito y sólo le han cambiado algunas palabras. Ello respone al mismo modus operandi con el cual operaron muchos períodicos en la época de Fujimori y Montesinos.
4. El principal asesor de la bancada fujimorista es un personaje cercano a medios de comunicación. Se trata, nada menos, que de Jorge Morelli. Para que lo ubiquen, hace varias lunas existía en Cable Mágico CCN (Cable Canal de Noticias), medio fundado por los ex accionistas de Expreso como Eduardo Calmell del Solar y Manuel Ulloa Van Perborg, junto a fujimoristas conspicuos como Jaime Yoshiyama. Durante el año 2000, Morelli - en ese entonces, jefe de la página editorial de Expreso - fue el conductor de Mesa Política, un espacio dedicado a denostar de todo aquel que se opusiera a Fujimori (incluyendo pasadas de los mítines de Toledo desde la parte de atrás). En ese programa fueron co-responsables Fernán Altuve (ex parlamentario fujimorista), Raúl Chaname (abogado), Jorge Trelles, Efraín Trelles y César Campos (el rostro de los programas políticos de TV Perú, era AGP 2).
Morelli luego fue parte del fugaz canal UHF Azul Televisión, dedicado a alabar a Fujimori. Dicho canal era propiedad del fujimorista Luis Alfonso Morey y de Enrique Mendoza del Solar, empresario televisivo arequipeño y, para mayores señas, padre de la actual segunda vicepresidenta, Lourdes Mendoza del Solar. Incluso se prestó para la señal alterna que Ernesto Schutz lanzaba desde Trujillo de una Panamericana trucha. Durante la campaña electoral animó un programa en Radio Miraflores junto a Fernando Viaña y fue candidato al Congreso por Alianza para el Futuro.
Una persona con estrechas vinculaciones en dos medios destinados a defender al fujimorismo, que funge de asesor de la bancada del extraditable suena a sospecha. Más aún, cuando una investigación hecha por Agenciaperu.com confirma a Morelli como parte de la llamada Fujired.
5. Finalmente, como queriendo curarse en salud, hoy Luis García Miró lanza una columna, digamos, algo extraña en su espacio El Mundo al Revés. Pues allí intentan señalar que defienden principios de derecha, como si alguien los hubiera acusado de no ser principistas en lo que hacen.
La pregunta que inmediatamente se pone es: si no venden tanto y responden a tantos intereses, ¿no será que alguien les está poniendo algun incentivo para (des)informar como lo hacen?