
Nuevamente tenemos que desbaratar falsedades. Eso es parte de lo que procuramos hacer en este blog: denunciar aquello que sea falso y tendencioso, a fin de que a usted, amigo lector, no se sigan vendiendo gato por liebre.
Esta vez, pasamos a responder algunas de las cosas que se han dicho sobre el monumento “El Ojo que Llora”, puesto en el centro de la polémica - innecesariamente - durante las últimas semanas.
Primera Mentira: El monumento se hizo para homenajear a terroristas.
“El Ojo que Llora” es una escultura hecha por la artista Lika Mutal, de nacionalidad holandesa y residente en el Perú hace más de 30 años. Mutal se sintió conmovida por la exposición fotográfica “Yuyanapaq” y por la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y decidió hacer un monumento en piedra y concreto que homenajeara a las cerca de 70,000 víctimas que cobró el conflicto armado interno en nuestro país.
La escultura esta compuesta por una piedra instalada en el centro de un estanque, rodeado de un laberinto de círculos de cantos rodados y senderos de grava de mármol morado. En el laberinto se encuentran una serie de piedras, donde está grabada el nombre de una de las víctimas registradas tanto por la CVR como por la Defensoría del Pueblo. También hay piedras en blanco que recuerdan a quienes nunca pudo identificarse. La escultura central tiene un ojo insertado - otra piedra - que lagrimea sin cesar hacia el estanque.
Este proyecto está enmarcado en una idea más amplia, llamada Alameda de la Memoria, cuyo diseño está a cargo del arquitecto Luis Longhi.
El proyecto consta de tres partes: un centro de visitantes que contendrá “El Quipu de la Memoria”, la escultura conmemorativa “El Ojo que Llora” y un museo que contendrá la exposición fotográfica “Yuyanapaq”. El complejo se instala en un área verde del Campo de Marte (Jesús María), combinando colinas inclinadas bajo las cuales se ubicarán el centro de visitantes y el museo, con una galería subterránea. Entre el paisaje inclinado compuesto por el centro de visitantes y el museo, se ubica la escultura “El Ojo que Llora”.
Este es el proyecto completo, que no tiene nada que ver con el terrorismo o con Sendero Luminoso. Surgió como una iniciativa privada y entre sus impulsores se encontró la conocida banquera Susana de la Puente, ex funcionaria de JP Morgan y el Grupo Ferreyros.
Segunda Mentira: La intangibilidad del parque prohibe hacer la escultura.
Una de las cosas que se ha afirmado es la existencia de una norma que prohibiría la permanencia de la escultura. La norma es la Ley 16979, que se refiere a la intangibilidad del Campo de Marte.
La construcción de la Alameda de la Memoria no supone una reducción del área verde – toda vez que ha sido edificado en un lugar donde existía concreto (entre veredas y bardas, que han sido reemplazadas por el monumento) y se añadirán mayores árboles a la zona – ni menos aún una afectación a la perspectiva de su belleza urbana, toda vez que se revaloriza una sección del parque que se encontraba descuidada, además de convertirse en un espacio de reflexión sobre los años de violencia en nuestro país.
Con ello, se cumple los objetivos de la Ley 16979 sobre la intangibilidad del parque, aspectos que han sido confirmados por la Municipalidad Metropolitana de Lima y la Municipalidad Distrital de Jesús María, con la aprobación de los respectivos estudios por las entidades encargadas de custodiar la preservación de las áreas verdes de la ciudad. Asimismo, el proyecto cumple con los parámetros señalado por el Plan Integral de Desarrollo Urbano de la ciudad de Lima, en lo que se refiere a la conservación de las áreas verdes, cuestión que puede confirmar perfectamente el ex regidor Augusto Ortiz de Zevallos, quien fue uno de los arquitectos que visó la obra en la Municipalidad de Lima.
Cabe recordar, además, que persiste una disputa entre ambos municipios sobre la autoridad sobre el Campo de Marte, motivo por el cual el proyecto fue aprobado por ambas comunas.
Pero, además, cabe denunciar una campaña tendenciosa que desde un blog se ha hecho sobre este tema.
Varios autores de blogs o bitácoras personales hicieron suyo el respaldo al comunicado sobre “El Ojo que Llora” o manifestaron su preocupación ante la campaña que vinculaba este monumento con el terrorismo. Sistemáticamente, una persona con el “nickname” Kinua, hacía comentarios en estos blogs para hacer notar que el lugar donde se ubica el monumento es un área intangible.
Los blogs en los que hizo los comentarios, palabras más, palabras menos, en el mismo sentido, son los siguientes: Georgeous Parla, La Historia Paralela, Gran Combo Club y, of course, Desde el Tercer Piso.
El domingo 14 de enero, en el blog Presencia Cultural - que sería una extensión del conocido y longevo programa conducido por Ernesto Hermoza - apareció un texto con los mismos argumentos vertidos en los comentarios vertidos en la chologósfera. El manager de dicho blog, por cierto, es quien se hace llamar Kinua.
Como se puede apreciar en dicha página, se ha colgado un reportaje tendencioso sobre este tema, aparecido en el programa antes mencionado, donde se cita una opinion del biólogo Antonio Brack Egg sobre la falta de areas verdes en Lima, opinión que fuera dada en 2004. El video también está circulando en You Tube. La serie de ataques al ex alcalde Carlos Bringas hacen suponer que la agenda del programa no sería otra que desprestigiar a este ex funcionario, solo Dios - y Hermoza - sabe porque pleito previo.
Tal ha sido la difusión del video en la blogósfera que Martin Tanaka, en su bitácora personal, publicó una actualización del post donde coloca el comunicado sobre “El Ojo que Llora” que dice lo siguiente:
“De otro lado, acabo de enterarme de un ángulo del problema de qué hacer con el monumento del que no estaba al tanto, y que me parece muy atendible. El tema ecológico, el problema con la propuesta de convertir “El ojo que llora” en un complejo monumental más grande, que afectaría (aún más) las áreas verdes del Campo de Marte. Ver comentario de Ernesto Hermoza.” Y aparece el link al ya mencionado artículo.
Como podemos darnos cuenta, hay una confluencia de intereses distintos. Unos por denigrar a una determinada gestión municipal, se suman a la campaña mediática emprendida contra todo aquello que sea compatible con la democracia y los derechos humanos en nuestro país.
Y es que el tema de fondo es: ¿es necesario un monumento que recuerde a todas las víctimas del conflicto armado interno?
POST SCRIPTUM: Para que tengan mayores luces sobre el tema, les recomiendo entrar a la página web del arquitecto Luis Longhi, autor del proyecto Alameda de la Memoria. En la sección “Current Work” podrán apreciar una descripción del proyecto completo y varios gráficos y fotografías que muestra como quedaría la obra terminada (y hoy paralizada gracias a la necesdad del alcalde Luis Ocrospoma).
MAS SOBRE EL TEMA:
Martín Tanaka: Sobre “El Ojo que Llora” y el Campo de Marte.