La primera vez que escuché su nombre fue cuando César Hildebrandt puso algunos de sus videos allá en 1997. Confrontacional, pugnaz, irónico y con un manejo del idioma que solo se veía en pocos lados. Ya un programa de CH se había llamado como el más literario de sus espacios - Hora 25 - y se anunciaba otro titulado Día D, en la misma clave político - revisteril - confrontacional que, cientos de kilómetros al sur, él empleaba contra Menem (Un espacio que nunca salió al aire). Mientras que aquí teniamos a los siameses mandando. Y era necesaria la confrontación. Quizás siempre sea necesaria para evitar que el poder nos coma del todo.

Chávez no es de izquierda, Chávez es absolutista. L’Etat, c’est moi. (El Estado, soy yo). Chávez es chavista. Hay otro síntoma del setentismo que me molesta: no quiero seguir defendiendo lugares en los que no viviría. Si ejerciera libremente mi profesión,estaría preso en Venezuela.

Y ello ha sido la clave de su éxito. Además de la audacia, la ironía y la corrosividad. Me sigue resultando sorprendente como alguien puede, a los 26 años, conseguir crear un diario casi de la nada y convertirlo en un éxito. Tal vez sea que, como en otros casos de empresas exitosas, se cubre un vacío. En este caso, con audacia, con agallas, con un equipo de polendas como el que tuvo al costado (Oswaldo Soriano, Tomás Eloy Martínez, Horacio Verbisky, por citar solo unos nombres) con portadas que expresan indignación, como ésta.

Como ya supondrán, siendo la audacia su juego, la censura, las componendas y hasta las traiciones lo han dejado fuera del negocio varias veces. Lo botaron del diario que creó - Página/12 (hoy convertido en vocero del kirchnerismo) -, le han cortado programas de radio y de televisión. Y otras veces se fue por decisión propia, por hartazgo o para iniciar proyectos nuevos, como Crítica, el diario que actualmente dirige. Un condotiero en toda la regla.

Los periodistas no deben estar afiliados a partido alguno, ni deben, creo, trabajar en prensa o relaciones públicas a la vez que en su profesión. No sólo hay que serlo sino parecerlo. Si hay que tomar algún partido es por la verdad, aunque sea en nuestra propia contra. Los hechos no son de derecha ni de izquierda, son hechos. La realidad sucede.

Pero también un excelente historiador. Con Lanata leí uno de los mejores libros de historia que han pasado por mis manos: Argentinos. Un relato desde la trastienda de la historia, para hacer pensar, para hacer críticas. Y para entender también aquella infausta fecha del 24 de marzo de 1976, cuando se instaló el gobierno más infausto y criminal de la historia gaucha - y eso que ha tenido varios -, tuvo como causa la serie de odios engendrados desde los años 30. O para comprender como el Peronismo ha marcado para bien y para mal - creo que más lo segundo - a la historia contemporánea del país del sur.

Me siento argentino hasta en los defectos más vergonzosos.Sin embargo, frente a la Historia que me contaban mis maestros, yo resultaba ser un bicho raro: recité durante años una Historia sin pelea, hecha por hombres de bronce que miraban a lo lejos; aprendí un país tan perfecto que nadie podría enamorarse de él.No había humanos aquí, sino argentinos, una especie de elegidos a los que la realidad, sin embargo, se les negaba.Me enseñaron que éramos los mejores, pero crecí observando que siempre nos iba mal. Anoté año tras año que nuestro destino era mañana, y hasta llegué a escribir: Soy argentino porque espero. Esperar, ¿qué? Que todo cambie, que Perón vuelva, que la dictadura termine, que llegue el verano: una larga espera sin atinar a nada, sino a que las cosas llegaran solas.

Estas semanas, mientras recorría librerías, me topé con su nuevo libro: Hora 25. El más personal de todos. El que lo pone más al desnudo, no solo como periodista, sino como ser humano, con sus virtudes y carencias. El hijo de dos madres, una de las cuales, la natural, no puede pronunciar palabra alguna desde hace décadas. El que le teme a la fama. El que ha pasado por los vicios. El que ama a su familia. El que cree en Dios a su manera. El que se manda con frases como estas:

Aprendí a preguntar cuando no se, cuando no entendí, cuando es confuso, cuando lo pronunciaron mal, cuando sea que haga falta. Preguntar es una obligación, no un delito. Preguntar demuestra nuestro afán de saber. ¿Y quién está libre de eso? ¿Quién ya sabe todo como para dedicarse solamente a responder? ¿Quién podría sentir la verguenza de no saber? Solo alguien que sepa todo. Si vive alguien así, pobre tipo, ¿no?

Ese día me llevé dos ejemplares a casa. Uno lo acabo de terminar, conmovido, asombrado, como hacía tiempo no me sentía con un libro. El otro, sabiendo que Lanata es un gran periodista y alguien que ha sabido transmitir su experiencia de vida en las páginas del libro que lo tiene como portada en su niñez, se que ha llegado a buen destino. Me lo dijo la sonrisa de la persona que lo recibió. Y es que la crema y Lanata siempre van bien juntos.

8 Respuestas a “LA CREMA Y LANATA”
  1. Chalo dice:

    Buena entrada. Ya había leído algo de Jorge Lanata, y sí, tiene una personalidad fuerte, además, como todo periodista debería ser, tiene mucho conocimiento, lo que le da más autoridad a su voz.
    Me pregunto quién es el(la) más parecido(a) a Lanata acá, en nuestro país. ¿Hildebrandt?

    @gonmipaa

  2. Carlos Morales E. dice:

    NO, Lanata no es HIldebrant, salvo en algunas esquinas, iconoclasta, periodista contestario, y que ha vivido intensamente su epoca en los medios. Pero alli pare de contar. Lanata escribe libros, re crea la realidad, y al mismo tiempo tiene el talento o la gracia para sentarse en un teatro y volcarse a los demas. En esto se parece mas bien a Vargas LLosa.

  3. Javier A. Fernandez dice:

    Un periodista didáctico y muy irónico y explicito en sus ejemplos. Tiene una película LA DEUDA, al estilo de Michael Moore, desnuda el verdadero significado del paquete de los organismos financieros internacionales.

    http://javi270270.blogspot.com/2008/11/video-aldea-global-deuda-jorge-lanata.html

  4. Constantino dice:

    Que un respetable periodista no diga de palabra, donde en el fragor de la discusión se puede escapar algún concepto no debidamente sopesado, sino que lo escriba con todas sus letras calculadamente estampadas en una nota, que Hugo Chávez es un rey, es una tontería que cualquier persona medianamente informada no acepta. Solamente esta descabellada afirmación lo descalifica de las alabanzas que en esta página se le hace. Agrego, afirmar que todos los movimientos de izquierda internacional son unos idiotas que ven como “izquierdista” a un impostor que a todas luces es un “absolutista”, evita hacer mayores comentarios.

    Chávez, guste o disguste, es un “atípico” político latinoamericano que está llevando un proceso de transformaciones sociales, económicas y políticas en Venezuela a través de 15 (QUINCE hasta el momento ) procesos electorales en los últimos diez años. Procesos electorales supervisados por instituciones internacionales competentes, donde el soberano, es decir, el pueblo, con su voto decide el camino que el país debe seguir.

    Antes de afirmar la tontería de que “Chávez es el rey”, Jorge Lanata, debería informarse sobre el recurso democrático del filibusterismo usado fundamentalmente en los EEUU.

    Aquí una explicación de Wikipedia:

    “Se denomina filibusterismo a una técnica específica de obstruccionismo parlamentario, mediante la cual se pretende bloquear la aprobación de una ley o acto legislativo gracias a un discurso de larga duración. Es eficaz en los sistemas parlamentarios en los que los representantes de la voluntad popular no tienen fijado un tiempo límite para intervenir y ha tenido significación histórica en algunos momentos de la vida parlamentaria de los Estados Unidos.
    Un caso histórico famoso fue el de Catón el Joven, de quien se decía que era capaz de hablar durante días enteros con tal de frenar las iniciativas legislativas de Julio César”

    Pd.- Este no es el mismo corresponsal que desde Irak justificó la guerra estúpida de George Bush .?

  5. LUIS CARLOS dice:

    UN ACERTADO COMENTARIO SOBRE EL GRAN JORGE LANATTA QUE JUNTO A CESAR HILDEBRANDT SON QUIENES MARCAN LAS PAUTAS PROFESIONALES Y ETICAS DE LO QUE ES HACER UN BUEN PERIODISMO INDEPENDIENTE Y SOBRE TODO, INTELIGENTE Y ADEMAS, ATRACTIVO

  6. Roberto dice:

    josé alejandro… ¿de dónde sacas que página/12 es kichnerista?

    y, de lo que vi o pregunté, lanata no tiene ahora el peso de un césar hildebrandt. más bien, como que se ha apagado, ido, quedado fuera de juego…

  7. el caviar dice:

    Ese Constantino. “Atípico político latinoamericano”, al contrario es el más pendejo de los políticos latinoamericanos, el más cunda, el barra brava, el matón del barrio, el avelino (¿quién soy yo, papá?). Y si ha convocado a 15 elecciones es porque algunas ha perdido, ganado con las justas o porque quiere reformar a cada rato las leyes para su propio beneficio y en cada convocatoria mete la jugada de 5 años más. ¿Cuántos años tiene en el poder? van más de 10. Si pues, el “atípico político latinoamericano” necesita él solito 40 años en el poder para hacer las transformaciones que el país necesita. Y si no las conlcuye él, que lo haga su hijo, hermano, esposa o amante. ja, ja, ja.
    Y sobre Lanatta, el más capo de los periodistas latinoamericanos de su generación, pero que ha perdido viada.

  8. Desde el Tercer Piso » LECTURAS PARA ESTE FIN DE SEMANA dice:

    […] Se trata de la versión definitiva del libro en dos tomos que publicó hace algunos años Jorge Lanata, esta vez, compilado en un solo volumen. Se trata de una versión de la historia argentina desde la […]

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