Había una vez una ciudad que tenía su Aeródromo civil. El Comercio - curioso, como veremos más adelante - cuenta la historia de como se consiguió su construcción:
Después del conflicto con el Ecuador de 1941, un grupo de peruanos se percató de que el Perú no contaba con una aviación civil que brindara apoyo (transporte) en caso de guerra exterior. En cambio sí lo tenía en el mar, con las miles de embarcaciones de pesca y de transporte, y terrestre, con todos los vehículos particulares y animales de carga que había en esa época y, sobre todo, con los peruanos dispuestos a luchar por su patria.
Para promover la aviación civil -llamada reserva aérea- se creó la Liga Nacional de Aviación, que logró reunir 1′516.255,38 soles en una colecta en la que participaron más de medio millón de peruanos, además de muchos otros que contribuyeron con los planos y con su trabajo. Incluso, hasta la Sociedad Infantas y Caudivillas, que vendió las 64,9 hectáreas del terreno de Comas, hizo un descuento al enterarse de que en ese lugar se iba a levantar la futura Escuela de Aviación Civil de Collique.
Ese dinero alcanzó para los hangares, para los dormitorios de los pilotos y sus instructores y para diez aviones de instrucción Taylorcraft. Todo eso se entregó el 29 de octubre de 1944 al presidente Manuel Prado con el fin de que sirviera para la aviación civil, tal como lo consignó El Comercio en su edición del 30 de octubre.
64 años más tarde, el gobierno peruano, bajo el fondo Mi Vivienda, le vendió el terreno a un consorcio formado por Graña y Montero - uno de cuyos directivos, José Graña Miró Quesada, es parte del directorio de El Comercio y cercano a la Presidencia de la República - y Besalco, una empresa chilena que, curiosamente, construye aeropuertos. Todo esto para hacer un gran complejo habitacional y un centro comercial.
Existe un problema legal sobre la venta de un terreno que fue donado para una finalidad específica. Esto se llama cargo, es decir, si un bien donado se destina para un fin, no se puede vender. Esto lo negó hasta la saciedad Enrique Cornejo, hasta hace pocas semanas titular de Vivienda y Construcción y, hoy, paradójicamente, en Transportes y Comunicaciones.
Pero ayer, con documentos en mano, Víctor Andrés García Belaúnde presentó los documentos que prueban que fue ilegal. Veamos el video de Prensa Libre:
Como que alguien en Palacio está obsesionado en construir, incluso, salteándose procedimientos.



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