Todo este lío surgido a partir de las preguntas periodísticas que se le han hecho a Nadine Heredia y Pilar Nores sobre sus ingresos personales o la forma en como llevan sus actividades privadas sin fines de lucro, respectivamente, tiene redundancia en lo que aún parece ser un tema tabú en el Perú: el financiamiento de las campañas electorales.
De hecho, las normas que rigen a los partidos políticos los obligan a presentar detalladamente sus informes de gastos. Pero, ojo, solo a los inscritos. Eso hace que muchos se pregunten, por ejemplo, como Fuerza 2011 tiene para hacer pintas en las carreteras de todo el país - lo digo por experiencia propia, en mi último viaje a provincias, tanto la Panamericana Sur como la Libertadores - Wari tenían hartas pintas naranjas -. Como recordarán, el movimiento que lanzaría la candidatura de Keiko Fujimori no está inscrito oficialmente ante el sistema electoral.
Patricia del Río ahonda hoy en el tema en su columna de Perú.21:
Lo que hemos visto hasta ahora, sin embargo, no es nada. Como en toda campaña electoral, en la que se viene las distintas agrupaciones políticas tocarán mil puertas para solventar los gastos de su campaña. No tiene nada de malo que la empresa privada o un ciudadano cualquiera apoye al candidato de su preferencia. Poner dinero en favor de una candidatura es la forma de apoyar el modelo de desarrollo en el que uno cree. Es defender determinada visión de futuro. O, por lo menos, así debería serlo.
Sin embargo, tal como señalaba el propio premier Yehude Simon en una reciente entrevista que me dio para la revista Poder, nuestros empresarios están demasiado preocupados por sus propios intereses y, por eso, nunca quieren decir a qué partido político aportan en las campañas electorales porque, en realidad, suelen apostarles a todos. ¿Cuál es el fin de jugarles a todos los números de la ruleta? Pues, ganar de todas maneras para, después, tener algo que cobrar. Ojalá que todo este escándalo de las cuentas de la señora Heredia nos sirviera para que en las campañas electorales que se vienen por lo menos exijamos más claridad no solo en el origen de los aportes, sino, y sobre todo, en los compromisos que se asumen una vez que se acepta el chequecito.
Ojo, que según confesión del propio Dionisio Romero, justamente la costumbre empresarial es la enunciada por la conductora de Ampliación de Noticias, es decir, poner los huevos en varias canastas. Claro, con ello pueden presionar más y mejor a cual sea el gobierno que gane la elección.
Para demostrar lo que ocurre en la realidad, dos claros ejemplos. El primero, del humalismo, con datos extraidos de Ideele Radio:
Entre los personajes que aportaron a su campaña se encuentran Martín Belanude Lossio quien entregó 134 mil soles pese a deber a Telefonica y otras empresas más de 15 mil soles y mil 900 dólares. Asimismo figuran Salomon Lerner Ghitis con 67 mil soles, pese que sus aportes fueron negados inicialmente. Precisamente sobre el partido nacionalista que lidera Ollanta Humala han recaído varios cuestionamientos por el origen del dinero para su campaña. El APRA sostiene que debería investigarse si provienen del gobierno venezolano.
Y en el caso del APRA, recuerden lo que dijo Agustín Mantilla a Ocho Locos, sobre la plata que le dio Montesinos en el 2000:
OCH: ¿Porque cuando usted va donde Montesinos va por dinero para la campaña?
A.M.: Si, voy por dinero para la campaña y ese dinero se emplea en la campaña. Ahí están los recibos y las boletas a nombre del partido en todos los gastos que hubo que hacer: televisión, periódicos, radios, movilización de los candidatos… Si las autoridades del partido dicen que mi presencia resulta incomoda, imagine lo que van a pensar por estas declaraciones que estoy haciendo.
Harta chamba por delante tiene la ONPE. Harta chamba.



Entradas (RSS)