UNA VENTA POR LA QUE SE DEBIO PROTESTAR
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en UncategorizedYa que estamos en días en que los proyectos inmobiliarios y los espacios públicos están en una seria discusión política, creo que fue precisa la columna de León Trathemberg de hoy, en la que nos recuerda una venta que no debió producirse y sobre la que los medios (y los blogs) debimos poner mayor atención.
En mayo de este año, el Grupo Brescia compró el local del Ministerio de Educación en San Borja. Fue el primer local vendido en esta suerte de subasta masiva que quiere hacer este gobierno de los locales del Estado. En julio, el local - que queda en una de las zonas más tranquilas de San Borja - fue desocupado. ¿Y en que situación está el Ministerio de Educación? Eso es lo que nos cuenta Trathemberg:
Pero cuando la noticia es que se vende el local del Ministerio de Educación sin tener edificio alguno al cual mudarse, y sus oficinas se repartirán temporalmente entre la Biblioteca Nacional, el sótano del Museo de la Nación y algunas oficinas en el Centro de Lima hasta que algún día se concluya la construcción de una nueva sede (¿2015?), esa noticia no alarma a casi nadie. El sentido común que hubiera dicho “si vas a mudar el ministerio, múdalo a su nueva sede” se transforma cuando traducido a sentido gubernamental se convierte en “primero vende (así sea un terreno que siempre podrás vender bien en San Borja), con cargo a que algún día haya una nueva sede. Mientras tanto, pongan las oficinas en cualquier espacio que se encuentre. Total… es sólo la educación“.
Una anécdota que ilustra el hecho. Yo vivo a pocas cuadras del antiguo local del MINEDU y ayer dos personas, al salir para la oficina, me preguntaron sobre si el Ministerio seguía quedando allí, para legalizar una serie de documentos. Cuando les pregunté a ambas donde les habían dicho que el Ministerio seguía quedando en Van de Velde, ambas personas me dijeron que tanto en dependencias públicas como en embajadas les habían dado dicha información. Es decir, improvisación total en el traslado.
Por eso es que sorprende que existan editorialistas que escriben cosas como éstas:
Y no caigamos en la histeria demagógica de denegarnos maximizar activos. San Marcos, la UNI, la Agraria y las unidades escolares se quejan de su miseria cuando están sentadas en minas de oro. Vendes La Molina (me imagino que los vecinos también protestarían…) y le compras Campomar a la U o te vas a Cieneguilla. Vendes San Marcos o la UNI y te mudas a Ancón o Huaral. Vendes la mitad del Alfonso Ugarte y tienes para hacerte un localazo como el ICPNA de Miraflores en el resto. Y todos quedan con dinero para becas, para mejores profesores, para laboratorios, para enseñar inglés… ¡Inútiles!
Creo que hay mucha gente que se olvida de la importancia de la educación pública. La mudanza no prevista del Ministerio, ahora disgregado en el hacinamiento, comulga con el pensamiento que alienta a vender los locales de colegios y universidades y con el de la mediocridad educativa. El mismo que, lamentablemente, comparte el Ministro de Educación.
La educación peruana está en remate. Compre antes que se acabe.



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