Hay que ponerlos un poco al corriente y mostrarles el capítulo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación relacionado al accionar del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. Ahí está todo en detalle, cómo fueron sus secuestros, los asesinatos.
Estas declaraciones no han sido mencionadas por un izquierdista, un liberal consecuente, o un “caviar”. Son nada menos que de Alejandro Aguinaga, miembro del Grupo Parlamentario Fujimorista y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de la República, quien ahora valida el documento que el reo de Barbadillo ha intentado cuestionar, sobre todo, porque es parte clave en la acusación que puede mandar al Chino a 30 años de prisión.
Sin duda, a alguien van a jalarle las orejas en la próxima reunión de bancada, dado que es el fujimorismo uno de los principales interesados en que la CVR y las organizaciones de derechos humanos queden desacreditados ante la opinión pública, tal como buena parte de la clase política viene impulsando a raíz de la patinada de APRODEH frente al Parlamento Europeo.
Vamos a ser claros. Nuestra clase política tiene tanto interés en los derechos humanos como Alan García en hacer una dieta. Por un lado, esqueletos escondidos debajo de las fosas hay en casi todos los partidos políticos: Los Cabitos, en el segundo gobierno de Belaúnde, El Frontón, en el caso de García, el proceso a Fujimori por violaciones a los derechos humanos y el caso Madre Mía que involucra a Ollanta Humala. De otro lado, la convicción en otros sectores (p.e.: Unidad Nacional) que los derechos de las personas son un tema secundario frente al crecimiento económico o que subordina a las necesidades de “seguridad nacional”.
En esa misma lógica se encuentra el gobierno de Alan García, quien no mencionó “derechos humanos” como un tema o un eje de su Plan de Gobierno, lo que ya nos daba un indicador de lo que ha sido su gestión posterior en esta materia.
El motivo para retirar a la Coordinadora Nacional de DD.HH. es que los miembros de las ONG –según el decreto– no son funcionarios y, por lo tanto, no están obligados a guardar reserva de los asuntos que se tocan al interior del CNDH. Así mismo, con este reglamento modificado las otras dos entidades que funcionaban como observadoras –la Conferencia Episcopal Peruana y el Concilio Nacional Evangélico del Perú– ya no tienen esa calidad y tampoco pueden acreditar un representante de enlace con ese ministerio.
Para entender realmente por qué los retiraron del CNDH, El Comercio se comunicó con la ministra de Justicia. Inicialmente ella dijo que esto se debía a que los integrantes de la coordinadora no son funcionarios y que no se les puede exigir la reserva del caso. Sin embargo, después agregó que se debía a que “tienen un conflicto de intereses que colisiona con la posición del Estado en temas de derechos humanos”.
¿Y cual es el supuesto conflicto de intereses? Pues para Miguel Facundo Chinguel, Secretario Ejecutivo de este Consejo, el hecho de que el país haya perdido 23 de los 24 casos a los que ha sido sometido en la Corte Interamericana de Derechos humanos se debe a esta presencia, pues supuestamente se tenía información privilegiada.
Pero Facundo Chinguel - ex abogado del Presidente de la República y partidario de la pena de muerte - miente descaradamente. Y el encargado de desmentirlo es su antecesor en el cargo, Luis Alberto Salgado - sí, el mismo que botó Alan por no favorecer a Baruch Ivcher - que le ha aclarado a La República:
Lo expuesto por Facundo Chinguel fue negado por su antecesor, el ex secretario general del CNDH Luis Alberto Salgado, quien dijo que los observadores solo asisten a sesiones del Consejo cada tres meses, que es cuando por ley se realizan, y que en ninguna de estas, además, se hace referencia a la estrategia peruana.
“Eso no es cierto. La estrategia de defensa del Estado se diseña a partir del Grupo de Coordinación y Consultas, integrado por la jefa del gabinete del ministerio de Justicia, el director de Derechos Humanos de la Cancillería y el secretario general del Consejo Nacional de DDHH. En este grupo no participa ningún observador, y el informe que elaboran lo elevan directamente a la ministra de Justicia”, dijo.
Salgado también dio su propia explicación a las derrotas del Estado peruano en el exterior.
“La mejor defensa de un Estado democrático en las instancias supranacionales es hablar con la verdad. No se defiende mintiendo y distorsionando, eso lo hace una dictadura. Es importante el reconocimiento de que el Estado peruano incurrió en violaciones, sobre la base de hacer investigaciones para deslindar responsabilidades”, sostuvo.
En otras palabras, si perdemos los casos en San José no es por culpa de que las ong’s de derechos humanos accedan a información privilegiada - que no la tienen -, sino porque los hechos relatados allí son ciertos y porque en muchos casos la estrategia no ha sido la más adecuada.
Pero debe anotarse algo más. Sí, es cierto que este gobierno menosprecia los derechos humanos. Sí, es verdad que buena parte de nuestros políticos tiene fantasmas que no los dejan dormir. Sí, es cierto que las ong’s de derechos humanos se han convertido en entidades fiscalizadoras frente al silencio de alguna prensa que prefiere el felpudo. Pero al darles el pretexto perfecto para ello, los Giampietris, las Alcortas y los Alan Garcías han podido dar el zarpazo y volver a una situación que me hace recordar los años noventa y no precisamente por el grunge.
No me mires, no me mires, no me, no me, no me mires
no me mires, no me mires déjalo ya
que hoy no me he puesto el maquillaje
y mi aspecto externo es demasiado vulgar
para que te pueda gustar
1982. Una de las canciones que más suena en las radios de habla hispana se llama Maquillaje y la cantaba Mecano, quizás el mejor grupo de la movida madrileña de aquellos años. Claro, ahora la pueden escuchar en cualquier radio que pase canciones de los ochenta, que son varias en nuestra ciudad.
Nuestro Presidente, recordemos, también lo fue en los ochenta. Y parece que esta tonadita interpretada por Ana Torroja se le ha pegado en los últimos dias, tanto a él como a los compañeros, sobre todo, luego de ver las últimas encuestas de aprobación a su gestión.
Ya en días pasados comenté por aquí acerca de la famosa entrega de bolsas de alimentos en zonas urbanas pobres a tempranas horas de la madrugada. Días más tarde, Perú.21 reveló que esta idea bastante cuestionada desde varios sectores partió de un gabinete paralelo de apristas, encabezados por Carlos Arana, Víctor López Orihuela, Javier Morán y Omar Quezada. La titular del MIMDES, Susana Pinilla, sería funcional a una estrategia cuyo único objetivo parece ser no parar la olla, sino la caída en las encuestas de Alan García.
Pero posteriomente comenzó una tonada bastante clásica en la política peruana: nuestros errores son por fallas en la comunicación.
De un lado, la recurrencia al manido argumento de los problemas de comunicación, cuestión a la que también apeló en su momento Alejandro Toledo, para no hacer reformas de fondo. Comenta sobre esto Augusto Alvarez Rodrich:
La falta de una buena comunicación y de operadores políticos con ‘mejor labia’ puede ser la respuesta de quienes quieren propiciar un relevo en el gabinete o, también, de algunos ‘ayayeros’ que pretenden beneficiarse de algún modo de las consecuencias de esa nueva política comunicacional. ¿Con qué ‘comunicación’ creen que van a levantar la aprobación de 11% en el Oriente, o de 14% en el Sur?
La respuesta no está ahí sino en la calidad de las políticas sociales del gobierno para llegar con mayor efectividad a los más pobres. Y, también, en la credibilidad de la representación política. En ambos, el déficit es enorme.
Fiel a su estilo, Fernando Rospigliosi se refiere a lo que parece ser otra pasada de cuchillos largos en Alfonso Ugarte:
Detrás de las críticas de Mulder y de Pastor hay dos cosas. Primero, están tratando de desviar la responsabilidad que tiene el presidente Alan García en su descenso en las encuestas. Son sus errores los que lo han llevado a esto, y les echan la culpa a otros. Segundo, este hecho está siendo usado para saldar cuentas dentro del Apra y resolver pugnas internas. La puntería de Mulder parece estar dirigida contra Del Castillo. Es el premier y el responsable de todo el gabinete.
Creo que el gobierno desacierta cuando se refiere a sus problemas como meros asuntos de comunicación. Sin duda, es necesario que se difundan las labores que se vienen ejecutando como política de Estado o como obras puntuales. Sin embargo, una labor comunicativa tiene límites y uno de los principales es estar sustentada en la realidad. Si la gente no percibe que su situación mejora o que los políticos no cumplen con su labor, poco o nada se podrá hacer en ello.
De otro lado, el poder de los medios de comunicación es limitado cuando ya existen corrientes de opinión formadas en la población. Basta ver a quienes apoyaron los medios en las distintas campañas electorales para darnos cuenta de ello: Vargas Llosa perdió a pesar que la mitad de la televisión y de la prensa escrita se puso la vincha. Fujimori tuvo que forzar un fraude en el 2000, a pesar que tenía a varios medios comprados. Lourdes Flores no pudo ganar en el 2001 y en el 2006 sin importar que no faltaran entusiastas en la prensa con su candidatura. Estos botones de muestra nos dan una idea de dichas limitaciones.
Si preocupa lo manifestado por Álvarez Rodrich y Rospigliosi: que alguien pretenda beneficiarse con el incremento de publicidad estatal y, sobre todo, que se desvíe la atención del país sobre temas de fondo o reformas pendientes que reclaman desde distintas orillas y ópticas Aldo Mariátegui y Martín Tanaka.
Entre tanto, mientras siguen buscando como hacer para que la gente se crea cuentos chinos, el gobierno de García pierde la oportunidad de oro que el país le concedió en el 2006. Y todo, por quedarse con la tonadita de Mecano, atrapado en la misma lógica de los ochenta: la imagen lo es todo.
“Cuando se descubre eso, (hay que) aplicar la fórmula de la patada bien puesta y echar a todos estos, porque uno se rompe el lomo trabajando en el friaje, se rompe el lomo distribuyendo computadoras a 4,500 metros de altura, para que unos imbéciles vengan a aprovecharse de esto. Yo no lo voy a permitir, y mi instrucción es que saquen a las patadas a todos estos, y si son apristas, dos patadas” (Alan García Pérez, 17 de abril de 2008)
Pero detenernos en una lectura como esta nos hace quedar en lo inmediato y no apreciar algunas continuidades en el discurso presidencial.
Si algo quedó grabado en la memoria de los peruanos durante el primer gobierno de Alan fue eso que llamamos coloquialmente floro. García es un excelente orador - aunque tiene una pelea constante con la palabra escrita -, pero sus capacidades oratorias para convencer a la gente parecen haber quedado de lado frente a un nuevo estilo de decir las cosas: la altisonancia verbal.
Cuando el ahora Presidente regresó del país, recitaba a Calderón de la Barca, hablaba de concertación y de errores de juventud cometidos. El García de hoy es un personaje convertido en una caricatura de si mismo: ha terminado haciendo de la intolerancia su principal capital político y por ello no duda en fustigar a todo aquel que se encuentre en contra de él.
Algo de lógica política se encuentra atrás. Como conversaba con una persona la semana pasada, el Presidente tiene la intención de asumir el costo por su intransigencia verbal porque espera tener ventajas. Sus excesos verbales están vinculados a determinados sectores frente a los cuales espera tener réditos políticos con la población a mediano plazo.
El problema con una lógica como esta es que termina alejando a la población y sus demandas. Es nítido que en el interior del país existe una insatisfacción frente a la marcha cotidiana de las cosas y ante una carencia de rumbo que viene siendo cada vez más evidente. Y frente a ello, los excesos verbales del Presidente de la República terminan siendo únicamente el mecanismo de defensa frente a algo evidente: la carencia de ideas o la inconsistencia de las mismas.
1. Que las compras del Estado para Redondos S.A. solo representaban el 0.5% de las ventas de su empresa. 2. Que Redondos había perdido un gran número de licitaciones en estos años. 3. Que todas las compañías avícolas se habían beneficiado de un incremento en las compras de pollos. 4. Que varias de las compras se hicieron a inicios de los años respectivos y que, además, el 70% de lo adquirido en el 2007 se había hecho antes del terremoto. 5. Que la denuncia hecha desde este blog tenía ánimo de mala leche.
Voy a comenzar por este último punto, lamentando que el señor Favre haya utilizado insultos para referirse a mi persona. La intención de presentar estos datos no fue cebarse en su fracaso en FORSUR, ni traer su imagen abajo, ni acusarlo de enriquecimiento ilícito - cuestión que nunca se dijo en ninguno de los dos posts sobre el tema -, sino que nos diera explicación a las interrogantes planteadas frente al aumento de sus transacciones con el Estado debido a dos hechos bastante claros.
–¿Cómo se animó a presidir Forsur? ‘Caretas’ dice que el Presidente prácticamente lo obligó a aceptar el cargo en una reunión con varios empresarios.
–Bueno, a veces exageran. Yo soy parte de un grupo de consejeros del presidente García. Hace ocho meses que nos reunimos con él los jueves por la noche. La verdad que sí me sorprendió que me comprometiera con un trabajo tan abrumador. Yo tenía un plan de vida diferente.
En la misma entrevista a la que aludíamos al principio de la presente nota (hecha el 2/9/07), el mismo Favre señaló que era parte de un grupo de consejeros del presidente García que se reunía con el mandatario todos los jueves por la noche desde hacía ocho meses. Es decir, desde enero de 2007, principios de año y fecha en la que –tal y como confirmó Vera– se hacen las licitaciones del Estado.
Como se desprendía del post original, la primera pregunta se dirigía hacia el incremento en todo el gobierno de García, no solo al periodo de su estancia en FORSUR.
En lo que se refiere a FORSUR, dijimos claramente lo siguiente:
De los 39 items contratados en el 2007, 11 fueron otorgados luego del sismo. Y claro, a ello deben sumarse los 8 items adjudicados en el 2008. En otras palabras, 19 contratos luego del sismo.
Pero también es importante ver los montos. En el 2008, como hemos señalado, el monto total es del S/. 850,085. En los 11 items del 2007 adjudicados luego del sismo, se obtuvieron S/. 533,597. En total, S/. 1′383,682.
Ello evidencia claramente que nunca dijimos que la mayor parte de contratos se hicieron durante el periodo de FORSUR. Lo que si cuestionamos - ya en términos éticos - es que un funcionario público pudiera seguir contratando con el Estado, luego de su nombramiento en el cargo. Y más aún, cuando el señor Favre ha admitido que el monto de sus contratos con el Estado es tan ínfimo que podría no haber afectado su ganancia final del año 2007.
Y en ninguna de sus dos entrevistas ha hecho referencia a los contratos del año 2008, la mayoría de los cuales se celebraron cuando Favre aún era Presidente de FORSUR.
Un tercer punto se refiere al famoso contrato con el Despacho Presidencial. El mismo no fue hecho o convocado en enero de 2007, sino en octubre de ese mismo año. Asimismo, Redondos S.A. fue la única empresa postora en esta Adjudicación Directa Selectiva en el rubro carne de aves, por lo que no tuvo competencia en este caso en específico. Por tanto, hay aquí una interrogante aún abierta, sobre la cual debe darse una explicación.
Finalmente, se ha arguído que todas las empresas del ramo se beneficiaron con el tema. Me vuelvo a ayudar con un cuadro elaborado por Roberto Bustamante que explica comparativamente lo que pasó con las empresas Redondos y San Fernando, esta última, la empresa con mayores ingresos en el campo avícola, también en contrataciones con el Estado.
Y la explicación de Bustamante es la siguiente:
Mi rudimentario método (y si alguien sabe de algo mejor, me avisa sin roche) es asignar el valor 1 al monto recibido por cada empresa para enero del 2005. Si la empresa recibió 0.9 en febrero del 2005, el valor en el gráfico será -0.1. Si la empresa ganó 1.1 en marzo del 2005, el valor en el gráfico será 0.1. Se me ocurren otras formas para hacer el gráfico y las haré después (he tenido que ingresar hartos datos para saber cuánto ganó cada empresa, mes por mes).
En fin, lo que el gráfico muestra es cómo esa “diversificación” coincidió con la entrada de García en el gobierno.
Veamos una por una cada una de sus respuestas, que creo merecen la pena ser colocadas aquí y cotejadas una a una.
El ex titular del Forsur respondió ayer mismo: “Todas las licitaciones con el Estado se hacen en enero y a mí se me nombró en el Forsur ocho meses después”
Señor Favre, eso es falso. Si ustedes revisan cuando se dieron cada una de las contrataciones con las que Redondos S.A. se hizo acreedor, muchas de ellas corresponde a meses posteriores a enero. Es cierto que en los primeros meses del año pueden hacerse procesos para adjudicar bienes y/o servicios para todo el año - ese fue el caso entre el Ministerio del Interior y RBC - pero aquí hablamos de compras que se registraron en varios meses del año, entre ellas, la que le hizo el Despacho Presidencial en octubre de 2007.
En segundo lugar, no solo se cuestionan las compras producidas luego de su nombramiento en FORSUR, sino que la primera interrogante gira en torno a un hecho constatable: luego que Favre diera su apoyo a Alan García y comenzará a participar en los Consejos Consultivos de cada dos lunes, las ventas de Redondos se han incrementado. Los cuadros elaborados por Roberto Bustamante, que vuelvo a colocar aquí, lo demuestran:
Es justamente este incremento el que no ha podido responder. Veamos ahora el segundo punto que recoge El Comercio:
Adujo que él no suscribió los contratos personalmente. “Por el hecho de que me convierta en funcionario público con mi nombramiento en el fondo de reconstrucción, mi empresa no puede dejar de vender. Queda claro que yo no soy dueño de la compañía; esta es una sociedad anónima”, puntualizó
Aquí es donde viene la pregunta de fondo: ¿Puede la empresa de un funcionario público seguirle vendiendo al Estado? Particularmente creo que el hecho se presta a varias suspicacias, sobre todo, cuando, en este caso en particular, el incremento de las ventas ha sido bastante significativo. El carácter ad honorem de la función que desempeñaba Favre - y que creo que fue un error de la Ley de creación de FORSUR, a los empleados y funcionarios públicos se les debe pagar - no es una carta blanca para que se “compense” esta carencia de ingresos con contratos con el Estado. Porque, lamentablemente, esa parece ser la imagen que deja este incremento de ventas.
Favre sostiene que Redondos es una sociedad anónima. Sí, en efecto, lo es. Pero, el ex Presidente de FORSUR tenía intereses en la misma, tal como lo demuestra esta Partida Electrónica de Registros Públicos, en la que se ve como Julio Favre Carranza es ratificado, en abril de 2007, como Gerente General:
Por tanto, y a mi modo de ver, Favre no ha aclarado aún ninguna de las preguntas que se plantearon aquí el día de ayer. Una mejor respuesta de parte de este empresario haría que muchas de las suspicacias que hoy se tienen puedan aclararse. Pero, hasta el momento, las explicaciones no son safistactorias.
Pero hay un dato que merece la pena ser recordado: Favre fue nombrado en una reuniòn del “club de los lunes”, el grupo de empresarios que se reune con Alan para tocar varios temas de interés nacional. El otrora detractor de García ha pasado a ser, en sus palabras, un kamikaze para defender al gobierno.
Esta cercanía, por cierto, motiva algunas preguntas, ya no relacionadas con FORSUR, sino con la principal actividad de Favre: la empresa avícola. En específico, Redondos S.A., su empresa que mayor reconocimiento le da en ese ramo.
Primera pregunta: Sr. Favre, ¿podría explicarnos a que se debe esta variación en sus compras con el Estado, desde que está su ahora amigo Alan García en el poder?
REDONDOS S.A. Monto Adjudicado 2005: S/. 68,383 Monto Adjudicado 2006: S/. 182,765 Monto Adjudicado 2007: S/. 1,831,207 Monto Adjudicado 2008 (hasta ahora): S/. 850,085
Segunda pregunta: ¿Podría decirnos porque buena parte de dichos contratos fueron firmados cuando usted era Presidente de FORSUR y, por ende, funcionario público?
De los 39 items contratados en el 2007, 11 fueron otorgados luego del sismo. Y claro, a ello deben sumarse los 8 items adjudicados en el 2008. En otras palabras, 19 contratos luego del sismo.
Pero también es importante ver los montos. En el 2008, como hemos señalado, el monto total es del S/. 850,085. En los 11 items del 2007 adjudicados luego del sismo, se obtuvieron S/. 533,597. En total, S/. 1′383,682.
Tercera y última pregunta: ¿Podría explicarnos esta adjudicación directa selectiva concedida por una conocida entidad pública?:
CARNE DE AVES 24/10/2007 (luego del terremoto y su nombramiento en FORSUR) S/. 83,203
Creo que, además de su gestión al frente de un organismo reconstructor que no sirvió de mucho, el señor Favre podría aclararnos sus negocios con el Estado, sobre todo, durante una gestión gubernamental a la que no ha dudado en blindar. Son preguntas a las que el país, nuevamente, espera una respuesta.
ACTUALIZACION: (10:55 AM)
Roberto Bustamante ha elaborado un completo cuadro que grafica la disparada de ingresos de Favre durante el segundo quinquenio aprista:
Y la explicación de Roberto es aún más grafica:
Como se ve, es con el ingreso de García al gobierno que la buena suerte de Favre creció. De ganar cerca de 7,100 nuevos soles promedio mensuales (S/.135,461 en 19 meses) con Alejandro Toledo como presidente, actualmente Favre gana a través de su empresa Redondos, cerca de 130,000 nuevos soles mensuales (S/.2,79,8691 en 21 meses).
Claro, uno podría decir que los consumos varían de mes a mes. Pero si comparamos, no sé, los octubres de cada año, uno puede darse cuenta que el del 2007 fue un buen mes para Redondos. Y que el presidente García estuvo con filo (cargar el anda del Señor de los Milagros da hambre).
Otro punto es el alza del precio del pollo. Los insumos suben, los precios de venta suben, entonces para no perder, mejor vender harto. Y de nuevo sale el gobierno y la FAP a comprar (127,591 nuevos soles en diciembre del 2007).
En otro cuadro elaborado por Bustamante, los ingresos por mes de Redondos S.A. Queda claro que, salvo febrero de 2008, el incremento es notorio. Meses del gobierno de Alan resaltados en amarillo:
Me quedo con lo dicho por Marco Sifuentes: Eeeh… ¿cómo era eso que dijeron anoche de que las investigaciones en Internet no son fiables? Uyuyuy
El viernes conversaba con mi jefe acerca de como iba el gobierno y, sobre todo, si es que tenía o no un norte. Yo pensaba que Alan tenía un norte bien definido, a la derecha, mientras que mi contraparte decía que, en realidad, de lo que carece el país es de un rumbo bien definido.
Luego de ver los diarios de ayer - aprovechando la desconexión de Internet, “gracias”, Telefónica -, pues creo que mi jefe was right, especialmente, al ver las nuevas medidas del gobierno en materia económica y social.
La improvisación se nota. Este reparto se produce luego de que las encuestas han ido reflejando que la gente le echa la culpa a Alan por las subidas de precios. Por ello, es sintomático que las “bolsitas salvadoras” tengan como membrete “Presidencia de la República”.
Sobre la forma en como se ha manejado este reparto, me remito a esta observación de Carlos Basombrío:
Ya dentro de la opción escogida, llama la atención que se haga en la madrugada y a modo de operación militar. No pocos pobladores deben haber quedado medio traumados al oír a la tropa entrando en sus barrios y ser despertados de madrugada, sin saber bien por qué.
Mulder ha criticado la falta de imaginación, se podría agregar la falta de respeto. Si bien focalizar en las viviendas de los más pobres tiene sentido, no queda claro que esto tenga que hacerse violentando el descanso de la gente y usando a las Fuerzas Armadas. Si el objetivo era evitar tumultos y reclamos, esto se ha logrado muy parcialmente, ya que los noticiarios estuvieron llenos de quejas de los no beneficiados.
Pero otra muestra de que al gobierno le gusta, cual músico de jazz, improvisar sobre la marcha, es la iniciativa para disolver Proinversión y enviar sus funciones a los Ministerios. La nota de agudeza la pone Álvarez Rodrich:
Para un gobierno cuyas principales autoridades políticas son tan poco entusiastas por aplicar reformas relevantes que mejoren la eficiencia en la administración pública, acaso por la confusión que esta les produce debido al escaso entendimiento que tienen de la misma, es lamentable la alta proclividad a desaparecer instituciones que sí tienen un papel importante por cumplir.
Es claro que Proinversión necesita una reingenería, para cumplir con un rol vinculado más hacia las concesiones y otras formas de inversión, así como con una mejor interacción con los gobiernos regionales. Sin embargo, esto no se logra tratando de echar a David Lemor o mandando al diablo a una de las pocas instituciones que funcionan meridianamente bien en el país.
La carencia de norte viene siendo clara. No se sabe hacia donde ir, ni tampoco qué hacer. Quizás deban recordar que el principal objetivo de la economía es mejorar la calidad de vida de las personas, antes que solo pensar en cocteles por un grado de inversión que parece ser apenas una buena noticia en un mar de improvisación.
¿Ya no se pide amnistías o condecoraciones a los asesinos? Basta ver al director de La Razón pidiendo poco menos que la Orden del Sol para Santiago Martin Rivas.
¿Ya no tenemos a los hijos de los funcionarios aprovechándose de los cargos públicos? Miguel del Castillo y su puesto en RBC nos podrían dar un indicativo.
¿Ya no se ataca a los opositores o a quienes presentan denuncias? Quizás sea hora de inquirir a Aldo Mariátegui sobre la forma en como trata a los que no están de lado del gobierno.
¿Importan los derechos humanos en el Perú? El maltrato a Luis Alberto Salgado por parte de su propio jefe nos dará la justa medida.
Todas estas preguntas responden a conductas que el gobierno más corrupto de nuestra historia ejerció con gran gala desde un golpe que no solucionó nada. Porque no fue producto del golpe la captura de Abimael y la mentada liberalización económica no fue más que mero mercantilismo. El país se barbarizó y se volvió en el páramo donde los Montesinos, los Martín Rivas y los Sosa mataban con total impunidad, los pésimos privatizadores le hicieron un grave daño a la economía de mercado, los Crousillat y las Lauras Bozzo convertían a la televisión en una casa de citas que aplaudía las trapacerías del régimen.
Sin duda, cuando escuché la noticia de que el Perú había obtenido el grado de inversión me puse contento. En realidad, es un premio al esfuerzo que ha hecho el país en materia macroeconómica y en mantener las finanzas estables del país. Ese tipo de recompensas hace que futuros gobiernos de izquierdas o de derechas tengan en cuenta que sin esa estabilidad poco o nada se puede hacer.
Sin embargo, no compartí la euforia del fantasmagórico Ministro de Economía Luis Carranza, quien dijo con entusiasmo:
“Nunca habíamos logrado el grado de inversión y esto nos pone en ruta, en camino hacia ser una economía de primer mundo”
Aguante el coche, doctor Carranza. Recién como que medio que comenzamos a salir del Tercer Mundo y en varias regiones del país nuestro Indice de Desarrollo Humano parece de país africano. Sí, el grado de inversión es un indicador importante, pero no es el único.
Los economistas que se preocupan por los enfoques del desarrollo se han dado cuenta que variables como esta miden solo una parte de la tarea, pero que los indicadores para medir los avances en los campos sociales, democráticos y otras variables económicas deben ser mayores que el Producto Bruto Interno o el grado de inversión. Sin duda, en el MEF van a seguir con la fiesta hasta el lunes, pero es necesario que vuelvan a pisar tierra y ver a las preocupadas amas de casa con los precios que siguen subiendo.
Y no es por ser aguafiestas, pero dos personas que algo conocen, han registrado un par de dudas sobre Fitch, la clasificadora de riesgo que nos ha puesto en pos del primer mundo, como dice Carranza.
Pedro Francke, economista bastante dado a investigar, le ha dicho a La Primera lo siguiente:
Francke recordó que la agencia Fitch, junto a otras, “metieron las patas” de una forma espantosa hace un tiempo cuando clasificaron como triple “A” los bonos hipotecarios norteamericanos, es decir estaban exentos de riesgo, pero un tiempo después provocó un perjuicio por 200 millones de dólares.
Agregó que la calificación otorgada por esa agencia no repara en la grave situación económica y social que atraviesan la mayoría de peruanos, sin tener oportunidades de acceder a un mejor nivel de vida.
Uno podría decir que un error los comete cualquiera, pero son los bonos hipotecarios los que han desencadenado la crisis recesiva en Estados Unidos. Como para que Fitch ponga las barbas en remojo.
Pero un dato màs interesante es proporcionado por el ex Ministro de Trabajo Juan Sheput, quien en su blog coloca un interesante enlace que nos envia a esta información:
APOYO & ASOCIADOS INTERNACIONALES S.A.C. (AAI) fue fundada en 1993 para dedicarse exclusivamente a la clasificación de riesgo. Sus fundadores fueron (i) el Grupo APOYO, empresa creada en 1977 por Felipe Ortiz de Zevallos; y, (ii) Clasificadores Asociados y Cia. Ltda, una de las empresas líderes del sistema de clasificación de riesgo en Chile. Posteriormente, en 1995, IBCA Limited, la principal empresa inglesa en la industria de clasificación de riesgo, pasó a formar parte del accionariado de AAI al adquirir el 20%. En 1998, luego de que fuera aprobado por CONASEV el nuevo Reglamento de Empresas Clasificadoras de Riesgo, el Grupo APOYO vendió a Rafael Ortiz de Zevallos su participación en el accionariado de AAI.
En octubre de 1997, se fusionaron Fitch de Fitch Investors Service, L.P. de los E.E.U.U., con el Grupo IBCA del Reino Unido. Producto de dicha fusión surgió Fitch IBCA. Posteriormente, en marzo 2000, Fitch IBCA y Duff & Phelps Credit Rating Co. anunciaron un acuerdo definitivo de fusión por el cual la primera adquirió a la segunda por un monto total de US$528 millones. La oferta pública se concretó en junio de 2000, surgiendo de esta manera, Fitch. Adicionalmente, en octubre del mismo año, Fitch y The Thomson Corporation anunciaron un acuerdo por el cual la primera adquirió a Thomson´s BankWatch ratings business. Producto de la fusión, The Thomson´s Corporation tendría aproximadamente el 3.4% de participación en Fitch. La adquisición de Thomson´s BankWatch ratings business se completó en diciembre del 2000.
Fitch Ratings es una de las agencias de clasificación internacional líderes en el mundo, con los recursos, tamaño, envergadura y caudal de conocimientos para competir exitosamente en todos los aspectos de la valoración de créditos. Fitch Ratings combina un conocimiento único de diferencias en cultura, lenguaje, sistemas contables y sectores industriales brindando un servicio realmente global a los mercados financieros del mundo. La Compañía tiene presencia en 75 países, 49 oficinas alrededor del mundo con dos oficinas principales localizadas en Londres y Nueva York, y un staff profesional de 1,600 analistas.
Pues resulta curioso que la clasificadora de riesgo que nos da el grado de inversión esté ligada a la filial internacional de la consultora formada por nuestro actual embajador en Washington y que actualmente maneja su hermano.
Consejo: Guardemos la piñata y la pica pica para el 2011, cuando hayamos bajado los índices de pobreza al 30%, como han prometido el Presidente y su Ministro de Economía. La verdadera performance de la economía se juega en ese terreno.
Si hay un mote que ha pegado en la política peruana es el de izquierda caviar, palabra que el fujimorismo y el conservadurismo rescataron de las críticas que en Europa se hacía a cierto sector de la socialdemocracia o de la izquierda que provenian de los sectores altos y medios de la sociedad.
Sobre el uso de este término en el Perú, Gonzalo Gamio anota lo siguiente:
La extrema derecha no cuenta con cuadros intelectuales – está claro –, pero su prensa difamatoria y mediocre se ha anotado un lanzamiento de tres puntos, dado que algunos buenos escritores progresistas están usando el término (cargando con el conjunto de prejuicios que le subyace): se trata de una auténtica y lamentable colonización conceptual. Estamos asumiendo su vocabulario, y por lo tanto (al menos en parte) sus sentidos implícitos para nuestra percepción y juicio en el plano político.
¿Y cuáles son esos sentidos implícitos? Martín Tanaka, en la primera parte de una discusión sobre este término, lo ilustra:
De otro lado, el término se usa para criticar algo así como el pensamiento “políticamente correcto” o “progresista”, vinculado a la defensa de los derechos humanos, principalmente. En ese sentido, se superpone con el calificativo de “cívico” que también se usaba mucho hasta muy poco, se superpone también con la crítica al “liberalismo de izquierda”. Así, puede haber liberales, no izquierdistas, que terminan siendo “caviar”. Acá ya el término pierde especificidad y sentido, aunque mantiene la crítica a lo que se considera la impostura de algunos, que pertenencen a sectores medios y altos, que son parte de un “círculo” relativamente cerrado, que defenderían ciertas posiciones principalmente porque ello otorgaría a sus proponentes status o beneficios económicos. Acá el término se usa con fines exclusivamente denigratorios.
Tres anotaciones a lo que señala Tanaka, que me parecen pertinentes.
La primera, es que la utilización del término comienza luego del periodo de transición, cuando varias de las banderas esgrimidas desde parte de los sectores que conformaron la parte más visible del movimiento de recuperación a la democracia fueron tomadas en cuenta por los gobiernos: lucha contra la corrupción, defensa de los derechos humanos, formación de la Comisión de la Verdad, entre otros tópicos. Todos afectaron determinados intereses que se sintieron golpeados y, ahora, que se han reagrupado ante la debilidad de los gobiernos de Toledo y García, emprenden campañas en contra de dichos tópicos y sus defensores.
La segunda, es la coincidencia de agendas entre personas provenientes de las canteras de la izquierda con quienes son más consecuentes con el liberalismo. No en vano a Rosa María Palacios - por mencionar un solo ejemplo .- le han dicho que se ha “caviarizado”, por asumir una agenda sobre derechos humanos que, en realidad, es consecuente con el liberalismo que defiende. Como lo he mencionado en otra oportunidad, el problema en el Perú es que muchos han confundido liberalismo exclusivamente con la defensa de los intereses del mercado - y a media caña -, dejando de lado el componente político de esta corriente ideológica.
Y la tercera, es que más allá de la concordancia de ideas que puedan existir entre liberales y progres, ambos grupos tienen un serio problema en la acción política (es decir, más allá de la teoría): no han sabido construir propuestas políticas que, más allá de la perfección de sus planes de gobierno, puedan empatar con la ciudadanía. Es decir, si bien los temas que colocan en agenda son importantes, han tenido severas dificultades para convertirlos en una opción política popular. He allí un reto que va más más allá del tema de este post, pero que dejo anotado por sondierarlo importante.
Pero volvamos a la pregunta esencial: ¿Por qué se utiliza el término “caviar” en el Perú?
Una primera explicación es obstaculizar la permanencia o contratación de personas calificadas como “caviares” para trabajar en el aparato estatal. Esta es la versión más utilizada por los diarios Expreso y Correo, quienes no conciben que determinados temas formen parte de la agenda del Estado y a los que consideran como parte de los intereses de un grupo minúsculo.
Mirko Lauer ha respondido a esta variable de críticas, en un artículo reciente:
De otro lado está el rechazo a la competencia profesional de los cuadros “progres”, que son muchos y tienen el mismo conocimiento del Estado que los cuadros “neoliberales”, en el diseño de políticas públicas, y muchos bastante más en el diseño de políticas sociales. No es su postura tanto como sus conocimientos.
Pero un segundo punto más interesante de análisis sobre el uso del término “caviar” tiene que ver con la búsqueda de parar con el avance de una agenda que comulga la libertad de mercado, con apertura política, defensa de los derechos humanos, lucha contra la pobreza e impulso de temas como educación, salud y medio ambiente. En su segunda parte sobre este tema, Tanaka señala:
El razonamiento que considera la defensa de los derechos humanos, del Estado de derecho, de los derechos de las mujeres, la preocupación por la exclusión social, etc., como banderas de un grupo político-social minoritario (“caviar”), y por lo tanto pueden ser soslayadas, me parece muy grave. Y me parece que muchos sectores políticos manejan ese criterio. Esas serían ideas que “vienen de afuera”; lo supuestamente “de adentro” sería la eficiencia en la lucha contra la pobreza, el logro del desarrollo económico. Eso sería lo que le interesa a la gente. Lo otro, solamente a los “caviares”.
Este sentido común está muy presente en el gobierno. De un lado, al asociar el término caviar con izquierdistas o liberales consecuentes, el gobierno intenta arrinconar a quienes desde la universidad y otros foros públicos se han convertido en sus críticos más sustentados. De otro lado, al tener esos temas encapsulados hacia un sector que no tiene presencia política electoral, los menosprecia y los toma en cuenta dentro de su modelo. Y finalmente, no hay que olvidar la eterna pelea entre apristas e izquierdistas, que data desde tiempo de la pugna Haya - Mariátegui. Con estos factores, un converso como García se compra todo el paquete de críticas y no duda en fustigar a quienes lo critican, sobre todo, desde las veredas antes mencionadas.
El problema es que, con esta satanización, el gobierno - y sus aliados mediáticos, quienes no en vano son los impulsores de este término - dejan de lado componentes esenciales de la gobernabilidad, en la que izquierdas y derechas pueden poner sus acentos particulares sobre determinados puntos y que son centrales para el debate político de hoy.
Y si esto, como señala Augusto Álvarez Rodrich hoy, se da en un contexto en el que la tolerancia gubernamental a cualquier idea opuesta a la suya se va reduciendo de a pocos, comienza a ser preocupante para el futuro de la democracia en el Perú.
Cuidado, no vaya a ser que de la caricatura pasemos al hostigamiento que vaya más allá de los mediocres artículos presidenciales y terminemos como en el poema de Brecht: lamentándonos cuando nos lleven a nosotros, cuando antes llevaron a otros por pensar distinto.