
Estimada señora de Vito (así se apellida el esposo, no le den otras interpretaciones):
Alguna vez nos debemos haber encontrado por el colegio, sobre todo, cuando tenía esa aparatosa corte de Mercedes Benz y policías a su disposición y a las de sus tres hermanos, mientras su “api” convertía a este país, mi país, en su chacra personal. De allí en más, la vi en su rol de Primera Dama más joven de la historia, luego como defensora de su papá prófugo y, en los últimos dos años y medio, viviendo de nuestros impuestos y ocupando una curul para hacer lo que mejor sabe: blindar a su papito.
Porque eso, señora de Vito, es lo que ha sabido hacer siempre desde toda la vida, desde adolescente, cuando su papá y su socio le pusieron un traje sastre color pastel y le dijeron que reemplazara a su mamá. Parece que los años en Boston, pagados con la plata de todos los peruanos, no le enseñaron mucho más allá de “hola, besho, abrasho” (insertar imitación del Gordo Casaretto aquí).
Ahora los partidarios de un delincuente, que en lugar de partido debería llamarse banda, quieren que usted postule a la Presidencia de la República, en el entendido de que el ex dictador no sale en mucho tiempo (25 años, cálculos pesimistas mediante). Yo le pregunto: más allá de indultar o amnistiar a su progenitor, ¿qué es lo que hará en Palacio de Gobierno si es que para desgracia del Perú, los electores optan por el suicidio colectivo? ¿Qué programa le propone al país? ¿Va a continuar la “obra” de su padre (es decir, la pulverización institucional, el robo, el asesinato, la compra de medios de comunicación)? ¿Tiene las condiciones para ser Presidenta de la República?
Más serenidad, señora de Vito. No pierda los papeles. Y vaya comprando fruta, su papá la va a necesitar.
Saludos.
PD: ¿Puede decirle a su abogado que no la haga tan larga con los alegatos?
MAS SOBRE EL TEMA:
La última rabieta de Keiko vía Perú.21
Fernando Vivas: Keiko, la peor de todas



Entradas (RSS)