Luego de varios meses de trabajo de una comisión encabezada por el ecólogo Antonio Brack Egg, hoy sale publicado en El Peruano el Decreto Legislativo 1013, que crea el Ministerio del Medio Ambiente.
¿Qué atribuciones tendrá este nuevo ente estatal? Informa El Comercio:
¿Qué de nuevo traerá el Ministerio del Ambiente? Aparte de sus funciones básicas de velar por la preservación del aire, mar y tierra, lo más interesante es la creación del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el cual si bien es un organismo adscrito al Ministerio del Ambiente se desenvolverá de manera independiente en sus decisiones.
Así, el decreto legislativo faculta al OEFA a intervenir en temas ambientales en todos los sectores (minería, pesquería, hidrocarburos, industria y agricultura) para no solo fiscalizar, sino sancionar. El OEFA podrá desde amonestar hasta suspender cualquier operación que tenga un impacto ambiental o que no siga las normas establecidas (esto incluye las realizadas por organismos estatales como las municipalidades).
También es una organización adscrita al Ministerio del Ambiente el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado que velará por preservar las zonas declaradas intangibles.
Sin duda, la creación de un mecanismo como la OFEA es un gran paso. Contar con una única autoridad fiscalizadora sobre la materia puede ayudar a mejorar la regulación sobre el tema ambiental. Claro, para ello también será necesario delinear cual es la política estatal a mediano y largo plazo sobre la materia, considerando temas como el cambio climático y los efectos que puede tener en un país megadiverso como el Perú. Asimismo, la OFEA tendrá que ser el ente que, finalmente, sea el encargado de dirimir los conflictos entre actividades económicas y población, lo que requiere el nombramiento de personas independientes y conocedoras de la problemática ambiental.
Pero también son claras las carencias de este nuevo ente gubernamental. Flavio Ausejo, experto de la PUCP, opina sobre la materia:
El profesor opinó que las declaraciones del ministro de Agricultura, Ismael Benavides, en el sentido que el manejo del agua y el desarrollo forestal continuarán a cargo de su cartera, no hacen sino confirmar lo que ya se había sospechado: que se está manteniendo la actual política de no tener una respuesta integral al tema de los recursos hídricos.
“Las políticas públicas deben ser coordinadas en los tres elementos, si el nuevo ministerio no tiene el manejo de los recursos hídricos, entonces es como un trípode al que le han quitado una pata, no va a poder desarrollarse como se pretende”, explicó Ausejo.
Asimismo, manifestó su preocupación por las consecuencias que esta decisión podría acarrear en el futuro, debido a que se agrava aún más el panorama del agua en el Perú, que está sufriendo una reducción significativa de sus glaciares por el cambio climático y necesita una respuesta y una gestión integral para hacerle frente al problema.
“Parece que el gobierno se olvida de que el agua no es exclusivamente de uso agrícola. Tiene que ver con el líquido que necesitan los seres humanos y eso corresponde al sector Vivienda; con las industrias y eso involucra a Producción; con la generación de energía eléctrica y producción minera y eso le toca al Ministerio de Energía y Minas; e incluso si hablamos de usos recreativos, como las fuentes de aguas termales, puede involucrar a Turismo. Sin embargo, toman la decisión de que el Ministerio de Agricultura mantenga el control”, explicó Ausejo.
Lo mismo ocurre con el tema del desarrollo forestal. Según el docente no se atiende en problema de los bosques en su conjunto sino sólo enfocado a los que producen madera. Lo peor es que este asunto finalmente tiene que ver también con el manejo del agua, pues está muy relacionado con la sostenibilidad de las cuencas hidrográficas.
Sin duda, el Ministro Benavides ha querido preservar sus fueros hasta el final, pero ha terminado provocando un severo cuestionamiento a la norma. De la misma opinión que Ausejo ha sido Manuel Pulgar Vidal, Director de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental.
Y estas dos graves omisiones demuestran que el gobierno parece haber tenido una visión poco afortunada, dado que, como ambos expertos han selñado, ambas problemáticas van más allá de los temas agrícolas o meramente forestales, sino que están estrechamente vinculadas al cambio climático, que, para peor metida de pata de García, es uno de los temas centrales de la Cumbre ALC - UE que se inaugura mañana. Yo me pregunto, ¿Alan podrá ufanarse de una norma como esta con tamañas omisiones?
Sin duda, la creación de un ente con la fuerza de un ministerio podría ayudar a mejorar la problemática ambiental. Pero será necesario corregir esta norma, dotar de una visión al gobierno sobre la materia y nombrar a las personas idóneas en los más altos cargos de esta nueva entidad. De lo contrario, esta va a ser una nueva oportunidad perdida.
Aprovechando que estamos en plena temporada playera - y que es domingo - vuelvo a un tema que anteriormente he tocado: el estado de la Costa Verde, el espacio que hace que Lima sea la única capital sudamericana con mar incorporado.
Como lo hemos mencionado en ambas ocasiones, es necesario que los gobiernos locales, en particular el Metropolitano, asuman su responsabilidad en esta materia y no solo se encarguen de quejarse ante la Autoridad Autónoma de la Costa Verde o el Gobierno Central, sino que propongan soluciones.
Parece que ese clamor está atendiéndose. De hecho, los alcaldes de Magadalena, San Miguel y Miraflores tienen clara la necesidad de mejorar sus zonas costeras e invertir en el espacio que podría iniciar la recuperación de la Costa Verde: un malecón. Por su parte, el Colegio de Arquitectos del Perú viene propiciando discusiones sobre la viabilidad de los distintos proyectos que tienen como norte común la recuperación de un espacio público en favor de los vecinos de Lima y, claro, del turismo nacional y extranjero.
Sin embargo, hay una persona que viene obstaculizando estos proyectos: Luis Castañeda Lossio. Y es que ahora el alcalde mudo de la ciudad se propone convertir la Costa Verde en una autopista, lo que implica que se amplien a 6 carriles las vías del Circuito de Playas, con el consiguiente perjuicio para la formulación y concreción de cualquier idea que busque redefinir nuestra franja costera como espacio público recreativo.
Castañeda no solo contradice a los alcaldes de su propia agrupación - que son los más interesados en mejorar sus playas -, sino que también va en contra de su propio Plan de Gobierno:
LA COSTA VERDE Y LOS BALNEARIOS DE LIMA: Tiene como OBJETIVO recuperar ambientalmente las Playas y Mar de la Costa Verde, convocando a la Iniciativa privada para que a través de concesiones, se ejecuten proyectos de locales recreativos, turísticos y de servicios. En esa línea nos proponemos: (01) Aprobar el nuevo Plan Integral de Promoción y Desarrollo de la Costa Verde, elaborando los estudios especializados complementarios, los nuevos lineamientos para las edificaciones en acantilados, y las propuestas para la ampliación del área pública de playa (02) Aplicar a través de las Municipalidades Distritales y la empresa privada, las obras urbanas en los espacios públicos de la Costa Verde (malecones, escaleras, puentes, paraderos, pérgolas, jardines, etc); (03) Aprobar y Supervisar el desarrollo de los proyectos de inversión privada; (04) Continuar con las gestiones con el Gobierno Central para que los proyectos Mesías, Interceptor Norte y Colector Costanero, cumplan con sus etapas de ejecución y descontaminar el mar
Si hay algo que Castañeda puede legar a la ciudad en los tres años que le faltan para terminar - por fin!! - su gestíón, es la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. Y un proyecto integral para la Costa Verde lo haría: se mejora el paisaje y el medio ambiente, se descontaminarían las playas y tendríamos otro espacio turístico que presentar al país y al mundo.
y luego con las obras heredadas por ricardo belmont y el abandono de la costa verde, lima no es más (¿lo fue alguna vez?) una ciudad jardín y por el contrario es una ciudad carretera o ciudad autopista. una ciudad diseñada para ir en carro y no para caminar o ser peatón. (lo cual me lleva a recordar un viejo cuento de ray bradbury donde se prohibía caminar por las calles y los peatones eran personas de las que había que sospechar). que la costa verde sea actualmente una vía rápida y no el gran espacio público de la ciudad es mucho más que un indicador sobre la imagen de ciudad que se tiene desde la municipalidad de lima. ciudad carretera: ni siquiera tenemos playa, tenemos una autopista que le come metros a la orilla.
Una ciudad carretera, que ahora Castañeda quiere ampliar a la playa en lugar de mejorarla. Y, claro, como es su estilo, sin consultar a nadie.
Esta mañana me llegó un correo de la Asociación Unidos por los Animales, quienes han denunciado un acto realmente condenable: Un sereno de la Municipalidad de San Borja le quita la vida a un inocente perro.
El hecho me ha impactado doblemente. De un lado, aunque no tengo animales en casa, siempre me ha importado que quienes crien a uno de ellos le brinde el mayor cariño y cuidado. De otro lado, vivo en San Borja y me sorprende que en un distrito donde las cosas se manejan siempre con cuidado y respeto hacia los vecinos y sus mascotas - de hecho, los domingos al pie del Pentagonito hay entrenamiento para perros - se cometan este tipo de barbaridades.
El siguiente video es la prueba de la denuncia que esta asociación de defensa de los animales ha hecho. Pongo estas imágenes con la advertencia de que personas sensibles pueden verse afectadas en su suceptibilidad:
Los funcionarios de la Municipalidad de San Borja deben ser conscientes de que se está vulnerando la Ley Nº 27265, Ley de Protección a los Animales Domésticos y a los Animales Silvestres mantenidos en Cautiverio. En el artículo 4° de esta norma, se señala que el Estado y las instituciones protectoras de animales debidamente reconocidas quedan obligados a velar por el buen trato, salud y respeto a la vida y derechos de los animales.
Asimismo, nuestro Código Penal ha tipificado el maltrato a los animales como un delito:
Artículo 450-A.- El que comete actos de crueldad contra un animal, lo somete a trabajos manifiestamente excesivos o lo maltrata, será sancionado hasta con sesenta días-multa. Si el animal muriera a consecuencia de los maltratos sufridos, la pena será de ciento veinte a trescientos sesenta días-multa. El juez podrá en estos casos prohibir al infractor la tenencia de animales bajo cualquier modalidad.
Este sábado habrá una protesta al mediodía en el frontis de la Municipalidad de San Borja (Av. Joaquín Madrid, cuadra 2). Si bien el alcalde ha prometido que la persona que ha incurido en este acto va a ser separada de su institución, creo que va a tener que dar mayores muestras de que la política de nuestro Serenazgo es de respeto hacia nuestras mascotas.
Señor Tejada, haga que me vuelva a sentir orgulloso de mi municipio.
En medio de la juramentación ministerial, el Presidente de la República no perdió ocasión de hacer nuevas promesas. Vía El Comercio:
Antes de tomar juramento a los ministros de Estado, el presidente de la República, Alan García, anunció que propondrá al Congreso la creación de un ministerio de Medio Ambiente en línea con las demandas del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
En la ceremonia realizada en el Salón Dorado de Palacio de Gobierno, García sostuvo que ello se justifica pues el acuerdo comercial ha significado para el Perú un llamado de atención fundamental para fortalecer la defensa de los derechos laborales y el medio ambiente.
Por este motivo, dijo, propongo la creación de un ministerio del Medio Ambiente.
Varias cosas que comentar.
Sin duda, el TLC ha supuesto para el Perú una elevación de sus estándares de protección del medio ambiente y podría ser una oportunidad perfecta para crear una autoridad autónoma sobre medio ambiente en el Perú, que pueda facilitar una inversión privada que sea compatible con el desarrollo sostenible.
La creación de esta entidad, por tanto, pasa por plasmar las tesis enunciadas por Alan en este año y medio sobre el tema ambiental. Y ello supone, a mi modo de ver, el peligro que contemos con una entidad que, sobre la base de una autonomía que debió tener para otros intereses, pueda convertirse en la puerta abierta para que nustros recursos naturales puedan ser entregados al mejor postor.
A veces, escribir sobre este tipo de cosas me desalientan y me hacen perder la esperanza en el país. Pero hace un par de días leí un texto realmente motivador, cuyo final, con permiso de la buena amiga que lo escribió, me robo para culminar con una reflexión que intente devolvernos en algo el ánimo de seguir haciendo algo más por nuestra tierra.
Pero el ánimo festivo se mantiene, no sé si por el espíritu terco que tenemos los peruanos por sacar provecho a las peores situaciones y arrancar sonrisas hasta a los menos optimistas, o por el simple hecho de descubrirnos más peruanos que nunca, aunque no sepamos lo que eso signifique, aunque cada año sigamos tratando de encontrarle mayor significado a las fiestas patrias que la de una bandera o una escarapela. Pero, seguimos en el intento terco de no ponernos pesimistas (aunque sea el camino más fácil) y de no caer en el escepticismo. Seguimos brindando cada 28 de julio por algo más que una fecha: por ese rojo y blanco que pintamos cada día con terquedad y algo de dificultad, pero también con mucho cariño.
Esa esperanza, espero no perderla. Ojalá pueda mantenerla en un ambiente sano.
Con motivo del Blog Action Day, escribí aquí sobre la problemática de la Costa Verde, a la que autoridades y ciudadanos maltratamos todos los días, ignorando el privilegio que tenemos al contar con el mar al costado de nuestra ciudad.
Pero el maltrato ecológico no solo queda en la cuestión de los colectores, síno también en la reducción del espacio de las playas, sobre todo en un distrito: Barranco.
Hace unos días, El Comercio nos presentó lo siguiente:
La sinuosa y heterogénea Costa Verde sigue transformándose frente a las miradas tristes e indignadas de sus más fieles visitantes: los surfistas. La ejecución de los proyectos privados en sus playas no se ha detenido aun cuando diversos movimientos ciudadanos han advertido que los espacios públicos están cada vez más recortados; y la dinámica natural costera, alterada.
“Las obras de las dos marinas (estacionamientos de embarcaciones) que están siendo construidas en Chorrillos y Barranco han afectado la ola de Triángulo y Ala Moana”, señala el movimiento Acción por las Olas de la Costa Verde en su página web, donde analiza la agonía del espacio considerado cuna de los surfistas en el país.
No obstante, ambas obras privadas se realizan con autorización de las municipalidades distritales y han sido ratificadas por la Autoridad Autónoma de la Costa Verde.
Sin duda, la noticia no solo debe preocupar a nuestros amigos émulos de Felipe Villarán y Sofía Mulanovich, a quienes los cambios en las playas y la reducción en las costas dejan sin buenas olas para poder correr todos los días, como acostumbran hacer.
Aquí hay un problema serio que atender: el derecho de todos los ciudadanos a gozar de un medio ambiente saludable, lo que está directamente relacionado con disfrutar de la costa y del mar, sin que nos lo recorten o sin que se contamine más. Nuestra Costa Verde tiene poco de verde justamente porque seguimos permitiendo este tipo de acciones.
Lo que más me indigna de este tema es que los responsables de que se vayan recortando nuestras costas han morado en una Municipalidad. En el blog Playas de Barranco pueden leer ustedes una historia que podríamos titular: Crónica de una muerte en las olas. En dos partes (aquí y aquí) podemos ver la historia de como el Consejo Municipal más insufrible de los últimos años - pregúntenle a vecinos como El Morsa lo que tienen que padecer - autorizó las obras de recortes playeros con los complejos estilo Brad Pizza que ahora tenemos que ver cuando queremos ver el horizonte del mar barranquino.
Y aquí viene una reflexión sobre lo que nos toca como vecinos. Además de no ensuciar nuestros espacios públicos como muchas veces lo hacemos, ¿no nos toca también ver mejor lo que hacen nuestras autoridades locales? No sólo hablo de ti Lucho, o de ti Alberto, sino de cada uno de nuestros alcaldes, que muchas veces son responsables de varias de las cosas que, sin conocer, le echamos la culpa al gobierno central.
Hay una canción que culmina diciendo que todos somos iguales bajo el sol. Pero, como en la Granja Animal de Orwell, pareciera que hay quienes son más iguales que otros. Varios limeños disfrutarán de playas limpias este verano. Pero habrá quienes vean que su espacio de antaño para compartir con la familia o con los amigos o, simplemente, para ver una puesta de sol, se verá reducido gracias a sus incompetentes autoridades ediles.
Y ahora, si me disculpan, me voy a ver el mar, antes que me quiten la oportunidad de contemplarlo.
No comentaré cada una de las propuestas hechas por el Presidente – algunas buenas en sí, otras no tanto -, pero me queda claro que las soluciones dadas por García se ubican en el terreno administrativo y parlamentario, sin tomar en cuenta otro tipo de variables que vayan más allá del plano de los cambios legales.
Volvamos ahora al error de saque del binomio articulista de Alan: el diagnóstico. Como ya otros blogs lo han mencionado, García tiene un público claro - el empresariado peruano -, una idea obsesiva – que Gorriti ha bautizado bien como Inversiones García – y un pensamiento que resulta ser poco compatible con una economía de mercado en la que se hablan de productos con valor agregado, revolución educativa, respeto al medio ambiente, responsabilidad social empresarial y fortalecimiento institucional. De ello no hay nada en la analogía del Perro del Hortelano.
Buscando como responder, sin redundar, a la nueva ideología oficial del gobierno, me topé con el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, recién salidito de la imprenta. El Informe tiene como tema este año el cambio climático. Como me considero aún ignorante en la materia ambiental, quizás mi amigo Alberto de Belaúnde pueda explicarles mejor que yo lo concerniente a un tema que va a cambiar las vidas de todos en los próximos años.
Pero vayamos a las cifras del Informe, que quizás le muestren al Presidente donde es que realmente estamos parados y cuáles son nuestros problemas centrales. Para que tengamos las cosas claras, la medición del PNUD ha tomado en cuenta a 175 países. Los datos más reveladores son los siguientes:
- Perú se encuentra a media tabla en el Índice de Desarrollo Humano: Estamos en el puesto 87, dentro los países con Desarrollo Humano Medio. Nuestra tendencia, felizmente, ha sido hacia el alza. - Nuestro nivel de gasto en salud es bajísimo: 235 dólares per cápita es nuestro estimado, muy por debajo incluso de los estándares medios. - Una cifra que alerta sobre las desigualdades. Entre 2004 y 2005, en el sector más pobre, solo 34 de cada 100 partos fueron atendidos por personal sanitario especializado; en el sector más rico, los 100 partos tuvieron a un médico especialista para la atención. Quizás ello explique porque nuestra tasa de mortalidad materna es alta: 240 para cada 100,000 habitantes. - En 1990, Perú invertía el 2.8% de su PBI en educación. Entre 2002 y 2005, la inversión es de 2.4%, incluso con Acuerdo Nacional mediante. - Gasto en inversión y desarrollo: 0.1% del PBI. Es decir, no damos valor agregado a lo que tenemos. - Seguimos siendo de los países más desiguales del mundo. De acuerdo al Coeficiente de Gini, nuestro índice de desigualdad de ingresos es de 52. Chile también tiene un índice parecido, pero, de acuerdo a un Estudio de la PUC de Chile, han encontrado el factor determinante de la movilidad social: la educación.
En suma, vemos que nuestros indicadores sociales nos reflejan claramente donde están las fallas: no contamos con servicios básicos de calidad, la desigualdad es bastante fuerte y nuestro nivel de desarrollo, a pesar del crecimiento, sigue siendo medio. ¿Culpa de un perro del hortelano espanta inversiones?
Particularmente pienso que no. Sin duda, es necesario atraer mayores inversiones. Pero también cabe recordar que no nos encontramos en 1990 y que las condiciones para los inversionistas no implican dejar de lado el pago de tributos, las cuestiones ambientales, la protección a los trabajadores y una institucionalidad más fuerte.
Si el gobierno no acompaña las medidas planteadas por Inversiones García con reformas sustanciales en los servicios básicos, aquellos que la población sigue sintiendo como escasos y deficientes, pues nos dará un grave presente griego: el camino hacia otro outsider, que sea más radical incluso que Ollanta Humala, dado que el país no consiguió ponerse en un camino de modernidad inclusiva.
Y es que creo que ese es el debate de fondo que el país se juega en los próximos años. Un gran sector del país ya siente los beneficios del crecimiento y puede defender sus derechos. Otro sector es tan poco ciudadano que es discriminado por el mero hecho de hablar una lengua distinta al castellano. El cambio responsable que García prometió al país debía enmarcarse justamente en la ruta de una modernización inclusiva y democrática. Desafortunadamente, sus analogías caninas parecen seguir enfatizando el gran mal del Perú y para el que Orwell encontró una analogía perfecta: Algunos animales son más iguales que otros.
Hoy muchos bloggers nos hemos adherido al Blog Action Day, una iniciativa destinada a que toquemos en nuestros respectivos un tema en común. Este año nos tocará hablar sobre algún tópico relacionado con el Medio Ambiente. Por la cercanía que tenemos, a pesar que muchas veces ignoramos la magnitud del mismo, les presentaré algo sobre la problemática de la Costa Verde, un rincón de la ciudad al que pocas veces observamos con detenimiento.
Y si quieres unirte a esta iniciativa, solo postea hoy sobre un tema ambiental. No es tan complicado. Ahora sí, al tema de fondo
Somos unos privilegiados que no nos damos cuenta de lo que tenemos. Somos de las pocas ciudades capitales en el mundo que tiene el mar a la vuelta de la esquina y le hemos dado durante muchos años la espalda, no solo en términos simbólicos, sino también en términos ambientales.
La Costa Verde tiene todo para ser un potencial centro turístico de Lima: cercanía a la ciudad, playas con olas para practicar surfing, posibles espacios de entretenimiento - eso sí, no matando la playa como en Barranco - o simplemente un nuevo rincón ecológico para una ciudad que los necesita a gritos.
Sin embargo, la seguimos maltratando. Los colectores de la ciudad la contaminan tanto al norte - Marbella - como al sur - La Chira -, no dejamos la basura en su lugar, municipios como San Isidro dejan a sus playas como meros depósitos y otros como Barranco simplemente permiten que recorten los espacios libres para el esparcimiento de todos.
Veamos sus crisis y abandonos negligentes. En la Costa Verde, el Municipio de Lima ha renunciado absurdamente a sus indispensables competencias de orquestar un patrimonio metropolitano y permite, en silencio, los abusos autistas y rentistas, con proyectos mediocres, de un municipio que se salta la razón y las leyes (según la Contraloría, los colegios de arquitectos e ingenieros y la opinión mayoritaria).
El tema de la contaminación es tan grave que ha afectado ya a varios vecinos de la zona. Hace algunos meses, así informaba La República:
En medio de la discusión por el interceptor y la planta de tratamiento, están los vecinos. En la avenida Costanera, justo donde desemboca el mayor colector de Lima, la pestilencia es avasalladora y las moscas una plaga.
Jorge Gonzales Ramos vive hace 40 años en la cuadra 24 de la Costanera. Ahí tiene también un taller de mecánica. Asegura que nunca la situación fue tan difícil como ahora. “La pestilencia es terrible. A veces trabajamos mediodía y luego nos vamos, no se puede por el olor. El desagüe se empoza. Mi hermana pintó su casa de blanco y se puso negra por las moscas. Estamos expuestos a cualquier infección”, sostiene.
Otro caso es el de Liane Benavides. Cuando nació su hija, Isabela, se fue a vivir a la casa de su suegra, en la cuadra 25 de la avenida Costanera. De pronto, su hija enfermó. Convulsionó. Le dijeron que padecía de meningitis bacteriana. Ella dice que los médicos de la clínica Maisón de Santé le dijeron que “es muy probable que se deba al aire contaminado de los desagües de la zona en que vive”.
Como vemos, el maltrato a nuestra mirada principal al mar ya está afectando la salud de los vecinos de la zona. ¿Esperarán las autoridades a que siga empeorando?
Hace algunos meses caminaba por el malecón de Miraflores y me di cuenta de lo ciegos que habíamos sido durante estos años a no ver al mar y lo que le estabamos haciendo. Tal vez sea hora de actuar y de impulsar que nuestras autoridades no sigan dormidas sobre este tema. Si algo quisiera legarle a mis hijos es que puedan seguir viendo el mar, pero, claro, sin contaminación.
La tarde de ayer, tuve acceso a una carta que confirma estos temores y que presento a continuación. La misiva, dirigida por el Representante de Oregon Earl Blumenauer al embajador del Perú en Washington Felipe Ortiz de Zevallos, expresa la preocupación de este congresista por el proyecto de Ley que recortaría el Parque Nacional Bahuaja Sonene y señala que el propósito de la norma es “contrario al espíritu del nuevo acuerdo que supone el TLC Perú - Estados Unidos”. Incluso llega a señalar que, mientras la preocupación de Estados Unidos es apoyar a Perú para convertirse en un centro de atracción de inversiones, nuestro país estaría siendo poco congruente con dicho esfuerzo al reducir las protecciones ambientales.
La opinión de este congresista demócrata no es moco de pavo. Blumenauer fue uno de los que impulsó una corriente para renegociar el TLC con el Perú, debido a la alta tasa de tala de madera, y que culminó en la suscripción de las ya mencionadas addendas, con las que el congresista estadounidense estuvo de acuerdo. Cabe recordar, además, que este representante votó en contra del TLC con Centroamérica, por lo que convencerlo de apoyar la iniciativa a favor del acuerdo con Perú ha sido harto difícil.
Los lectores de este espacio saben que soy partidario de la inversión privada como motor de la economía. Sin embargo, también conocen que opino que dicha inversión no puede hacerse atropellando los derechos de los demás, sean los laborales o los ambientales. Y quizás haya que incidir mucho más en este último punto.
Leí ayer la entrevista que le hicieron a Rosa María Palacios en La República y me quedo con este extracto de sus declaraciones, que me permitirán ilustrar lo que diré después:
–Sí, entonces la empresa minera hace la escuela, la carretera. Pero luego tienes otro problema. Un país moderno tiene que establecer reglas de control ambiental, pero qué pasa, que la población no cree que el Estado las va a hacer cumplir, y por eso se oponen a la minería. Si la gente maneja en el Perú sin brevete y no pasa nada, ¿por qué la minera no va a tirar su cochinada sin que pase nada? El Estado trata de hacer consenso entre minería y población, cuando es el que debe hacer cumplir la ley, él es el actor principal.
Pues bien, contradiciendo a Rosa Maria, el Estado no viene cumpliendo con ese rol de preservación del medio ambiente, con miras a un desarrollo sostenible. Ya algo se anticipaba con las extrañas movidas en CONAM, pero dos proyectos de Ley presentados por el Poder Ejecutivo confirman que en Palacio de Gobierno se sigue sin pensar a largo plazo o en todas las consecuencias de los actos que realizan.
El problema central con este proyecto, de solo tres artículos, es que no define como se agilizarán estos procedimientos en los proyectos de inversión minera priorizados, lo que puede llevar a que los ya de por sí leves controles ambientales se relajen más.
Lo peligroso es que el proyecto no ha tenido la viabilidad técnica del INRENA, cuestión que le costó el puesto al Intendente de Areas Naturales Protegidas de esta institución, Luis Alfaro. Es decir, al igual que en el caso del CONAM y del proyecto anterior, la institucionalidad ambiental vuelve a ser rebalsada.
Tan importante como la inversión minera es que ésta se realice de la mejor manera que no solo garantice ingresos para las zonas donde esta actividad se realiza, sino que se respete la sostenibilidad de otras actividades económicas y del futuro de las siguientes generaciones. Esa visión es la que diferencia a un politico de un estadista. Pero parece que la segunda está lejos del ideal de Palacio de Gobierno.
El sujeto que ven arriba con lentes oscuros se llama Miguel Ríos Saenz. Quizás el nombre no les diga mucho, pero sí les digo que se trata del famoso Chito Ríos, presunto miembro del autodenominado Comando Rodrigo Franco, puedan poner un poco de atención.
Hoy La República reporta la denuncia hecha por el alcalde de la provincia de San Ignacio (Cajamarca), Carlos Martinez, quien viene siendo amenazado por vía telefónica y es materia de un reglaje sistemático por parte de este personaje, quien también hizo “trabajos” (léase seguimiento y desapariciones) - según Ricardo Uceda - durante la época de Fujimori.
Este hecho se produce en un contexto donde los defensores del medio ambiente son amenazados. El Padre Marco Arana, presidente de Grufides, también ha sido materia de un reglaje que no ha sido materia de sanción por las autoridades judiciales de Cajamarca, hecho en el que estaría involucrado
Hace poco más de un año, Marco Sifuentes a.k.a. OcraM hizo un reportaje sobre la presencia de este personaje en Cajamarca, en plena campaña electoral, para jugar en favor del hijo del presidente regional de Cajamarca de ese entonces, Felipe Pita. Compañero, al igual que Ríos, para más señas.
En política no hay casualidades. Esta semana la comenzamos comentando la noticia de miembros del Comando trabajando para congresistas de la plana mayor del APRA y la culminamos con el Chito amenazando alcaldes y manteniendo su carnet aprista. ¿Coincidencia?