EL MUSICO, EL OBISPO Y LA NEVADA
Escrito por: jgodoymejia en Serge Schoonbroodt, Sodalicio de Vida Cristiana, homosexualidad, música, religiónEste señor se llama Serge Schoonbroodt. Es belga, es pianista y hace algunos años vino al Perú por primera vez. Desde hace un par de años organizaba el Festival Internacional de Música de Arequipa, uno de los pocos eventos cultuales de peso que hay en la Blanca Ciudad y que se realizaba en la Catedral.
Sin embargo, este año la situación será distinta. El suplemento Domingo de La República indicó que:
El Cabildo arequipeño, integrado por un grupo de sacerdotes de avanzada edad, le respondió a Schoonbroodt: “Habiendo recibido su carta del 30 de enero (…) en la que solicita el uso de la Catedral y el órgano para el evento que realizará en el mes de setiembre (…), le comunico que por acuerdo en reunión de Cabildo se ha decidido que la Catedral no será sede de dichos eventos, excepto que lo ordene el señor Arzobispo“. Era toda la respuesta. No daba razones de la negativa.
El músico intentó que el Arzobispado de Arequipa cambiara esta decisión. Incluso recordó el apoyo técnico de su institución “Arequipa.Orgues” para la refacción del órgano del templo y sus gestiones para recaudar fondos a favor de su conservación, pero no logró nada. “Nos sorprende recibir este trato y lamentamos que el Cabildo de la Catedral de Arequipa sea un freno para la expresión cultural, que no pretende más que poner en valor un patrimonio que pertenece a la comunidad de Arequipa y del Perú, mucho más allá de la propiedad privada de la Iglesia Católica”, les dijo en una misiva.
El Arzobispo de Arequipa se llama Javier del Río Alba, es sacerdote diocesano y bastante cercano al y pertenece al Sodalicio de Vida Cristiana, una organización ubicada en el ala derecha de la Iglesia Católica y que ha ganado bastante peso en las últimas décadas por su labor pastoral, así como detractores por su forma de captar a jóvenes, su relación con los derechos humanos y el trabajo social pastoral en Puno.
¿Y cual fue la razón para la negativa, si antes existían relaciones cordiales entre el músico y el arzobispo - e incluso con Monseñor Cipriani? Veamos lo que dijo el reportaje antes mencionado:
¿Qué había pasado? ¿Por qué la jerarquía eclesiástica le cerró las puertas a Schoonbroodt? El organista belga, concertista cuya calidad es reconocida en numerosos países, tiene una versión: “Se debe a que soy homosexual, casado con un hombre“. Sus palabras fueron recogidas por el diario francés Le Monde hace unos días. El músico ya había hablado del tema en el Perú, a través de un comunicado: “Después de la organización de una decena de notables conciertos (…) el director artístico de la asociación Arequipa.Orgues es ahora víctima de discriminación debido a las elecciones de su vida privada“.
La Iglesia Católica arequipeña niega que sea así. El arzobispo Javier del Río dice que la negativa a prestar la Catedral no tiene que ver con la opción sexual de Schoonbroodt. “Las iglesias y los instrumentos musicales que hay en ellas son bienes eclesiásticos. La Iglesia tiene libre disponibilidad de ellas y decide si prestarlas o no. Este año le había dicho al maestro Serge que no era seguro que se pudieran utilizar. Cada institución tiene su propio cronograma de trabajo. Su opción sexual es personal y, aunque no la comparto, no influyó en esta decisión”, afirma.
Monseñor del Río reconoce que no sabía que Schoonbroodt era gay cuando dirigió las ediciones previas del festival y se enteró recientemente por el blog que el músico tiene. También dijo algo que puede ser revelador: “Los jóvenes muchas veces andan desconcertados con tantas opiniones que circulan a nivel público. En la Iglesia debemos ser prudentes, no podemos promover a personas que plantean formas de vida con opciones que no van a favor de la naturaleza humana ni de los mismos jóvenes“. De la respuesta se colige que, entre otras razones, también pesó la opción sexual de Schoonbroodt en la decisión eclesial de no prestar la Catedral.
Según una nota publicada por Le Monde, el pianista también se había mandado con un artículo en su blog en el que criticaba la homofobia de la Iglesia Católica peruana, incluyendo a Juan Luis Cipriani y al propio Benedicto XVI.
Sin embargo, a pesar de lo que podía ser una falta de tacto al rajar de sus propios benefactores - aunque está dentro de su derecho a la libre expresión -, considero que hay elementos de juicio para pensar que, entre otros temas, Monseñor del Río tuvo en la descubierta homosexualidad de quien fue el músico clásico favorito de Arequipa una razón para sacarlo. Y es que, además de sus declaraciones tan fuertes en contra de los homosexuales, el Arzobispo ya ha tenido conflictos por el tema del protocolo sobre aborto terapeútico - permitido solo cuando la vida de la madre está en peligro - que aprobó el gobierno regional de Arequipa y sobre el que decidirá el Congreso de la República.
Pregunta para el arzobispo: ¿no que todos somos hijos de Dios y merecemos el mismo trato como tales?
Sin duda, todo un lío con nevada incluida.






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