LOS IMPROVISADORES
Escrito por: jgodoymejia en Alan García, Luis Carranza, Proinversión, Susana Pinilla, disolución, pobreza, programas sociales, reparto de alimentosEl viernes conversaba con mi jefe acerca de como iba el gobierno y, sobre todo, si es que tenía o no un norte. Yo pensaba que Alan tenía un norte bien definido, a la derecha, mientras que mi contraparte decía que, en realidad, de lo que carece el país es de un rumbo bien definido.
Luego de ver los diarios de ayer - aprovechando la desconexión de Internet, “gracias”, Telefónica -, pues creo que mi jefe was right, especialmente, al ver las nuevas medidas del gobierno en materia económica y social.
Comencemos por el reparto de alimentos de madrugada que comenzó el miercoles. Me preguntó, ¿dónde quedaron las recomendaciones para ajustar los programas sociales? De hecho, en estos meses el gobierno se embarcó en una serie de fusiones para mejorar la gestión de los mismos y ahora nos sale con una medida que no estaba dentro del libreto.
La improvisación se nota. Este reparto se produce luego de que las encuestas han ido reflejando que la gente le echa la culpa a Alan por las subidas de precios. Por ello, es sintomático que las “bolsitas salvadoras” tengan como membrete “Presidencia de la República”.
Sobre la forma en como se ha manejado este reparto, me remito a esta observación de Carlos Basombrío:
Ya dentro de la opción escogida, llama la atención que se haga en la madrugada y a modo de operación militar. No pocos pobladores deben haber quedado medio traumados al oír a la tropa entrando en sus barrios y ser despertados de madrugada, sin saber bien por qué.
Mulder ha criticado la falta de imaginación, se podría agregar la falta de respeto. Si bien focalizar en las viviendas de los más pobres tiene sentido, no queda claro que esto tenga que hacerse violentando el descanso de la gente y usando a las Fuerzas Armadas. Si el objetivo era evitar tumultos y reclamos, esto se ha logrado muy parcialmente, ya que los noticiarios estuvieron llenos de quejas de los no beneficiados.
Pero otra muestra de que al gobierno le gusta, cual músico de jazz, improvisar sobre la marcha, es la iniciativa para disolver Proinversión y enviar sus funciones a los Ministerios. La nota de agudeza la pone Álvarez Rodrich:
Para un gobierno cuyas principales autoridades políticas son tan poco entusiastas por aplicar reformas relevantes que mejoren la eficiencia en la administración pública, acaso por la confusión que esta les produce debido al escaso entendimiento que tienen de la misma, es lamentable la alta proclividad a desaparecer instituciones que sí tienen un papel importante por cumplir.
Es claro que Proinversión necesita una reingenería, para cumplir con un rol vinculado más hacia las concesiones y otras formas de inversión, así como con una mejor interacción con los gobiernos regionales. Sin embargo, esto no se logra tratando de echar a David Lemor o mandando al diablo a una de las pocas instituciones que funcionan meridianamente bien en el país.
La carencia de norte viene siendo clara. No se sabe hacia donde ir, ni tampoco qué hacer. Quizás deban recordar que el principal objetivo de la economía es mejorar la calidad de vida de las personas, antes que solo pensar en cocteles por un grado de inversión que parece ser apenas una buena noticia en un mar de improvisación.
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