Archivo de 11 Marzo 2008

Que Laura Bozzo falsea testimonios no es novedad. Para quienes vieron un reportaje de Elsa Ursula que fuera pasado por pocos medios en una televisión en ese entonces parametrada - hablamos de los estertores del fujimorato -, les quedaba claro que, a cambio de unos cuantos soles, varios peruanos eran degradados en su condición de ciudadanos y pasaban a escenificar los dramas más inverosímiles vistos en la televisión latinoamericana.

Lo peor del caso, en esa etapa de Bozzo como conductora de “reality - shows”, era la protección politica de un gobierno que le dio favores judiciales, tal como lo ha confirmado la Corte Suprema en una sentencia de 4 años de prisión suspendida por tráfico de influencias. A pesar que ahora alegue ingenuidad - obviamente, en términos más gruesos de los aquí expresados -, la “abogada de los pobres” fue funcional a un tipo de degradación moral que, en el fondo, reflejaba la del podrido régimen a cuyo jefe entrevistaba y a cuyo asesor mandaba besos por televisión.

Así, la atención del público sobre la conductora se centró, sobre todo, en sus vinculaciones con el poder político y las implicancias judiciales de esta relación. Mientras tanto, desde su relativamente cómodo arresto domiciliario en San Borja - a 4 cuadras de donde escribo este post -, la Bozzo seguía movilizando gente en buses y, probablemente, con el mismo modus operandi de sus programas en América Televisión. Aquí, la “doctora” confió demasiado en la memoria selectiva del país, en la amnesia colectiva que nos permite elegir males menores y olvidar lo ocurrido en el conflicto armado interno y en su popularidad en ciertos sectores para continuar con una forma de hacer televisión basada en comprar los derechos y los testimonios de los demás.

Afortundamente, los programas El Francotirador y Buenos Días Perú y los blogs Mala Sangre y Utero.tv han puesto nuevamente en su justo lugar a quien se sigue considerando como una estrella de televisión y no es más que una persona sentenciada por tráfico de influencias y que presenta testimonios falsos.

Pero la doctora no puede confiar que saldrá bien librada de estas acusaciones. De un lado, se ha demostrado la utilización de menores de edad para mentir, lo que puede tener implicancias judiciales. Informa El Comercio:

Para el jurista penal José Leandro Reaño, en caso emitieran este programa (en el que aparece una menor de 13 años, NdR), la producción está obligada a ocultar el rostro de la niña para no revelar la identidad de la menor de edad. “Si no lo hicieran, deberían responsabilizarse la producción y sus padres como instigadores de este daño. Esto es muy a pesar de que se emita o no en el Perú así la menor lo autorice y sus padres lo consientan. Hay un interés superior en proteger al niño y al adolescente”, señaló el especialista, quien añadió que esta denuncia sería responsabilidad del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes).

Por otro lado, la conductora Laura Bozzo está en proceso de investigación por un segundo caso, en el que se ven imágenes de una menor de edad que dijo haber sido violada por su padrastro pero que luego apareció en un programa especial dedicado al terremoto del sur del país como una supuesta damnificada. La denuncia ha llegado al Ministerio Público y estaría en proceso de investigación.

La niña ya fue ubicada por el Ministerio Público gracias a un pedido del Mimdes y podría testificar en cualquier momento.

Pero los señores de Andina de Televisión, quienes actualmente emiten el espacio, tampoco pueden escudarse en una claqueta como “las historias son tomadas de la vida real, pero algunos casos son teatralizados”, como pretende hacernos creer su jefe de relaciones públicas. Todos los medios de televisión, por mandato de la Ley de Radio y Televisión, están obligados a tener y cumplir un Código de Ética. Este Código ha sido adoptado de modo standard por los miembros de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión, a la que pertenece ATV, y señala lo siguiente:

Artículo 5º: La autorregulación consiste en vigilar la calidad de la información que se brinda a través de la comunicación comercial, además de preservar y acrecentar la credibilidad de la misma. De igual forma, es tarea de la autorregulación el mantener vigentes y actuales los valores, principios fundamentales y reglas de la actividad que, para los propósitos de este documento se limitan a aquellos que rigen la relación con el público espectador y consumidor: a) Veracidad; b) Respeto a la persona humana; y c) Responsabilidad social. Todo ello dentro del marco de responsabilidad con la sociedad peruana y en atención a sus particulares circunstancias económicas, culturales y educativas.

El criterio de “doy lo que le gusta a la gente” no es válido en este caso. El rating no puede ser el único indicador para mantener un programa o no en la televisión. Nos queda claro que Laura Bozzo le miente a la gente para vender un programa que expone casos falsos y que, peor aún, compra la dignidad de los demás a cambio de unos cuantos soles. Ciudadanos degradados por la compra, ciudadanos degradados al ver el show de la miseria humana fingida. Y, en medio, un canal de televisión que no puede seguir evadiendo su responsabilidad con el televidente, más aún cuando hay derechos de menores de edad en juego.

La libertad de expresión es lo mejor que le puede pasar a la democracia y hay que mantenerla así. Pero su mal uso sí debe ser sancionado, por lo menos, cambiando de canal.

QUE PASE LA DOCTORA (4:55 pm): Todo esto es una campaña en mi contra (No, no es otro testimonio falso, pero parece)

QUE PASEN LAS OTRAS OPINIONES:
Utero.tv: Detrás de las cámaras de Laura Bozzo
El Comercio: Asociación de Anunciantes evaluará el show de Bozzo
Fernando Vivas: Tu te la buscaste
Roberto Bustamante: Laura and me

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