Archivo de la Categoría “accidentes”



Pensé varias veces en la posibilidad de escribir o no este artículo, no tanto en mi condición de estudiante PUCP, sino también por el vínculo laboral que tengo con la misma. Venciendo mis iniciales resistencias y señalando que mis opiniones solo me vinculan a mi - con la atingencia antes señalada - paso a exponer mis puntos de vista.

La semana pasada, se registró un lamentable accidente en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Mientras se encontraban realizándose trabajos en la Facultad de Arte de la Universidad, cedió el techo de una de las casetas prefabricadas de arte, siendo afectados el trabajador que venía realizando el pintado de los techos de la instalación, así como dos alumnos de la Facultad que quedaron heridos.

Con justa razón, los alumnos y trabajadores protestaron por dos motivos centrales: la precariedad con la que la Facultad de Arte viene trabajando desde hace muchos años y la presencia de techos de asbesto, material que en fuertes dosis presenta riesgos serios para la salud. La Universidad respondió con un comunicado en el que, debo lamentar, intentó salvar su responsabilidad con argumentos dignos de una compañía de seguros.

¿Qué nos deja como lección todo esto?

En primer lugar, que todas las entidades tienen que tener construcciones de material noble, no solo por un tema de respeto a las personas que utilizarán dichas instalaciones, sino por un tema de seguridad. Acabamos de pasar por una tragedia nacional que nos recuerda que todas nuestras estructuras materiales deben estar preparadas. Y el estudio de la UNI que la propia PUCP encargó señala que un material como el asbesto debe ser retirado - de hecho, ya hay un proyecto de Ley en el Congreso para prohibir su uso - por lo que las acciones a tomarse deben hacerse rápidamente.

Hoy la PUCP en su periódico oficial Punto Edu presenta una explicación sobre el tema. Señala que el proyecto de construcción de nueva Facultad de Arte está planificado y presupuestado desde hace un año, pero que no ha sido ejecutado debido a que se requiere definir si se construiría bajo el mismo espacio que actualmente ocupa o si se utilizará un área nueva para lo mismo. Este fin de mes, el Rector, el Decano de Artes y representantes de profesores y alumnos se reunirían para determinar una solución final al problema. Sin duda, es un paso adelante, pero que debe iniciar también una saludable autocrítica en las autoridades de la Universidad, quienes no afrontaron por muchos años este problema.

Un segundo tema, y con esto concluyo, tiene que ver con las reglas existentes para los services y las empresas usuarias. Para la Universidad le ha sido muy fácil expedir el comunicado antes mencionado, debido a que no tiene responsabilidad solidaria con el service. En lugar de ver si se limita o no el porcentaje de trabajadores empleados bajo esta modalidad, tal vez nuestros congresistas debieran pensar en una medida que realmente acabe con la desprotección: la responsabilidad solidaria entre service y empresa usuaria. Además de comprometer al efectivo empleante de la mano de obra manual o intelectual, la medida, por costos, sí permitiría una contratación bajo planilla, al desincentivar el empleo de la intermediación para actividades en las que realmente no se requiere la misma.

Finalmente, creo que extrapolar el debate a los pleitos con el Cardenal o a tensiones ideológicas entre miembros de la Comunidad Universitaria termina desnaturalizando el fondo del problema.

Comments 10 Comentarios »

¿Hasta cuando?

Víctimas invisibilizadas. Nuevamente mueren cientos de compatriotas al año y el país sigue mirando como la rutinaria sucesión de accidentes de tránsito se sucede sin que nadie haga algo para detenerla. Ahora, ni siquiera los noticieros o programas periodísticos tienen muchas veces el decoro de poner el nombre de las víctimas, que terminan siendo cifras frías en el titular principal del día. Y siento la misma sensación que cuando leí, hace 4 años, el Informe de la Comisión de la Verdad: peruanos que mueren ante la indolencia del resto.

Y volví a ver la misma evasión de responsabilidades que hubo cuando salió el Informe Final. Luego que Beatriz Merino declarara la co-responsabilidad del Gobierno Central y de los gobiernos regionales en este tema, tanto Verónica Zavala como Vladimiro Huaroc jugaban al Gran Bonetón.

Como colofón, cuando ayer en la noche Rosa María Palacios le preguntaba a Joaquín Ormeño - uno de los empresarios supuestamente más exitosos del gremio de transporte interprovincial - sobre que hacer para mejorar la seguridad en las carreteras, el veterano hombre de negocios sólo atinaba a realizar sus reclamos gremiales de siempre. Me fui a dormir con una sensación de impunidad lamentable.

No solo se trata de una sanción penal, como acaba de señalar el Presidente de la República. Sino que en el país los mecanismos de regulación de un mercado caótico como el transporte no se cumplen. En los ochenta teníamos un cartel, hoy tenemos una jungla a la cual nadie controla y todos evaden responsabilidades.

Y mientras tanto, como en el poema de Vallejo, el cadáver siguió muriendo.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: Responsabilidad punible de autoridades
Augusto Alvarez Rodrich: De la pista a la posta
La República: ¿Quién frena muertes?

Comments 8 Comentarios »