En la saga de Petroaudios, capítulo Francis Allison, ha aparecido un personaje clave para las investigaciones. Quien lo da a conocer es La República:
Tras mantenerse inubicable desde enero, el contador de Business Track (BTR) José Marko Sandoval Jáuregui se presentó ante la jueza María Martínez y entregó la documentación que permitió conocer que el ministro de Vivienda, Francis Allison, fue asesor de la empresa de chuponeadores.
Hasta ese momento, las autoridades temían que Sandoval hubiera sido sacado del país o silenciado brutalmente. La fiscalía había pedido su testimonio para que entregue las planillas y libros contrables de BTR.
En enero, al ser intervenidos los locales de BTR, el contador dejó la casa que ocupaba en La Molina. Otros testigos habían mencionado que se le había ordenado quemar todos los documentos contables de BTR.
Pero Sandoval guardó toda la documentación y ahora ha entregado esa información a la justicia. El miércoles 9 de setiembre, los documentos entregados por Sandoval fueron revisados en audiencia pública, con la participación de la procuraduría, la fiscalía, la jueza y su personal y los abogados.
Los documentos fueron incorporados al expediente y fue en esas circunstancias que apareció el nombre del ministro Allison. La jueza está constatando cada nombre para ver de quiénes se trata. Habría más agentes de inteligencia al servicio de BTR de los que se conocen hasta ahora.
Sandoval también ha entregado la relación de clientes de BTR, lo que podría permitir descubrir a los que financiaron el espionaje. El contador ha pedido protección para su vida y la de su familia.
Hay varias cosas que comentar a partir de esta revelación. La primera de ellas, es la necesidad de un sistema de protección de testigos clave para este tipo de procesos. Dado que Sandoval es un personaje que recién aparece en esta historia y cuyo papel tendrá que ser aclarado, no se cuentan aún con elementos suficientes para saber si perteneció o tuvo conocimiento de las actividades ilícitas de Business Track, lo que podría ayudarlo a acceder a una colaboración eficaz. Sea cual fuere su rol en la organización, es necesario proteger a una persona que no solo ha aportado documentos valiosos, sino que, además, tendrá que declarar en los juicios orales que se vienen.
Lo segundo a anotar en este caso es que las computadoras de los chuponeadores y de los implicados en los casos de corrupción - como Rómulo León Alegría - no son los únicos elementos a tomar en cuenta. Tal parece que la jueza María Martínez sí está haciendo un trabajo por intentar llegar a la verdad, cuestión que no ocurre en el caso de su colega Jorge Barreto. O, para ser más claro, se prefiere sancionar a los chuponeadores antes que a la red de corrupción, siendo ambas igualmente punibles.
Finalmente, por tercer día consecutivo, el Presidente de la República no ha dicho nada sobre la materia. Mientras, desde el Congreso, voces de oposición e incluso desde el gobierno piden la salida de Francis Allison, mientras que Mauricio Mulder solicita que Allison y García den una aclaración cuanto antes.
La pregunta del millón: ¿Podremos conocer algún día quien financió el espionaje a empresas y corruptos?
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(Caricatura de Carlín para La República)