Esta tarde el Tribunal Constitucional dio a conocer su fallo en el caso El Frontón, uno de los procesos cuya resolución era de las más esperadas, pero que ha terminado siendo una de las más grandes lavadas de manos dadas por una instancia judicial en el Perú.
La sentencia no se pronuncia sobre el tema de fondo, que se refiere a la prescripción del caso en relación con Teodorico Bernabé Montoya, uno de los marinos inculpados, sino que se refiere a un defecto formal, referido al recurso de agravio constitucional, una fórmula jurídica excepcional que el TC contempla para que procesos de defensa de derechos constitucionales que hayan culminado en segunda instancia por una sentencia confirmatoria.
El TC estima que este recurso no constituye un precedente vinculante, por lo que tiene la potestad de decidir cuando se puede admitir o no. Y luego se va a un tema formal, que es la posibilidad de que el Instituto de Defensa Legal, que patrocina a algunas de las víctimas, pueda interponer este recurso. La mayor parte de magistrados del TC concluye que no, dado que, en principio, esta institución se presentó como amicus curiae (es decir, un tercero que no es parte, pero que colabora con el proceso) y, luego, un recurso de queja constitucional.
Los magistrados Landa, Eto y Beaumont consideran que, a pesar de la existencia de este defecto, debió sentenciarse sobre el fondo. Aquí se producen más discrepancias: Eto y Beaumont sostienen que, a pesar que existe la prescripción de crímenes de lesa humanidad, los procesos por violaciones de derechos humanos no deben convertirse en vulneratorios de los mismos. Por tanto, consideran que ante un plazo demasiado extenso en resolverse el caso, el mismo debe concluirse. Landa opina que la imprescriptibilidad debe aplicarse a rajatabla y, por tanto, el caso debe continuar. Como vemos, el debate doctrinario está aún abierto sobre esta materia.
¿Dijo el TC algo sobre el fondo? Lo hizo de modo críptico, en el considerando 8 de la sentencia:
Que por ello, este Tribunal considera que la sentencia de segunda instancia del presente proceso de hábeas corpus tiene la calidad de cosa juzgada, con efectos interpartes, en tanto se encuentre subsistente, pues quien se considere afectado por su contenido tiene expedita la vía del proceso de amparo contra amparo si los plazos procesales lo permiten.
Esta sentencia fue emitida por la Tercera Sala Penal con Reos Libres, en la que estuvo Nancy Ávila de Tambini, esposa del entonces jefe de los procuradores Moisés Tambini del Valle, ex abogado del Presidente de la República. Es decir, si es que no se interpone el llamado “amparo contra amparo” - otro recurso de carácter excepcional - pues la sentencia sobre la prescripción dictada en el Poder Judicial podría quedar firme y, por tanto, los otros 7 marinos inculpados (y, en caso se encontraran otras pruebas, Alan García y Luis Giampietri, que solo son testigos en este caso) podrían interponer sus respectivos documentos para que el caso vuelva a fojas cero, esta vez ya de modo definitivo, a menos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos considere que esta sentencia vulneró las obligaciones del Estado para procesar violaciones de los derechos humanos.
De otro lado, la primera instancia de la Oficina de Control de la Magistratura recomendó la suspensión de los magistrados que expidieron la mencionada sentencia judicial, porque la misma no tomó en cuenta los precedentes internacionales sobre la prescripcion de delitos de lesa humanidad. Tendremos que esperar que ocurre finalmente aquí y en el Consejo Nacional de la Magistratura para saber que ocurre con los magistrados y con la sentencia en cuestión.
Por tanto, el caso aún no parece estar concluido. El problema, tal como lo veo, es que el mismo ha sido demasiado manoseado que las suspicacias de uno y otro lado lo han convertido, más que en un tema jurídico y de justicia con las víctimas de un hecho execrable, en un asunto político, sea para defender al Presidente y al Vicepresidente o para demostrar su culpabilidad, cuestión que, seamos claro, no ha sido probada aún. Pero claro, las conductas apristas siguen alentando la sospecha.
Sin duda, este caso aún tiene para rato. Y la discusión sobre la responsabilidad penal de Alan García también.
ACTUALIZACIÓN (11:55 PM)
Juan Carlos Goicochea entrevista al Presidente interino del TC, Juan Vergara Gotelli. Todo un homenaje del magistrado a Mario Moreno.



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