Si, ya son más de 20 los casos de Gripe AH1N1. Todos controlados. Pero nos olvidamos de los siguientes dramáticos casos.
FRIAJE COBRA VIDAS DE 119 NIÑOS (El Comercio)
Al menos 119 niños han muerto en lo que va del año en el país debido a las bajas temperaturas y a la gripe estacional. Así lo informó ayer el director del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, Édgar Caballero, quien señaló a la agencia Reuters que los niños fallecieron debido a complicaciones respiratorias en zonas donde las temperaturas han bajado a unos 10 grados bajo cero.
“Si no hacemos nada, la cifra de 119 puede seguir creciendo porque aparte del frío, está el problema de la pobreza y de la desnutrición crónica en los niños, lo que los hace vulnerables a la gripe estacional”, afirmó Caballero.
El número de víctimas actual es mayor con respecto a la de los últimos cuatro años para esta misma época, precisó el especialista. Sostuvo que la recolección de datos acerca de estos pacientes ha mejorado y que ha aumentado el reporte de casos debido a la sensibilidad en torno a la nueva cepa de la influenza AH1N1.
La población más afectada por estas enfermedades pertenece a las zonas más altas de Puno y Cusco, donde las familias viven en precarias viviendas y muchos niños no usan calzado, explicó.
LA INDIFERENCIA SOBRE NOTICIAS SOBRE LA INFANCIA (Patricia del Río, Perú.21)
Está claro, entonces, que despierta más interés el resfriado de un muchacho que contrajo gripe mientras vacacionaba en Punta Cana que la muerte de un bebé de ocho meses que falleció de hipotermia en la Carretera Central, porque una protesta minera dejó varado cinco horas el bus en el que viajaba con su madre. Escuché el miércoles esta triste noticia por la radio, y no he podido encontrar más información al respecto porque no ha merecido mayor rebote ni cobertura.
Así funciona la lógica de las noticias, y tratar de solaparlo sería hipócrita. Al periodismo y al público en general les interesa saber que los ricos también lloran, y les despierta morbo enterarse de que, en Las Casuarinas, la gente se puede matar con la misma violencia que en los Barracones del Callao. Sin embargo, que así funcionen las cosas para los medios de comunicación no quiere decir que así tienen que funcionar para el Gobierno. Se supone que la vida de todos los peruanos debería tener el mismo valor para el Estado, pero eso no está ocurriendo: mientras hay presupuestos especiales y personal hipercalificado recogiendo muestras de posible gripe AH1N1 en Surco y en La Molina, en Puno ya murieron 27 niños por infecciones respiratorias; en Cusco se van contabilizando 15 casos, y en Huánuco, 13.
UNA CEPA DE TUBERCOLOSIS MORTAL (Ricardo Uceda, Poder)
Las cifras no están en discusión, pero hay dos maneras de leerlas. Hay unos 35.000 tuberculosos a nivel nacional, y una incidencia de más de 100 enfermos por cada 100.000 habitantes. En las Américas, el Perú es el país con mayor incidencia después de Haití, aunque consigue diagnosticar más de 70% de los casos y curarlos en un 85%. Estos logros, en el marco de una mayor inversión presupuestal, son mostrados como un éxito por las autoridades sanitarias. Sin embargo, las cifras alentadoras no logran disimular el hecho de que el Perú sigue padeciendo lo que los propios documentos oficiales denominan una “severa endemia” de la tuberculosis MDR, ni que la forma XDR, la mayor amenaza, avanza sin control. El peor escenario es Lima, que por sí sola exhibe una pavorosa incidencia de la enfermedad. Si las provincias de Lima y Callao fueran un país, sus tasas de incidencia de TB serían mayores que las de las naciones de todo el continente americano, con 170 pacientes nuevos y recaídas por cada 100.000 habitantes. Seguiría Haití con 148, y Perú como país, con 129.
La ciudad de Lima concentra 83% de la morbilidad en la forma MDR. En cuanto a la cepa XDR, de 177 personas que habían sido diagnosticadas hasta mayo del 2008, 91% vivían en la capital.
Este es el avance del contagio contabilizado de XDR en Lima: 2005: 18 casos. 2006: 54 casos. 2007: 102 casos. 2008: 126 casos. El distrito más contagiado es San Juan de Lurigancho. Le siguen El Cercado, El Agustino, San Martín de Porras, Ate-Vitarte, Santa Anita, la Victoria, Callao, Comas…
Quizas el Presidente y los comensales de su austera celebración por sus 60 años debieran comenzar a preocuparse por estos puntos. Aunque, tal vez, sea mejor que nosotros comencemos a verlos como lo que son: el drama de un país con exclusión.



Entradas (RSS)