TRES AÑOS DESDE EL TERCER PISO
Escrito por: jgodoymejia en Desde el Tercer Piso, escritos personales, tercer aniversarioCuando un niño cumple 3 años - y lo se, porque he visto a mi hermano menor crecer - ya cuenta con ciertas herramientas para comenzar a valerse por si solo en algunas cosas: cierta altura que le permite alcanzar ciertos objetos, puede caminar por si solo sin que nadie le sostenga, emite algunas palabras y, claro, si es superdotado o tiene papás o abuelos que lo han estimulado tempranamente, hasta puede leer algunas palabras o frases. Y claro, todos los que lo quieren y aprecian están orgullosos de esos logros, que, aunque pequeños en comparación a lo que le toca vivir, son grandes pasos en aquel momento.
Algo parecida es la sensación que tengo frente a esta pequeña página web, que hoy, por obra y gracia del Espíritu Santo y mi terquedad en seguir escribiendo, llega a los tres años de existencia y al post número 917.
Decía hace algunos días que no es tarea fácil escribir sobre política y actualidad. Implica, en mi caso, levantarme temprano y, mientras hago ejercicios, ver a Raúl Vargas con los comentarios que todo el país escucha a la hora nona. De allí, entre el desayuno, la ducha y el acicalamiento de todos los dias, alternar entre RPP, CPN y San Borja, para luego pasar a la lectura de 8 diarios. Ojo, no solo por cuestiones de blog, sino también de chamba, que me obliga a estar enterado de todo lo que pasa. Así, en ese órden, pasan por mis manos La Razon, Expreso, Correo, La Primera, La República, Perú.21, El Comercio y, por deformación jurídica, las Normas Legales de El Peruano. Súmenle a eso ver las noticias del día por Internet - sí, también por eso me pagan -, chequear los programas de las 11 de la noche y bueno, ahora entienden porque no es tarea fácil escribir, enlazar y ser breve.
(Y para los amigos que se creen el añejo chiste de Basta Cebolla, yes, i have a life, sino no podría escribir).
Y aunque redactar los comentarios, mini-investigaciones, rayes personales y demás cosas que pongo en este espacio es entera responsabilidad mía, creo que quedaría mal si es que no agradezco, en este momento, a varias personas.
A mis viejos, por aguantar que pase varias horas frente a la computadora y por respetar lo que pienso. La mejor lección que me dieron es la de ser tolerante con los pensamientos ajenos y eso procuro hacer, sin que ello me impida dejar en claro mis convicciones y creencias.
A mis compañeros de trabajo, no solo por darme ideas de enfoques para el blog, sino también por sus comentarios que siempre enriquecen lo que hago, tanto en lo profesional como en este espacio. Y claro, gracias por leer, a pesar de lo extenso.
A todos quienes se han dado una vuelta por aquí. A los conocidos como Rosa María Palacios, César Hildebrandt, Augusto Alvarez Rodrich, Juan Carlos Tafur, Martín Tanaka, Eduardo Villanueva o Pedro Salinas. A los que no conozco y podría conocer más y a quienes todos los días no dejan de leer este blog, pobre pero honrado.
Por supuesto, a quienes dejan comentarios - sean caseritos o no -, estén de acuerdo o no con lo que he puesto en pantalla, por propiciar debates y, en la mayoría de las veces, dejar argumentos para pensar o simplemente para discrepar. Como siempre, son todos bienvenidos. Y a los medios que han tenido a bien rebotar este blog cuando lo han considerado necesario.
Dejo un espacio especial para los amigos bloggeros. Este año que ha transcurrido, no solo he podido conocer a muchas personas que hacen blogs, sino que con varias de ellas el vínculo ha ido más allá y se han formado verdaderas amistades, espero que duraderas. Al iniciador de todo, por mostrarme el mundo de los blogs. A todos los blogs que me enlazan y que ya no puedo contar, por pensar que este espacio tiene algo de valor. Para los amigos de Perúblogs, gracias por el apoyo y la compañía en las reus bloggers que han organizado. Para Hans y Christian, por hacerme reir todos los días. A Paco, por sus menciones desde Iquitos y porque su libro está paja. A Alberto, por ser compañero de blogs, de universidad y un amigo de verdad. A Heidi, por los jalones de orejas y por las palabras adecuadas en el momento adecuado. Al exiliado Reaño, por los consejos y por entretenerme con la música más rara del mundo. A Morena, por devolverme a tierra cada vez que puede. A la recientemente egresada Catalina, por el apoyo de estos días y por ser la buena amiga que es. A Marco y a Roberto, mis cómplices en varias de estas aventuras bloggeras, por la ironía y por recordarme todos los días mi pasión por escribir tan largo. Y a Laura, por demostrarme todos los días que escribir sobre política de manera tan fresca es tan posible como hacer, de la nada, una muy buena amistad que espero que perdure.
¿Y que viene para este año? Pues algunos experimentos en el lenguaje de este blog que espero sepan comprender y que aun estoy viendo como ensayar. Pero, sobre todo, seguir persistiendo en la terca tarea de escribir todos los dias sobre lo que nos ocurre, lo que vivimos, pensamos o sentimos cuando vemos alguna noticia en el periódico, en la tarea de investigar y dar más contenido a lo que puedes leer en los noticieros o en otro blog. Y, por supuesto, en seguir creyendo que este, mi querido país, puede ser distinto y mejor a lo que hoy tenemos.
A todos, gracias totales. Y ahora volvemos a nuestra programación habitual.





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