
Han transcurrido 4 meses desde los lamentables sucesos de Bagua y es poco lo que se ha avanzado en todo lo que circundó a dichos hechos, desde la investigación de los acontecimientos hasta la atención de aquellos puntos que generaron las protestas amazónicas.
Aquello que ha avanzado más es la formación de comisiones investigadoras sobre el tema. En el Congreso, el grupo es liderado por Güido Lombardi, pero, como menciona Jacqueline Fowks, dadas las visiones contrapuestas sobre el tema, será muy difícil que sus miembros se pongan de acuerdo en un único informe final. Del otro lado, la comisión formada por el Poder Ejecutivo a partir de la Mesa 1 de Trabajo de Pueblos Amazónicos ha comenzado ya sus labores. La semana pasada, estuvieron en la zona para recoger testimonios sobre los sucesos de Bagua. Aquí es donde se tiene una mayor esperanza en que los hechos centrales puedan ser dilucidados, sobre todo en tres puntos centrales: la autoría material de la muerte de los policías, la negligencia de autoridades políticas y policiales y las circunstancias en que fallecieron los miembros de las comunidades amazónicas.
Sobre este tema, se pronunció recientemente el líder amazónico Santiago Maunín, ya reestablecido de sus heridas. Ha señalado la necesidad de esclarecer todas las muertes y que es necesario tomar en cuenta todas las voces. Asimismo, expresó que la salida de Alberto Pizango a Nicaragua le causó un gran daño a AIDESEP y que el dirigente debió afrontar sus procesos judiciales en el país.
El problema más grave está en que las demás mesas de trabajo no tienen mayores avances o no se conoce más sobre los mismos. Hablamos de grupos que tenían que ver el Análisis de los Decretos Legislativos (Nº 2), Consulta Previa a los Pueblos Indígenas Amazónicos (Nº 3) y Plan Nacional de Desarrollo (Nº 4). He allí un obstáculo bastante grave, dado que estos grupos eran los que tenían que presentar propuestas destinadas a solucionar los problemas de fondo, es decir: la carencia de un mecanismo de consulta previa, la necesidad de un plan de desarrollo de la amazonía peruana y el estado de las demás normas cuestionadas y su reemplazo por mecanismos normativos que, sin negar la inversión privada, salvaguarden los derechos de los pueblos originarios.
Finalmente, en lo que respecta a la responsabilidad política del tema, hace algunas semanas Yehude Simon rompió su silenció y acusó a Mercedes Araoz de haber azuzado el conflicto, al señalar que la derogatoria de los Decretos Legislativos cuestionados afectaría el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, cuestión que fue inexacta. Araoz respondio diciendo que Simon está en campaña. Lo cierto es que Araoz pasó recontra piola en los recambios ministeriales producidos a partir de la crisis política de mitad de año y que tuvo harta responsabilidad en esto, la tuvo.
Ojalá los titulares no se olviden de lo ocurrido. Pero sobre todo, ojalá el Estado peruano aprenda, por fin, la lección. Aunque parece que en el gobierno no la tienen aún muy clara.



Entradas (RSS)