Archivo de la Categoría “Iglesia Católica”


Hace casi dos años les conté sobre los problemas existentes en la Iglesia Católica del sur andino, principalmente en Puno. Lo que ocurría era (es, mejor dicho) la muestra de ciertas disputas sobre el signo que debe tener la Iglesia Católica en torno a la evangelización y acompañamiento pastoral en las regiones más pobres del país.

De un lado, los nuevos obispos nombrados en esa zona pertenecen al Opus Dei y al Sodalicio de Vida Cristiana, ubicados en el sector más conservador del catolicismo. Ambas congregaciones estiman que la pastoral debe hacerse del modo tradicional, sin que existan de por medio contemplaciones en torno a las tradiciones andinas o culturales de cada población y disminuyendo el peso de los programas sociales y vinculados a la defensa de los derechos humanos en esta región.

Del otro lado, los religiosos pertenecientes a las Congregaciones de los Sagrados Corazones, Carmelitas y Maryknoll, quienes estuvieron en la región durante más de 50 años, vinculándose con las costumbres de los pobladores de la zona y haciendo una labor pastoral social, emparentada con el discurso sobre Doctrina Social de la Iglesia que la Iglesia Católica Latinoamericana ha enarbolado y con la Teología de la Liberación.

El tema es que varios de estos religiosos han sido amedrentados o expulsados directamente por los conservadores. El caso más reciente ha sido el de los religiosos de Maryknoll. Informa el blog de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos:

¿Se puede dar a quien dedica 65 años de su vida a asistir a otro, a cambio de nada, un portazo en las narices por todo reconocimiento? Claro que se puede, y además decirle: “Alas y buen viento, y si te vi, no me acuerdo”. Eso es lo que ha hecho, dando muestra de su particular concepto de la gratitud y la caridad cristiana, el actual obispo de Juli, José María Ortega Trinidad, con los misioneros de la Sociedad Católica Maryknoll, que laboran en Puno desde 1943, cuando el obispo Salvador Herrera los invitó a trabajar por el pueblo del Altiplano.

Los misioneros y las hermanas Maryknoll son wakcha gringos: gringos pobres. No vienen a hacer negocios ni turismo. Personalmente no lucran ni prosperan. Viven su cristianismo mediante la integración con los pueblos donde cumplen misión, respetando su cultura y su autonomía. Mientras muchos peruanos se niegan a aprender ni una palabra de alguna de nuestras numerosas lenguas nativas, los Maryknoll aprenden y hablan con cariño el quechua y el aimara para conversar fraternalmente, de tú a tú, con los campesinos y comuneros.

¿Lindo el Obispo, verdad? Lo cierto es que los religiosos de Maryknoll serán desagraviados con la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos.

Cabe recordar que la Iglesia Catolica se convierte en uno de los actores sociales más importantes para la contención de Sendero Luminoso en Puno. Los planes de esta organización subversiva eran convertir al altiplano en un nuevo Ayacucho. Sin embargo, la unión del pueblo con su Iglesia pudo evitar que Puno se volviera un polvorín. Por ello, Sendero atacó con furia a las organizaciones eclesiales y a sacerdotes. Se impulsaron Vicarías de Solidaridad en Ayaviri, Juli y Sicuani, cuyo trabajo combinaba lo legal con la pastoral, el acompañamiento de las vìctimas de la violencia e información que los sacerdotes extranjeros podían dar a conocer en sus respectivos países para desbaratar la serie de mentiras que los senderistas daban en el exterior.

Asimismo, la Iglesia sirvió como actor de contención para que no se produjeran masacres o violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas. Aunque al principio no entendieron su labor y la confundieron con comunismo, poco a poco la labor pastoral en el sur andino fue entendida por los militares, quienes reconocieron en la Iglesia a aliados valiosos para el combate contra la subversión.

Esta ofensiva contra la Iglesia en Puno se produce en medio de un clima más general de enfrentamiento propiciado, hay que decirlo desde el lado más conservador de la Iglesia. Algo de ello hay en la disputa por la propiedad de los terrenos de la Pontificia Universidad Católica del Perú. O en los ataques que desde la prensa católica cercana al Cardenal Cipriani se dan contra los seguidores de la Teología de la Liberación.

Lo curioso es que estos sectores olvidan que el actual Papa y Gustavo Gutiérrez han hecho las paces hace algunos años.

Y quizás el mensaje sea ese, que dentro de la Iglesia Católica pueden convivir diversas tendencias, pero unidas bajo una fe en el mismo Dios. El problema parece ser que algunos sectores pretenden ser más papistas que el propio Benedicto XVI. Quizás, antes que seguir leyendo a Figari y a Escrivá, una revisión de lo dicho por el Cardenal Carlo María Martini no les haga tanto mal. Y así tanto cuervo dejará de rondar en predios eclesiales.

Comments 21 Comentarios »

Parece que, con cierto retraso, algunos conspicuos miembros de la Iglesia Católica peruana van llegando a la modernidad. Vía la web del Arzobispado de Lima:

En su emisión del 01 de marzo, el programa “Diálogo de fe” inició una nueva etapa con la implementación de una cuenta de correo electrónico dialogodefe@rpp.com.pe que permitirá un diálogo interactivo entre el Cardenal Juan Luis Cipriani y los fieles que siguen su programa radial semana a semana y que ha cumplido recientemente nueve años.

Bueno, ya que Su Eminencia nos permite establecer un diálogo fluido a través del e-mail, quizás sea una buena oportunidad para que el Cardenal nos aclare algunas dudas, digamos teológicas. Así que, desde aquí y humildemente, sugerimos algunas preguntas:

1. Monseñor, tengo un amigo que es gay y que cree en el Señor: ¿Va a salvarse o sigue pensando que los homosexuales no estan en el plan de Dios?

2. Monseñor, hay una parte en la Biblia que dice que hay que combatir a los tiranos, ¿eso también se aplicaba a Fujimori?

3. Recientemente, la Iglesia ha considerado a la desmedida riqueza como parte de los nuevos pecados capitales. Dígame, ¿como se compatibiliza eso con su mensaje pastoral del año 2000: de los Estados Unidos lo único que queremos es su dinero?

4. El mensaje cristiano habla del amor al prójimo. Por ello le pregunto, ¿que pensaría de un pastor que, en pleno conflicto interno, ponía en su oficina “No se aceptan denuncias sobre Derechos Humanos” y cerraba los programas de la Iglesia sobre ese tema?

5. La religión católica se basa sobre el respeto a la verdad. Dígame, ¿qué parte del testamento de José de la Riva Aguero le da la razón a su representante personal en su lío con la PUCP?

6. Se supone que dos de los mandamientos de la Iglesia son “no robarás” y “no matarás”. Entonces, ¿es cristiano abogar por acusados de asesinato y corrupción?

Preguntas importantes para entender como nuestro Cardenal entiende la evangelización y el mensaje cristiano. ¿Alguien se anima?

Comments 19 Comentarios »

Todos hemos visto esta imagen varias veces. El Presidente de la República besándole el anillo cardenalicio al Gran Canciller de la PUCP. Costumbre que, a cuento de investiduras del siglo XVI, ambos personajes - que parecen coincidir en varias agendas - se tributan. De hecho, las invocaciones divinas de Alan parecen ser mayores que las de su vecino de la Plaza de Armas.

Pero Alan no tiene la misma reverencia y respeto por otros miembros de la Iglesia. Ayer, el Presidente se despachó en Pisco contra el propio Estado Vaticano. ¿Motivo? El hecho de que Radio Cutivalú - la que no pasó su spot - es una obra de la Compañía de Jesús (los jesuitas), una de las congregaciones religiosas cuya vocación social es más que evidente y, además, que varios sacerdotes hayan apoyado la consulta popular en Majaz.

Por cierto, el presidente olvidó que la persona a la que mandó a negociar junto a Del Castillo fue Monseñor Luis Bamabarén, quien incluso terminó dándole la razón en alguno de los argumentos del gobierno.

Lo cierto es que Alan termina diciendo lo que desde algunos sectores de la Iglesia - los más conservadores - se dice hace tiempo: que la Iglesia Católica no debería estar cerca de los problemas sociales, en formas que no sean la mera caridad, por supuesto. Y claro, todo aquel sacerdote que tenga vocación social es acusado inmediatamente de revoltoso o comunista. McCarthy siempre presente en Palacio de Gobierno y en la mente de varios comulgantes, incluyendo al jefe de Estado.

Se olvida el importante papel que la Iglesia cumplió durante el conflicto armado interno - con la excepción del señor de la fotito de arriba - y, además, que cualquier discusión teológica entre partidarios de la Teología de la Liberación y el Vaticano ha quedado zanjada. Esa onubiliación que ya tenían algunos sectores eclesiales, parece tenerla el primer mandatario, con la cerviz agachada del Presidente del Congreso .

Soy creyente pero a la vez partidario de un Estado laico. Ello implica que cada parte respete sus fueros. Deje de insultar el trabajo social de la Iglesia y dedíquese a gobernar, señor Presidente.

PD: Mínimo, la Conferencia Episcopal debe rechazar estos insultos.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: Gastón Garatea y Luis Bambarén rechazan críticas a la Iglesia
Padre Francisco Muguiro, presidente de Radio Cutivalú: Declaraciones del Presidente están fuera de foco.
Utero de Marita: El rol de la Iglesia Católica en el Perú
El Morsa: Alan García y la Iglesia

Comments 23 Comentarios »

Como regalo de Semana Santa, Benedicto XVI anuncia su primer libro, Jesús de Nazaret, en el que varios de los pasajes parecen escritos desde el lado más progresista de la Iglesia Católica.

Vía Reuters:

Los países ricos corruptos por el poder y las ganancias han “saqueado y despojado” sin piedad a Africa y otras regiones pobres y exportado a ellas el “cinismo de un mundo sin Dios,” escribe el Papa Benedicto XVI en su primer libro.

El Papa también condena el tráfico de drogas y el turismo sexual, diciendo que son signos de un mundo rebosante de “personas que están vacías” y aún así viven entre abundantes bienes materiales.

El matutino Corriere Della Sera imprimió el miércoles una sección del libro, antes de que la editorial Rizzoli, dueña del periódico, lo publique a mediados de este mes. Una portavoz de Rizzoli confirmó la autenticidad de los extractos.

En el libro de 400 páginas, llamado “Jesús de Nazaret,” el Papa ofrece una aplicación moderna de la parábola de Jesús sobre el buen samaritano, quien se detuvo a ayudar a un hombre a quien ladrones le habían robado, mientras que otros, incluyendo un sacerdote, no lo asistieron.

“La actual relevancia de la parábola es obvia,” escribe el Papa.

Si las aplicamos a las dimensiones de la sociedad globalizada de hoy, vemos cómo las poblaciones de Africa han sido saqueadas y despojadas y esto nos preocupa íntimamente,” dice el Papa en su libro, que saldrá a la venta el 16 de abril, para su cumpleaños número 80

El Papa alemán, que ya en el pasado ha condenado los efectos del colonialismo, dijo que los países ricos también hirieron a las naciones pobres espiritualmente, despreciando o intentando borrar sus propias tradicionales culturales y espirituales.

“En lugar de darles a Dios, el Dios cercano a nosotros en Cristo, y aceptar en sus tradiciones todo lo que es precioso y grandioso (…) les hemos llevado el cinismo de un mundo sin Dios, en donde solo cuentan el poder y las ganancias (…),” señala.

El Papa dice que sus comentarios son válidos también para otras regiones fuera de Africa.

En lo que puede considerarse una fuerte autocrítica de la Iglesia Católica Romana, cuyas actividades misioneras a menudo estuvieron íntimamente asociadas con el colonialismo, el Papa escribe:

“Destruimos (su) criterio moral al punto que se han vuelto obvias la corrupción y una lujuria por el poder desprovista de escrúpulos” , manifiesta.

¿Dirán algo sobre esto Rafael Rey o el Arzobispo de Lima?

Comments 2 Comentarios »

Desde hace dos semanas, vengo cubriendo lo que ahora todos los medios conocen como “la batalla por la Universidad Católica“.

Términos bélicos al margen, lo cierto es que la Pontificia Universidad Católica del Perú, que este viernes cumplirá 90 años de fundación, enfrenta una disputa legal que es crucial para su futuro.

El año que entré a la PUCP, 1999, fue el año que se inició la disputa que hoy se ventila ante los tribunales. Para quienes no han seguido el caso, el tema es más o menos así:

- Por el Estatuto de la Universidad, el Arzobispo de Lima ostenta el título de Gran Canciller, un presidente honorario de la Universidad, que solo tiene la prerrogativa de nombrar al director del Centro de Asesoría Pastoral Universitaria y de velar en términos generales por la marcha pastoral de la comunidad universitaria.

- Las relaciones hasta 1999 han sido normales con los Arzobispos de Lima. El único periodo de “conflicto” pre - Cipriani fue cuando Jorge Avendaño - que se había divorciado y vuelto a casar con quien actualmente es su esposa - fue nombrado Decano de Derecho. Juan Landázuri no apareció 4 años por la PUCP, pero luego dichas asperezas fueron limadas.

- Cuando llegó Juan Luis Cipriani al cargo, quería tres cosas: la primera, que el Gran Canciller tuviera más poderes, cuestión que no consiguió al no tener los votos suficientes para cambiar el Estatuto; la segunda, que el Rector fuera nombrado por una terna destacada por Roma, y no por la Asamblea Universitaria como hasta ahora; la tercera, controlar los bienes de la Universidad, que dan bastante ingresos a la Católica. Es en este tercer punto donde interviene la Junta de Administración de los bienes de José de la Riva Aguero, conformada por el Rector de la PUCP y un representante del Arzobispado, Walter Muñoz Cho, a quien la Universidad demanda por solicitar documentos que no competen a esta junta, que no tiene ingerencia en la toma de decisiones de la PUCP desde 1964.

- Esta disputa se debe ver en un marco más general, referido a las disputas dentro del seno de la Iglesia Católica, entre el sector más progresista y vinculado a una corriente que postula la realización de acciones sociales concretas frente al sector más conservador, que postula la contemplación y la caridad como única forma de cambio de la sociedad. Si bien en el Vaticano se busca una paridad de fuerzas - y a ello obedece el reconocimiento hecho por Benedicto XVI de la obra de Gustavo Gutierrez -, en el Perú la disputa es cada vez más pública. Los dos casos emblemáticos: la Iglesia del Sur Andino, donde los obispos conservadores hacen la guerra a sacerdotes progresistas que vienen trabajando allí hace 40 años (ver reportaje de Hildegard Willer en Ideele y un informe mío de hace un mes) y, of course, la PUCP.

- A estos temas se suma la enquina personal que Juan Luis Cipriani tiene hacia la Universidad por haber apoyado el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la cual señaló sus serios errores pastorales y políticos durante su estancia como Arzobispo de Ayacucho frente a los derechos humanos. Y, en particular, hacia Salomón Lerner Febres, Rector Emérito y Presidente del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de dicha casa de estudios.

He leido durante las últimas semanas - y, en particular, durante el fin de semana último - las diversas opiniones que hay sobre el tema y tengo ya una opinión formada sobre este asunto.

No estoy de acuerdo con quienes señalan que la Universidad debe ser absolutamente laica o perder el carácter de Pontificia. La PUCP fue fundada por un sacerdote, Jorge Dinthilac ss.cc., y se adscribe a los valores del Evangelio. Como lo he señalado antes, la combinación de valores católicos con el humanismo presente en la Universidad es la que nos ha dado - y me permito aquí la primera persona del plural, pues creo representar en este tema a un sector importante de alumnos y ex alumnos - un sello personal e institucional que no debe perderse. Además, la pérdida del carácter de Pontificia provocaría una pérdida importante de ingresos y convenios que, por la mala actuación de un personaje que tiene un poder temporal y limitado (recordemos, en 11 años se va), no puede generar un perjuicio mayor del que se quiere evitar.

Creo que todos quienes siguen este espacio saben que soy católico y de mi posición frente a las actitudes que durante su vida como pastor ha tenido Juan Luis Cipriani. Considero incongruente con la fe católica que solo defienda los derechos de sus amigos y no los de los más pobres y necesitados, como no lo hizo en Ayacucho y como sí lo hizo el resto de la Iglesia Católica; considero que no es propio de un pastor que habla de dignidad humana y persecusión del pecado su cercanía con un régimen corrupto, autoritario y violador de los derechos humanos; me parece incomprensible que hasta el día de hoy no entienda que la Universidad implica diversidad de pensamiento y opiniones y no un conservadurismo desfasado con tintes de homogenización. Ciertamente, no es una posición cómoda para mi criticar en voz alta a un hombre que dirige la Iglesia, pero lo hago en el convencimiento de que los valores católicos no son los que representa este personaje y que tengo que dar la pelea dentro de una institución a la que todos los días confirmo mi pertenencia y mi fe, para que la misma - hecha por seres humanos, al fin y al cabo - sea más congruente con lo que predica. Si una persona como esta obtiene el poder que desea, sería muy perjudicial para la PUCP.

Además, al estar formado en Derecho, considero que la razón jurídica asiste a la Universidad. La PUCP tiene la propiedad de sus bienes desde 1964 y la Junta de Administración de Riva Aguero no tiene ingerencia en asuntos que pertenecen a la autonomía universitaria. Asimismo, para la elección de sus autoridades, la Universidad se rige por la Ley Universitaria, lo que hace que sea la Asamblea Universitaria la que eliga al Rector y Vicerectores. Este sistema de convivencia, avalado por el Vaticano desde hace varios años, ha hecho que la Universidad se maneje con total independencia de criterio, manteniendo una posición clara en temas de interés nacional desde hace varios años.

Finalmente, la última táctica de Cipriani me parece vergonzosa. Pretende, al más mero estilo del populismo de Fujimori y Alan García, tocar el tema de los sueldos de las autoridades de la Universidad y de las pensiones universitarias. Esto es claro: quiere dividirnos frente a las autoridades. Y creo que, al margen de las discrepancias que se puedan tener con quienes dirigen la PUCP, es el momento de unirnos a ellas en apoyo a la causa que vienen defendiendo, que es justa y que ha merecido que - por primera vez en años - las autoridades salgan a enfrentar publicamente las disputas que se tienen con el Cardenal. Los alumnos y ex alumnos de la PUCP debemos apoyar toda acción que impida que una ingerencia externa haga que la tarea hecha durante estos 90 años no se pierda.

De nosotros y de la jueza que ve el caso - quien por cierto, tiene fama de imparcial y honesta - dependerá que este año celebremos el 90 aniversario de nuestra casa, tal como la conocemos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: La táctica de Cipriani.
Roberto Bustamante: La PUCP contra el Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani.
Domingo - La República: Campus de fe y conflicto.
Ideele Radio: El Cardenal Juan Luis Cipriani y su extraña visión de los derechos humanos.

Comments 17 Comentarios »

NOTA:

A diferencia de otros textos, este fue escrito hace tres semanas, no para el blog, sino para una publicación periódica. Creo pertinente ponerlo a su disposición, pues puede dar ciertas orientaciones y aclarar algunas dudas sobre el tema de la relación entre el Arzobispo de Lima y la Pontificia Universidad Católica del Perú.

El texto fue escrito antes que se diera a conocer el complicado intrígulis legal entre Walter Muñoz Cho, presidente de la Junta Administradora de los bienes de José de la Riva Agüero y Osma, y la PUCP. Problema complicado ayer, con una carta de Muñoz Cho publicada por el Arzobispado que continua con la pelea.

Aun así, creo que el texto no pierde un interés y validez, sobre todo para quienes se preguntan sobre si la universidad que en estos días cumple 90 años debe seguir siendo Pontificia. He aquí una respuesta de parte. (JAG)

Una reciente declaración del Gran Canciller de la PUCP sobre una encuesta elaborada por el Instituto de Opinión Pública sobre las relaciones de pareja y la sexualidad ha vuelto a poner sobre el debate la relación que nuestra universidad tiene con la Iglesia Católica, en particular a lo que se refiere a la siempre tensa relación entre los criterios propugnados desde Roma y la autonomía de criterio que una institución universitaria debe tener.

Para poder emitir una opinión o discutir sobre este tema, se debe tener en cuenta lo siguiente:

- La PUCP se define como “una comunidad académica inspirada en principios éticos y valores católicos, creadora y difusora de cultura, saber y conocimiento, promotora del cambio, dedicada a la formación integral de la persona, para que ella haga del estudio un instrumento de su propia realización y se capacite para asumir y resolver problemas fundamentales inherentes al ser humano y a la sociedad“. En otras palabras, se toman los valores católicos como inspiración, pero se deja absoluta autonomía de ingreso, cátedra y expresión a los integrantes de la comunidad universitaria. Y, según el Estatuto que la rige, “es persona jurídica de derecho privado sin fines de lucro, al servicio de la comunidad”.

- Dentro de la Asamblea Universitaria existen cinco representantes de la Iglesia Católica, nombrados por la Conferencia Episcopal Peruana, que es la entidad que rige los destinos de la Iglesia en el Perú. El cargo de Cardenal con el que cuenta nuestro Gran Canciller no le da esta prerrogativa.

- Tal como lo indica el Preámbulo Histórico de su Estatuto: “La Pontificia Universidad Católica del Perú es también persona de derecho eclesiástico, erigida canónicamente por el Santo Padre Pio Xll, mediante rescripto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades del treinta de setiembre de mil novecientos cuarenta y dos. La erección canónica, con los privilegios y las obligaciones que entraña, ha sido reconocida por la Santa Sede y la Universidad mediante actos diversos tales como el nombramiento por la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades de los Rectores que iniciaron sus mandatos en 1947; 1952; 1958; 1962 y 1968; y, con la confirmación por la Jerarquía Eclesiástica de los Rectores elegidos por la Asamblea Universitaria en 1977; 1984; 1989 y 1994“. Lo mismo ocurrió en 2004, con la elección del actual Rector.

- En lo que se refiere a su régimen, la PUCP está regida por la Constitución Política del Perú, la Ley Universitaria y demás normas del Estado que le son aplicables, por el presente Estatuto que contiene las normas de la Iglesia aplicables, y por sus reglamentos internos dentro de la autonomía propia de la Universidad”.

- De acuerdo al artículo sexto de nuestro Estatuto, el Gran Canciller tiene como facultades principales “velar para que la Universidad cumpla sus fines institucionales ejerciendo las funciones que las normas de la Iglesia Católica prescriben en lo referente a la enseñanza de la teología, a las cuestiones de fe y al cuidado pastoral dentro de la Universidad“, así como nombrar al Director del Centro de Asesoría Pastoral Universitaria (CAPU). Es decir, sus únicas prerrogativas se encuentran en el campo de la teología y la pastoral dentro de una Universidad que se reconoce como confesional. El Gran Canciller no podría – o, mejor dicho, no debería – inmiscuirse en otros asuntos de la marcha de la Universidad, salvo en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión que la Constitución le garantiza.

- El Rector de la PUCP es elegido por los miembros de la Asamblea Universitaria, conformada por el Rector, los Vicerectores, representantes de los profesores, representantes de los estudiantes, dos representantes de la Escuela de Graduados y los 5 representantes de la Conferencia Episcopal Peruana. Y ello es lo que vale para la ley peruana. En relación con la Iglesia Católica, se tiene que “Para los efectos propios y específicos de la ley canónica, no de la ley peruana, la Universidad pondrá en conocimiento de la Autoridad Eclesiástica competente, a través de los órganos y en ejercicio de las funciones que el presente Estatuto establece, las principales decisiones que sus órganos de gobierno institucional adopten y específicamente las siguientes: (…) b) el nombre del Rector elegido por la Asamblea Universitaria, para los fines de su confirmación según las normas de la Iglesia”.

Sin embargo, y como es conocido por todos, desde que el actual Arzobispo de Lima asumió sus funciones, quiso tener mayores prerrogativas, para lo cual era necesario hacer un cambio de los Estatutos de la Universidad, cuestión que requiere dos tercios de los votos de la Asamblea Universitaria. La comunidad universitaria apoyó a las autoridades de aquel entonces para negociar con Roma los asuntos concernientes a la primacía de la autonomía universitaria, cuestión que se encuentra aún en proceso de trámite.

A pesar de ello, la relación del Gran Canciller con la Universidad ha sido tensa, por razones concernientes a la conducta del Arzobispo durante periodos álgidos de nuestra historia y a actitudes que muchos consideramos como intolerantes.

Buena parte de los estudiantes rechazamos su cercanía al gobierno dictatorial y corrupto de Alberto Fujimori, responsable de una grave crisis política, económica y moral en nuestro país y de delitos que tendrá que responder ante la justicia. Asimismo, el conocimiento, a través del trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, de su pobre labor a favor de los derechos humanos en Ayacucho, en momentos en que el país – y en especial, la arquidiócesis donde se encontraba – se debatía en el conflicto armado interno más doloroso de su existencia.

A ello se ha sumado la intolerancia que el Arzobispo tuvo hacia la comunidad homosexual en nuestro país, al mencionar que “los homosexuales no se encontraban dentro del plan de Dios” y al obligar a retirar un panel de un colectivo de la comunidad gay de la PUCP. Asimismo, su intolerancia se ha mostrado frente a la reciente y ya mencionada encuesta del Instituto de Opinión Pública de la PUCP sobre las relaciones de pareja, que, dicho sea de paso, no mencionaba posición alguna de quienes elaboraron el cuestionario, sino que mostraba lo que un sector representativo de limeños pensaban sobre este tema.

Sin duda, el Cardenal tiene todo el derecho del mundo a expresar sus pareceres, como cualquier persona los tiene, pero ello no le da competencia alguna – sobre la base del Estatuto de la PUCP – a interferir contra la marcha de alguno de los Institutos o Unidades de la Universidad, por más que su opinión sobre las personas que las integran o las actividades que se hagan no sean de su agrado.

Dicho esto, considero que estas posiciones extremas y radicales que tiene el actual Gran Canciller de la PUCP no deben llevar a una ruptura con la Iglesia Católica o perder el carácter de Pontificia que tenemos, salvo que se pretenda afectar de manera clara la autonomía de la Universidad.

Como toda institución privada, la PUCP tiene todo el derecho de inspirarse en los valores católicos, así como en su formación humanística. Esa combinación es la que ha llevado a nuestra Universidad a convertirse, a pesar de las dificultades y problemas que tenemos, en la institución de educación superior más importante del país, tanto por su formación en conocimientos, como por los valores que intenta transmitir y que considero no debe perder.

La discusión coyuntural con el actual Gran Canciller no debe motivar una decisión destinada a la ruptura de relaciones con la Iglesia Católica o perder el carácter de Pontificia. Deberá tenerse una mirada de largo plazo, que contemple que la persona que ocupa dicho cargo lo dejará dentro de 10 años y que tenga en consideración la importancia de una decisión que afecte la enseñanza y los convenios de cooperación con los que la Universidad cuenta por su régimen especial.

Es por ello que la discusión sobre el rol de la Iglesia Católica en la PUCP deberá ir más allá de la mera coyuntura. Deberá tenerse en cuenta que hemos tenido un rector como Felipe Mac Gregor, que durante su vida fue permeable a las posiciones más progresistas de la Iglesia y se convirtió en el iniciador de los estudios sobre Cultura de Paz en nuestro país; o que la Universidad ha tenido el privilegio de tener como profesor a Gustavo Gutiérrez Merino, destacado teólogo que inspiró a muchos profesionales que actualmente desempeñan un importante papel en la política y la sociedad peruanas. O que contamos con profesores como Luis Fernando Crespo o Felipe Zegarra que, a través de su labor académica y pastoral, se han destacado por su defensa de la dignidad humana y los derechos humanos en nuestro país.

Es en esa perspectiva, de un balance sereno y acuiciuoso, que vaya más allá de temperamentos termocéfalos que se encuentran tanto en quienes defienden a capa y espada al Cardenal, así en como quienes quisieran una universidad totalmente laica, sin presencia alguna de la Iglesia. Ciertamente, hablo como creyente y como persona que intenta vivir su carrera y su experiencia desde la fe, por lo que este comentario fija una posición que rescata lo mejor de las tradiciones que han hecho de la PUCP lo que es al llegar a su 90 aniversario: la visión cristiana de la dignidad humana y el conocimiento humanístico que pone en el ser humano el centro del estudio y de las preocupaciones de nuestro tiempo. Ojalá ambas sigan conviviendo en el tiempo.

Comments 7 Comentarios »

Vía su radio favorita, RPP, el Cardenal dio las siguientes declaraciones, que recojemos de Perú.21:

El cardenal Juan Luis Cipriani saludó y “rindió homenaje” al vicepresidente Luis Giampietri y al ex ministro del Interior Fernando Dianderas, de quienes dijo que son permanentemente acosados por el Poder Judicial.

A través de su programa “Diálogos de Fe”, el sacerdote católico señaló que el país no puede mejorar si en nuestro sistema judicial persisten los abusos por negociaciones políticas y la cultura del lobby.

“Cuando el odio, la venganza y la arbitrariedad aparecen con frecuencia en las sentencias e investigaciones, la justicia se va a la deriva” señaló Cipriani antes de concluir su mensaje, tras lo cual saludó y brindó su apoyo ‘moral’ a estos dos cuestionados personajes.

Cabe resaltar que Fernando Dianderas afronta un proceso por supuesto enriquecimiento ilícito. Giampietri, actual primer vicepresidente de la República, está implicado en el caso de la matanza de El Frontón en 1986.

Con todo el respeto que me merece su investidura, ¿por qué no le rinde homenaje a las víctimas de la violencia en Ayacucho, a las que nunca amparó durante su trabajo pastoral? Debieran ser ellas las que merecen un desagravio y no dos personajes seriamente cuestionados por su actuación pública. ¿O sólo porque son sus amigos los defiende?

Comments 1 Comentario »

INFORME ESPECIAL: La Iglesia Católica de Puno en problemas

El siguiente reporte presenta ante el público bloggero de manera sistemática la crisis que la Iglesia Católica tiene en Puno, a raíz de las últimas decisiones que la jerarquía eclesial de las diócesis de este país. Lo que se cuenta ha sido revelado al Tercer Piso por fuentes directas de la Iglesia Católica, con las que he tenido contacto en los últimos meses, y por información que circula en pocos círculos.

Lo que se menciona no intenta atacar a la Iglesia - de la que formo parte - ni a alguna de las personas o congregaciones puestas en cuestionamiento en este reporte. Lo que se presenta pone sobre la mesa un problema que no sólo incumbe a los creyentes, sino, dada la situación actual en el sur andino, de implicancias sociales y políticas que podrían ser perjuidiciales para todos. La advertencia está hecha.

LAS PRIMERAS ALERTAS

Hace 6 meses, a finales de agosto del año pasado, estuve en la presentación del libro Ser Iglesia en Tiempo de Violencia, editado por el Centro de Estudios y Publicaciones, la editorial católica ligada al Instituto Bartolomé de Las Casas y al ala más progresista de la Iglesia Católica peruana. La intención era ir sondeando el panorama para un futuro proyecto con ellos, para ver la relación entre la Iglesia y los Derechos Humanos en el país.

En dicha reunión, muchos de los comentarios que recogí se referían a las movidas que se comenzaban a producir en la Iglesia Católica en Puno. Habian entrado nuevos obispos de vertiente conservadora y, por lo que me contaban varias personas - entre ellas dos sacerdotes que trabajaron en Ayaviri durante los 90 - todo lo que se había hecho en temas sociales y con la comunidad durante más de cuarenta años podría tener un peligroso ritmo de retroceso.

Dos meses más tarde, tuve una reunión, por razones de trabajo, con tres sacerdotes que trabajan en la PUCP en el Departamento de Teología. Ellos me pudieron confirmar que lo dicho en la presentación antes mencionada era cierto, casi un secreto a voces en la Iglesia Católica, pero que pocos se animaban a hablar.

Hasta que hace tres semanas, un medio de comunicación de Lima se animó a hacer hablar a los protagonistas.

EL REPORTAJE DE CARETAS

En su edición del 25 de enero, Caretas publicó, bajo el título Ayaviri: Hostias con Ají, un reportaje sobre lo que venía pasando en la Iglesia del Sur Andino.

El reporte de Caretas básicamente se centró en tres casos emblemáticos.

El primero, el sacerdote francés Francisco Fritch habìa sido enviado al ostracismo, dado que en la toma de posesión del obispo de Ayaviri, Kai Schmalhausen, en abril pasado, había dicho que “el pueblo cristiano quechua, luego de 500 años de evangelización, merecía tener un obispo quechua”. Eso removió las iras santas del obispo, que luego de unas semanas lo retiró de su prelatura.

Fritch se caracterizó por su labor en favor de los derechos humanos y de las comunidades del altiplano. Anteriormente había trabajado en Chile e incluso había sido detenido en un cuartel militar en Copiapó durante la dictadura militar de Augusto Pinochet.

El segundo problema fue un clamoroso caso de discriminación. El obispo de Juli, José Marìa Ortega, expulsó a un seminarista por tener un defecto físico - una ligera joroba - cuestión que defendió a la revista con inusual desparpajo. Otra denuncia señalaba que Ortega había dicho en la misa de cuerpo presente del primer sacerdote aimara, Domingo Llanque, si el prelado “estaba en el infierno o en el purgatorio”. La noticia de la expulsión del novicio tuvo rebote fue incluso en el diario chileno El Mercurio, el más importante del país del sur.

El tercer intríngulis tiene que ver con las tradiciones más ancestrales del pueblo de Macusani, en Ayaviri, donde el padre Gustavo Mordones prohibió la realizacion de celebraciones religiosas tradicionales - donde se mezclaban lo andino y lo católico - en su parroquia. Incluso las protestas tuvieron por objeto enviar al padre por donde vino. Esta denuncia fue recogida y ampliada por la Asociación Servicios Educativos Rurales (SER), bastante activa en la zona.

A ello se ha sumado la renuncia de cuatro sacerdotes a la diócesis de Ayaviri, cuyas carta de despedida podemos ver aquí.

Cabe señalar que Schmalhausen pertenece al Sodalicio de Vida Cristiana, Ortega al Opus Dei y Mordones a Lumen Dei. Estas tres agrupaciones pertenecen al sector más conservador de la Iglesia Católica peruana.

¿PLEITO TEOLOGICO O PUGNA DE PODER?

A primera vista, parecerìa que nos encontramos ante dos visiones distintas de entender la fe.

Por un lado, los sacerdotes que habìan trabajado desde hacía más de cuarenta años en sur andino - pertencientes a las congregaciones de Maryknoll, Carmelitas y Sagrados Corazones - más comprometidos con la pastoral social inspirada en el Concilio Vaticano II, las conferencias episcopales latinoamericanas de Medellín y Puebla y, además, la Teología de la Liberación.

Por otro lado, una visión más conservadora de los recién llegados, cuyo trabajo eclesial se centra más en la oración y en la contemplación y que han tenido una ancestral disputa con el sector más progresista, que no ha estado exenta de golpes bajos a través de ACIPRENSA, el órgano informativo del Sodalicio de Vida Cristiana, la agupación más activa en la pelea contra los liberacionistas. Cuestión que no es nueva, pues quisieron poner a Gustavo Gutiérrez Merino como presunto candidato a una vicepresidencia por Izquierda Unida en 1984, como parte de una campaña de desprestigio dentro de la Iglesia. (Los sacerdotes sólo pueden postular a cargos políticos con permiso especial).

Sin embargo, existen dos elementos que nos hacen pensar que las cuestiones de disputa teológica se han cerrado.

El primero, es la publicación de La Koinonía Eclesial, un nuevo trabajo de Gustavo Gutierrez, el principal difusor de la Teología de la Liberaciòn. Dicho trabajo fue encargado por la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1996, para aclarar aquellos puntos de su trabajo que podrían prestarse a malas interpretaciones en lo que se refiere a la aplicación y formulación de este corpus, que muchos confundieron con una tendencia marxista. Quien presidía dicha Congregación hasta el 2005 era Joseph Ratzinger, quien había dado en la década de los ochenta algunas críticas desde su puesto a la obra de Gutiérrez.

Luego de varios años de trabajo y algunas correcciones, La Koinonía Eclesial fue aprobada en el año 2004, con lo que se daba por cerrado el debate entre la Congregación para la Doctrina de la Fe y Gutiérrez. Esto ha sido explicado por el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Miguel Cabrejos, en carta que pueden leer aqui.

El segundo, un off the record dado por un alto miembro de la Iglesia peruana al Tercer Piso, donde me señaló que Gutiérrez había sido invitado por Ratzinger, cuando ya era Benedicto XVI, para una audiencia privada donde zanjaron diferencias personales y reconoció el valor de la Teología de la Liberación dentro de la doctrina de la Iglesia Católica. Es más, mi fuente eclesial me menciona que Ratzinger habría garantizado a Gutiérrez el cese de toda actividad en su contra. Además de los ya señalados ataques del Sodalicio, Gutiérrez tuvo que ingresar a la Orden de los Predicadores - los Dominicos - pues su condición de sacerdote podría estar en peligro si continuaba como sacerdote diocesano. Dicha decisión la tomó en 1999, luego que Juan Luis Cipriani fuera nombrado Arzobispo de Lima y, por ende, su jefe directo. Bajo la protección de una congregación, Gutiérrez sólo tenía que responder a sus autoridades dominicas y al Papa, no a Cipriani.

Todo parece indicar que nos encontramos ante una pugna de poder dentro de la Iglesia Católica peruana, también entre ambos bandos, pero el pleito quiere mantenerse en secreto. Sino, no se explicaría el Comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana que protege a los obispos de Juli y Ayaviri de las acusaciones vertidas en Caretas. Disputa que se formó, es cierto, alrededor del debate teológico antes reseñado, pero que hoy se despoja de ese cariz y parece ser tan mundana como nuestra política nacional.

¿POR QUE EL TEMA NOS DEBERIA INTERESAR?

Más allá de los chismes eclesiales o entretelones detrás de los altares contados en esta nota, el tema nos debe llamar a reflexión, dado que puede traer consecuencias sociales imprevisibles en una zona potencialmente convulsionada como Puno.

La Iglesia del Sur Andino hizo un trabajo importante en medio de las luchas campesinas por la recuperación de las tierras en medio de la reforma agraria de los años setenta. Ese trabajo y una pastoral que respetaba las costumbres andinas, que buscaba cambios sociales y mejoras para las comunidades hizo que se creara un sentimiento de pertenencia a la Iglesia Católica entre miles de pobladores.

Es así que la Iglesia se convierte en uno de los actores sociales más importantes para la contención de Sendero Luminoso en Puno. Los planes de esta organización subversiva eran convertir al altiplano en un nuevo Ayacucho. Sin embargo, la unión del pueblo con su Iglesia pudo evitar que Puno se volviera un polvorín. Por ello, Sendero atacó con furia a las organizaciones eclesiales y a sacerdotes. Se impulsaron Vicarías de Solidaridad en Ayaviri, Juli y Sicuani, cuyo trabajo combinaba lo legal con la pastoral, el acompañamiento de las vìctimas de la violencia e información que los sacerdotes extranjeros podían dar a conocer en sus respectivos países para desbaratar la serie de mentiras que los senderistas daban en el exterior.

Asimismo, la Iglesia sirvió como actor de contención para que no se produjeran masacres o violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas. Aunque al principio no entendieron su labor y la confundieron con comunismo, poco a poco la labor pastoral en el sur andino fue entendida por los militares, quienes reconocieron en la Iglesia a aliados valiosos para el combate contra la subversión.

Resulta curioso que donde existían obispos conservadores este trabajo no se haya dado, fue el caso de Ayacucho, especialmente cuando Cipriani llegó al lugar en 1998, o en Apurímac, donde el obispo Sala pertenecía al Opus Dei y no permitió trabajos de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS), el brazo social de la Iglesia peruana.

Puno es una región bastante convulsionada, con un presidente regional bastante impredecible como Hernán Fuentes, quien, recordemos, fue elegido con menos del 20% de los votos.

Como lo ha recogido recientemente Martín Tanaka en su blog:

esto no resuelve el problema de Fuentes de contar con sólo 4 consejeros favorables a él, teniendo a otros 9 de oposición, entre los que se encuentran varios de sus ex socios de Avanza País. Este hecho podría ser pasado por alto si es que no fueran ya varios los casos de alianzas entre alcaldes provinciales y consejeros, lo que podría consolidar en los siguientes meses un frente mayor de oposición al gobierno regional, especialmente cuando se discuta la distribución del presupuesto y esto evidencie lo que hasta el momento es vox populi en Puno: la inexistencia de un plan de gobierno.

Mientras tanto, en el sur, los alcaldes provinciales de El Collao-Ilave, Yunguyo y Chuchito-Juli, vienen impulsando la conformación de un grupo de burgomaestres que, a diferencia de otras experiencias de asociativismo municipal, tiene como particularidad que su principal propuesta política es la reivindicación aymara, consolidando la presencia de un discurso étnico que va teniendo más presencia cada vez.

Y como si esto fuera poco, tenemos el innegable enfrentamiento al interior de la Iglesia Católica, que con la toma de la parroquia de Macusani y las denuncias en contra de las nuevas autoridades eclesiásticas, se convierte en la cereza que corona la torta“.

Si se debilita la Iglesia Católica en Puno, no será solo un problema para los creyentes en dicha región del país, sino que podrìa conllevar un tema de debilitamiento del tejido social en el altiplano, lo que haría que está región sea más susceptible frente a embates radicales, que no podrán ser contenidos debido a que la pastoral ha cambiado de viraje y la Iglesia no se encontraría tan cercana a su pueblo como hace un par de años. Es un problema social al que no podemos ser ajenos, por más que se produzca a varios cientos de kilómetros de Lima.

Un comentario final. Al inicio de la Asamblea Anual de Obispos del Perú, Monseñor Miguel Cabrejos dio un discurso en el que se quejaba del desinterés de los creyentes y del abandono de cientos de fieles de la Iglesia Católica para pasar a los credos evangélicos. Quizás con este pequeño aporte Cabrejos pueda darse una idea de por qué se produce este fenómeno.

POST SCRIPTUM:

Al cierre de este informe tuve conocimiento que estaba circulando una carta de un sacerdote que trabaja en Ayaviri, donde hace referencia a los temas tocados en este informe. Hilario Huanca, perteneciente a la Congregación de los Sagrados Corazones, es quien dirige este desgarrador testimonio, que pueden leer aquí. Este es un último elemento de juicio que dejo para la reflexión.

Comments 10 Comentarios »

El último lunes, el Tribunal Constitucional dio una sentencia que ha mi modo de ver sienta un importante precedente entre lo que debe ser la relación entre Iglesia y Estado y las políticas de salud reproductiva.

El TC deja en claro que la Anticoncepción Oral de Emergencia, es decir, lo que en jerga conocemos como píldora del día siguiente no es un método abortivo, ni mucho menos, sino que tiene facultades anticonceptivas. ¿En qué se basa? Los informes de las siguientes entidades: Defensoría del Pueblo, Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud, Fondo de Población de las Naciones Unidas, la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología, Colegio Médico del Perú y los Ministerios de Salud y Justicia.

Es decir, tanto organismos especializados en salud como entes encargados de vigilar la defensa de los derechos ciudadanos y las políticas de población, tanto en nuestro país como en el extranjero, han podido demostrar que toda la campaña de desinformación dada desde las Iglesias y médicos vinculados a ellas (como Luis Solari o Fernando Carbone) es falsa.

Hago un paréntesis para mencionar algo. Soy católico, apostólico y romano (a pesar de Cipriani) e intento llevar mi vida de acuerdo a los valores que el Evangelio da. Hecha esta profesión de fe, continuo con la idea.

Pues bien, si bien la mayoría de peruanos son católicos o cristianos (por lo menos, de la boca para afuera) y a muchos de ellos les importa que diga la Iglesia a la que pertenece sobre los temas más mundanos (por lo menos, personalmente, es una opinión que tomo en cuenta), las instituciones eclesiales no son entes que deban impedir que se tome una determinada medida o consideración que compete tomar al Estado.

L.Q.Q.D., somos un Estado laico, donde la Iglesia y el Estado toman caminos separados y muchas veces enfrentados.

Si alguien no quiere ponerse un condón o tomar - en los casos que sea necesario - la píldora del día siguiente por cuestiones religiosas, es una decisión personal. Pero el hecho de que la tenga y que tenga una institución detrás apoyándola - por más importante que pudiera ser - no debe llevarnos a imponer algo que contrae la libertad de los demás y el derecho que toda persona tiene a la salud reproductiva y a decidir cuando quiere o no tener hijos.

Pensar que por permitir o avalar los métodos anticonceptivos nos vamos a ir a una ola de libertinaje o de pecado es un pensamiento arcaico. Cada persona decide, en base a los valores que le han inculcado, cuando comienza su vida sexual. Y si decide iniciarla y optar por un método artificial nadie tiene porque inmiscuirse en esa decisión. Y teniendo en cuenta los derechos antes mencionados como las posibles consecuencias de salud que puede tener, el Estado tiene la obligación y el deber tanto de dar información como de proporcionar los métodos de planificación familiar, siempre que no sean abortivos.

Y, para los médicos católicos, entiendo perfectamente el conflicto ético que les suscita ir en contra de lo que la Iglesia señala. Pero en este caso, recuerden que hicieron un juramento de ser profesionales y proteger la salud sin importar cuales fuera sus creencias.

Finalmente, algunos optamos por esperar hasta la mujer ideal. Pero eso no implica que pretendamos que el resto de la gente lo haga o que el Estado o cualquier institución se inmiscuya en nuestras sábanas. Quizás sea la hora de abordar el tema, sin escándalos ni cucufaterías, dentro de la propia Iglesia Católica. Tal vez encontremos que las opiniones sobre la anticoncepción artificial residen más en nuestros propios prejuicios antes que en las enseñanzas que dio un flaco que estuvo por aquí hace 2000 años.

MAS SOBRE EL TEMA:
La sentencia del Tribunal Constitucional sobre la AOE.
A FAVOR:
UterodeMarita.com: La Inquisición estudia uso del condón.
El Blog del Morsa: Controversias: La píldora del día siguiente.
Blog del Paki: AOE con TC.
OcraM comenta esta entrada.
EN CONTRA:
Danza Invisible: La AOE en el candelero: interrogantes.
Pueblo Vruto: Sí a la píldora, no a la vida.

Comments 11 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.