Luego de varias especulaciones e idas y venidas, se confirmó lo que pronosticamos en este blog hace un par de días: los cambios en el Gabinete serían artificiales y en algunos casos han sido para peor.
En lo que se refiere al sector Defensa, la batalla la han ganado los sectores más conservadores. Tanto lo han proclamado como su “triunfo” que La Razón se manda hoy con esta portada:
Y olvidemonos de la Ley General del Trabajo. Mario Pasco Cosmópolis, laboralista que está a la derecha de Jaime de Althaus - lo cual les da una idea de lo que es capaz este abogado - es el nuevo encargado de ver la reforma laboral pendiente. Osea, no habrá cambios y, anticipó, se viene una confrontación fuerte con los sindicatos. Creo que ni Fujimori puso un Ministro de Trabajo tan retrógrado. Susana Pinilla se va al Ministerio de la Mujer, al que esperemos que le de más dinamismo.
El reemplazo de Marcahuasi no es poca cosa. Se trata de Enrique Cornejo Ramírez, hasta ayer Presidente del Banco de la Nación y recordado por ser el mandamás del Instituto de Comercio Exterior durante el Aprocalipsis. El ICE era uno de los que manejaba el infausto Dolar MUC.
Y para ponerle la cereza sobre el pastel. Contra los deseos de varios bloggers (me incluyo), Luis Alva Castro se queda de Ministro del Interior. Osea, el país continuará sin seguridad ciudadana durante un largo tiempo.
En resumen, los cambios ministeriales anunciados en RBC - el canal que asesora el hijo del Primer Ministro - no van a dejar tranquilos a nadie, va a incrementar las suspicacias sobre un gobierno al que, luego de la trastada de Del Castilo del domingo, se había convertido en mayor objeto de sospecha y, finalmente, no garantiza un cambio de políticas públicas en la orientación esperada. Una nueva oportunidad perdida.
Sin embargo, hay algunas cosas que me quedan poco claras de esta suerte de “paso al costado”.
Como lo comentaba Enrique Castillo en CPN hace unas horas, hay dos hechos que nos indican que, si bien el lapsus brutus del Premier fue auténtico (y, por ello, recontra penoso, en la acepción pura y dura de este término), desde Palacio de Gobierno ya se pretendía forzar la renuncia de todos los ministros para emprender los tan anunciados - tantas veces que ya no provocan expectativa - cambios ministeriales.
El segundo, que parece más sintomático de la movida, es el hecho de que Del Castillo haya dejado pasar todo un día para pedir disculpas por su desborde linguístico. Tuvo que ser Alan García quien hiciera anoche dos aclaraciones: la política del gobierno era de apertura hacia todos (aunque claro, no faltaron las puyas poco navideñas a la oposición) y los cambios ministeriales se discutirían en las próximas 48 horas. LQQD: antes de fin de año había ceremonia en el Salón Dorado de Palacio.
Si a eso le sumamos el hecho de que Del Castillo no avisara a sus compañeros ministros de su salida, pues no me queda otra cosa más que concluir que el plan que se venía gestando hace semanas se ha cumplido: los cambios serán cosméticos y tratarán de salvar el mayor número de cabezas posibles.
Seguramente en los próximos días veremos un carnaval de nombres y especulaciones y, sin duda, todos comentaremos si es que las elecciones fueron correctas o no.
Sin embargo, lo que me queda claro es que el autor del exabrupto y de la despedida de algunos de sus colegas se va a quedar. Y si Del Castillo se queda, la orientación general del gobierno - sí, la misma que hemos criticado desde hace año y medio - se va a mantener.
Creo que nuevamente el gobierno ha entendido que los cambios ministeriales son una maniobra y no la oportunidad de ajustar cosas que están mal. El estilo del inmovilismo y, ahora, de una posible sectarización partidaria, se va a seguir imponiendo, mientras el famoso cambio responsable se diluye en el baúl de los recuerdos.
Asi que preparen la canchita: el espectáculo por Navidad y Año Nuevo acaba de dar su partida.
Mientras escribo estas líneas teniendo como fondo el video del juicio a Fujimori vía Canal N, hay un hecho entre varios que merece nuestra atención, por las contradicciones que vienen suscitándose en el Congreso de la República.
Ayer, El Comercio alertó sobre la no ampliación de la legislatura ordinaria, a pesar de la existencia de proyectos de Ley cuya aprobación es importante, como la reforma constitucional sobre el sistema de justicia, la Ley de Carrera Judicial, la Ley General del Trabajo y, con la aprobación del TLC, la decisión sobre si se otorgan facultades o no al Poder Ejecutivo para dar las normas necesarias para su implementación.
Dado que las materias son importantes, no se entiende porque el Congreso se conforma con tener a la Comisión Permanente funcionando. Cabe recordar que las modificaciones constitucionales no se pueden aprobar por dicha Comisión, lo mismo que las Leyes Orgánicas, como las que se plantea modificar como prioridad. Ello implica un severo problema legal.
Pero, más allá de las cuestiones jurídicas, el Congreso da una mala imagen. Como lo han advertido desde varios espacios, los congresistas se pelean espacios mediáticos antes que debatir temas de fondo. Si a ello se le suman los escándalos de empleados fantasma y asesores contratados por fuera del despacho parlamentario, se puede explicar porque nuestros representantes tienen una mala imagen. Y es que la agenda parlamentaria que nuestros sucesivos presidentes del Congreso muestran al inicio de su gestión como signo de orden en el debate, simplemente es letra muerta.
La medida, a pesar de lo antes mencionado, nos parece extrema.
Por un lado, no considero que deba darse facultades al Ejecutivo para esta materia. La vez anterior que se le otorgó para materias de seguridad ciudadana se dieron normas que vulneraban la Constitución, por lo que la confianza hacia el gobierno en el buen empleo de esta facultad está mellada.
De otro lado, creo que se requiere de un debate nacional sobre la forma de implementar el Tratado de Libre Comercio. El mejor camino para hacerlo es a través de una entidad con mayor representatividad como el Congreso. Y ello, además, haría que nuestros parlamentarios asuman su responsabilidad con los temas más importantes para el país.
No se puede aceptar que el Congreso pretenda evadir responsabilidades hasta marzo sobre temas y reformas que ya no pueden esperar más tiempo. Pero tampoco puede darse un cheque en blanco a un Poder Ejecutivo cuyo crédito está desgastado. Más que soluciones extremas, se requiere una coordinación entre ambas entidades que, hoy, simple y llanamente, es tan inexistente como la vocación del reo de Barbadillo por aceptar sus responsabilidades. Estaremos esperando.
5 de abril de 1992. El último golpe de Estado de nuestra historia. Alberto Fujimori tomaba todo el poder para sí, sin nada que lo justifique. Ni los problemas más graves que atravesaba el país justificaron la ruptura del orden constitucional y las consecuencias de aquel funesto hecho, que hizo añicos la democracia, puso en el poder a una cúpula mafiosa y corrupta, que cometió graves crímenes que hoy vienen siendo procesados por el Poder Judicial.
De acuerdo a lo que señala Correo, los ex Ministros Jaime Yoshiyama, Carlos Boloña, Absalón Vásquez, Víctor Joy Way, Oscar de la Puente Raygada, Jaime Sobero Taira, Alfredo Ross Antezana, Víctor Paredes Guerra y Augusto Antoniolli Vásquez fueron condenados a cuatro años de prisión condicional - que pueden disminuir a tres – por avalar el golpe de Estado al continuar en el gobierno de facto, pese a que ese mismo día presentaron su renuncia. El hecho de que no hayan participado en los preparativos de la aventura golpista es el motivo por el cual la pena sería baja.
En contraste, el valiente ejemplo del ex Ministro Alfonso de los Heros, quien dejó el cargo una vez suscitado el golpe, terminó de determinar la responsabilidad penal de estos funcionarios, quienes prefirieron estar con un dictador antes que con la democracia. Nota al margen: el país le debe un especial reconocimiento a De los Heros, quien salvó la dignidad y su propio nombre en ese gesto.
En este proceso penal, el caso más complicado ha sido el del general Juan Briones Dávila, ex Ministro del Interior, condenado a 10 años de prisión no solo por su participación en el planeamiento del golpe y en su aval al quedarse en su cargo, sino también por su participación en los secuestros y detenciones arbitrarias que ocurrieron ese día. Jorge del Castillo debe recordar muy bien, hasta el día de hoy, su propia detención.
Y ello complica también al reo Fujimori. Cabe recordar que el extraditado ha venido a responder justamente por uno de los secuestros de aquel día infausto, el del periodista Gustavo Gorriti. Si Briones, que fue uno de los ejecutores de las órdenes de detención, ha sido condenado, cabe esperar que lo mismo ocurra con el principal responsable del golpe, cuyo plan comprendía las detenciones producidas aquel día.
Sin embargo, hay aun dos procesos pendientes por este caso. El primero comprende al cogollo civil - militar que participó directamente en el planeamiento del golpe y que comprende, entre otros, a Vladimiro Montesinos y Nicolás Hermoza Ríos. Dicho proceso avanza con pies de plomo en el Poder Judicial. Y el segundo se encuentra pendiente de ser enviado a Chile, pues se requiere una ampliatoria de la extradición para que Fujimori, el golpista, pueda responder por lo que constituye su falta principal al país - independientemente de las violaciones de los derechos humanos -: vulnerar la separación de poderes, la democracia y la Constitución.
Y como necesitamos recordar continuamente que los golpes de Estado en toda circunstancia son condenables, pueden ver el video que Marco Sifuentes hizo hace algún tiempo sobre lo que fue ese día infausto, en que el país se suicidó, apoyando mayoritariamente a un dictador. Las consecuencias de la cerviz agachada las vivimos hasta el día de hoy.
A estas alturas, lo que puede calificarse como uno de los episodios de torpeza política más grave de este gobierno, no ha desencadenado, como muchos esperábamos, el inicio de los cambios ministeriales, sino un grave descrédito al Ministro renunciante y, además, un serio daño al Gabinete Del Castillo.
Lo cierto es que, una vez abierta la boca de Marcahuasi, sorprendido el Primer Ministro y debilitada la unidad del gabinete, comenzó el juego acostumbrado de negociaciones. De hecho, no es la primera vez que un Ministro le da un portazo en la cara al Presidente García: ya Allan Wagner y el propio Jorge del Castillo jugaron la carta de la renuncia cuando sentían que no sentían respaldo y forzaron a Alan a mejorar sus condiciones de trabajo para poder quedarse. Lo peor es que Alan disfruta de estos juegos y los alienta, aún a costa de debilitar la credibilidad del gobierno y sin dedicarse a otros asuntos importantes, como mejorar la competitividad del país.
Pero el daño parece ser más grave. La presencia de Garrido Lecca por 4 semanas en Pisco vuelve a poner sobre el tapete la crítica situación de FORSUR, donde nadie quiere hacerse cargo de asumir la responsabilidad de la reconstrucción y del manejo de los fondos recaudados. Julio Favre ha culminado siendo secuestrado por el Gobierno y la renuncia, que es la única carta que le queda por jugar, no tiene visos de solución. ¿Y la reconstrucción? Bien gracias.
El sube y baja, el dar vueltas en círculos y la incertidumbre controlada de este gobierno me siguen haciendo recordar a cada vez que me subo una montaña rusa. Dejamos el Tren Eléctrico fantasma, por el lúdico masoquismo de no saber hacia donde vamos.
El ministro de Vivienda y Construcción, Hernán Garrido-Lecca, anunció su alejamiento del gabinete ministerial que se producirá dentro de cuatro semanas, luego de las cuales pondrá su cargo a disposición del presidente Alan García.
En declaraciones a la prensa, detalló que sus últimos días como ministro de Estado los dedicará a apoyar las labores de reconstrucción de las localidades del sur afectadas por el terremoto del pasado 15 de agosto.
“Creo que es la única manera de asegurarme que vamos a poder cumplir con lo ofrecido y espero que también sirva en lo personal para completar mi ciclo como ministro de Estado, al termino de lo cual pondré mi cargo a disposición”, agregó
Dos cuestiones quedan por dilucidar en este tema. La primera es si el alejamiento de Garrido Lecca es sólo del Ministerio de Vivienda - es decir, sí ocupara otra cartera en el Gabinete - o si será otra cartera. Si le hacemos caso a las declaraciones de Jorge del Castillo y a lo que señala Perú.21, parece que es lo primero.
Y la segunda es la de siempre: ¿habrá compañía a Garrido Lecca a la puerta de salida? ¿Serán los otros ministros cuestionados? ¿Habrá cambio de políticas?
Como un error de interpretación atribuyó el ministro de Vivienda, Hernán Garrido Lecca, las informaciones que daban cuenta de su alejamiento del gabinete que preside Jorge del Castillo.
En declaraciones a RPP, el funcionario aclaró que él no manifestó que renunciaba, sino que lo haría si durante las próximas cuatro semanas que esté destacado en la zona devastada por el terremoro, no logra cumplir con su labor, daría un paso al costado.
“Yo pondré mi cargo a disposición al final de estas cuatro semanas como una manera de someterme a una evaluación del pueblo de la zona afectada, de la ciudadanía en general y del propio Presidente que me ha honrado con su confianza. Si fracaso, me voy. Eso es lo que he dicho”, anotó.
El Congreso de la República rechazó esta tarde la moción de censura presentada por un sector de la oposición contra el ministro del Interior, Luis Alva Castro, quien hace dos semanas fue interpelado por la cancelada adquisición de 698 patrulleros chinos, así como por la compra de material antimotines para la Policía Nacional.
Esta iniciativa no prosperó al necesitarse un mínimo de 61 votos, es decir, la mitad más uno del número legal de parlamentarios. La votación final, arrojó como resultado 51 votos a favor, 30 en contra y 10 abstenciones. Esta última fue la posición tomada por la bancada fujimorista.
Varias cosas que mencionar.
No fueron todos los congresistas. 8 estaban con licencia ¿Y los demás? Esto provocó que la abstención fujimorista terminara salvando la cabeza al incinerado Ministro del Interior. Un respiro para Palacio de Gobierno y para el APRA.
La permanencia de Alva Castro gracias a la falta de votos para censurarlo sin duda supone un alivio para el gobierno. Pero no representa una victoria. El hecho de tener una cartera tan importante al garete, que requiere de reformas urgentes y de la cual depende un aspecto tan importante para la ciudadanía como es el de la seguridad ciudadana es un baldón para cualquier gobierno que se precie de serlo.
Si el Congreso no pudo censurarlo, tal vez sea hora de que el Ministro entienda que su presencia le hace daño al partido que tanto aprecia y al país por el que dice trabajar. La renuncia siempre es más digna que una “salida por evaluación”. Quizás sea el único camino que le quede a Alva Castro, si es que aún tiene algo de decencia en su interior.
De otro lado, como toda organización hace regularmente, es necesario evaluar cuales han sido las metas cumplidas y cuales son los obstáculos mayores. Con las evaluaciones que hicimos al cumplirse el primer año de gobierno (La Diplomacia, la Espada y la Seguridad; Y sin embargo ¿Se mueve?; lo social con Alan II y el gran baldón de Alan García) junto a la hecha hoy por Perú.21, me queda claro la necesidad de cambios en algunos sectores, sea por problemas serios de gestión o por actos reñidos con la ética:
Al margen de los nombres, se requieren cambios de rumbo en estos sectores y ajustar algunas cosas en otros. ¿Será esto parte de la evaluación que haga el Presidente y el Presidente del Consejo de Ministros? Ojalá me equivoque, pero creo que no.
Acaba de ser confirmado el nombramiento del nuevo Ministro de Agricultura. Se trata de Ismael Benavides Ferreyros, a quien pueden ver en la foto de arriba.
Benavides ha estado ligado por muchos años a la banca. Durante 13 años fue el Gerente General de Interbank, cargo que desempeñó hasta hace unos meses, cuando renunció para dedicarse al rubro agroexportador y a la industria del pisco en Ica. Ha sido parte del Consejo Consultivo Agrario
También ha ocupado cargos en los gremios empresariales. Ha sido Presidente de la Asociación de Bancos (ASBANC), miembro de la Sociedad Nacional de Pesquería y actualmente se desempeña como Tesorero del Consejo Ejecutivo de la CONFIEP, el gremio de gremios empresariales del país.
Benavides también es miembro de la ong ecologista Pro Naturaleza.
Queda claro que García opta por un Ministro con perfil exportador, con miras, sin duda, a reimpulsar el programa Sierra Exportadora. La presencia de Gastón Benza - Pflucker, director de dicho programa, será mayor con la gestión de Benavides. Queda por establecer si es que el nuevo encargado de este sector tendrá algún papel en la estrategia antidrogas del gobierno.
Sin duda, no es un mal nombramiento. Benavides es un hombre honesto y trabajador. Y eso, dentro del Gabinete y el escenario actual, ya es bastante.