Lejos de los tiempos de la estimulación temprana y de los “Mozart for babies”, en el centro de Lima de hace 25 años ocurrió uno de esos eventos que yo catalogo como milagroso y, a la vez, como fundamental en la formación de una persona. Un día de aquel año 1984, cuando habían apagones en Lima en las noches, llegó a casa un disco llamado Buscando América. Y fue la primera vez que lo oí.
Para un niño de 3 años, en ese momento, era díficil, por no decir imposible, entender las letras de aquellas canciones, pero si las melodías de ese disco si eran lo suficientemente buenas como para estimular el oído musical de cualquier persona. Años más tarde. recién comprendería que Decisiones es una canción sobre como en varias familias de América Latina se enfrentaban temas como los embarazos inesperados, la infidelidad o salir a manejar pasado de copas. O que Desapariciones habla de aquella gente que no vuelve porque piensa distinto. Que El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés era una metáfora musical de la historia de Monseñor Oscar Arnulfo Romero. Y que todos seguimos Buscando América y, recordando a algún familiar que está afuera, recordamos que Todos Vuelven.
Luego, otras canciones se irían haciendo parte del imaginario de aquellos años. Pedro Navaja era un cuento de barrio bravo, que podía ocurrir en Nueva York o en cualquier calle latinoamericana. Y años más tarde, Sorpresa, volvió el que creíamos todos muerto. Que había que tener cuidado con el Camaleón, había que ver la posibilidad de seguir Buscando Guayaba y era posible que, enamorado, uno pudiera gritar: Yo Puedo Vivir del Amor. O disfrutar de aquella “opera - salsa” llamada Maestra Vida.
Difícil denominar como salsa a toda la música hecha por Blades. El panameño ha hecho colaboraciones con Fabulosos Cádilacs o Calle 13, ha tocado música celta, ha experimentado con todos los ritmos, desde la música disco hasta el vallenato. Ha cantado con Sting, Paul Simon y Juan Luis Guerra. Ha actuado con relativo éxito y se tomó un sabático de 5 años para ser ministro de cultura en su natal Panamá, de la que quiso ser presidente.
Quizás ese deseo de experimentación lo ha hecho estar menos cerca de los salseros clásicos que de los músicos de otros géneros. En reciente entrevista con Agustín Pérez Aldave, el maestro decía:
Los rockeros, del país que sea, han demostrado estar más abiertos a ideas musicales de cualquier género que los “salseros”. Estos son inflexibles en sus gustos generalmente hablando. Los rockeros están continuamente experimentando, e incorporando incluso instrumentos nacionales, o sonoridades no tradicionales a sus producciones. Prestan más atención a las letras y creo que muchos han redescubierto sus raíces culturales y con eso también los valores de trabajos “salseros” de hace décadas, que incorporan luego a su repertorio. El grupo de rock en español actual no es copia de los modelos originales en inglés. Han ido encontrando una voz propia y desarrollándola, incorporando ideas y corrientes de otros géneros musicales y culturas. Como su postura es urbana y contestataria, encuentran en mi trabajo un antecedente común y, por eso, lo abrazan.
Todos vuelven. Rubén Blades también. Y allí estaremos, Buscando América.
TRACKS: Lo importante en Blades es escucharlo. He seleccionado 6 temas distintos, para apreciar la variedad de temas y géneros que ha tocado.
1. Desapariciones. Este es un video especial, hecho por el peruano Rodolfo Pereira y que fuera presentado hace unas semanas en el Utero de Marita. La música es de Rubén, pero las imágenes son ayacuchanas. Porque nosotros también tuvimos miles de desaparecidos. Desaparecidos ha sido versionada también por Fabulosos Cádilacs y, para horror de muchos, también por Maná. Con ambos grupos ha tocado Blades en la última década.
2. Vida. Del albúm Tiempos. Aquí Blades tocó con Editus, grupo de Costa Rica con el que se mezclan el folklore, el jazz, la música clásica y hasta los ritmos celtas. Se trata de una canción en clave latina en el que se mezclan los violines con la percusión de modo tal que la salsa adquiere otro sentido, junto con una letra que hace recordar a Maestra Vida.
3. El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés: En 1980, Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador, fue asesinado por paramilitares mientras daba la misa. Romero se oponía a las violaciones de los derechos humanos que se producían en su país, de allí que fuera incómodo para muchos. A Blades se le ocurrió esta canción inspirada en él, en el que ficcionó la historia de un cura en medio de un pueblo de América Latina hablando de justicia social, con un niño travieso que prefería el fútbol, pero al que lo meten de monaguillo para que “se componga” y terminó muriendo sin conocer a Pelé.
4. La Perla. Calle 13 no es un grupo de reggeaton clásico. Yo lo ubicaría más como “sonido urbano”. Y Blades clasificó hace años su música como FOCILA (Folklore de Ciudad Latinoamericana). De allí que no me sorprenda que se juntaran para hacer esta canción. La Perla es una descripción de uno de los barrios más pobres del Viejo San Juan, en Puerto Rico. Ya se imaginan donde se hizo el video.
5. Pedro Navaja. Pocos saben que Blades se inspiró en una canción llamada Mack The Knife, del autor alemán Kurt Weill, que es parte de La Ópera de los Tres Centavos, de Bertolt Brecht. La canción de Weill fue grabada por cantantes como Louis Armstrong, Bing Crosby o The Doors. Blades, a partir de este personaje, recreó la historia de un matón de barrio que intenta burlarse de una prostituta, con aparente trágico final. Por lo menos, eso se creyó por varios años. En 1986, Blades resucita al personaje para una segunda parte llamada Sorpresa. ¿El motivo? Una pésima película mexicana que usó a su ícono más célebre de modo tal que vio por conveniente resucitarlo. En esta versión que pongo, Blades comienza por la canción alemana que lo inspiró.
6.Yo puedo vivir del amor. Blades tiene pocas canciones de amor, en el sentido estricto del término. Pero quizás esta es la mejor de ellas. Yo creo que hace referencia a aquel momento, vivido por casi todos nosotros, en que inicias una relación con toda la ilusión del mundo y descubres en tu pareja que es tu complemento ideal, aquella persona que esperaste durante mucho tiempo. Y es que hay momentos en que uno canta “Porque estando contigo de todo lo malo me olvido y me siento feliz” y, sobre todo, lo siente y lo vive.
OTROS LINKS:
Manzarock: Ruben Blades vuelve



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