CONSTRUCCION INCIVIL
Escrito por: jgodoymejia en Construcción Civil, La Victoria, Ley de Habilitaciones Urbanas, derechos humanos, derrumbe, tragediaTodos los días que vengo para la oficina veo edificios en construcción. Magdalena rápidamente viene reemplazando las casas que tenían 30 o 40 años por edificios en los que habitan de 20 a 40 familias, lo que me da una idea del boom constructor que se viene produciendo desde hace algunos años, a raíz de la reactivación económica y de los planes de financiamiento, tanto estatales como privados.
Sin embargo, la bonanza en vivienda tiene otra cara y tiene que ver con cuáles son los derechos que tienen los obreros de Construcción Civil. Sin duda, su situación ha mejorado al tener un Sindicato bastante organizado, ya sin mafias y en mejores relaciones con CAPECO.
Sin embargo, luego de ver los penosos acontecimientos de ayer en La Victoria, creo que nos queda claro a todos que la informalidad es el principal enemigo del avance del sector y, a la vez, de los derechos de los trabajadores de la construcción. En lo que va del año, 28 obreros han fallecido por accidentes de trabajo.
Así como se requieren buenos salarios para los obreros, también es necesario que se brinden las condiciones de seguridad necesarias para evitar accidentes como los de ayer. Aquí hay responsabilidad compartida en el sindicato que deberá exigir mejores condiciones de seguridad en la nueva negociación del convenio colectivo con CAPECO, en las empresas constructoras que no pueden escatimar gastos en la seguridad de quienes hacen que ganen más, en el Ministerio de Trabajo que debe fiscalizar el cumplimiento de las condiciones de trabajo (por cierto, ¿le han aumentado el presupuesto al Ministerio con menos recursos?) y en las Municipalidades, que deben verificar las obras que se realizan con o sin licencia.
La situación, como lo hemos alertado hace unos meses en este blog, se ha complicado. La Ley de Habilitaciones Urbanas y Edificaciones ha consagrado la informalidad, al rebajar los criterios técnicos para aprobar proyectos de vivienda y construcción en el Perú. Ello implica que estaremos sometidos a normas técnicas que permiten que accidentes como los de ayer se puedan repetir, dado que en el caso de varias obras la aprobación de las mismas será de manera automática.
Por tanto, si el Congreso quiere mejorar su alicaída imagen y reducir los riesgos que tragedias como las de ayer vuelvan a enlutar a más familias, ya sabe lo que tiene que hacer. Antes de sus vacaciones, ¿podrían hacer una modificación de la norma que puede costar la vidas de más peruanos?
Sin duda, este no es solo un tema de seguridad e informalidad, es un tema de derechos humanos. ¿No que a nadie le importaban?







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