LLAMALE PICON, SI QUIERES
Escrito por: jgodoymejia en El Morsa, Gustavo Faverón, chologósfera, literaturaSi hay un género inclasificable en la chologósfera es el de los literatos y criticos literarios. Con contadas excepciones, buena parte de ellos se ha dedicado a la diatriba y al insulto fácil.
Ello no es fenómeno privativo de los blogs. Recordemos que hace un tiempo - casi un par de años - a raíz de un congreso de escritores peruanos comenzó una de esas peleas que confirman que somos un país más provinciano que del primer mundo: el famoso pleito entre “andinos” y “criollos”.
El debate se reducía a lo siguiente: los “criollos” (Fernando Ampuero, Iván Thays, Alonso Cueto, Alfredo Bryce, Alfredo Pita, Mirko Lauer y Guillermo Niño de Guzmán) eran unos “argolleros”, cuyos amigos críticos no dejaban resquicio alguno para exhibir la narrativa de autores como Miguel Gutiérrez, Tulio Mora u Oswaldo Reynoso. Mientras que los “andinos” eran escritores cuya calidad no era significativa como para ser reconocida por la literatura peruana. No en vano esta bronca sería bautizada por Beto Ortiz como un auténtico “Clásico de la Provincia” (tomando el título del primer disco exitoso de Carlos Vives), dado que en ambos sectores habían buenos escritores y también bastantes escribidores.
Volvamos a la chologósfera. En 2005 comenzaron a aparecer espacios dedicados a la literatura. Dentro de los que tienen pretensiones de más seriedad - y muchas veces, no hay que negarlo, sacan articulos o notas interesantes - se encuentran Puente Aéreo, de Gustavo Faverón Patriau, y Notas Moleskine, de Iván Thays. Desde la orilla opuesta y con un estilo más bien confrontacional, se ubicó Leonardo Aguirre, primero desde las páginas de La República y, posteriormente, en el portal de Agencia Perú y con su blog epónimo.
Como era de esperarse, la bronca entre ambos bandos no se hizo esperar. Para muestra un botón: Aquí vean un dardo de Faverón, en donde se acusa a Aguirre de homofóbico.
Para complicar más las cosas, aparecieron algunos blogs que, con humor bastante corrosivo y algo de mala leche, comenzaron a sacar ataques contra Thays y Faverón, con el mote de argolleros con los que se le ha identificado desde algunos sectores de la provinciana “clase literaria”. Puerto el Hueco (firmado por algunos Dinthilacos, en alusión a que pertenecerían a la PUCP), Con Ventilador (uno de cuyos autores era el escritor Santiago del Prado) y, más recientemente, La Disciplina de la Necedad (en clara ironía a la novela de Thays, La Disciplina de la Vanidad) fueron los espacios desde donde le llovían dardos a ambos críticos.
Lamentablemente, en lugar de tomar las cosas como de quien viene, Faverón hizo más fama a estos espacios de la que pensó, pues en su blog hacía constantes alusiones a los ataques que recibía desde estos espacios. Digamos que si te llaman intolerante, lo menos inteligente que puedes hacer es picarte. Y eso ocurrió con el crítico.
Como lo mencionó hace unos meses otro blog, “la mayoría de los blogs literarios se debaten entre la intolerancia contra quienes no se alinean con ciertas posiciones y el desbande de los anónimos“. Esto es lo que ha ocurrido con la chologósfera literaria y que sus propios autores se han encargado de alimentar.
El último capítulo de esta patética telenovela se ha producido en un blog que pone temas polémicos sobre política y cultura, pero que nunca ha tenido un pleito personal con nadie, el Blog del Morsa, administrado por Roberto Bustamante.
Roberto publicó un domingo un interesante artículo sobre las pretenciones de Santiago Roncagliolo, el premiado escritor de Abril Rojo, por escribir un libro sobre Abimael Guzmán. Dado que, a criterio de Bustamante, la novela de Roncagliolo maneja criterios y tesis sobre Sendero Luminoso que ya son caducos - como el milenarismo -, obviamente puso la alarma ante lo que podría ser un texto - con pretensiones de crónica - que repitiera los errores de escritores europeos que no comprendieron lo que ocurrió durante el conflicto armado interno. Incluso Roberto cita la crítica hecha por Gustavo Faverón sobre Abril Rojo, donde el libro es bien diseccionado.
Como pueden ver en los comentarios del blog de Roberto, aparece uno que dice:
“A ver: en tu mundo, los amigos complotan, en el mío no. Por lo menos, yo no. Te será difícil de comprender, pero es verdad.”
Gustavo Faverón Patriau’s fan club
http://puenteaEreo1.blogspot.com/
Y el enlace hacía alusión a un blog en el que se sacaban las mejores frases dadas por el conocido crítico literario.
Sin embargo, la reacción de Faverón ha sido sobredimensionada y bastante agigantada con relación a lo que, sin duda, es una buena pieza de humor o un homenaje involuntario al crítico:
¿Me quieres decir con qué derecho publicas un comment que usurpa la identidad de otra persona y además colocas, en ese mismo comment, un link a una página infame que utiliza mi nombre y mis apellidos para insultarme? ¿Se te hace tan difícil diferenciar entre respetar la libertad de expresión y apoyar y publicitar el blog de unos miserables delincuentes virtuales?
¿Te tengo que pedir que por favor no contribuyas a hacerle propaganda a la comisión de un delito en el que se me insulta y se roba mi identidad y la de otras personas? Pobre idiota. Pobre infeliz.
Mi pregunta es, ¿por qué picarse ante un blog donde no lo atacan? ¿O es que nadie puede referirse críticamente a Gustavo Faverón? Un poco de valeriana, contar hasta diez o alguna terapia de relajación no le vendría bien al crítico, que, por lo demás, no deja de tener comentarios interesantes, que, lamentablemente, se ven empañados por intolerancias como las antes mencionadas.
MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: Pobre Idiota. Pobre Infeliz.





Entradas (RSS)