Archivo de la Categoría “Tula Benites”

Luego de 10 meses de triste espectáculo, el escándalo Tula Benites ha dejado varios damnificados en la política peruana.
Ya en otros espacios se ha hecho referencia a como el Congreso ha quedado seriamente averiado en su imagen ante la opinión pública por una primera votación vergonzosa y una rectificación que, aunque saludable, ha sido efectuada por presiones de la opinión pública.
Pero el otro gran dañado es el Partido Aprista Peruano. Si bien también los fujimoristas también votaron a favor de salvar a la Canchaya del APRA - luego de unas declaraciones de Alan alabando al reo de Barbadillo -, digamos que no es sorprendente que los defensores de un sentenciado a 6 años de prisión traten de salvarle la vida a alguien que puede ir por tiempo similar a Santa Mónica.
El caso del APRA resulta distinto por varias razones. Es, a pesar de las discrepancias que se puedan tener con los apristas, un partido democrático y que cuando ha sido oposición ha denunciado varios hechos de corrupción que incluso le han costado bastante caro a sus parlamentarios. Cabe recordar que cuando Jorge del Castillo le filtró a Liberación las cuentas de Vladimiro Montesinos en el Banco Wiese, ello le costó persecusión a su esposa y a su cuñada, esta última, principal sindicada para pasarle el dato al entonces congresista.
Y claro, aunque ahora suene a papel mojado, hay que recordar que el APRA firmó un Compromiso de Lucha contra la Corrupción, días antes de la segunda vuelta.
Por último, por cierto, en casos similares a los de Benites, se votó de forma rápida y las bancadas involucradas no hicieron espíritu de cuerpo (ni de carnet) con los sancionados.
Para complicar más las cosas, este tema ha revelado una serie de pugnas internas dentro de Alfonso Ugarte. Tanto Alan García como Mauricio Mulder habían dado la orden de votar para sancionar a Tula Benites - claro, solo por un delito en lugar de tres - y la bancada se les insuordinó, bajo el liderazgo de José Carrasco Távara, quien fue uno de los parlamentarios que obstaculizó permanentemente la acusación constitucional contra Benites. Así, se produjo la escandalosa votación aprista del miércoles:
En contra de la acusación: Tula Benites (votando por salvarse a ella misma, cuestión por la que Luis Gonzáles Posada deberá dar una explicación), María Balta, Tomás Cenzano, Luis Giampietri, Humberto Falla, José Macedo, Elías Rodríguez (el parlamentario cuestionado por sus vínculos con los Sánchez Paredes) y Fabiola Salazar. Se abstuvieron: Nidia Vílchez, Luis Wilson, Luciana León, Mario Alegría, José Carrasco, Wilder Calderón, Miguel Guevara, Lourdes Mendoza, Javier Valle Riestra y Julio Herrera.
Tan grave fue la cosa que Mulder tuvo que decir: O Tula o yo. Y aún así, votaron en contra, en la rectificación de ayer, Humberto Falla Lamadrid y Luis Giampietri. Falla ha intentado justificarse con lo siguiente:
“La presión mediática hizo cambiar de parecer y, lo único que hecho es ser coherente entre la votación de anteanoche y ayer. Ayer, de pronto, y por la presión mediática, se cambió opinión. Yo creo que no le podemos endigar dos delitos que son un imposible jurídico”
Justificación que, por cierto, calza letra a letra con las palabras de Tula Benites.
Y en cuanto a Giampietri, es la primera vez que veo que un Almirante se amotina ante una orden de su superior. Claro, su trayectoria a favor de la impunidad es el precedente perfecto a su conducta de estos días. Y claro, como es el Vicepresidente y para estas cosas si lo consideran como “invitado” del Partido, Mulder ya adelantó que no lo van a sancionar. Tan grosero ha sido el asunto que el habitualmente mesurado El Comercio dijo hoy:
¡Y qué decir del vicepresidente de la República Luis Giampietri! Votó como un fujimorista más, incluso ayer, en contra del desafuero de la parlamentaria.
Para culminar, ayer Alan García dijo, al final de su contacto con la prensa:
“Hago un llamado a los compañeros, en este caso como militante aprista, no sepultemos al Apra en Trujillo, no sepultemos al Apra en La Libertad, si quieren hacerlo que lo digan abiertamente, pero yo creo que esto es una bofetada a Trujillo y a La Libertad. Haya de la Torre debe estar conmovido y alarmado por este tipo de cosas”
Pues el caso Benites no es el único de trujillanos, por lo menos hay tres casos en La Libertad que mezclan las pugnas partidarias y los contactos con el narcotráfico que le van a hacer mucho daño si no cortan de raíz con esto.
Y, sí, Haya de la Torre estaría indignado por el olor que parece tener su Casa del Pueblo en estos días.
MAS SOBRE EL TEMA: Conozca a la sucesora de Tula: Olga Cribilleros La República: Alan llamó a cuadrar a parlamentarios apristas Editorial de El Comercio: Oportuna rectificación con otoronguismo vigente Augusto Alvarez Rodrich: Blindaje y complicidad Carlos Basombrio: Tula o no Tula, Tula (ya no) será Utero de Marita: Tula salvaste Menos Canas: Sí se pudo
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¿Se acuerdan del caso Tula Benítes? Si, la congresista aprista que contrató a un empleado fantasma para quedarse con su sueldo, tal como hizo su colega Elsa Canchaya.
Pues bien, si bien Benites fue suspendida por 120 días en sus funciones parlamentarias, se esperaba que el Congreso de la República fuera expeditivo como en el caso de la parlamentaria de Unidad Nacional y dispusiera el retiro de este personaje del recinto parlamentario, a fin que afronte aquello que merece: un proceso penal.
Sin embargo, la Tula de esta historia ha tenido un escuadrón de defensa más efectivo que el que la otra Tula tiene al mediodía en un canal de televisión.
El escuadrón, como podrán imaginarse, se llama Partido Aprista Peruano. Y la fórmula es el conocido refrán limeño Hecha la ley, hecha la trampa.
La ley es el Reglamento del Congreso. En su artículo 89, establece el procedimiento correspondiente para tramitar las acusaciones constitucionales, el paso previo para que se pueda procesar a los altos funcionarios contemplados por la Constitución, entre ellos, los Congresistas. Para el estado actual del caso Benites, es importante el siguiente numeral:
d.5 Concluida la audiencia y actuadas todas las pruebas, el Presidente encargará al Congresista que se delegó la determinación de los hechos materia de la investigación y la pertinencia de las pruebas, la elaboración de un informe para que lo presente, a más tardar, dentro de los cinco (05) días hábiles posteriores a la audiencia, el cual será debatido y aprobado, o rechazado, en la sesión que para el efecto convoque el Presidente de la Subcomisión. Es obligatoria la presencia de todos los miembros de la Subcomisión, salvo que se trate de licencias autorizadas.
La trampa es la siguiente: En cuatro oportunidades los representantes apristas ante la Sub Comisión de Acusaciones Constitucionales han frustrado el debate y votación del informe final, porque no les dio la gana de asistir a las sesiones, argumentando, como se imaginarán, licencias autorizadas por reuniones con autoridades o con enfermedades.
A tal punto ha llegado el roche entre los compañeros que Luis Gonzáles Posada y Luis Negreiros han tenido que salir a rogarles a sus colegas de bancada para que asistan a la tan mentada sesión.
Parece que en el partido de gobierno, varios de sus integrantes ignoran que este tipo de actos no solo le hace daño a la imagen del congreso, sino también a la de ellos mismos. Tener como pensamiento guía que una exoneración o dilatación del caso Benites hará feliz a nuestro Luis XIV criollo es solo pensar en un interés de corto plazo que, a la larga, deja al Partido Aprista en una posición otoronguil francamente deleznable.
Y luego se quejan de porque tienen tan baja aprobación en las encuestas.
MAS SOBRE EL TEMA: Editorial de El Comercio: Intolerable impunidad sigue campeando en el Congreso Augusto Alvarez Rodrich: Dura de votar
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Dicen que el periodismo es una de las profesiones más amenazadas. De hecho, basta ver cualquier informe de Reporteros Sin Fronteras o las alertas del IPYS para darnos cuenta de los riesgos que se corren.
Pero muchas veces estos riesgos son producto del absurdo, la sinrazón, autoridades piconas por reportajes incómodos o un Poder Judicial obtuso. Más aún en países como los nuestros, donde el Poder Judicial no termina de ser un ente institucionalizado y respetuoso de los derechos de las personas. Esto ocurre con tres importantes periodistas de nuestro medio.
Augusto Alvarez Rodrich es víctima de las represalias por uno de los mejores reportajes de investigación que ha presentado su diario: el caso Tula Benites, la Canchaya del APRA. Dado que el tio de Tula, Walter Vasquez Bejarano, ha sido involucrado en el caso, a AAR se le han ido los leones judiciales: el reportero y el fotógrafo que hicieron la nota tienen dos denuncias en las Comisarías de Santiago de Chuco y San Isidro, mientras que el tío de Tula ya amenazó con iniciar un proceso judicial.
Juan Carlos Tafur ha sido condenado por tres reportajes sobre la fuga de un narcotraficante, en los que se encontró responsabilidad a la jueza encargada del caso. Tafur ha indicado que el próximo miércoles la Corte Suprema celebrará la audiencia final. Viendo los alegatos del caso, suena bastante inverosimil que te procesen por presentar una noticia con pruebas.
Finalmente, Marco Sifuentes y Paola Ugaz han documentado el caso de Pedro Salinas. El autor de “Mateo Diez” escribió una columna llamada Lampa, en la que termina comparando a esta ciudad con Juliaca, con escatológica analogía al final. La comprensible iracibilidad de los juliaqueños parece ser manipulada por su alcalde David Mamani, quien parece aprovechar el pánico para ocultar la poca transparencia de su gestión municipal. Y, para ello, el alcalde ha demandado por 50 millones de dólares a Salinas, cantidad que el pobre Pedro no sacaría ni vendiendo su consultora.
Si sumamos a esto el caso de Nelson Manrique, vemos que muchas autoridades siguen pensando que las demandas a la prensa los libran de los anticuchos y la defensa de la verdad. Pero ello no debe impedir el ejercicio de la libertad de expresión, base de la democracia.
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PRIMER ACTO: MANIOBRA DE DISTRACCION
Se inicia el largo día parlamentario. Tres temas pendientes: elección de magistrados del Tribunal Constitucional, pedidos de sanción para parlamentarios - en los que el caso Tula Benites conscita la mayor atención - y pedidos de interpelación a Ministros.
Típica maniobra de distracción parlamentaria: proyecto de Ley sobre uso de lenguas indígenas y originarias del Perú. Bronca garantizada: en una esquina, Martha Hildebrandt, en la otra, Hilaria Supa y María Sumire de Conde. Show mediático garantizado.
Mientras tanto, pasan las horas, Tula Benites hace llamadas a diesta y siniestra, consulta con los compañeros, procura negociar con las fujimoristas Keiko y Moyano. Todo mientras vemos el sainete idiomático en todo su esplendor.
SEGUNDO ACTO: UNA ELECCION, DIGAMOS, COMO LAS DEL CONGRESO PERUANO
Elección del TC. Ya saben, mismo repertorio preparado por Pastor, con dos integrantes menos por renuncia.
Sin aprender la lección: Chau orden de méritos, pues se puentearon a Oscar Urviola. Chau votación individual, pues votaron en bloque.
¿El resultado? Un académico honesto, pero cuyos pergaminos no son suficientes para llegar al TC, como Gerardo Eto. Otro personaje honesto, como Ernesto Alvarez Miranda, pero cuyo CV tampoco es más que cualquiera de los actuales magistrados. Y para coronar el pastel, un aprista de pocas luces, Fernando Calle Hayen.
Esperemos que, sobre la marcha, estos señores puedan aprender el manejo de una institución que, por 5 años, ha prestigiado al país.
TERCER ACTO: SANCIONES, POR FIN
Sesión reservada pero de la que todos conocíamos detalles. Ricardo Pando suspendido por 60 días, luego de aceptar la contratación de empleada fantasma. Alfredo Cenzano suspendido 30 días por mal uso de recursos públicos.
Y claro, finalmente sancionaron a Tula Benites. Claro, fue un parto. Se sabe que Torres Caro y Rolando Souza la defendieron. Que el abogado defensor habló en una sesión del Congreso en la que no se requería de letrado para defenderse. Que los compañeros veían la forma de salvarla. Y, para variar, Benites se la agarró con el diario que denunció su calidad de Canchaya aprista. Al final, 56 votaron a favor de la sanción, 34 en contra y 5 se abstuvieron.
¿Y LAS INTERPELACIONES? Simplemente, no se trató el tema. Claro, no era apropiado hacerlo entre gallos y medianoche, pero ya vemos que quisieron dilatar el asunto. A Alva y a Zavala los salvó la campana.
MAS SOBRE LOS TEMAS: Roberto Bustamante: Allillanchu Martha Hildebrandt Fernando Rospigliosi: A espaldas de los ciudadanos Ernesto Alvarez: Estoy en contra de limitar facultades del Tribunal Constitucional
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Ex Presidente de la Corte Suprema involucrado en caso de la Canchaya del APRA
Hoy Perú.21 le da un nuevo giro al caso de Tula Benites, la parlamentaria aprista que contrató un empleado fantasma que no trabajaba en el Congreso y cobraba su sueldo en Trujillo.
Además del Presidente de la República y de la Célula Parlamentaria Aprista, la congresista tiene un poderoso padrino: su tío materno Walter Vásquez Vejarano, nada menos que ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia y actual Presidente de la Sala Civil Permanente de dicho órgano colegiado.
Pues bien, el periodista Carlos Castillo fue a Santiago de Chuco a entrevistar a Clemencia Ulloa Gavidia, la persona que cobraba los sueldos del empleado fantasma Juan Carlos Cuadros Noriega. Y allí se topó con Vásquez Bejarano, quien no quiso que lo fotografíen. Por cierto, el local donde funciona el negocio de la señora Ulloa es de propiedad del magistrado de la Corte Suprema.
Peor aún, varios de los testigos han sindicado que Cuadros Noriega, el empleado gasparín, en realidad trabajaba para el Poder Judicial.
Para complicar más las cosas, la trayectoria de Clemencia Ulloa sería poco clara: fue expulsada del APRA en 2004 por falsificación de documentos.
Lo que más curioso me parece es que la misma señora aparece postulando como precandidata a la alcaldía de Santiago de Chuco en 2006, por el partido de gobierno. Cuestión que no podría hacer luego de una expulsión tan deshonrosa.
Varias aristas raras de un caso que solo amerita un desenlace: la expulsión de Tula Benites del Congreso y, probablemente, el adelanto de la jubilación de Vásquez Vejarano, programada para los próximos meses.
MAS SOBRE EL TEMA: Utero de Marita: The plot thickens
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Por lo menos pasará unas Fiestas Patrias relativamente tranquilas. Tula Benites, la parlamentaria aprista denunciada por contratar un empleado fantasma, tendrá aún un mes para que los compañeros sigan protegiéndola.
Y es que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales de este año legislativo cesó hoy en sus funciones, por lo que recién en agosto conoceremos la suerte de la parlamentaria.
Cabe mencionar que durante toda la semana pasada el congresista José Carrasco Távara, compañero para más señas, impidió que este grupo de trabajo se reuniera para analizar este caso, argumentando asuntos partidarios para no concurrir a las sesiones y dejar sin quorum a la subcomisión. A tal punto llegó la obsecuencia de Carrasco, que Fernando Rospigliosi editorializó ayer así sobre el tema:
Peor todavía es seguir devaluando la palabra del presidente de la República, como hizo Alan García en Trujillo el vienes pasado. En la Plaza de Armas dijo, refiriéndose a la detención del ex congresista Javier Diez Canseco, que es un ejemplo de que en el Perú no hay vacas sagradas.
Y dijo eso al día siguiente de que una vaca sagrada aprista, la congresista Tula Benites, protegida del propio García, fuera salvada otra vez de una sanción en el Congreso por sus compañeros de bancada.
Cabe recordar que, el día que salió el escándalo, Alan intentó defender a Benites con una de sus frases célebres: Yo no creo que haya cometido ese error. Claro, se olvidó mencionar que el “error” podría terminar con el desafuero de la sobrina del ex Presidente del Poder Judicial, Walter Vásquez Bejarano.
Y pensar que para tratar de ganarse los votos de la civicada en segunda vuelta, Alan firmó un compromiso como este:

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Congresista aprista Tula Benites en un lío al “estilo Canchaya”
Tula Benites es congresista del APRA por el departamento de La Libertad. Su trabajo hasta el momento se había concentrado en temas de Mujer (es vicepresidenta de la Comisión Parlamentaria respectiva) y Niñez y Adolescencia. Hoy, más que por los grupos en los que se había enfocado, va a preocuparse más por ver como salva su mellado prestigio luego de una denuncia periodística que la compromete seriamente.
Perú.21 revela hoy que, al igual que su colega Elsa Canchaya, Benites contrató a un auxiliar fantasma: el militante aprista Juan Carlos Cuadros, quien nunca se apareció por el Congreso, ni recogió su carnet ni utilizó su correo electrónico. Según la versión del propio ex auxiliar - que estuvo en la planilla del Congreso hasta diciembre - le entregó a la congresista la tarjeta bancaria con la que cobraba su sueldo y los retiros se habrían realizado desde la ciudad de Trujillo, que Cuadros no visita hace más de 2 años.
No es la primera vez que Benites es denunciada, aunque es la primera ocasión en que cuestiones en su contra son ventiladas en un medio de circulación nacional.
Como lo han informado los medios de la ciudad de la primavera, cuando Benites fue regidora de la Municipalidad Provincial de Trujillo tuvo serios problemas con la prensa, específicamente con la edición norteña de Correo: el diario publicó denuncias contra la ahora congresista y sus hermanos y ellos recurrieron al Poder Judicial, que encabezaba en ese entonces su tío Walter Vásquez Bejarano.
Benites también habría presionado al entonces alcalde José Murguía, para que investigue las filtraciones de información y salga a defenderla de las acusaciones en su contra. También fue cuestionada porque se le otorgaron víaticos para asistir a un seminario en Lima que tenía todos los gastos pagados.
Sin duda, una trayectoria a investigar, sobre todo con esta nueva denuncia que ahora coloca también al APRA en la obligación de deslindar con un caso de corrupción que es bastante parecido a los denunciados en el caso de parlamentarios de Unidad Nacional.
ACTUALIZACION (03:55 PM): Luego que Alan intentara una defensa (”yo no creo que haya cometido ese error“) y de que la Celula Parlamentaria Aprista se reuniera de emergencia, la Mesa Directiva del Congreso acordó acusar constitucionalmente a Tula Benites. Por cierto, hasta ahora la congresista no ha hecho ninguna declaración sobre el tema.
MAS SOBRE EL TEMA: Utero de Marita: Tula, la Canchaya del APRA El Fondo del Vaso: Ghostbusters: Más personal fantasma en el Congreso.
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