Archivo de la Categoría “economía”

Sin duda, cuando escuché la noticia de que el Perú había obtenido el grado de inversión me puse contento. En realidad, es un premio al esfuerzo que ha hecho el país en materia macroeconómica y en mantener las finanzas estables del país. Ese tipo de recompensas hace que futuros gobiernos de izquierdas o de derechas tengan en cuenta que sin esa estabilidad poco o nada se puede hacer.
Sin embargo, no compartí la euforia del fantasmagórico Ministro de Economía Luis Carranza, quien dijo con entusiasmo:
“Nunca habíamos logrado el grado de inversión y esto nos pone en ruta, en camino hacia ser una economía de primer mundo”
Aguante el coche, doctor Carranza. Recién como que medio que comenzamos a salir del Tercer Mundo y en varias regiones del país nuestro Indice de Desarrollo Humano parece de país africano. Sí, el grado de inversión es un indicador importante, pero no es el único.
Los economistas que se preocupan por los enfoques del desarrollo se han dado cuenta que variables como esta miden solo una parte de la tarea, pero que los indicadores para medir los avances en los campos sociales, democráticos y otras variables económicas deben ser mayores que el Producto Bruto Interno o el grado de inversión. Sin duda, en el MEF van a seguir con la fiesta hasta el lunes, pero es necesario que vuelvan a pisar tierra y ver a las preocupadas amas de casa con los precios que siguen subiendo.
Y no es por ser aguafiestas, pero dos personas que algo conocen, han registrado un par de dudas sobre Fitch, la clasificadora de riesgo que nos ha puesto en pos del primer mundo, como dice Carranza.
Pedro Francke, economista bastante dado a investigar, le ha dicho a La Primera lo siguiente:
Francke recordó que la agencia Fitch, junto a otras, “metieron las patas” de una forma espantosa hace un tiempo cuando clasificaron como triple “A” los bonos hipotecarios norteamericanos, es decir estaban exentos de riesgo, pero un tiempo después provocó un perjuicio por 200 millones de dólares.
Agregó que la calificación otorgada por esa agencia no repara en la grave situación económica y social que atraviesan la mayoría de peruanos, sin tener oportunidades de acceder a un mejor nivel de vida.
Uno podría decir que un error los comete cualquiera, pero son los bonos hipotecarios los que han desencadenado la crisis recesiva en Estados Unidos. Como para que Fitch ponga las barbas en remojo.
Pero un dato màs interesante es proporcionado por el ex Ministro de Trabajo Juan Sheput, quien en su blog coloca un interesante enlace que nos envia a esta información:
APOYO & ASOCIADOS INTERNACIONALES S.A.C. (AAI) fue fundada en 1993 para dedicarse exclusivamente a la clasificación de riesgo. Sus fundadores fueron (i) el Grupo APOYO, empresa creada en 1977 por Felipe Ortiz de Zevallos; y, (ii) Clasificadores Asociados y Cia. Ltda, una de las empresas líderes del sistema de clasificación de riesgo en Chile. Posteriormente, en 1995, IBCA Limited, la principal empresa inglesa en la industria de clasificación de riesgo, pasó a formar parte del accionariado de AAI al adquirir el 20%. En 1998, luego de que fuera aprobado por CONASEV el nuevo Reglamento de Empresas Clasificadoras de Riesgo, el Grupo APOYO vendió a Rafael Ortiz de Zevallos su participación en el accionariado de AAI.
En octubre de 1997, se fusionaron Fitch de Fitch Investors Service, L.P. de los E.E.U.U., con el Grupo IBCA del Reino Unido. Producto de dicha fusión surgió Fitch IBCA. Posteriormente, en marzo 2000, Fitch IBCA y Duff & Phelps Credit Rating Co. anunciaron un acuerdo definitivo de fusión por el cual la primera adquirió a la segunda por un monto total de US$528 millones. La oferta pública se concretó en junio de 2000, surgiendo de esta manera, Fitch. Adicionalmente, en octubre del mismo año, Fitch y The Thomson Corporation anunciaron un acuerdo por el cual la primera adquirió a Thomson´s BankWatch ratings business. Producto de la fusión, The Thomson´s Corporation tendría aproximadamente el 3.4% de participación en Fitch. La adquisición de Thomson´s BankWatch ratings business se completó en diciembre del 2000.
Fitch Ratings es una de las agencias de clasificación internacional líderes en el mundo, con los recursos, tamaño, envergadura y caudal de conocimientos para competir exitosamente en todos los aspectos de la valoración de créditos. Fitch Ratings combina un conocimiento único de diferencias en cultura, lenguaje, sistemas contables y sectores industriales brindando un servicio realmente global a los mercados financieros del mundo. La Compañía tiene presencia en 75 países, 49 oficinas alrededor del mundo con dos oficinas principales localizadas en Londres y Nueva York, y un staff profesional de 1,600 analistas.
Pues resulta curioso que la clasificadora de riesgo que nos da el grado de inversión esté ligada a la filial internacional de la consultora formada por nuestro actual embajador en Washington y que actualmente maneja su hermano.
Consejo: Guardemos la piñata y la pica pica para el 2011, cuando hayamos bajado los índices de pobreza al 30%, como han prometido el Presidente y su Ministro de Economía. La verdadera performance de la economía se juega en ese terreno.
6 Comentarios »

Inflación. Mala palabra en términos económicos cuyo significado conocemos todos aquellos que hemos nacido, crecido y/o padecido el primer gobierno de Alan García Pérez.
Hasta para los más neófitos en economía, nos quedó claro que inflación significaba dos cosas: la pérdida en el valor real de los ingresos – sobre todo, para quienes menos ganan – y, además, elimina toda posibilidad de confianza en quienes manejan nuestra economía.
Sobre este último punto, ya algo hemos comentado por aquí. Frente a la crisis en Estados Unidos, era necesario que Luis Carranza explicara si, más allá de nuestra bonanza, nuestra economía era realmente sólida como para aguantar los embates internacionales y, además, saber si es que el auto del desarrollo sostenido realmente estaba andando sobre una pista amplia y con buenos cimientos.
Pero Carranza ha procurado imitar en esto a Luis Castañeda Lossio y competir por el título de autoridad más callada del país.
Sin embargo, lo que hoy saca El Comercio en primera plana debería hacerlo despertar del letargo.
Un informe de la Universidad del Pacífico ha logrado medir el impacto real de la inflación en los sectores más pobres. Cabe recordar que la inflación del año pasado fue, según cifras oficiales, de 3.9%, una de las más bajas de la región, pero de las más altas en 10 años. Y lo que dice la UP es preocupante:
Que debido al mayor peso de los alimentos dentro de su canasta, para una familia con un ingreso mensual de S/.800 la inflación no fue de 3,9%, como dice el INEI, sino que podría haberse ubicado en alrededor de 8,2%, según demuestra un estudio del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico.
Es decir, cuando tenemos incluso una inflación aparentemente baja en comparación con la región, los afectados siguen siendo los pobres. Los especialistas de la UP se cuidan mucho de desconfiar de las cifras oficiales – cuestión que, con este INEI, no compartimos – e indican también que:
“No es que se esté escondiendo la inflación, sino que el índice de precios que se publica se construye con el promedio de los precios de la economía y no con el promedio de las inflaciones de las familias. Por ello, refleja más la de los grupos con ingresos más altos, porque consumen más”
Ello indica que la variable de construcción de la inflación no estaría reflejando adecuadamente que es lo que ocurre verdaderamente en el país, por lo que, si a ello se suma la desconfianza en el gobierno, pues el resultado puede ser perjudicial para la economía peruana.
Haría bien el ministro Carranza en explicar este tema. Sobre todo, cuando todos sentimos que los precios suben de verdad y nadie dice absolutamente nada, salvo que todo sigue marchando bien.
Ojalá esto no sea un deja vu y mañana vuelva a escuchar de inflación bruta e inflación neta. Ya sabemos como acabó esa historia.
3 Comentarios »

La fuerte caída registrada por las bolsas de valores del mundo ha generado alarma en varios mercados del mundo incluyendo el peruano.
Ayer, con varios amigos, discutíamos sobre cuáles podían ser las causas - que se concentran, sobre todo, en la desconfianza al plan de estímulo económico anunciado por George W. Bush para Estados Unidos - y, sobre todo, las consecuencias de este golpe bursatil. La preocupación inmediata de algunos de nosotros eran los fondos de pensiones, que podrían sufrir una reducción en sus ganancias.
Pero, de lo que pude sacar como conclusión de dicha conversación, el principal problema es que no conocemos, realmente, cuales pueden ser los efectos de la agitación económica mundial en la economía peruana. Analistas de diversas tendencias coinciden en que algo nos afectará, pero no establecen hasta que punto y menos aún concuerdan en las contingencias que deberá tomar el gobierno peruano sobre la materia. Ello, en una ciencia social y no exacta como la economía, es relativamente entendible.
Sin embargo, preocupa algo que comenté en este blog hace una semana y media: las discrepancias entre el Presidente de la República y el Ministro de Economía sobre el comportamiento de la economía peruana en un complejo año. Disensos que no son poca cosa, dado que ambos son las personas que deberán tomar algunas de las decisiones más importantes para enfrentar lo que es un ajuste serio en el escenario económico global. Y ello no creo que genere mucha confianza en los inversionistas grandes, medianos y pequeños.
Pero tampoco las cosas se tienen claras con relación a los ciudadanos de a pie. Y es que los precios de los alimentos siguen aumentando y nuestro Ministro de Agricultura nos advierte de que se acabaron los alimentos baratos. La pregunta que con justa razón se hacen las amas de casa es: ¿como hacemos con las compras del día, si es que nuestros ingresos no aumentan? ¿con qué reemplazamos los alimentos que ya no podemos comprar? Esas respuestas hacen que la población en general no confíe en el gobierno y, como resultado, tengamos el índice de aprobación presidencial alrededor del 30%.
Así como la economía mundial se ha resentido por los mensajes poco claros que el gobierno de Estados Unidos ha dado sobre su real solidez, lo mismo puede pasar con la economía peruana. Es necesario que el Presidente y los Ministros expliquen, de manera clara, sencilla y veraz, cuál es la real situación económica del país. Porque, mientras tanto, las cifras macroeconómicas siguen bien - y es correcto que sigan así -, pero la gente sigue sin sentirlo y, peor aún, pensando que en cualquier momento se acaban las vacas gordas.
Además de un shock de inversiones, se requiere de un ajuste de confianza. Téngalo en cuenta, señor Presidente.
MAS SOBRE EL TEMA: El Comercio: Bolsas cerraron mal en Asia y están a la baja en Europa Alan García: Mercados bursátiles se recuperarán pronto Luis Felipe Arizmendi: ¡Crísis, pero de nervios…! La República: Fondos de AFP en el exterior en riesgo Roberto Bustamante: Lunes negro en las bolsas del mundo Carlos Melendez: Obama: Peru is like New Hampshire
7 Comentarios »

No ha sido suficientemente resaltada, en las notas sobre el lanzamiento de la cumbre de APEC, la discrepancia sobre las perspectivas económicas del Perú para este año entre Alan García y Luis Carranza, Presidente de la República y Ministro de Economía.
Mientras que Carranza hizo alusión al complicado escenario que tendremos durante este año, marcado por el alza del barril de petróleo por encima de los 100 dólares y la ya declarada recesión norteamericana - confirmada por varios bancos de inversión - García ha hecho alusión a la fortaleza de la economía peruana para resistr a los escenarios adversos.
Si bien ya resulta curioso que el Presidente contradiga en público - y en la misma ceremonia - a su Ministro de Economía (vaya Dios a saber porque sigue tratando a sus Ministros como Ferrando a sus partners de Trampolín a la Fama), es más sorprendente y preocupante que Alan emita estas declaraciones a solo 5 días de haber dicho que, luego del alza internacional del petróleo, el país entraba en economía de guerra. Declaración, esta última, que motivó incluso la reconvención amable de Jaime Cáceres Sayan, presidente de la CONFIEP.
Y mientras pensamos quien de los dos personajes de las altas esferas del poder tiene un serio problema con la verdad, cabe recordar que Carranza no ha tenido una semana fàcil.
Desde las bancadas de oposición se han iniciado los preparativos para sendos pedidos de interpelación y denuncia constitucional por el incumplimiento de la Ley que otorga un bono extraordinario a los trabajadores del Poder Judicial, que se encontraban en huelga hasta el fin de semana pasado. Hasta la fecha, el MEF ha incumplido con este mandato legal, lo que pone a Carranza en un severo aprieto.
Lo peor del caso - para el Ministro, se entiende - es que hasta la bancada aprista lo ha atacado. La ex presidenta del Congreso Mercedes Cabanillas le ha pedido mayor sensibilidad ante la demandas de las Fuerzas Armadas por mayor presupuesto, en la misma línea de algunos diarios que nos siguen vendiendo la idea de una posible guerra con Chile.
Lo cierto es que el Ministro de Economía se encuentra en una difícil encrucijada política y técnica. Por un lado, tiene que ser el inflexible cajero que le diga “no” a Alan García, sobre el cual pesa un historial desastroso en materia económica. Por otro lado, Carranza no ha sido capaz de realizar políticas de redistribución efectiva de la riqueza y está teniendo severos problemas para enfrentar las presiones de todos los sectores que, en época de bonanza, le reclaman mayor flexibilidad en el gasto.
Pero si a ello se suma la discrepancia sobre como nos irá frente a las variables de la economía mundial, Carranza termina la semana severamente cuestionado en su liderazgo al frente de una cartera que, a decir verdad, requiere suficiente ductibilidad para ser flexible en determinados aspectos y duro en otros.
A este punto, a Carranza le vienen dando con todo. Dependerá de su aguante para ver si es que soporta más patadas o pide su cambio. Como en el fútbol, todo dependerá de la preparación física y de lo que decida el entrenador. Y cuando se ve que entrenador y jugador difieren en sistema de juego, es que la banca comienza a calentar.
MAS SOBRE EL TEMA: Federico Salazar: El punto flaco de Alan García Laura Arroyo Gárate: Temblores ministeriales Roberto Bustamante: Alan García y su economía de guerra José Talavera: El gran asunto para Estados Unidos en 2008: la recesión
8 Comentarios »

Convertido en un pleito de instituciones estatales y en una pugna de abogados, el destino de los aportes al FONAVI está inmerso en una complicación jurídica que, aquí, trataremos de dilucidar para que podamos entender de que estamos hablando.
Como lo relaté en un post anterior, el Fondo Nacional de Vivienda fue creado en la dictadura de Francisco Morales Bermúdez para la construcción de casas y servicios básicos para todos los trabajadores, a quienes se les descontaba una parte de su sueldo por este motivo. Dicho descuento procedió hasta 1998, en que el FONAVI fue disuelto. Los beneficiarios de dichos programas fueron pocos y buena parte del dinero solo Dios y los gobernantes entre 1979 y 1998 saben en que se utilizaron.
Por ello, es que se fueron formando diversas Asociaciones de Fonavistas, a fin que se les devolviera los aportes dados durante años. Algunos consideran que dicha devolución puede hacerse mediante programas de vivienda y hay otros, en la expectativa de una pronta jubilación o ante un presente desempleo, que solicitan una devolución individual, para disponer de lo que consideran sería una suma importante de dinero. Este es el problema social de fondo a atender, pero que, como vemos, tiene varias complicaciones legales.
Los fonavistas, durante varios años, han reclamado la realización de un referéndum para que todos los ciudadanos podamos decidir si es que se devuelven o no dichos aportes. El Jurado Nacional de Elecciones se ha opuesto a la realización de esta consulta, debido a que considera, de acuerdo a fallos que anteriormente dio el Tribunal Constitucional, que nos encontramos ante un tributo y, tal como lo señala la Constitución que nos rige, los temas tributarios no están sujetos a referéndum. Y no lo están por una cuestión elemental: ¿quién no quiere pagar menos tributos?
Ahora bien, según nuestra Carta fundamental, hay 3 tipos de tributos: los impuestos, las contribuciones y las tasas. El impuesto se recauda y va a un fondo común que el Estado utiliza para cualquier fin que crea conveniente, la contribución se destina a un uso específico por parte del Estado y la tasa es empleada para un servicio puntual.
Muchos abogados consideran que el aporte al FONAVI es una contribución y, por tanto, no debe ser materia de un referéndum. Ello implicaría, además, que la devolución sea improcedente, a menos que el Estado decida devolver los aportes a través de programas similares al FONAVI. Es decir, no estaríamos ante un derecho, sino ante una medida de liberalidad por parte del gobierno, para solucionar un problema social generado por el mal uso de estos fondos.
Pero otros especialistas en Derecho consideran que nos encontramos ante un aporte que no reviste naturaleza tributaria. Y, por lógica, se producían dos efectos: la devolución de los aportes en forma individual y, además, si cada aporte pertenecía a quien lo hizo y, era pasible, por tanto, del derecho de propiedad privada, no podía estar sujeto a la realización de un referéndum.
¿Qué es lo que ha ocurrido entonces? Pues, para decirlo en castellano simple, el Tribunal Constitucional no ha justificado bien sus sentencias sobre este tema y el Jurado Nacional de Elecciones se olvida que los fallos judiciales de última instancia deben cumplirse, por más erróneos que estos sean.
La primera sentencia del TC señaló que estabamos ante un aporte no tributario, pero (primer error), no indicó claramente porque se apartaba de sus precedentes anteriores que si señalaban su naturaleza tributaria y, posteriormente (segundo error) convoco a un referéndum para decidir sobre los aportes, cuestión que, como hemos visto, resulta ilógica si se trata de fondos sobre los que se tiene propiedad privada.
El JNE, como sabemos, tercamente se opuso, con el apoyo de un sector del gobierno que pretende manipular al TC como le viene en gana, dado que este organismo se ha convertido en el control principal de los yerros de los Poderes Ejecutivo y Legislativo.
Pero, en un afán de quedar bien con Dios y con Satanás, al mismo tiempo, el TC ha emitido una segunda sentencia que complica más las cosas. Si bien insiste en que estamos ante un aporte no tributario, el mismo no tiene carácter individual. Por tanto, las soluciones que podrían darse serían colectivas. Es decir, olvidénse del dinero en efectivo, sino que pagaremos en bonos, acceso preferencial a programas tipo Mi Vivienda o cuestiones similares.
Pero, además, se limitan los montos y supuestos beneficiarios. Se dice que el monto a devolver se puede reducir, pudiendo deducirse del monto aportado, los programas ejecutados por el Estado con cargo al Fondo y se excluirían a las personas que, entre otros supuestos, hubieran accedido parcial o totalmente a dicho Fondo o a aquellos que, dadas las circunstancias, hubieran concretado su derecho a la vivienda digna.
Y claro, el TC sigue insistiendo en el referéndum como mecanismo para canalizar este tema. Y, tercamente, el JNE sigue diciendo que no acatará la sentencia.
A estas alturas, me va quedando claro que, conforme pasen los días, este asunto se enredará más. Entre un gobierno que no quiere pagar, una caja fiscal que se puede ver afectada, un Tribunal Constitucional que no fundamenta bien sus fallos y un Jurado Nacional de Elecciones que quiere ser un ente sin controles, estamos asistiendo ante una comedia de equivocaciones que puede terminar con dos consecuencias claras: la dilación en la solución de un problema social que tiene varios años sin resolverse y una afectación fuerte de la institucionalidad en el Perú.
Mientras tanto, señores fonavistas, parece que van a tener que ir viendo en que banca se sientan a seguir esperando. La solución a su problema está tan lejos como nuestra clasificación al próximo mundial de fútbol. Y de ello, parece que nadie quiere hablar.
MAS SOBRE EL TEMA: Santiago Pedraglio: ¿Conspirando contra el Tribunal Constitucional? Mirko Lauer: ¿Y si agarramos al TC por acá y le damos una vuelta por allá? Gonzalo Zegarra: FONAVI: JNE versus TC Laura Arroyo Gárate: Más allá del FONAVI Alberto de Belaunde: JNE: ¿Por qué no se callan? Walter Albán: Caso FONAVI es pretexto para recortarle facultades al TC
16 Comentarios »

No tengo vocación de Nostradamus o de Xandrox. Pero no hace falta tener dotes de adivino para darse cuenta de lo que va a ser el lio caliente del verano: el FONAVI.
Para quienes se encontraban en edad de pediatria o eran nonatos a finales de los años setenta, el Fondo Nacional de Vivienda fue una de las últimas criaturas creadas por el gobierno militar, para supuestamente financiar prestamos para la construcción o adquisición de viviendas, a través de una retención del sueldo de los trabajadores en planilla.
Como se imaginarán, el dichoso fondo no sirvió para los fines planeados. Solo el 3.6% de los aportantes se benefició de los créditos del FONAVI y el resto de la plata fue utilizada en otros asuntos. (¿Por cierto, García Pérez nos puede aclarar que se hizo con el FONAVI durante su gobierno?). En 1998, el Fondo fue cerrado y reemplazado por el Impuesto Extraordinario de Solidaridad, que duró hasta hace unos 3 años.
Durante varios años, las asociaciones de fonavistas han procurado que el Estado les devuelva los aportes que hicieron durante todos los años que duró el Fondo. Los resultados fueron exiguos hasta una reciente y polémica sentencia del Tribunal Constitucional.
El TC señaló dos cuestiones importantes: a) que la naturaleza de los fondos del FONAVI no es tributaria; b) que no tratándose de materia tributaria, procedía la petición de un referéndum para definir el destino final de dichos aportes.
¿Por qué digo que la sentencia es polémica? Porque nuestros abogados laboralistas y tributaristas no terminan de ponerse de acuerdo sobre la naturaleza de dichos aportes y, además, como pregunta lógica y válida, si los fondos son de libre disposición, ¿por qué hacer un referéndum para definir su destino?
Al margen de dichas cuestiones legales, lo cierto es que estamos ante una sentencia de última instancia y, por tanto, es de obligatorio cumplimiento por parte de todas las instituciones.
Claro, como estamos en el Perú, la telenovela ha seguido. Y es que el Jurado Nacional de Elecciones no convocará a referéndum para definir la situación del FONAVI. Y es que el JNE sigue basándose en que los aportes son un tributo para denegar este tema. Y, además, en que el TC había dado sentencias en las que consideró a los aportes de los fonavistas como tributo. Es decir, lio de abogados y capricho para no poner un tema extremadamente sensible sobre la mesa. Si la sentencia se expidió, pues el JNE tiene que acatar lo que haya dicho el Tribunal, por más que no esté de acuerdo con lo señalado por el fallo.
Para completar el sainete, ya los políticos han salido a opinar. Alan sutilmente ha salido en favor del JNE, mientras que nuestros parlamentarios ya planean recortarle facultades al TC (nuevamente el síndrome Flores - Araoz). Por su parte, para morigerar los ánimos, el magistrado Fernando Calle ha dicho que el TC emitirá en las próximas semanas una nueva sentencia sobre el tema.
El lio es bastante grosso. Y es que, además de las aristas jurídicas e institucionales que hemos cubierto en los párrafos anteriores, hay dos temas a contemplar y que son los más sensibles. El primero es el económico y tiene que ver con como pagar estos aportes sin que la caja fiscal se resienta demasiado. (Para veamos la posible magnitud, el propio Alan ha dicho que aportó 20,000 soles al FONAVI).
Pero el gobierno también tiene que contemplar que, si el TC ha dicho que este dinero se puede disponer en su favor, tienen el derecho de reclamar que se les devuelva. Asimismo, hay un tema social de por medio, ya que muchos de los aportantes tienen expectativas en la devolución de estos aportes, para tener una vejez digna, más allá de las exiguas jubilaciones del Estado.
Toda una papa caliente. La primera del 2008. A tenerla en cuenta.
MAS SOBRE EL TEMA: Augusto Alvarez Rodrich: El fondo del Fonavi Opiniones discrepantes en el Gabinete: Rosario Fernandez vs. Rafael Rey Carlos Mesía, magistrado del TC: Si AGP no toma en cuenta opinión de Rosario Fernández, la Ministra debe renunciar. Ernesto de la Jara: Es grave que Alan no sepa que fallo cumplir en caso FONAVI. Duelo de parlamentarios: Carlos Bruce vs. Víctor Andrés García Belaúnde Apuntes Peruanos: Aportes al FONAVI, devolución y los efectos del clientelismo
8 Comentarios »

La falacia de “El Perro del Hortelano”
Luego de poner en el debate sus ideas sobre el subdesarrollo del país, el Presidente de la República ha presentado sus Recetas para acabar con el Perro del Hortelano, nuevo artículo en el que, sobre la base del diagnóstico presentado hace algunas semanas, intenta dar algunas soluciones a los problemas supuestamente encontrados en su análisis.
No comentaré cada una de las propuestas hechas por el Presidente – algunas buenas en sí, otras no tanto -, pero me queda claro que las soluciones dadas por García se ubican en el terreno administrativo y parlamentario, sin tomar en cuenta otro tipo de variables que vayan más allá del plano de los cambios legales.
Volvamos ahora al error de saque del binomio articulista de Alan: el diagnóstico. Como ya otros blogs lo han mencionado, García tiene un público claro - el empresariado peruano -, una idea obsesiva – que Gorriti ha bautizado bien como Inversiones García – y un pensamiento que resulta ser poco compatible con una economía de mercado en la que se hablan de productos con valor agregado, revolución educativa, respeto al medio ambiente, responsabilidad social empresarial y fortalecimiento institucional. De ello no hay nada en la analogía del Perro del Hortelano.
Buscando como responder, sin redundar, a la nueva ideología oficial del gobierno, me topé con el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, recién salidito de la imprenta. El Informe tiene como tema este año el cambio climático. Como me considero aún ignorante en la materia ambiental, quizás mi amigo Alberto de Belaúnde pueda explicarles mejor que yo lo concerniente a un tema que va a cambiar las vidas de todos en los próximos años.
Pero vayamos a las cifras del Informe, que quizás le muestren al Presidente donde es que realmente estamos parados y cuáles son nuestros problemas centrales. Para que tengamos las cosas claras, la medición del PNUD ha tomado en cuenta a 175 países. Los datos más reveladores son los siguientes:
- Perú se encuentra a media tabla en el Índice de Desarrollo Humano: Estamos en el puesto 87, dentro los países con Desarrollo Humano Medio. Nuestra tendencia, felizmente, ha sido hacia el alza. - Nuestro nivel de gasto en salud es bajísimo: 235 dólares per cápita es nuestro estimado, muy por debajo incluso de los estándares medios. - Una cifra que alerta sobre las desigualdades. Entre 2004 y 2005, en el sector más pobre, solo 34 de cada 100 partos fueron atendidos por personal sanitario especializado; en el sector más rico, los 100 partos tuvieron a un médico especialista para la atención. Quizás ello explique porque nuestra tasa de mortalidad materna es alta: 240 para cada 100,000 habitantes. - En 1990, Perú invertía el 2.8% de su PBI en educación. Entre 2002 y 2005, la inversión es de 2.4%, incluso con Acuerdo Nacional mediante. - Gasto en inversión y desarrollo: 0.1% del PBI. Es decir, no damos valor agregado a lo que tenemos. - Seguimos siendo de los países más desiguales del mundo. De acuerdo al Coeficiente de Gini, nuestro índice de desigualdad de ingresos es de 52. Chile también tiene un índice parecido, pero, de acuerdo a un Estudio de la PUC de Chile, han encontrado el factor determinante de la movilidad social: la educación.
En suma, vemos que nuestros indicadores sociales nos reflejan claramente donde están las fallas: no contamos con servicios básicos de calidad, la desigualdad es bastante fuerte y nuestro nivel de desarrollo, a pesar del crecimiento, sigue siendo medio. ¿Culpa de un perro del hortelano espanta inversiones?
Particularmente pienso que no. Sin duda, es necesario atraer mayores inversiones. Pero también cabe recordar que no nos encontramos en 1990 y que las condiciones para los inversionistas no implican dejar de lado el pago de tributos, las cuestiones ambientales, la protección a los trabajadores y una institucionalidad más fuerte.
Si el gobierno no acompaña las medidas planteadas por Inversiones García con reformas sustanciales en los servicios básicos, aquellos que la población sigue sintiendo como escasos y deficientes, pues nos dará un grave presente griego: el camino hacia otro outsider, que sea más radical incluso que Ollanta Humala, dado que el país no consiguió ponerse en un camino de modernidad inclusiva.
Y es que creo que ese es el debate de fondo que el país se juega en los próximos años. Un gran sector del país ya siente los beneficios del crecimiento y puede defender sus derechos. Otro sector es tan poco ciudadano que es discriminado por el mero hecho de hablar una lengua distinta al castellano. El cambio responsable que García prometió al país debía enmarcarse justamente en la ruta de una modernización inclusiva y democrática. Desafortunadamente, sus analogías caninas parecen seguir enfatizando el gran mal del Perú y para el que Orwell encontró una analogía perfecta: Algunos animales son más iguales que otros.
MAS SOBRE EL TEMA: El Comercio: Receta de García en la mira de ex jefes de Gabinete Augusto Alvarez Rodrich: La receta presidencial Salomón Lerner Febres: García debe decir como distribuirá la riqueza El blog del Morsa: Hugo Neira: perro faldero Menos Canas: El protagonista Blogiarquía: Entre síndromes, recetas, perros del hortelano y autoritarismos Mirko Lauer: El librito rojo del presidente García Juan Carlos Valdivia: Más vale tarde que nunca
(Caricatura: Quino. Cortesía de La Hora del Pucho)
5 Comentarios »

Hace una semana, el Presidente de la República nos planteó, en un artículo publicado en El Comercio, su opinión sobre las personas y situaciones que nos impedirían el crecimiento. Bajo el título de El síndrome del Perro del Hortelano, el primer mandatario indica que la oposición a una economía basada en la mera extracción de riquezas constituye el principal lastre para mantener el crecimiento económico que durante casi 6 años viene manteniendo del país.
Desde mi punto de vista, el Presidente comete dos serios errores de concepto. El primero de ellos es seguir pensando que una economía que solo extrae materias primas es la única receta para salir del subdesarrollo. Se deja de ver que los países que mayor desarrollo han obtenido son aquellos que han dado mayor valor agregado a sus productos de exportación. Debe tenerse este punto en cuenta cuando estamos ad portas de la aprobación del TLC con Estados Unidos y se requieren de mecanismos para que los beneficios de dicho instrumento lleguen a todos los peruanos.
El segundo de ellos tiene que ver con la satanización que se hace de las preocupaciones ambientales. El Presidente cree que la oposición a una extracción intensiva de madera o minerales es oponerse al desarrollo. Lo que denota, más bien, es no conocer las preocupaciones mundiales por tener un desarrollo sostenible, que permita a los países seguir creciendo y brindando mayores servicios a sus ciudadanos, pero sin descuidar el impacto que tiene sobre el entorno social y natural.
El verdadero perro del hortelano no está en los supuestos opositores de la inversión, a los que el Presidente sataniza a lo largo de su artículo. Por el contrario, para que dicha inversión pueda ser bien aprovechada, bien distribuida y en condiciones que garanticen el respeto de los derechos fundamentales se requiere contar con instituciones sólidas, un Estado que verdaderamente funcione y que sepa gastar los ingresos provenientes de una mayor recaudación tributaria. Y ello se puede hacer en colaboración con la sociedad civil, desde la cual se tienen ideas creativas para participar en dicho esfuerzo, de carácter nacional.
Sin embargo, el año y medio transcurrido nos ha demostrado que en Palacio de Gobierno ésta no es la preocupación más importante. Por el contrario, todo intento de reforma institucional ha sido dejado de lado por esta administración y los problemas acontecidos durante este periodo nos han demostrado que justamente se requiere de una mayor y mejor presencia estatal en la regulación de determinadas áreas económicas, en la cobertura de servicios básicos, en el combate contra la corrupción y en la generación de capacidades para que cada ciudadano pueda labrar su propio destino. Y, además, todo intento de incursión de organizaciones no gubernamentales es convenientemente satanizado tanto por el propio gobierno como por cierto sector de la prensa que no muestra interés en las reformas de fondo.
Es allí donde se encuentra el verdadero perro del hortelano que nos impide crecer: la inexistencia de una vocación reformista, la satanización de quienes si la tienen y el mantenimiento de una precaria institucionalidad que, aunque nos permite seguir creciendo a tasas altas, no nos lleva a contar con mayor desarrollo y ciudadanía para todos los peruanos. Aun se está a tiempo de cambiar.
SOBRE EL SINDROME DEL PERRO DEL HORTELANO: Editorial de El Comercio: ¿Cómo superar el síndrome del perro del hortelano? Antonio Brack: Sobre el perro del hortelano Modesto Montoya: Ciencia sin perro lazarillo Daniel Córdova: ¿Un cambio de rumbo? Francisco Sagasti: Tesis del Perro del Hortelano es una cantaleta Jorge Bruce: El perro y su amo Nelson Manrique: El perro del hortelano y el plato de lentejas Sinesio López: En defensa del perro del hortelano Agencia Perú: Debate entre Jorge Bruce y Gonzalo Prialé Luis Solari: ¿De hortelanos a falderos? Enrique Bernales: Potencialidades desperdiciadas Marco Sifuentes: Alan García columnista Luis Rey de Castro: Alan García, el caballo y el perro Bloguiarquía: Alan y el hortelano Roberto Bustamante: Alan García, jalado en redacción
8 Comentarios »

Ayer la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó, por unanimidad, el Acuerdo de Promoción Comercial Perú - Estados Unidos (TLC). Luego de esta votación abrumadora, se da por descontado la aprobación del tratado en los plenos de la Cámara de Representantes y del Senado estadounidenses.
Si bien varios en Palacio de Gobierno y en Stanford deben estar celebrando la noticia, es momento de reflexionar sobre las implicancias de este acuerdo, sobre todo para quienes han (hemos) apoyado el TLC - en mi caso, con matices - y no conocen bien las reales implicancias de lo que viene.
Un Tratado de Libre Comercio es un instrumento - y remarquemos bien este carácter, pues muchos creen que es un fin en si mismo - destinado fundamentalmente a incentivar dos cuestiones básicas de la economía: una mayor oferta de productos de calidad hacia los consumidores y la posibilidad de exportar a mucho menor costo diveros tipos de productos. En teoría, estos dos temas deberían repercutir directamente en la generación de empleo y el incremento del mercado interno.
Sin embargo, también es necesario mencionar que habrán desventajas para ciertos productos agrarios, por lo que es necesario establecer dos tipos de política. Una de compensaciones, destinada a paliar los efectos inmediatos de la apertura comercial y otra de desarrollo agrario, concentrada en la mejora de la productividad y la reconversión de cultivos en áreas no competitivas, tomando en cuenta los diversos pisos ecológicos que tiene el Perú.
Para que el TLC tenga la repercusión esperada, es necesario establecer tres tipos de enlace.
Un primer enlace tiene que ver con el tema más urgente del país: la lucha contra la pobreza. Quizás el MINCETUR deba leer el balance hecho por la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza que, como señala Beatriz Boza, da una mirada global a lo que es un problema generalmente percibido desde aspectos segmentados.
Un segundo tema tiene que ver con algo que ya hemos comentado antes en este blog: la competitividad. Si bien existe un Plan Nacional de Competitividad, este aún no es asumido como una política de Estado, a pesar que su autora principal, Mercedes Araoz, es parte de este gobierno. Se perdió demasiado tiempo con Hernando de Soto y podríamos pagar las consecuencias de no iniciar la aplicación de este plan a su debido tiempo.
Finalmente, como lo ha mencionado Augusto Alvarez Rodrich, la adopción del TLC puede ser la oportunidad para que este gobierno haga reformas en áreas que, a la vez, garantizan derechos de los ciudadanos y fomentan la inversión: justicia, seguridad ciudadana, educación y reforma del Estado.
Sin duda, una oportunidad importante se nos presenta. Dependerá del gobierno si la aprovecha o no. Y tal vez el Congreso deba ocuparse de esto, antes que pensar en como evadir sus mecanismos de fiscalización sobre los sueldos.
5 Comentarios »

Santiago Pedraglio y Augusto Alvarez Rodrich han buscado centrar el debate sobre la extradición de Fujimori en lo que para ellos es un punto fundamental: que el juicio a Alberto Fujimori no se politice y que la agenda política no dependa de lo que ocurra allí. Sin duda, coincido con ambos en la necesidad de que el circo no prime y que no se oculte lo que pasa con Alan García y con su gobierno.
De hecho, esta estrategia de politización parece ser la que ha manejado el Fujimorismo para seguir con el cuento de la “persecusión política” y la victimización del hoy reo.
Sin embargo, a raíz de varias cosas que he leido y visto este fin de semana, quizás una pregunta quede flotando: ¿Cuál es el juicio histórico que debe hacerse sobre el Fujimorismo y lo que fue dicha época para el país? Y es una pregunta que quizás podamos comenzar a responder ahora, tomando en cuenta algunos elementos que permitan enmarcar el debate y que han aparecido.
1. Los procesos judiciales y su relación con la historia. Sin duda, los procesos judiciales son necesarios para el esclarecimiento de la verdad, pero tienen como mira central el establecimiento de responsabilidades penales y una sanción de por medio. Hannah Arendt hace referencia a estos límites en Eichmann en Jerusalén. Mientras que los fiscales y representantes oficiales del Estado de Israel intentaban, a través del proceso judicial, buscar una respuesta a lo que fue el Holocausto. Los jueces, con criterio, llevaron el asunto donde era importante desde el punto de vista jurídico: ¿era Adolf Eichmann responsable de los crímenes de los que se le imputaba? Ello nos da una idea de en que terreno se disputa la memoria: en la opinión pública y académica.
2. Las batallas por la memoria: Carlos Iván Degregori nos ha recordado hoy que la llegada de Fujimori constituye un momento para “luchar en el presente por darle a nuestro pasado un sentido que prefigure nuestro futuro, el perfil de país que queremos para las generaciones venideras”. Y menciona la batalla por la memoria central: ¿era el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos necesarias para la pacificación? Los partidarios de Fujimori responderán que si y sus contendientes señalan claramente que no. Pero lo mismo podríamos inquirirnos respecto de otros tópicos: la instauración del modelo liberal de mercado como sentido más o menos común ¿fue por o a pesar de Fujimori? ¿Fujimori y su autoritarismo no terminaron siendo un costo mayor para la reforma liberal económica? O la paz con Ecuador - quizás el único logro que le reconozco a Fujimori - ¿fue producto de una buena negociación o de una derrota militar?
3. La culpa colectiva: Tanto Jaime Bayly, Jesús Cossío, Mario Saldaña y César Hildebrandt han coincidido en que es necesario mirar más allá de Fujimori y Montesinos y preguntarnos sobre la responsbailidad que a diversos sectores, personas e incluso a nosotros mismos nos cabe en esta tragedia que fueron los noventa. Es decir, ver un panorama más complejo que un simple traslado de responsabilidades a dos personas que, en efecto, las tienen, pero en el que muchos hicieron su parte para que el guión de la dictadura se cumpliera, sea por acción o por omisión.
4. La resignificación de símbolos: Finalmente, a raíz del vandálico atentado contra El Ojo que Llora, tanto Hans Ruhr como Roberto Bustamante se preguntan: ¿qué hacer con los símbolos pensados para recordar los acontecimientos de los noventa y más allá? ¿Cómo recordar y qué recordar?
Preguntas que los historiadores, los científicos sociales y todo el país podría comenzar a hacerse, de manera paralela al avance de los procesos judiciales.
12 Comentarios »
|