El día 3 de Panamericana bajo control estatal se removió con una noticia: Alberto Cabello renunció a la Administración de Panamericana Televisión encargada por la SUNAT. El Comercio señala:
En declaraciones a RPP, el propio Cabello explicó su decisión asegurando que no podía dar un diagnóstico de la situación del canal con el actual contexto ni quería estar a expuesto a polémicas. “No quiero ser objeto de una discusión independientemente de mis condiciones”, afirmó el ex gerente general de Frecuencia Latina.
“Enderezar la empresa iba a ser complicado”, agregó.
Cabello ha hecho llegar una nota de prensa en la que dice que ha renunciado al cargo por los cuestionamientos de varios abogados sobre los poderes para gerenciar y tomar decisiones en su calidad de Interventor - Administrador. No tenía poderes para hacerlo y el ejecutor coactivo no podía dárselas. A las 4 de la tarde, la SUNAT dará las explicaciones respectivas - esperemos -.
La pregunta es que pasará con el Comité Consultivo - cuya legalidad es cuestionada por todas las personas a las que he consultado sobre la materia (extraoficialmente, Rosa María Palacios señala que también renunciarían sus miembros) - y sobre la propia medida cautelar dada por la SUNAT. Recordemos que están pendientes tanto una resolución judicial por cumplir - a favor de la facción Schutz - como una solicitud de insolvencia ante Indecopi. Este último sería el camino más adecuado para resolver la situación de un canal enfrentado por dos socios con prontuario y en el que el Estado no debería meterse.
El día ya estaba agitado con algunas declaraciones. De un lado, la facción Schutz dejó el mutismo y reclamó el canal para sí. El problema, además de tener a un fugado de la justicia como líder, es que no han mostrado sus planes televisivos para el canal, ni tampoco como reflotarían la empresa. Lo único que tienen a su favor es el fallo judicial. Claro, lo “curioso” es que Palacio envió al Presidente del Poder Judicial como “representante oficial del Gobierno Peruano” a la juramentación del nuevo mandatario de El Salvador.
De otro lado, Alan negó que tuviera que ver en la intervención o que quisiera tener otro canal en sus manos. “Pregúntenle a la SUNAT” declaró. Pero lo más interesante estuvo en esto:
“Que yo sepa el canal 5 no era, bajo la administración de Genaro Delgado, un medio que estuviera detrás del Gobierno, buscando destruirlo, desestabilizarlo y molestarlo”, apuntó.
Lo curioso es que Genaro Delgado Parker dijo lo mismo a La República:
Pero usted ya me ha admitido que la línea no era agresiva…
Eso tengo que admitirlo. Pero nosotros no tenemos una línea agresiva no solo con este gobierno, sino con ninguno Mucho periodismo se hace sobre la base de decir: nosotros somos agresivos. Pero en realidad, eso es solo una manera de vender.
Panamericana es un medio con gran audiencia y vivimos más del entretenimiento. No necesitamos que nuestra información sea agresiva para vender. Pero adicionalmente, pienso que estamos viviendo la mejor época de los últimos 50 o 60 años. Nunca hemos tenido a la vez todos estos factores de libertad: política, de expresión y económica. Encima de eso, una globalización, que es lo moderno en cuanto a comunicaciones.
Creo que todos sabían que Panamericana no era precisamente el summun de la oposición. ¿Había proyectos para convertirlo en algo menos oficioso? Para el periodista Pablo O’Brien, si lo había y estaban trabajando en algunas investigaciones para incomodar al gobierno. Yo creo que O’Brien pensó que Genaro era el de los noventa y podía jugar a ser oposición. El tema es que olvidó que Delgado Parker vendió la cabeza de Hildebrandt en la salita del SIN.
Algo de ello se perfila en la columna de César Hildebrandt de hoy, en la que comenta algunos entretelones de la interna de Panorama. Versiones sobre un reportaje juguetón sobre los 60 años de Alan censurado por Genaro - con el silencio de O’Brien, según Hildebrandt - y del inicio de investigaciones sobre el espinoso tema de El Frontón hacen suponer a los miembros del equipo saliente que el rating no era el motivo por el que los botaron. De hecho, Panorama era el programa que más rating hacía en el canal (claro, cuando se comenzó a medir).
Sin duda, todo el chongo activado en torno a este problema tiene que ver con tres cuestiones: 1. A los medios se les da más importancia de la que podrían tener en un país más institucionalizado, 2. Un presidente que ha dicho que quiere tener un rol activo en las próximas elecciones y 3. La desconfianza hacia los medios - y en realidad, ante la autoridad en general - luego de los Vladivideos (y que un Presidente haya comprado a casi todos los medios). De allí a que las suspicacias se activen, las alarmas estén muy a la orden del día y previnamos que Alan quiera hacerse de un canal.
¿Qué ocurrirá en Panamericana? Nadie sabe, Mientras, un comercial… y regreso:
OPINAN TAMBIEN: El Morsa, Fernando Vivas, Augusto Alvarez Rodrich, Jomra, Juan Carlos Valdivia, César Luna Victoria, Andrés Edery, Fernando Rospigliosi, Álvaro Portales, Carlos Basombrío, Eduardo Villanueva, El Comercio, Uri Ben Schmuel
MAÑANA EN DTP: Fernando Vivas en entrevista sobre Panamericana



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