Hasta hace algunas horas, el común de los peruanos podría afirmar que el fujimorismo y el APRA estarían en curso de colisión durante las próximas semanas. Luego de que Alan llamara “enemigo político caido” al Chino y aclarara que las condiciones carcelarias no dependen de él, sino del Poder Judicial y del INPE, su “heredera” dijo que a su padre el gobierno lo estaba matando de a pocos con el régimen carcelario.
(Dicho sea de paso, la celda de Fujimori es más grande que mi cuarto y el patio que tiene es más grande que el de mi Tercer Piso)
¿Esquizofrenia? No del todo. Las razones son más lógicas como apunta Martín Tanaka: El problema con estas miradas es que parten de un supuesto débil: que el Apra y el fujimorismo tienen intereses divergentes, y que sus coincidencias solo pueden ser fruto de una transacción. Así, si uno no cumple, el otro se va a molestar, por lo que hay que buscar nuevos aliados. Yo encuentro más razonable partir de que las coincidencias son resultado de que comparten un mismo modelo de gobernabilidad conservadora, ciertas visiones del país y ciertos reflejos políticos; en cuanto a sus intereses inmediatos, a veces convergen, a veces no.
Y eso es lo que viene ocurriendo. El fujimorismo presiona al jefe del INPE y puede ser capaz de censurar a Alva Castro, pero no dejará de votar en leyes importantes a favor del gobierno en materia económica y podrán seguir coincidiendo en críticas en sectores que ambos detestan - por ejemplo, las ong’s de derechos humanos - con lo que las cosas se vuelven algo más matizadas.
Sin embargo, a raíz de varias cosas que he leido y visto este fin de semana, quizás una pregunta quede flotando: ¿Cuál es el juicio histórico que debe hacerse sobre el Fujimorismo y lo que fue dicha época para el país? Y es una pregunta que quizás podamos comenzar a responder ahora, tomando en cuenta algunos elementos que permitan enmarcar el debate y que han aparecido.
1.Los procesos judiciales y su relación con la historia. Sin duda, los procesos judiciales son necesarios para el esclarecimiento de la verdad, pero tienen como mira central el establecimiento de responsabilidades penales y una sanción de por medio. Hannah Arendt hace referencia a estos límites en Eichmann en Jerusalén. Mientras que los fiscales y representantes oficiales del Estado de Israel intentaban, a través del proceso judicial, buscar una respuesta a lo que fue el Holocausto. Los jueces, con criterio, llevaron el asunto donde era importante desde el punto de vista jurídico: ¿era Adolf Eichmann responsable de los crímenes de los que se le imputaba? Ello nos da una idea de en que terreno se disputa la memoria: en la opinión pública y académica.
2. Las batallas por la memoria: Carlos Iván Degregori nos ha recordado hoy que la llegada de Fujimori constituye un momento para “luchar en el presente por darle a nuestro pasado un sentido que prefigure nuestro futuro, el perfil de país que queremos para las generaciones venideras”. Y menciona la batalla por la memoria central: ¿era el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos necesarias para la pacificación?Los partidarios de Fujimori responderán que si y sus contendientes señalan claramente que no. Pero lo mismo podríamos inquirirnos respecto de otros tópicos: la instauración del modelo liberal de mercado como sentido más o menos común ¿fue por o a pesar de Fujimori? ¿Fujimori y su autoritarismo no terminaron siendo un costo mayor para la reforma liberal económica? O la paz con Ecuador - quizás el único logro que le reconozco a Fujimori - ¿fue producto de una buena negociación o de una derrota militar?
3. La culpa colectiva: Tanto Jaime Bayly, Jesús Cossío, Mario Saldaña y César Hildebrandt han coincidido en que es necesario mirar más allá de Fujimori y Montesinos y preguntarnos sobre la responsbailidad que a diversos sectores, personas e incluso a nosotros mismos nos cabe en esta tragedia que fueron los noventa. Es decir, ver un panorama más complejo que un simple traslado de responsabilidades a dos personas que, en efecto, las tienen, pero en el que muchos hicieron su parte para que el guión de la dictadura se cumpliera, sea por acción o por omisión.
4. La resignificación de símbolos: Finalmente, a raíz del vandálico atentado contra El Ojo que Llora, tanto Hans Ruhr como Roberto Bustamante se preguntan: ¿qué hacer con los símbolos pensados para recordar los acontecimientos de los noventa y más allá? ¿Cómo recordar y qué recordar?
Preguntas que los historiadores, los científicos sociales y todo el país podría comenzar a hacerse, de manera paralela al avance de los procesos judiciales.
Iba a postear algo sobre el triunfo de hoy en la Copa Davis, pero llegando a la casa me encuentro con una de esas cosas que nos hacen ver que la intolerancia sigue vivita y coleando en el Perú. Vía El Comercio:
Un grupo de doce personas llegó hasta el monumento ‘El ojo que llora’, en honor a las personas víctimas de la violencia interna, ubicado en el perímetro del Campo de Marte, distrito de Jesús María, y causó serios destrozos en su estructura, informaron medios locales.
En comunicación con la radioemisora CPN, el policía municipal, Pablo Quintana Gamboa, quien resultó herido por la turba, refirió que este grupo, conformada por cerca de doce personas, entre hombres y mujeres, le amenazaron con un arma de fuego y lo redujeron encadenándolo y haciendo que se arrodille.
Los desadaptados, manifestó el policía municipal, procedieron con combas a romper la piedra de la pileta principal y todas las piedras que están puestas alrededor, las cuales llevan inscritos los nombres de personas desaparecidas.
Además, Quintana Gamboa, señaló que los agresores no tenían rasgos de ser militares y que estos echaron pintura color naranja sobre la estructura de la obra, pero sin emitir ningún tipo de arengas. Finalmente, aseveró que la Policía llegó hasta el lugar y el monumento se encuentra con acceso restringido.
Se busca crear la sensación de un país violentamente polarizado y, de paso, poner en aprietos al régimen. Si no reprime a estos grupúsculos, el gobierno será acusado de aliarse con el fujimorismo. Si los reprime, saltarán las acusaciones de “persecusión política”. Cuidado.
A pesar de los ánimos algo calientes - sobre todo en el bando fujimorista - es necesario sopesar la trascendencia de la extradición de Alberto Fujimori, que trae consecuencias importantes para nuestro país como para la comunidad internacional.
En términos jurídicos, la sentencia trae consigo algunas consecuencias importantes. Es la primera vez que un ex Jefe de Estado es extraditado a su país por violaciones a los derechos humanos, acogiéndose a la tesis de la autoría mediata y del dominio del hecho. También supone una de las pocas ocasiones en que se lleva a un ex gobernante por casos de corrupción, lo que también constituye un serio mensaje a Presidentes actuales, pasados y futuros sobre las consecuencias de lo que puede ocurrirles si es que no proceden de la manera adecuada en sus actos de gobierno. La sentencia, al margen de discusiones puntuales sobre algunos aspectos de la misma, constituirá, por su trascendencia, objeto de estudio durante los próximos años en las Facultades de Derecho del mundo.
También implica un reto importante para la administración de justicia en el Perú. Tradicionalmente concebido bajo una imagen de ineficiencia, impunidad y lenidad con el crimen, el Poder Judicial peruano tiene nuevamente una ocasión para reivindicarse y demostrar que puede llevar a cabo un juicio justo, transparente y que condene a una de las personas que mayor daño le ha hecho al país. Ya se ha hecho con Vladimiro Montesinos y con Abimael Guzmán. Los jueces que han sido designados para procesar a Fujimori son de lo mejor de la Corte Suprema, con lo que dichas garantías, necesarias para cautelar los derechos humanos de Fujimori y para que el procesado y sus partidarios dejen de repetir la monserga de la “persecusión política”.
Finalmente, en el plano político, se abren varias interrogantes. Quizás la que concentre mayor atención es la siguiente: ¿Qué tanta trascendencia tiene Fujimori en la política peruana? Pregunta que se responderá fundamentalmente con la posición del gobierno frente a los chantajes abiertos o caletas que pueda hacer el fujimorismo, o también frente a lo que los otros partidos digan o dejen de decir. ¿Como reaccionará el sector más conservador, tradicionalmente asociado a Fujimori? (Por lo pronto, Aldo M y García Miró han tomado sus distancias, que ya venían de hace tiempo). Para Fujimori, el peor escenario es que le suceda lo mismo que a Montesinos: pasar a ser un hecho anecdótico y meramente judicial, sin incidencia alguna en la política peruana.
Acaba de llegar Fujimori a Lima. Todas estas dudas se despejarán en los siguientes días. Mientras tanto, veamos un video de Alberto de Belaunde hecho a miembros de la comunidad PUCP - entre ellos, a quien escribe - sobre la extradición.
Para que vean hasta donde va el cinismo, vean estas declaraciones de Fujimori luego de conocer el fallo. Palabras mas, palabras menos, es lo que pueden leer aqui.
Lo otro significativo de la jornada ha sido la reacción del fujimorismo. Tanto Keiko como Absalón han pedido que el Chino no sea llevado a una prisión apenas pise suelo peruano. ¿Y donde lo van a tener?
Lo más peligroso es que Keiko ha pedido que los seguidores del Chino vayan a “recibirlo” al aeropuerto. Ojo con esta clase de cosas. Los fujimoristas tienen derecho a manifestarse, pero cuidado con esa suerte de “desobediencia” a la justicia. Escúchenla a la “heredera” en este video.
Este caso se solicitó por tres delitos: homicidio calificado, lesiones graves y desaparición forzada. El análisis de este caso establece que existe doble incriminación y que se cumple con la presunción de autoría mediata de Fujimori sobre estas violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, al momento de concluir, sólo se pronuncia sobre los dos primeros delitos. No dice nada - ni a favor, ni en contra - sobre el delito de desaparición forzada.
Hay un tema adicional. Cuando la Fiscal Maldonado señaló que el caso procedía, señaló que, de las 10 victimas, 6 personas fueron ejecutadas extrajudicialmente y 4 de ellas desaparecidas. Se podría llegar al extremo de que, al momento de la repatriación, las 4 personas no sean indemnizadas y, además, Fujimori no pueda ser procesado por este delito.
Urge que el Estado peruano interponga un recurso aclaratorio sobre el tema. Ello no afecta la venida de Fujimori, pero deja en el limbo el pronunciamiento por un delito que le podría acarrear entre 15 y 35 años de prisión. Pónganse las pilas.
Los casos por los que vendrá Fujimori son: Cantuta - Barrios Altos: Por asesinato (hasta 35 años de prisión) y lesiones graves (3 a 8 años de prisión). Sotanos SIE: Solo por los casos de secuestro (10 a 15 años) a Samuel Dyer y a Gustavo Gorriti. Sí lamento que aqui no se incluyan los casos de desaparición investigados por Víctor Quinteros y Ricardo Uceda. Allanamiento a casa de Vladimiro Montesinos: Por usurpación de funciones (entre 4 y 7 años) Compra de medios de comunicación: Por peculado (entre 2 y 8 años de prisión) Pago de 15 millones a Vladimiro Montesinos: Por peculado (entre 2 y 8 años de prisión) y falsedad ideológica (3 a 6 años de prisión) Compra de congresistas tránsfugas: Corrupción activa de funcionarios (3 a 5 años de prisión) Interceptación telefónica: Interferencia telefónica (1 a 3 años de prisión), por los casos ocurridos desde noviembre de 1995 y peculado (entre 2 y 8 años de prisión), por hechos ocurridos desde julio de 1990.
Segun los medios de prensa chilenos la venida de Fujimori sería rápida, tan pronto sea notificado oficialmente de que será extraditado.
Sin duda es una noticia histórica. Nunca antes un Jefe de Estado fue extraditado por casos de derechos humanos.
Ahora son importantes dos cosas. 1. Conocer los fundamentos del fallo (que comentaremos durante el dia) y 2. Que se garantice a Fujimori un proceso justo, sin dudas ni manchas, para que el camino de la justicia que se empezó a emprender hace algunos años, no se pierda.
Solo me queda por decir que el país es el que ha ganado.
Los ministros de la Segunda Sala de la Corte Suprema se constituyeron esta mañana para afinar los últimos detalles de la redacción del fallo por el cual decidirán si el ex Presidente Alberto Fujimori es extraditado o no a Perú.
Hasta tribunales llegaron los magistrados Jaime Rodríguez Espoz, Rubén Ballesteros, Nibaldo Segura y el presidente de la instancia, Alberto Chaigneau. Sin embargo, Hugo Dolmestch está con permiso y recién se reintegra mañana a sus funciones.
En medio de la expectación de la prensa peruana, japonesa y chilena, el director de la oficina de comunicaciones del Poder Judicial, Cristián Fuenzalida, dijo que la resolución se conocerá mañana según le informó el propio juez Chaigneau. “No existe ninguna obligación legal, no existe ninguna determinación estricta que indique que tiene que ser mañana, la idea y el compromiso es que sea mañana“, recalcó Fuenzalida que insistió que se están cumpliendo los plazos establecidos.
Hoy, los jueces se dedicarían a afinar la redacción de su dictamen que tiene alrededor de 200 páginas.
Como ya han dicho Alan y el canciller chileno Alejandro Foxley: la están haciendo un poco larga.
Como sabemos, la Corte Suprema de Chile dará a conocer su fallo este jueves. A mi modo de ver, hay argumentos jurídicos bastante fuertes para que el ex dictador responda por sus crímenes, con todas las garantías del debido proceso. Por ello, habría que preguntarnos cuales son los posibles escenarios sobre el fallo.
FUJIMORI NO ES EXTRADITADO Para la justicia chilena siempre queda la opción de procesarlo en Chile. De hecho, ya se ha planteado una querella en su contra por el caso Castro Castro. Además, en relación con dicho caso, ya se aprobó el expediente de extradición, que tiene bastantes evidencias en contra de Fujimori y prolongaría su presencia en el país del sur. Sin embargo, si el fallo final sobre Castro Castro sale favorable a Fujimori, dudo mucho que Chile quiera mantenerlo en su territorio. Saldría expulsado a Japón, desde no volvería a Sudamérica. Sabe bien que fuera de Japón sería procesado o se iniciaría un nuevo proceso de extradición.
FUJIMORI ES EXTRADITADO, PERO POR DELITOS MENORES El peor escenario para quienes creemos en la lucha contra la impunidad. Fujimori viene a Lima, pero para que lo procesen, en palabras de Henry Pease, por la chauchilla. Escenario también incómodo para el gobierno, que tendría a un rival suelto en plaza para el 2011. Ollanta Humala también sufiría una merma, dado que llega quien realmente representa en el Perú al sector autoritario.
FUJIMORI VIENE POR CASOS GRAVES El mejor escenario para la justicia. Procesamiento relativamente rápido - de hecho, varios de los juicios pendientes del Chino están en etapa oral, solo esperando su venida para iniciar las audiencias - y, esperemos, una condena alta. Las dificultades vendrían en lo político. El gobierno tendría que definir una posición más clara frente al ex dictador, pero, a la vez, enfrentar una serie de ataques de parte del fujimorismo, que no dudaría en sacar algunas cosas guardadas bajo la alfombra. Al mismo tiempo, sería la oportunidad perfecta para saber quien es quien en el Perú y de un encuentro esperado: la confrontación judicial con su ex socio Vladimiro Montesinos.
El experto en derecho constitucional Javier Valle Riestra, opinó que al presidente Alan García no le conviene la extradición del ex mandatario Alberto Fujimori porque se volvería por solidaridad sentimental en un líder opositor y factor “perturbatorio”.
“Tenemos ya muchos factores perturbatorios para agregar la presencia de Fujimori”, expresó Valle Riestra en declaraciones a RPP.
Asimismo, el también congresista aprista ratificó que la extradición del ex presidente Fujimori, quien permanece en Chile, no procederá.
Durante todo este tiempo, don Javier Maximiliano Alfredo Valle Riestra Gonzáles Olaechea ha defendido la tesis de que Alberto Fujimori no será extraditado. Para ello da dos argumentos: el hecho de que los jefes de Estado gozan de cierta inmunidad y que no existen pruebas contra el Chino en los casos de derechos humanos.
Valle Riestra: No se va calmando la gente, se puede calmar. Porque es necesario hablar mucho para que las cosas no cambien. Montesinos: Bueno, pero… Valle Riestra: ¿Qué cosa quiero yo? Que el régimen dure ¿sí o no? Montesinos: Claro, lógico. Valle Riestra: ¿O que se desmorone? Montesinos: Bueno, es que no se va a desmoronar porque hay dos pilares fundamentales. Valle Riestra: Claro, yo lo sé. Yo estoy diciendo que soy un idiota si es que quisiera eso. Yo quiero que dure, que sea longevo, que cumpla con sus objetivos, que son los que son los más positivos para el Perú. Montesinos: Además hay una cosa, y vamos a hablar a calzón quitado. ¿Quién va a gobernar el 2000 en el Perú? Valle Riestra: ¿Quién quiere gobernar? Fujimori. Montesinos: Dentro de… Valle Riestra: Yo ya tengo los fijos que están en muestrario. Montesinos: Puede ser Andrade, la Lourdes Flores Nano, Borea. Valle Riestra: No, pues, ni hablar. Montesinos: Entonces, ¿cómo vamos a dejar? Sería irresponsable dejar el gobiemo a ellos. Santander: Por una razón de Estado. Montesinos: Claro. Valle Riestra: Pero, entonces, hay que hacer las cosas necesarias para que pueda reelegirse. Montesinos: Claro. Valle Riestra: Pero, dentro de mi óptica son otros los métodos más sutiles. Montesinos: A ver, ¿cuáles? Valle Riestra: Tenemos un Jurado títere y el Jurado podemos hacer que haga lo que tiene que hacer.
Pero un elemento más actual define las actuales relaciones tribuno - fujimorismo. Señaló La República, hace un par de años:
El nexo que llevó a César Nakasaki hasta los abogados chilenos Gabriel Zaliasnik y Francisco Veloso fue Javier Valle Riestra. Así lo sostiene El Mercurio en un artículo publicado ayer bajo el título “El salvavidas electoral de Fujimori”. Según el diario, fue el “reconocido constitucionalista peruano”, quien resultó clave para lograr que el controvertido ex mandatario cuente por fin con una defensa legal adecuada durante su encierro en Chile. Valle Riestra trabajó en un caso con Veloso, tras lo cual iniciaron una relación maestro-alumno que se conserva hasta hoy. Por ello, cuando los asesores de Fujimori llamaron a Valle Riestra - quien fue su Primer Ministro – éste no dudó en recomendar a Veloso, el socio de Zaliasnik.
El presidente de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema de Chile, Alberto Chaigneau, sería quien dirimiría respecto al pedido de extradición del ex presidente Alberto Fujimori, afirmó hoy el legislador, Javier Valle Riestra.
El jurista, quien fue presidente del Consejo de Ministros de Alberto Fujimori, indicó que la demora en la emisión del fallo se debería a que existe un empate en la votación de sala penal sureña.
El parlamentario aprista dijo que dialogó vía telefónica con su amigo Francisco Velozo, abogado de Fujimori en Santiago, y preguntó “cómo está la cosa”, y lo que el defensor del ex mandatario respondió: “la verdad es que no hay una definición, el misterio es el presidente Chaigneau”.
Más que cuestiones de Derecho, parece que las cuestiones del verdadero color político de Valle Riestra son las que afloran a la hora que opina del caso Fujimori.
En primer lugar, Fujimori podría ser el primer presidente peruano procesado bajo las reglas del debido proceso. No cuento lo ocurrido con Leguía pues, a pesar de sus trapacerías, murió antes de ser condenado y el Tribunal de Sanción que lo procesaba era todo menos imparcial.
En segundo lugar, representaría uno de los pocos casos en que se extradite a un jefe de Estado por violaciones a los derechos humanos y corrupción. Seria un mensaje claro contra la impunidad en cualquier parte del mundo y una lección desde uno de los lugares del mundo menos vistos con atención desde el Primer Mundo.
En tercer lugar, demostraría un paso adelante para un país que no pudo condenar al principal violador de derechos humanos de su historia, cuya historia de crímen y asesinato comenzó un día como mañana, hace 34 años.
¿Cuál será el resultado? Por lo pronto, solo los jueces de la Corte Suprema que acaban de fallar lo saben. Habrá que tener paciencia y, de parte de todos, respeto con la sentencia, lo que no implica que se hagan las críticas pertinentes al fallo, de ser el caso. Mi posición ya la saben: el Chino debe volver, pero a responder ante la justicia.
VIDEO: La destrucción de la democracia. Preparado por el Instituto de Defensa Legal a partir del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.