Archivo de la Categoría “Bolivia”


Bolivia

Ayer América Latina asistió a uno de los eventos más confusos de su historia. Se celebró en Bolivia un referéndum para la autonomización de Santa Cruz, la región más rica del país del altiplano, que hace bastante tiempo quiere tener un mayor márgen de maniobra de lo que se decida en La Paz.  Y los autonomistas ganaron por más de 80% de los votos, aunque con un elevado indíce de ausentismo

Como sabemos, luego de una prolongada crisis institucional, Evo Morales fue elegido como Presidente de Bolivia e inició lo que, para muchos, eran una serie de cambios inclusivos en democracia y para otros una repetición del modelo chavista en el país más convulsionado de la región. A mi modo de ver, estabamos ante una revolución escenográfica, en la que algunas cosas cambiaban en apariencia, pero, en la práctica, las condiciones de vida de los bolivianos no cambiarían mucho, dado que seguían basándose en la extracción de materias primas - en especial, los hidrocarburos - como eje económico principal.

Lo curioso es que estos recursos se encuentran en (adivinen) las regiones que quieren mayor autonomía.

La BBC, casi siempre una fuente imparcial sobre estos temas, resume cuales son las posturas sobre la autonomía boliviana:

Los llamados autonomistas argumentan que incluso cosas tan simples como el pago a un maestro parten desde La Paz, lo que ha generado un sistema burocrático poco eficiente.

La élite política cruceña afirma que lo que se está buscando es que las regiones, en este caso, Santa Cruz, puedan administrar sus recursos y tener control en las decisiones político-administrativas. Es decir, poder elegir a sus representantes y determinar las políticas para el desarrollo regional.

Afirman que no buscan separarse y que la política exterior, ejército, policía, etc, siguen bajo el control del gobierno central.

Para los opositores, las autonomías sólo llevarán a la atomización del país.

Los defensores del centralismo afirman que ha sido por esta vía que se ha logrado que regiones deprimidas puedan salir adelante.

El actual gobierno afirma que sí tiene que haber autonomía, como lo señaló en una entrevista con BBC Mundo el presidente Evo Morales, pero ésta debe ir más allá e incluso alcanzar a las comunidades indígenas.

El problema es que la puesta en práctica de estas reformas viene partiendo al país en dos.

Hace unos meses, Evo Morales cometió uno de sus peores errores, al aprobar la Constitución que quiere implantar en un cuartel militar. Sin duda, un tremendo horror político ya es cuestionable la legitimidad de una Constitución que:
1. No fue aprobada por los dos tercios exigidos por las propias reglas que la Asamblea estableció.
2. Fue sacada en un cuartel.
3. No responde al consenso en un país dividido

¿Cómo han quedado las posturas? Lo considerado por la nota central de La República nos inclinan a pensar que un referéndum cuestionado desde el punto de vista legal, pero que ha puesto un tema sobre el escritorio de Evo en La Paz van a llevar a una negociación:

Pero si bien los cruceños no han escatimado gargantas a la hora de celebrar, tampoco se han excedido en el triunfalismo. Uno de sus líderes más connotados, el prefecto Rubén Costas, exigió en medio de la celebración que el gobierno de Evo Morales respete el voto de sus conciudadanos, aunque sin esa radicalidad que tal vez algunos esperaban o deseaban. Por el contrario, admitió que la aplicación del estatuto requiere un acuerdo.

“Esto no es el fin del proceso, es el principio del camino hacia la nueva república, que hará de Bolivia el Estado más descentralizado de América Latina. No será fácil consolidar la autonomía, la miopía del gobierno generará innumerables trabas, pero Bolivia nos exige un pacto por la democracia, por el estado de derecho“, dijo el prefecto en medio de aplausos y elogios de los cruceños.

Evo Morales también estuvo en lo suyo. Conocida la confirmación de los previsibles resultados del referéndum, toda la atención se tornó hacia su Mensaje a la Nación, anunciado para las 8 pm, hora de La Paz.

Fue entonces cuando el mandatario indígena resaltó el apoyo hacia su postura obtenido en multitudinarias marchas realizadas en La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí, y ratificó la ilegalidad e inconstitucionalidad del referéndum cruceño, pero también anunció que iba a convocar para hoy a los prefectos –un símil en el Perú serían los presidentes regionales–para apuntalar de inmediato su propuesta descentralista.

“Desde mañana mismo (hoy) trabajemos por una auténtica autonomía que respete la nueva Constitución”, exhortó.

Sin duda, los resultados pueden llevar a que finalmente impere algo que parece que escaseaba en Bolivia: la negociación.  Particularmente creo en los procesos de descentralización, pero ellos no pueden fundarse sobre la base de la ilegalidad o la violencia. La mejor salida sería que se discutiera de nuevo la Constitución boliviana para que no sea el mero capricho de Morales y sus partidarios, pero que tampoco se convierta en la base para partir a un país que, desde hace mucho tiempo, parece convertirse en una nación inviable y, además, presa de los apetitos de control de un lado y otro del espectro político américano.

Más que revoluciones, América Latina necesita instituciones.

LAS OPINIONES DESDE LIMA:

El Comercio resalta las protestas violentas en el altiplano

Nelson Manrique: Puede originarse una guerra civil

Santiago Pedraglio: El separatismo en Bolivia

César Hildebrandt: Una España, varias Bolivias

Aldo Mariátegui: Dia D en Bolivia

Utero de Marita: ¿Cuál es el 85% de 60%?

Oceano de Mercurio: Santa Cruz: el fantasma de una guerra racial

Comments 7 Comentarios »

Impresiones respecto al documental chileno sobre la Guerra del Pacífico

Bien dicen que una amenaza de censura te da más publicidad que otra cosa. Esta frase se ha podido comprobar luego de que pudiera ver ayer el documental Epopeya, elaborado por la productora Nuevo Espacio para Televisión Nacional de Chile.

Luego de apreciar el primer capítulo de esta presentación, confirmé la opinión que tuve hace unos meses, cuando se intentara censurar el documental, en uno de los más patéticos episodios protagonizados por las Cancillerías de Perú y Chile: el documental no tiene elementos insultantes hacia Perú y Bolivia.

Dicho esto, me queda claro como televidente y aficionado a la historia que Epopeya no culmina de cuajar - por lo menos en esta primera entrega - el supuesto primer objetivo que Patricio Polanco y su equipo se habían trazado: presentar una versión más o menos común de los tres países sobre el conflicto.

Básicamente - y eso no está mal - hemos visto la versión chilena de la guerra, concentrada, sobre todo en el tema de las causas del conflicto y en como para ellos el famoso “impuesto de los 10 centavos” al salitre impuesto por Bolivia, aparentemente en incumplimiento de un acuerdo internacional, la causa del conflicto. Ciertamente, en esta época en que la resolución pacífica de conflictos es la regla general, me extrañó ver que dos países se pelearan por un tema que, hoy en día, podría solucionarse tranquilamente en la Corte Internacional de Justicia o mediante un arbitraje.

Asimismo, la visión chilena no hace una autocrítica del papel que pudieron haber ejercido tesis expansionistas, predominantes en un sector de su burguesía, como en el papel que tuvieron los capitales ingleses en este conflicto, aspectos que fueron mencionados por los historiadores peruanos y bolivianos a lo largo de los 53 minutos que duró el programa.

Sí debe reconocerse el esfuerzo por contar con las otras versiones de la historia. Resulta bastante drámatico ver como los historiadores bolivianos y los profesores de ese país no dejan de transmitir recelo hacia Chile. Me sorprendió, como imagen visual, la del colegio boliviano en la que un docente, con un cuadro del Che Guevara al costado, intentaba decir que el imperialismo británico y el expansionismo chileno fueron los únicos factores del conflicto, negando el hecho de que se hubiera vulnerado un tratado internacional por la imposición del impuesto al salitre. En el caso peruano, más bien, las posturas de Nelson Manrique y Joseph Dager fueron las más equilibradas, tanto en autocrítica hacia lo que hicimos, como frente a los otros dos países.

Resulta también preocupante saber como se desconocen las causas de la guerra en los tres países, así como el poco reconocimiento que se tiene a los héroes de uno y otro lado. La única excepción: Miguel Grau, figura que es resaltada por los chilenos, tanto por escolares, marinos y los propios realizadores del documental.

Epopeya tiene el mérito de ser una producción que ha contado con los avances tecnológicos e históricos suficientes como para entregar un producto televisivamente bueno. Veremos si en los siguientes capítulos que faltan por ver hay aspectos más polémicos o si confirma esta impresión preliminar que podemos tener sobre este trabajo.

Comments 2 Comentarios »