Archivo de la Categoría “El Ojo que Llora”


Este fin de semana que estuve fuera de circulación por motivos personales tuve oportunidad de ver con mayor detenimiento algunas cosas que se han escrito sobre el monumento El Ojo que Llora y el significado de los memoriales en el Perú.

Por un lado, Martín Tanaka y Manuel Enrique García han insistido en un punto que viene siendo recurrente en sus últimos posts: la necesidad de ampliar la base de apoyo a los derechos humanos y la necesidad de cambiar los métodos de acción de las organizaciones que respaldan la protección y vigencia de los derechos fundamentales, a fin que: 1) su labor no se perciba - injustamente - como sesgada y 2) convocar a personas que salgan del círculo “progres - liberales consecuentes” en los que parece moverse el tema. Jesús Cossio - caricaturísta de El Otorongo - en el blog El Otro Tambor - un espacio representativo de lo progre - ha respondido señalando que, en efecto, es necesario “crear discursos y narraciones que permitan –sobre todo a los jóvenes- acercarse a los hechos del conflicto con familiaridad (usando cómics, charlas informales, documentales)“.

Si personas cercanas a los derechos humanos vienen indicando estas señales, va siendo hora de que se tomen recibo en dichas organizaciones y comiencen a trabajar en un plan de acción para que los mensajes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación no se pierdan.

Por otro lado, Rosa María Palacios escribíó un artículo en Perú.21 sonre El Ojo que Llora y las percepciones sobre derechos humanos que realmente me tocó. Aunque yo matizaría en algo su percepción sobre liberales y partidos de izquierda, el último párrafo de su columna es quizás sintomático del debate de estos días:

Esta confrontación (¿quién es el violador?) no está resuelta en el Perú de hoy. Todos los esfuerzos de la CVR por conciliar estas visiones y hacerlas coexistir se estrellan con la intolerancia de ambos lados que se resisten a reconocer, juntas, todas las muertes injustas y horrendas. Por ello, un monumento como ‘El ojo que llora’ resulta tan irritante para los extremistas. Pretender hacer una síntesis, en un solo lugar, de todas las muertes, de todas las lágrimas, de todos los pedidos de justicia y verdad, es una noble aspiración insoportable para un fanático irracional.

Y eso es lo que nos pasa en el Perú. Sendero fue tan vesánico en su forma de actuar, tan poco interesado en los derechos de los peruanos - a los que veía únicamente como “masa revolucionaria” -, tan brutal en sus formas de hablar y de matar que generó un miedo tal en la población que muchos aceptaron que la respuesta del Estado no respetara los derechos de las personas. Y desde el otro lado, al verse una respuesta que en algunos lugares y momentos fuera sistemática y generalizada hizo que algunos olvidaran que el Estado tenía el perfecto derecho de defenderse de la mayor amenaza que tuvo la democracia peruana en toda su historia.

En realidad, hasta el día de hoy no aceptamos que toda muerte violenta es injusta y no tiene justificación. Como sociedad, no hemos aprendido que los seres humanos no son “costos por la pacificación” o “ríos de sangre para la revolución”. O que la dignidad del ser humano es algo tan valioso que no puede canjearse por otra cosa. No hemos aprendido como sociedad que es lo que ha hecho que el Perú pariera a Sendero y a Fujimori. Quizás ahora tengamos la oportunidad de hacerlo. ¿Nos animaremos?

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Iba a postear algo sobre el triunfo de hoy en la Copa Davis, pero llegando a la casa me encuentro con una de esas cosas que nos hacen ver que la intolerancia sigue vivita y coleando en el Perú. Vía El Comercio:

Un grupo de doce personas llegó hasta el monumento ‘El ojo que llora’, en honor a las personas víctimas de la violencia interna, ubicado en el perímetro del Campo de Marte, distrito de Jesús María, y causó serios destrozos en su estructura, informaron medios locales.

En comunicación con la radioemisora CPN, el policía municipal, Pablo Quintana Gamboa, quien resultó herido por la turba, refirió que este grupo, conformada por cerca de doce personas, entre hombres y mujeres, le amenazaron con un arma de fuego y lo redujeron encadenándolo y haciendo que se arrodille.

Los desadaptados, manifestó el policía municipal, procedieron con combas a romper la piedra de la pileta principal y todas las piedras que están puestas alrededor, las cuales llevan inscritos los nombres de personas desaparecidas.

Además, Quintana Gamboa, señaló que los agresores no tenían rasgos de ser militares y que estos echaron pintura color naranja sobre la estructura de la obra, pero sin emitir ningún tipo de arengas. Finalmente, aseveró que la Policía llegó hasta el lugar y el monumento se encuentra con acceso restringido.

La pintura naranja revelaría, a mi modo de ver, la autoría del ataque. Con lo mismo coincide Marco Sifuentes y añade en su blog:

Se busca crear la sensación de un país violentamente polarizado y, de paso, poner en aprietos al régimen. Si no reprime a estos grupúsculos, el gobierno será acusado de aliarse con el fujimorismo. Si los reprime, saltarán las acusaciones de “persecusión política”. Cuidado.

Lo cierto es que, a pesar de incidentes aislados, el país no se ha polarizado por una extradición que, a decir verdad, querían la mayoría de peruanos. Fujimori parece haber dejado de ser un elemento importante en la política peruana - hipótesis que comencé a deslizar ayer - pero parece que sus partidarios más fanatizados no lo entienden así. Es una lástima que un grupo de peruanos siga pensando que mediocres logros económicos y la atribución de una victoria que no fue suya son más importantes que la vida de peruanos que fueron víctimas de una dictadura corrupta.

Ojalá la intolerancia no sea la que prime en los próximos días.

MAS SOBRE EL TEMA:
Alberto de Belaunde: Violencia fujimorista cobra primera víctima
Laura Arroyo Gárate: ¿Llorando de ira?

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Como los lectores de este blog pueden saber, he venido efectuando una campaña de defensa del monumento “El Ojo que Llora”, creado para recordar a todas las víctimas del conflicto armado interno y levantado en el Campo de Marte.

Este monumento forma parte de un proyecto mayor llamado Alameda de la Memoria, que plantea combinar la protección del área verde existente con un lugar de recordación de uno de los conflictos más intensos que ha padecido nuestro país y cuyas heridas deberán cicatrizar con el pasar de los años.

Como también lo saben, durante la semana pasada mantuve una discusión sobre este tema con el programa “Presencia Cultural” - que también tiene un blog - dirigido por Ernesto Hermoza en la televisora estatal, discusión puesta en el mejor de los términos, pero sin que ello signifique claudicar a los principios que señalé en este caso, ni a las ideas que he vertido sobre este tema.

Frente a las expresiones vertidas en este espacio, Presencia Cultural ha respondido de dos maneras.

La primera, en su blog, publicando la entrevista completa hecha a Antonio Brack en 2005 (y, desde aquí, reconocemos nuestro error en la consignación de la fecha).

La segunda, a través de su programa, donde ha vuelto a tratar el tema de fondo, repitiendo los mismos argumentos ya reseñados la semana y señalando algunas cosas que desde aquí voy a aclarar al referido conductor y director del mencionado espacio.

Aclaremos el primer punto, referido a la participación del señor Antonio Brack Egg, reconocido biólogo, en Presencia Cultural durante su emisión del 20 de agosto de 2005.

La entrevista no se centró en el tema de “La Alameda de la Memoria” o “El Ojo que Llora”, sino en un libro publicado por el señor Brack, como parte de la importante labor que realiza en nuestro país para difundir la cultura y la ecología. La mayor parte de dicha conversación se centra sobre las potencialidades de nuestra agricultura y recursos naturales y que todos deberíamos revalorar.

¿Y cual fue el diálogo exacto sobre el punto de controversia?
HERMOZA: Antonio, una última cosa que no tiene nada que ver con el libro pero que no podía dejar de preguntar. En el Campo de Marte están construyendo un proyecto arquitectónico denominado “Alameda de la Memoria” en homenaje a las víctimas de la violencia. ¿Qué te parece una cosa como esa?
BRACK: Bueno, como una Alameda de la Memoria y todo eso está muy bien. Pero hay que tener en cuenta una cosa. Segùn la Organización Mundial de la Salud, un habitante de una ciuda necsita entre 6 y 9 metros cuadrados de área verde por habitante y Lima tiene un déficit de 2,400 hectáreas de área verde. Siempre que intervenimos con un proyecto arquitectónico o algo en un parque público en Lima tenemos que pensarlo 20 veces, no vaya a ser que estemos quitando área verde y disminuyamos la capacidad de respiración en una ciudad tan contaminada. Eso hay que pensarlo. Yo no digo que el proyecto esté mal. ¿Va a sembrar más cemento?
HERMOZA: Sí va a sembrar más cemento.
BRACK: Si siembra más cemento, va a haber menos area verde, va a haber menos oxígeno en Lima, va a haber más contaminación. Y Lima no puede disminuir sus áreas verdes, tiene un déficit enorme

Como puede verse de la declaración, que hemos reproducido textualmente del vídeo colgado por Presencia Cultural, el señor Brack hace una declaración genérica sobre las consideraciones que un proyecto levantado sobre un parque público debe tener en consideración. Es Hermoza quien afirma que el proyecto va a sembrar más cemento y, ante dicha afirmación, es que Brack señala las consecuencias de hacer un proyecto que reduzca las áreas verdes.

Ello se condice con el fondo de la declaración hecha pública por Antonio Brack, donde señala que su opinión fue genérica sobre el tema de áreas verdes y no se refirió específicamente a “El Ojo que Llora” o “La Alameda de la Memoria”.

Ahora, aclaremos lo relacionado con el monumento, que es el fondo del asunto que me interesa tratar.

Como ustedes pueden comprobar en los comentarios del post La Verdad sobre “El Ojo que Llora”, el blogger que maneja la página Presencia Cultural tuvo la oportunidad de vertir sus descargos y reiterar las ideas centrales de su posición sobre este tema. Frente a ellos di mis respuestas y puntos de vista, que fueron respondidos parcialmente en el programa del sábado 20 de enero.

Veamos ahora los puntos que Hermoza y Presencia Cultural no han podido responder sobre las interrogantes y afirmaciones centrales que plantée la semana pasada.

1. “El Ojo que Llora fue construido en un área donde se encontraban veredas y muros de concreto, que fueron reemplazados por la escultura. No se dañó área verde alguna.

Esta afirmación no ha podido ser desmentida por el programa en cuestión, dado que se ajusta a la verdad. No se vulneró la norma legal aludida en esta discusión (la Ley Nº 16979, sobre la intangibilidad del Campo de Marte), dado que la construcción se hizo sobre un área en que se encontraban veredas y muros de concreto, es decir, donde no había areas verdes. Es más, no se ha colocado veredas de cemento para acceder a la escultura, sino un camino de tierra.

Al no señalar esto, el señor Hermoza daría a entender a sus televidentes que se han talado árboles para la construcción del monumento, cosa que no responde a la verdad.

2. La Alameda de la Memoria, diseñada por Luis Longhi es compatible con el medio ambiente. Como sepuede apreciar en la página web del realizador del proyecto, toda construcción futura se hará debajo de dos colinas totalmente sembradas de verde y los caminos a utilizar no serán de cemento. Lo que se busca es crear un espacio de reflexión que combine la naturaleza existente en el parque -e incluso mejorarla - con elementos artísticos destinados a preservar la memoria de lo que nos pasó como pueblo.

Este segundo punto de vista tampoco ha sido puesto en consideración de los televidentes de Presencia Cultural. No ha sido presentado al público en general la página web del arquitecto Luis Longhi, donde se puede apreciar que la obra es compatible con la intangibildad del área verde del parque ni que se colocarían incluso más árboles que los ya existentes.

De no haber cumplido con el respeto a las áreas verdes, la construcción del monumento no habría sido autorizada por las Municipalidades de Lima y de Jesús María.

Y tampoco se ha hecho caso a la recomendación que humilde y atentamente hice desde este espacio:

“Convendría, para que su reportaje refleje todas las posiciones, que entreviste al arquitecto Longhi, quien le podrá dar todos los detalles del proyecto integral de la Alameda de la Memoria, así como al arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos, ex regidor de la Municipalidad de Lima y autor del Plan Integral de Desarrollo Urbano, quien coincide en la necesidad de preservar áreas verdes y quien dio una opinión favorable a la realización del monumento”.

Si se va a informar al público, debe hacerse colocando todas las posiciones y haciendo un trabajo de investigación exhaustivo. Lo que se han venido haciendo en los reportajes de Presencia es colocar a personajes que, ante la pregunta hecha de manera tendenciosa (oiga usted, hay un monumento que viola una ley de intangibilidad del parque) responden con lo lógico y natural que dirían personas como Constantino Carvallo, Augusto Alvarez Rodrich o Martín Tanaka: hay que alcanzar una solución de equilibrio, como trasladar el monumento a otro lugar, para que no afecte el medio ambiente.

Entiendo el punto de vista del señor Hermoza. Pero estos puntos de vista deben sustentarse sobre elementos que presenten al público los suficientes elementos para que se haga de una opinión propia. Lamentablemente, ello no ha ocurrido en este caso.

Finalmente, debo levantar una calumnia que ha sido vertida en dicho programa el último sábado. Se ha dicho que este blog no ha mencionado nada sobre la agresión que un reportero de Presencia Cultural sufrió en septiembre de 2005 por parte del acompañante de la escultora Lika Mutal. Lo que dijimos, en la parte final de la respuesta a los descargos de Presencia Cultural fue:

“Finalmente, lamento mucho que el intento de conversación con Lika Mutal haya culminado en un incidente registrado por sus cámaras y que, desde aquí, expresamos nuestra solidaridad con la persona que fue agredida”.

Lo señalado no es un ataque personal a Ernesto Hermoza. Respeto sus calidades personales y profesionales. Pero considero que los puntos de vista deben sustentarse en afirmaciones que respondan a la verdad y no que solo presenten un lado de la moneda.

Finalmente, señalar que esta es la última vez que me referiré al tema. Creo que las posiciones han quedado sentadas y el público puede formarse su propia opinión. Nuestro deber de proporcionar otros elementos de juicio que no fueron aportados por Presencia Cultural ha sido cumplido. Queda en manos de usted, amigo lector, formarse su propio criterio.

MAS SOBRE EL TEMA:
Fernando Vivas: ¡Chúpale el Ojo!

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El dia miércoles, publiqué en este blog una nota referida al monumento “El Ojo que Llora” y a la serie de mentiras y falsedades que se han dado sobre este caso, que ha culminado con la cancelación del proyecto “Alameda de la Memoria” por parte de la Municipalidad de Jesús María, por razones estrictamente políticas y de desconocimiento de lo que se pretende con el proyecto.

Dentro de la serie de falsedades y desmentidos, indiqué la existencia de un reportaje tendencioso emitido por el programa Presencia Cultural, referido a la incompatibilidad del monumento con la intangibilidad del área verde del parque. Dicho reportaje fue colgado en un blog perteneciente a dicho programa y el blogger que lo maneja se encargó de dar su opinión sobre el tema en, por lo menos, 4 espacios - incluyendo este - manejando sistemáticamente el mismo argumento.

Ante la publicación de la nota, el blogger que maneja Presencia Cultural - el blog - dio sus descargos - en tono bastante cordial - que publique , junto con una respuesta mía en la que especificaba las coincidencias y diferencias sobre nuestros puntos de vista respecto a la permanencia del monumento en el Campo de Marte.

Sin embargo, hay algo más que el autor de dicho reportaje deberá aclararnos, tanto a mi, como a usted, amigo lector.

Una de las fuentes utilizadas en el reportaje - que, como se ve en los cortes de edición, entresaca declaraciones sueltas de los entrevistados (por eso lo denominamos como tendencioso) - es el conocido biólogo Antonio Brack Egg, una de las personalidades más reconocidas en su campo en nuestro país.

Hoy, Antonio Brack ha dirigido un mail a varias personas para su circulación. Dicho correo ha llegado a mi computadora y dada la importancia del texto y la autorización pública del propio Brack, los dejamos con las aclaraciones dadas por el biólogo, quien, curiosamente, también tiene un programa en la televisora estatal.

Aclaración del Dr. Antonio Brack Egg

1. Yo jamás he dado una entrevista ni declaración sobre el asunto relacionado al monumento EL OJO QUE LLORA. Nadie me ha entrevistado al respecto ni he dado declaración alguna.

2. Me informan que en Presencia Cultural se pone mi nombre con declaraciones que se han intervenido áreas verdes y cosas similares. No he podido hasta ahora conseguir las declaraciones al respecto ni lo he podido leer. Lo que se pone allí de declaraciones mías es una falsedad y han reciclado alguna declaración mía, de hace meses, sobre la conservación de las áreas verdes de Lima y la costumbre de los alcaldes de cubrir de cemento zonas verdes de la ciudad. He hecho un programa de TV al respecto del aire limpio en Lima hace meses y también ha salido en la prensa declaraciones sobre la necesidad de conservar y ampliar las áreas verdes en la ciudad.

3. En ninguna de las declaraciones mías he tocado el tema del Campo de Marte y del Ojo que Llora. Nunca he tocado ese tema ni pienso tocarlo. La persona que ha lanzado esa publicación ha faltado a la ética y ha hecho un reciclado incluyéndome de declaraciones mías sobre áreas verdes y relacionándolo con ese monumento.

4. Esta respuesta mía la pueden circular ampliamente en honor a la verdad y a la falta de ética de algún periodista que ha lanzado con malicia un texto falso y sin consultarme en nada.

Antonio Brack Egg

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Nuevamente tenemos que desbaratar falsedades. Eso es parte de lo que procuramos hacer en este blog: denunciar aquello que sea falso y tendencioso, a fin de que a usted, amigo lector, no se sigan vendiendo gato por liebre.

Esta vez, pasamos a responder algunas de las cosas que se han dicho sobre el monumento “El Ojo que Llora”, puesto en el centro de la polémica - innecesariamente - durante las últimas semanas.

Primera Mentira: El monumento se hizo para homenajear a terroristas.

“El Ojo que Llora” es una escultura hecha por la artista Lika Mutal, de nacionalidad holandesa y residente en el Perú hace más de 30 años. Mutal se sintió conmovida por la exposición fotográfica “Yuyanapaq” y por la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y decidió hacer un monumento en piedra y concreto que homenajeara a las cerca de 70,000 víctimas que cobró el conflicto armado interno en nuestro país.

La escultura esta compuesta por una piedra instalada en el centro de un estanque, rodeado de un laberinto de círculos de cantos rodados y senderos de grava de mármol morado. En el laberinto se encuentran una serie de piedras, donde está grabada el nombre de una de las víctimas registradas tanto por la CVR como por la Defensoría del Pueblo. También hay piedras en blanco que recuerdan a quienes nunca pudo identificarse. La escultura central tiene un ojo insertado - otra piedra - que lagrimea sin cesar hacia el estanque.

Este proyecto está enmarcado en una idea más amplia, llamada Alameda de la Memoria, cuyo diseño está a cargo del arquitecto Luis Longhi.

El proyecto consta de tres partes: un centro de visitantes que contendrá “El Quipu de la Memoria”, la escultura conmemorativa “El Ojo que Llora” y un museo que contendrá la exposición fotográfica “Yuyanapaq”. El complejo se instala en un área verde del Campo de Marte (Jesús María), combinando colinas inclinadas bajo las cuales se ubicarán el centro de visitantes y el museo, con una galería subterránea. Entre el paisaje inclinado compuesto por el centro de visitantes y el museo, se ubica la escultura “El Ojo que Llora”.

Este es el proyecto completo, que no tiene nada que ver con el terrorismo o con Sendero Luminoso. Surgió como una iniciativa privada y entre sus impulsores se encontró la conocida banquera Susana de la Puente, ex funcionaria de JP Morgan y el Grupo Ferreyros.

Segunda Mentira: La intangibilidad del parque prohibe hacer la escultura.

Una de las cosas que se ha afirmado es la existencia de una norma que prohibiría la permanencia de la escultura. La norma es la Ley 16979, que se refiere a la intangibilidad del Campo de Marte.

La construcción de la Alameda de la Memoria no supone una reducción del área verde – toda vez que ha sido edificado en un lugar donde existía concreto (entre veredas y bardas, que han sido reemplazadas por el monumento) y se añadirán mayores árboles a la zona – ni menos aún una afectación a la perspectiva de su belleza urbana, toda vez que se revaloriza una sección del parque que se encontraba descuidada, además de convertirse en un espacio de reflexión sobre los años de violencia en nuestro país.

Con ello, se cumple los objetivos de la Ley 16979 sobre la intangibilidad del parque, aspectos que han sido confirmados por la Municipalidad Metropolitana de Lima y la Municipalidad Distrital de Jesús María, con la aprobación de los respectivos estudios por las entidades encargadas de custodiar la preservación de las áreas verdes de la ciudad. Asimismo, el proyecto cumple con los parámetros señalado por el Plan Integral de Desarrollo Urbano de la ciudad de Lima, en lo que se refiere a la conservación de las áreas verdes, cuestión que puede confirmar perfectamente el ex regidor Augusto Ortiz de Zevallos, quien fue uno de los arquitectos que visó la obra en la Municipalidad de Lima.

Cabe recordar, además, que persiste una disputa entre ambos municipios sobre la autoridad sobre el Campo de Marte, motivo por el cual el proyecto fue aprobado por ambas comunas.

Pero, además, cabe denunciar una campaña tendenciosa que desde un blog se ha hecho sobre este tema.

Varios autores de blogs o bitácoras personales hicieron suyo el respaldo al comunicado sobre “El Ojo que Llora” o manifestaron su preocupación ante la campaña que vinculaba este monumento con el terrorismo. Sistemáticamente, una persona con el “nickname” Kinua, hacía comentarios en estos blogs para hacer notar que el lugar donde se ubica el monumento es un área intangible.

Los blogs en los que hizo los comentarios, palabras más, palabras menos, en el mismo sentido, son los siguientes: Georgeous Parla, La Historia Paralela, Gran Combo Club y, of course, Desde el Tercer Piso.

El domingo 14 de enero, en el blog Presencia Cultural - que sería una extensión del conocido y longevo programa conducido por Ernesto Hermoza - apareció un texto con los mismos argumentos vertidos en los comentarios vertidos en la chologósfera. El manager de dicho blog, por cierto, es quien se hace llamar Kinua.

Como se puede apreciar en dicha página, se ha colgado un reportaje tendencioso sobre este tema, aparecido en el programa antes mencionado, donde se cita una opinion del biólogo Antonio Brack Egg sobre la falta de areas verdes en Lima, opinión que fuera dada en 2004. El video también está circulando en You Tube. La serie de ataques al ex alcalde Carlos Bringas hacen suponer que la agenda del programa no sería otra que desprestigiar a este ex funcionario, solo Dios - y Hermoza - sabe porque pleito previo.

Tal ha sido la difusión del video en la blogósfera que Martin Tanaka, en su bitácora personal, publicó una actualización del post donde coloca el comunicado sobre “El Ojo que Llora” que dice lo siguiente:
“De otro lado, acabo de enterarme de un ángulo del problema de qué hacer con el monumento del que no estaba al tanto, y que me parece muy atendible. El tema ecológico, el problema con la propuesta de convertir “El ojo que llora” en un complejo monumental más grande, que afectaría (aún más) las áreas verdes del Campo de Marte. Ver comentario de Ernesto Hermoza.” Y aparece el link al ya mencionado artículo.

Como podemos darnos cuenta, hay una confluencia de intereses distintos. Unos por denigrar a una determinada gestión municipal, se suman a la campaña mediática emprendida contra todo aquello que sea compatible con la democracia y los derechos humanos en nuestro país.

Y es que el tema de fondo es: ¿es necesario un monumento que recuerde a todas las víctimas del conflicto armado interno?

POST SCRIPTUM: Para que tengan mayores luces sobre el tema, les recomiendo entrar a la página web del arquitecto Luis Longhi, autor del proyecto Alameda de la Memoria. En la sección “Current Work” podrán apreciar una descripción del proyecto completo y varios gráficos y fotografías que muestra como quedaría la obra terminada (y hoy paralizada gracias a la necesdad del alcalde Luis Ocrospoma).

MAS SOBRE EL TEMA:
Martín Tanaka: Sobre “El Ojo que Llora” y el Campo de Marte.

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“Si usted pasa por Lima, trate de ver “El ojo que llora”, en una de las esquinas del Campo de Marte, en el distrito de Jesús María. Es uno de los monumentos más bellos que luce la ciudad y, además, hay en él algo que perturba y conmueve. Pero, apresúrese. Porque no es imposible -el Perú es el país de todos los posibles- que una singular conjura de la ignorancia, la estupidez y el fanatismo político acabe con él”.
(Mario Vargas Llosa, El Ojo que Llora, 14 de enero de 2007)

Hace unos minutos llegó a mi correo electrónico el Acuerdo de Consejo tomado por la Municipalidad de Jesús María con relación al monumento “El Ojo que Llora“, dedicado a las víctimas del conflicto armado interno. Y la verdad es que el Consejo - comenznado por el alcalde Luis Ocrospoma - han hecho gala de una suma ignorancia.

El acuerdo se inicia bien, haciendo un reconocimiento a todos los afectados por violaciones a los derechos humanos, en particular a las víctimas del terrorismo.

Sin embargo, los peros comienzan en el punto 3 del acuerdo, que dice, “el retiro de los nombres que indebidamente han sido incluidas en las piedritas que que se ubican en la escultura “El Ojo que Llora” dependerá de la ejecución por el Estado peruano”.

Un par de aclaraciones no le vendrían mal al alcalde.

La primera, es que esos nombres no estaban “indebidamente incluidos”. Si se encontraban allí no es por su condición de terroristas, sino porque fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales perpetradas por agentes del Estado - bajo las órdenes de Alberto Fujimori - en 1992. Y hasta la sentencia de la Corte Interamericana en el caso Castro Castro, nadie criticó la existencia del monumento.

La segunda, es la existencia de una propuesta más sensata, señalada por Mario Vargas Llosa en un reciente artículo:
“¿Hay alguna forma de solucionar este impasse? Sí. Dar media vuelta a los cantos rodados con los nombres que figuran en ellos, ocultándolos temporalmente a la luz pública, hasta que el tiempo cicatrice las heridas, apacigüe los ánimos y establezca alguna vez ese consenso que permita a unos y a otros aceptar que el horror que el Perú vivió a causa de la tentativa criminal de Sendero Luminoso -repetir la revolución maoísta en los Andes peruanos- y los terribles abusos e iniquidades que las fuerzas del orden cometieron en la lucha contra el terror, no dejaron inocentes, nos mancharon a todos, por acción y por omisión, y que sólo a partir de este reconocimiento podemos ir construyendo una democracia digna de ese nombre, donde ya no sean concebibles ignominias como las que ensuciaron nuestros años ochenta y noventa”.

Segunda barbaridad del acuerdo de consejo. Artículo 4: “Solicitar a la Presidencia del Consejo de Ministros la modificación de la etapa complementaria del proyecto arquitectónico “Alameda de la Memoria” que contiene la escultura denominada “El Ojo que Llora” cuya partida asciende a S/. 200,000.00; del cual sólo se ha ejecutado la suma de S/. 18,000.00; con el objeto de que se destine a la recreación infantil en los parques del distrito”.

Lo que ignoran los rudimentarios conocimientos de Ocrospoma y sus regidores es que dicho dinero fue otorgado por la CMAN, organismo dependiente de la PCM que se encarga de elaborar los programas de reparaciones recomendados por la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Y que esos montos fueron derivados a la Municipalidad de Jesús María para un objetivo específico: una reparación simbólica, que era el proyecto “Alameda de la Memoria“. Una vez “modificado” el proyecto, que es un eufemismo para decir que no va a ser realizado en Jesús María, simple y llanamente la plata se va.

Hace unos minutos el Secretario Ejecutivo de la CMAN, Jesús Aliaga Baldéon, ha señalado que la petición del alcalde de Jesús María “es improcedente y el burgomaestre debe saber que ese dinero pertenece a un presupuesto que está en el rubro del Plan Integral de Reparaciones (PIR) de la PCM y darle un uso distinto sería imposible y podría dar lugar a acciones legales“.

Cabe señalar que el proyecto “Alameda de la Memoria” constaba, además del monumento “El Ojo que Llora” de otros dos componentes: la muestra fotográfica “Yuyanapaq“, actualmente en el Museo de la Nación y el “Quipu de la Memoria”, que recopila cientos de quipus recolectados durante una caminata por la paz que recorrió todo el país durante el año 2005. Es decir, un esfuerzo de constituir un lugar de recordación de las víctimas del conflicto armado interno, que incluso ha sido incluido como lugar de recordación por la Coalición internacional de Museos de Sitio de Conciencia.

En su artículo quinto, la resolución señala la formación de una convocatoria para un “Proyecto Integral del Campo de Marte”, que será sometido a consulta vecinal.

La pregunta que se hace uno, a estas alturas, es: ¿Este “proyecto integral” comprende o no la salida del monumento “El Ojo que Llora” del Campo de Marte?

No han faltado quienes han intentado argumentar en contra de la permanencia del monumento en base a una argucia legal. La Ley citada es la N° 16979, que declara como “area verde intangible” el Campo de Marte en 1968. Claro, no citan el artículo 2 de dicha norma, que indica que “queda excluido del Campo de Marte como lugar de toda clase de juegos recreativos, de exposiciones y ventas de productos comerciales e industriales, así como de toda construcción que reduzca y afecte su área y la perspectiva de su belleza urbana“.

Sin embargo, el monumento mejora indudablemente la belleza del Campo de Marte. Un tal Mario Vargas Llosa, que sabe alguito más de arte que yo, señala lo siguiente:
Las creaciones artísticas inspiradas en buenas intenciones sociales, religiosas, morales o de cualquier orden ajeno al propiamente estético, suelen ser esos bodrios convencionales y cursis que generalmente afean los recintos oficiales. Pero “El ojo que llora” no es nada de eso. Sus propósitos altruistas no le restan originalidad, elegancia, vigor, y las formas elegidas así como la combinación de piedras que lo componen en los que las limaduras, cortes o añadidos efectuados por la artista son mínimos, crean una atmósfera impregnada de recogimiento y alarma, una tensa serenidad. Es imposible no sentir una enorme tristeza ante los miles de nombres escritos por voluntarios en aquellos cantos rodados, entre los que figuran muchas criaturas de pocos meses o pocos años, e innumerables inocentes a los que el terror sacrificó sin el menor escrúpulo en aquellos años de odio y locura ideológica“.

Finalmente, el alcalde Ocrospoma no ha tenido otra cosa mejor que hacer que mentir. Así lo recuerda el ex burgomaestre Carlos Bringas:

“El es un mentiroso, está mintiendo porque dice que la escultura de El Ojo que Llora que está en el Campo de Marte no fue aprobada en sesión de concejo y se aprobó estando él presente porque fue regidor y posteriormente se ratificó también por él. (…) En ese año, nunca dio un argumento en contra con respecto a este monumento, ahora está mintiendo”.

Ahora el papelón ya no es patrimonio exclusivo del Presidente de la República, ni del Partido Aprista, ni de los diarios filo-facistas que mienten descaradamente todos los días. Hoy, con esta verguenza, el alcalde de Jesús María, Luis Ocrospoma, perteneciente al Partido Popular Cristiano, no hace otra cosa más que confirmar que la irracionalidad y la ignorancia también están instaladas en su sillón de alcalde.

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COMUNICADO PUBLICO

Las organizaciones de la sociedad civil y personalidades que impulsaron el proyecto “Alameda de la Memoria” y, dentro de él, el Memorial “El Ojo que Llora”, desean poner en conocimiento de la opinión pública lo siguiente:

1. El memorial “El Ojo que llora” nació como una iniciativa privada destinada a reparar simbólicamente a las miles de víctimas que se produjeron en el país como consecuencia del conflicto armado interno, fortalecer la memoria colectiva de todos los peruanos y promover la paz y la reconciliación en el país. Forma parte de un proyecto mayor, denominado “Alameda de la Memoria”, que integra el “Quipu de la Memoria” y la muestra fotográfica “Yuyanapaq”. Esta iniciativa busca convertirse en un amplio espacio público, en el sentido de pertenencia a todos los peruanos, como existe en otras partes del mundo. La relevancia internacional que ha adquirido este sitio se demuestra en su incorporación en una red de museos que comparten una misión social relacionada con los pasados dolorosos en países como Argentina, Chile, Estados Unidos, Rusia, Inglaterra y Sudáfrica.

2. Los nombres de las víctimas recogidos en el memorial, representan a las peruanas y peruanos que fueron víctimas de violaciones de sus derechos humanos, incluyendo a todas aquellas personas identificadas que fueron agredidas por las organizaciones subversivas o por agentes del Estado, así como los nombres del personal militar, policial y de comités de autodefensa que murieron como consecuencia de su labor de defensa del Estado de Derecho y la democracia en el país. Todos los nombres allí consignados fueron recogidos del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y de la información proporcionada por la Defensoría del Pueblo.

3. El sentido del memorial es incompatible con cualquier intento de manipular la verdad y la memoria histórica de todos los peruanos. Dentro de ella, tal y como fue señalado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, no puede admitirse que en el “Ojo que Llora” se realicen actos que pretenden olvidar que la guerra interna que se inició en 1980, fue causada por una decisión criminal de Sendero Luminoso de destruir el Estado y la sociedad en el Perú. El memorial fue pensado como un espacio público que contribuya a forjar una cultura de paz en el país y, desde esa perspectiva, condenar los métodos y fines que persiguió esa organización terrorista, así como un rechazo a los crímenes cometidos por agentes de las fuerzas del orden que perpetraron crímenes en nombre de la defensa del Estado.

4. El Estado tiene la obligación de proteger y defender los derechos humanos de todos los peruanos y de sancionar a quienes los violen. Por eso, así como corresponde realizar juicios justos que lleven a condenas severas a los criminales, corresponde igualmente reconocer sus propios errores y crímenes, sancionar a los responsables y reparar el daño cometido según lo mande la ley. Lo contrario equivaldría renunciar al Estado de Derecho que precisamente los terroristas pretendían destruir. Esto no significa de modo alguno equiparar a las víctimas del senderismo con sus victimarios terroristas. Implica demandar del Estado un comportamiento que esté a la altura ética y legal que lo definen como democracia.

5. Las heridas causadas por esta guerra aún no se han cerrado. Por ello, resulta tan complejo y doloroso recordar las insanias que vivió el país. Desde la sociedad civil y la iniciativa privada, hemos querido aportar con un reconocimiento para todas las víctimas. Queremos recordar que el Estado mantiene una deuda pendiente con todas ellas y debe generar sus propias políticas de reparaciones, sean económicas, simbólicas o morales. El país tiene por delante un largo proceso de reconciliación, en el que es importante contribuir con un lugar de memoria y dignidad, establecido para transmitir un mensaje de paz y de rechazo a la violencia a las futuras generaciones.

Lima, 12 de enero de 2007

Mario Vargas Llosa
Gustavo Gutiérrez
Fernando de Szyszlo
Julio Cotler
Juan Acevedo
Alejandro Alayza Mujica
Walter Albán Peralta
Jorge Alvarez Calderón
Augusto Alvarez Ródrich
Carlos Amat y León
Rolando Ames Cobián
Federico Arnillas Lafert
Luis Bambarén Gastelumendi SJ
Martín Beaumont
Enrique Bernales Ballesteros
Cecilia Blondet
Jorge Bruce
Manuel Burga
Baltazar Caravedo
Constantino Carvallo
Gino Costa
Pilar Coll
Frederick Cooper Llosa
Alonso Cueto
Susana De la Puente Wiese
Carlos Iván Degregori
Victor Delfín
Javier Diez Canseco
Alberto “Chicho” Durant
Gastón Garatea Yori, ss.cc
Diego García - Sayán
Miguel Giusti
Sonia Goldemberg
Rafael Gotto
Johanna Hamann
Javier Iguiñiz
Juan Incháustegui
Salomón Lerner Febres
Luis Enrique Longhi Traverso
Carmen Lora
Nicolás Lynch
Sofía Macher
Natalia Majluf
Antonio Maldonado
Iván Meini
Josué Méndez
Lika Mutal
Rosario Narváez
Pepi Patrón
Saúl Peña K.
Jaime Quijandría
Miguel Rubio Zapata
Pablo Rojas Rojas
Catalina Romero
Fernando Rospigliosi
Rafael Santa Cruz
Rocio Silva-Santisteban
Francisco Soberón
Javier Sota Nadal
Martín Tanaka
León Trahtemberg
Carlos Tapia García
José Ugaz Sánchez-Moreno
Esther Ventura
Fernando Villarán
Susana Villarán
Felipe Zegarra R.

MAS SOBRE EL TEMA:
Comunicado sobre El Ojo que Llora con las firmas de todos sus suscriptores.
Mario Vargas Llosa: El Ojo que Llora.
Fernando de Szyszlo: “El Ojo que Llora” es un tributo a víctimas del terrorrismo.
La República: Vargas Llosa firma declaración en defensa de “El Ojo que Llora”.
La República: El Ojo que Llora: un rincón contra el olvido.
Wilfredo Ardito: La necesidad de recordar.
Elida Román: Lo que no debe ser.
Rosa Villarán: “El Ojo que Llora” no es homenaje a terroristas.
Gonzalo Gamio: Antiliberalismo y Derechos Humanos.
Eduardo Gonzalez Cueva: Nos quieren hacer cómplices.

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