Archivo de la Categoría “180 días”


No, no se me ha colado ningún virus a la computadora.

La media hora de discurso presidencial no fue un Mensaje a la Nación. Fue un masaje a la Nación.

Y es que esa fue la sensación que me dejó lo que vimos ayer en cadena nacional. De espectar una serie de generalidades y autocomplacencias que, aunque con cierto sustento en la realidad, no son más que un placebo que tranquiliza, pero que no cura la enfermedad.

Alan García ha aprendido rápidamente las bondades del manejo macroeconómico. Cierto es que dichas cifras se han mantenido, en parte por la inercia de Toledo, en parte por los precios internacionales. Sin embargo, ¿qué ha hecho García para mejorar dicho crecimiento y sostenerlo en el tiempo? De ello, mutis.

Y es que García no tocó las tres grandes reformas económicas: la mejora de la competitividad - mandada al olvido a pesar que su principal impulsora está en el gabinete - las concesiones de puertos y aeropuertos y el TLC, que fue, sin duda, el principal revés económico de estos seis meses, a mi criterio, por un capricho presidencial.

Por cierto, tampoco hizo mención a lo único que ha impulsado desde su despacho del Jr. Junín el cada vez más fantasmal Ministro de Economía Luis Carranza: la reforma tributaria. Del shock de inversiones sólo mencionó que había sido producto de los fondos ahorrados con las medidas de austeridad que había presentado, pero no volvió a señalar que sólo se había gastado el 15% de dicha inversión. Claro, esto ha dado lugar para que Fritz Dubois siga con la cantaleta de que el Estado no debe hacer gasto social o que nunca aprenderá a gastar. ¿Querrá D. Fritz que la empresa privada supla al Estado en las tareas que este último debe hacer?

Fue en el sector de educación donde estuvieron los mayores acentos del mensaje: la petición a que todos los peruanos se involucren en el tema y su triunfo político frente al SUTEP fueron sus principales banderas. Fue, además, el único sector donde mencionó una política de Estado: el Proyecto Educativo Nacional. Sin embargo, queda sin dejarnos claro como se conectan sus medidas de corto plazo con la realización del Proyecto Educativo Nacional.

En lo que se refiere a Reforma del Estado, siguió con los anuncios de reducción de burocracia. Las preguntas que hice ayer siguen flotando: ¿para qué metas generales? ¿para qué metas específicas? ¿cuáles serán los paliativos que se pondrán a los despidos que esta medida generará? Y, por cierto, me confirmó que la visión sobre este tema sigue anclada en los años noventa. Defecto típico de Alan: cuando una corriente ya está de salida, él la quiere volver a introducir.

La principal ausencia del mensaje: una profunda autocrítica. García no reconoce que su estilo de poner la agenda con cualquier tema, incluyendo posiciones lindantes con lo autoritario, es un demérito. Por el contrario, piensa que así supera a Toledo por tener un manejo político adecuado. Sin embargo, al carecer de miras y visión de largo plazo, me recuerda al alumno que se burla del compañero por tener él 12, mientras que el vecino de carpeta tiene 11, sin reparar ambos en su mediocridad.

De las demas reformas institucionales, ya va siendo costumbre - lamentable - que no se refiera a las mismas. No habló del tema penitenciario, ni de la reforma judicial, ni siquiera de los esfuerzos de Wagner por intentar hacer cambios en las Fuerzas Armadas (quizás, lo único meridianamente consistente del gobierno hasta el momento). Sería bastante que incluyera entre sus logros la creación del Consejo de Reparaciones, pues sabemos que el tema de derechos humanos le interesa poco o nada, salvo para sacar réditos políticos.

En suma, una media hora que sirvió para dar cuenta al país de lo hecho y seguir prometiendo lo que se va a hacer. Pero no hay un rumbo claro, ni una visión reformista, sólo una mera administración de las cosas. Qué rápido nos olvidamos de los mensajes de las elecciones. Luego no nos quejemos si el mediocre Humala - Dios mío, ayer compartía la desesperación de Rosa María Palacios por sus respuestas - o algo peor ganan la Presidencia el 2011.

MAS SOBRE EL TEMA:
Texto completo del Informe a la Nación.
Agencia Perú: Fritz Dubois y Aldo Mariátegui comentan el mensaje.
La República: Optimismo a prueba de balas.
Perú.21: Autocrítica estuvo ausente en mensaje de García.
Mauricio Mulder: No hay que ser mezquinos con los logros del gobierno.
UPP: Alan García ha perdido el tiempo en 180 días de gestión.
PP: Alan García pone en pantalla asuntos “triviales e irrelevantes”.

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El artículo de hoy de Martín Tanaka en Perú.21 pone sobre la mesa otra de las aristas del actual momento político en nuestro país.

Y es que para el reconocido polítólogo, el monólogo de Alan en que se ha convertido la escena política peruana no sólo se debe al voluntarismo casi patológico del Presidente de la República, sino a la ausencia de una oposición (o por lo menos de alguien) que coloque una agenda alternativa a la del gobierno, o le de un “estate quieto” a AGP.

Es cierto que Lourdes Flores Nano ha hecho esfuerzos mediáticos por aparecer como la lideresa de la oposición. Sin embargo, y más allá de sus muchas veces consistentes críticas al gobierno, Flores aparece desgastada. ¿Factores? Básicamente sus dos derrotas electorales, el hecho de que buena parte de su entorno pasó a las filas gubernamentales (Rey, Barba, Woodman y hasta Antero) y otra parte coquetée abiertamente con el (como parece ser el caso de Lourdes Alcorta) y finalmente, la poca consistencia de un PPC que llegó a los 40 años sin resolver su disyuntiva eterna: ¿derecha liberal, socialcristianismo, o derecha conservadora?

El caso de Ollanta Humala parece más penoso y curioso. Ha visto diluido su caudal electoral, no ha tenido presiencias regionales, no articula un discurso orgánico (ayer, con Rosa María Palacios, incluso hasta parecía nervioso) y de organización mejor ni hablemos. Paradójicamente, tiene una bancada medianamente importante y que no ha hecho desarreglos ni propuesto sandeces (bueno, con excepción de algunos proyectos de ley antes comentados en este espacio). Humala no se ha sabido sacudir la aureola de candidato radical y antisistema, aunque ha creado una paradoja en torno a sí mismo: un presunto violador de derechos humanos y un propugnador del autoritarismo ha terminado defendiendo la institucionalidad y estando en contra de la pena de muerte. Claro, paradoja creada por las patinadas apristas, pero que nadie ha sabido canalizar.

Desde Acción Popular y Perú Posible se han hecho los esfuerzos más consistentes de oposición parlamentaria y política, sea por convicción, sea, en el caso de PP, por defender a su líder. Sin embargo, la debilidad de estas agrupaciones y la lejanía de sus líderes máximos (uno, en Stanford y el otro, fallecido el año pasado) hace que se tenga el signo de interrogación puesto sobre cual será su futuro. Con Restauración Nacional pasa algo parecido, pero con la diferencia de que Lay no emite declaraciones sobre el gobierno y en este momento se sacan los ojos por presuntas irregularidades durante la campaña.

Pero con quien Tanaka es más duro - y con razón, vale la pena decirlo - es con dos personas cuya trayectoria personal y política debía obligarlos a que estuvieran más metidos en el debate cotidiano, más aún, con todo lo que ha ocurrido en las últimas semanas: Susana Villarán y Javier Diez Canseco. Sobre ellos, Tanaka dice lo siguiente:

“De otro lado, ¿dónde están Susana Villarán y Javier Diez Canseco? ¿Son solamente columnistas de opinión? ¿Renunciaron a encabezar propuestas políticas globales? Deberían ser mucho más claros en proponer rumbos alternativos y agendas diferentes”.

Y es que más allá de sus columnas en algunos diarios, Villarán y Diez Canseco no han estado presentes en el debate nacional, a pesar de tener cuadros importantes - muchos de los cuales ahora son hasta comentaristas de El Comercio, cosa impensada 15 años atrás - sus partidos parecen haberse adormilado y no ponen temas sobre la agenda. Quienes fueron sus especialistas principales en diversos temas opinan desde su trabajo profesional y no como parte del partido.

A ello se suma un grave defecto que el PDS y el PS tienen y del cual debieron darse cuenta desde la campaña electoral del año pasado. Un partido no tiene presencia si no tiene bases, contacto directo con la población, trabajo en el interior del país que vaya más allá de las giras proselitistas de cada elección. Y pareciera que muchas ganas de ensuciarse los zapatos y hacer eso no tienen. Es allí donde se encuentra una - sino la central - de sus limitaciones.

La columna de MT de hoy es un serio llamado de atención a los políticos para que hagan su chamba, al cual deberían responder, no con un editorial o un pronunciamiento, sino con acciones concretas. ¿Lo harán?

MAS SOBRE EL TEMA:
Martín Tanaka: ¿Quién le hace el pare y le pone otra agenda al Presidente?
Utero de Marita: Izquierda Prozac

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Quo Vadis?: Interrogante en latín que quiere decir “¿A dónde vas?”

Y llegó el sexto mes, periodo propuesto por el Presidente de la República para que lo evaluemos a nuestras anchas, porque dice que recién allí podrá exhibir resultados. Y vaya que exhibe varias cosas este gobierno que de cambio y de responsable parece tener poco.

LO POSITIVO:

Es curioso decir esto, pero el principal logro del gobierno de Alan García es la economía. La buena marcha macroeconómica que viene de la época de Toledo - ojo, no de la de Fujimori donde, contra toda lección de economía, se cuadraba caja con la plata de las privatizaciones - se ha mantenido, gracias al aumento de las exportaciones y al boom que ciertos sectores siguen manteniendo. En eso, García no se ha equivocado e incluso ha acertado al colocar medidas tributarias que permitan ir ajustando - tímidamente - el esquema de supervisión imperante.

Lo segundo es que se mantienen espacios de diálogo con sectores sociales y económicos a partir de los cuales procesar demandas. Sin embargo, se extraña que dichos mecanismos sigan siendo reactivos y no preventivos.

Lo tercero, medidas aisladas aunque importantes como la instalación del Consejo de Reparaciones para determinar a las víctimas del conflicto armado interno que serán beneficiarias del PIR (aunque el Consejo no funciona en la práctica, por la ausencia de un Secretario Ejecutivo), la evaluación a los maestros y la adopción del Plan Educativo Nacional como política de Estado.

Cuarto y final, una sincera preocupación por la austeridad y por la reducción de gastos en el Poder Ejecutivo y en otras instancias del Estado.

TEMAS DE FONDO: CARENCIA DE IDEAS:

Sin embargo, el Gobierno no ha aprovechado estos logros, a los que se suman el buen contexto internacional y su popularidad para impulsar reformas de fondo. La constatación a la que cualquiera puede llegar fácilmente es que no se tenía un Plan de Gobierno estructurado, más allá de enunciados genéricos y que se había llegado al poder tan solo por llegar.

Esto se puede comprobar con una rápida mirada a algunos temas de fondo.

Comercio Exterior y Competitividad: Se perdió seis meses importantes en la aprobación del TLC, por un capricho presidencial con nombre y apellido: Hernando de Soto. En su intento por aparecer como interesado en la ratificación del Tratado, se nombró a este personaje como representante personal del Presidente para este tema. Sin embargo, la realidad fue demostrando que el equipo debía estar encabezado por los puestos que lideraron el esfuerzo durante el gobierno anterior: Ministerio de Comercio Exterior y Embajada del Perú en Washington. De Soto queda en un papel relegado, en el llamado “TLC hacia adentro”, que uno no sabe si es una plasmación concreta del Plan Nacional de Competitividad elaborado en el periodo de Toledo o algo nuevo. El voluntarismo presidencial también casi nos cuesta las negociaciones con la Unión Europea, preocupada por la posible aprobación de la pena de muerte.

Descentralización: Un controvertido cierre del Consejo Nacional de Descentralización que le ha traido más problemas que soluciones al gobierno. Una acusación constitucional contra Jorge del Castillo a presentarse en los próximos días, una posible demanda de acción popular sobre la norma y el reclamo de varios presidentes regionales abonan en esa línea. La intención del gobierno: tener una relación “más cercana” con los presidentes regionales (es decir, manejarlos a su antojo), tal como lo hizo en el anterior periodo. La pregunta ¿tienen una política de descentralización? flota en el ambiente.

Salud: Más allá de las campañas de vacunación, no se tiene una política clara sobre la materia. Carlos Vallejos sigue en debe.

Educación: Sin duda, la evaluación a los maestros fue un golpe político que afectó al SUTEP como interlocutor y como entidad ante la opinión pública. Sin embargo, cabe preguntarse de que manera esta evaluación se conectará con un plan de capacitación, y este plan de capacitación con el Plan Educativo Nacional. En otras palabras, persiste la duda sobre si el Ministro Chang tiene idea de qué hacer con la educación.

Justicia y lucha anticorrupción: Francisco Távara entra con buen pie al Poder Judicial, con un Plan de Acción para dos años con metas concretas y señales de transparencia. Sin embargo, el Poder Ejecutivo no lo acompaña. La presencia de funcionarios cuestionados por su pasado - como el jefe de los Procuradores, Moises Tambini del Valle - o por su parcialidad - como el secretario del Consejo de Derechos Humanos Luis Alberto Salgado - sumado a las pocas ganas de hacer reformas en serio complotan en este sentido. Y ya ni hablemos de lucha anticorrupción, pues la voluntad que se tiene en este tema se restringe a los limitados esfuerzos que Briceño, Chehade y compañía hacen para los casos Fujimori y Montesinos. Hasta ahora esperamos la creación de una entidad que ayude a prevenir las prácticas indebidas dentro del Estado.

Seguridad Ciudadana: Más allá de la buena voluntad de la Policía, no se tiene un plan en la materia y no se coordina con los municipios. Pilar Mazzetti parece más concentrada en defender su permanencia en el puesto antes que en reformar un sector que pide cambios a gritos desde hace buen tiempo.

PLAN DE ACCION INMEDIATA: ¿UN SALUDO A LA BANDERA?

Como parte de su Plan de Gobierno, el APRA presentó un Plan de Acción Inmediata para los primeros 180 días del mandato presidencial. En dicho plan, se incluían medidas de corto plazo destinadas a reducir el gasto y a cuestiones que devuelvan la confianza en la labor del Estado.

Sin embargo, el seguimiento meritorio hecho por Proyecto Coherencia - a través de su iniciativa Lupa 180 - demuestra que en esta materia el gobierno tiene pocos logros que exhibir: sólo el 14% de lo planteado ha sido cumplido. A pesar que Jorge del Castillo intenta restar validez a dicho trabajo, el seguimiento hecho es bastante preciso y certero y nos demuestra la fragilidad de ideas existente en el gobierno.

¿A qué se debe este incumplimiento? Por un lado, a que muchas de las medidas eran de difícil o imposible ejecución. Por otro lado, a falta de voluntad y/o distracción en otros temas. Lo más preocupante, es que, vistas en conjunto, no logramos ver una lógica armónica en lo presentado por el PAI dentro de una visión integral del Estado.

LO MALO Y LO FEO: LUIS XIV Y EL DESPOTISMO NO TAN ILUSTRADO HABITAN EN PALACIO

Finalmente, vayamos a lo ya sabido. El estilo presidencial ha sido el mayor defecto de estos primeros seis meses.

Básicamente, se ha gobernado a lo que la “sacrosanta” voluntad de Alan García ha dictado. Los minstros han perdido peso, la oposición no existe y el Presidente impone su agenda, no la del país, sino la de los réditos personales.

La carencia de una idea sobre qué hacer ha llevado a que AGP pretenda suplir esta falencia con su consabido voluntarismo, sus cambios de humor y una peligrosa coincidencia de ideas con los sectores más autoritarios y conservadores del país.

¿Qué es lo que le cuesta al país todo esto? Mucho, a anotar:
- No aprovechar un momento económico y político de bonanza macroeconómica y paz política.
- No emprender reformas de fondo en el periodo en que puede aun correrse ciertos riesgos políticos.
- Persistir en temas que envilecen a la opinión pública, o que la terminan dividiendo.
- Quemar su imagen y sobreexponerse, quitando protagonismo y autoridad a sus ministros, a los que trata como sus secretarios.
- Llevar a su Partido a una contradicción con su actuación durante la década de los noventa, en defensa de la democracia y de los derechos humanos.
- Olvidar la agenda básica planteada por la campaña electoral: la inclusión.
- Un creciente ritmo hacia el autoritarismo y hacia la poca tolerencia a las críticas.

Lo que no recuerda el Presidente es que la alta popularidad es pasajera. A esta altura, en su primer gobierno, tenía 76% de aprobación. Terminó con 9%. Si García quiere dejar de lado ese lastre, deberá comenzar a pensar como estadista y no como un candidato a Miss Congeniality.

Dicen que a veces los mejores candidatos no son los mejores gobernantes, García viene confirmando hasta ahora esta sensación. Dependerá de él que al final de su mandato esa impresión no se confirme.

MAS SOBRE EL TEMA:
Especial de Perú.21.: Los 180 días de García.
Jorge del Castillo no acepta críticas por 180 días.
Acción Popular: Pronunciamiento 180 días de gobierno.
Víctor Andrés García Belaúnde: No estaban preparados para gobernar.
Augusto Alvarez Rodrich: Lo bueno, lo malo y lo feo.
Carlos Basombrío: “Alan García se cree el Rey”.
Rosa María Palacios: Muerta de pena.
Lupa 180: Observatorio Coherente de los 180 días del gobierno aprista.

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Ciértamente, lo ocurrido el viernes ha traído cola, por lo menos en la blogósfera, aunque algunas cosillas se deslizaron en los medios masivos.

Lo cierto es que, a mi modo de ver, algunas cosas nos demuestró esta experiencia.

La primera, es que los blogs se van convirtiendo, poco a poco, en fuentes en los que los medios ponen cada vez más su atención.

Ya había pasado con lo del sexto hijo de Alan García, donde los blogs se convirtieron el casi único espacio donde se discutió de manera abierta y desenfadada todas las repercusiones del tema. Esta semana volvió a ocurrir lo mismo - en menor medida - con esta actividad. Hoy, Perú.21 le vuelve a dar la mirada a la blogósfera, al señalar que un blog que poco a poco se viene haciendo conocido por su oposición a Alan García podría tener relaciones con Perú Posible.

¿Esto que implica? Dos cosas: la primera, por parte de los medios, no venir menospreciando a los blogs como espacios de discusión y debate mediático. La segunda, a los bloggers, tener rigurosidad en lo que ponemos y saber a quienes de nuestros pares citamos. No todo lo que brilla es oro en la Internet.

La segunda, es que persiste cierta modorra en la sociedad con relación a la política.

Es cierto que temas como la pena de muerte o los derechos humanos pueden ser poco significativos para personas que se dedican a sobrevivir, o para un grupo de privilegiados que solo tiene su mente en hacer dinero, o para quienes sienten que la política no afecta su vida.

Sin embargo, la experiencia de los últimos años nos demuestra que tan importante es tener una conducción democrática, sensata en economía, con preocupación social y vigilada por la sociedad. Si hacemos visibles los temas que nos parecen importantes, ¿cómo los tomarán los políticos en cuenta? Si no vigilamos a los gobernantes, podrán hacer las trastadas que quieran y no se concentrarán en hacer las reformas que necesitamos para seguir en el camino del desarrollo.

Como dijo Silvio Rendón hace unos días en su blog Gran Combo Club, puede ser que en la Plaza de Armas hayan estado 40 personas, pero habían muchas más detrás.

La tercera, de manera simbólica, el Gobierno ha revelado su debilidad.

Y eso no es motivo de felicidad, sino de preocupación. ¿Por qué?

Luego de muchos años, se produjo un cambio de gobierno con dos condiciones que no se daban juntas en varios calendarios: 1) dicho cambio de posta era el paso de un presidente democrático a otro. 2) se daba en un contexto de buenhas cifras macroeconòmicas y un crecimiento sostenido de 5 años.

En suma, Perú tenía - y aun tiene - una gran posibilidad de comenzar a consolidar sus instituciones democráticas, mantener el crecimiento económico y, sobre todo, comenzar a cerrar las grandes brechas sociales que nos separan, como lo demostró la última elección presidencial.

Sin embargo, el gobierno no viene aprovechando estas condiciones, ni la ausencia (lamentable, por cierto) de una oposición política.

Dicen que es en tiempos de vacas gordas que se deben emprender las reformas. Sin embargo, más allá de algunos pocos logros significativos, todo parece haber quedado en la órbita de los fuegos artificiales o, simplemente, no hay ideas para emprender reformas. El Presidente parece estar obsesionado por la aprobación popular y por ello ha dejado de lado temas de fondo como la educación, la salud, la lucha contra la pobreza, la competitividad, la administración de justicia y la institucionalidad democrática.

Peor aún, en ese afán de popularidad y de ganancias propias, el Presidente ha terminado llevándonos a un camino bastante peligroso, de entendimientos con el sector más autoritario de la política peruana, de guiños al empresariado más mercantilista, de espaldas al país que reclamaba inclusión y a quienes confiamos que el desarrollo no se puede producir con la barbarie o el autoritarismo mandando en Palacio de Gobierno.

La pena de muerte ha sido el más significativo de sus errores. Si de Toledo aprendimos que las promesas de campaña deben ser cumplidas en la medida de lo posible, de García debemos aprender que no toda cosa que se promete es posible y que el voluntarismo ciego nos puede llevar a encrucijadas no deseadas, o a términos de debate que el país parecía haber superado.

Creo que nadie quiere que el gobierno de García fracase. Ni siquiera los más antiapristas, dado que es el futuro del país es que se juega. Sin embargo, de no hacer los correctivos necesarios, más que a Nicolás de Piérola, Alan García se parecerá cada vez más a la sombra de su primer gobierno, o peor aún, a Alberto Fujimori.

Quizás esas cuarenta personas, Sr. García, puedan decirle más que un coro de adulones y portátiles llevadas para su propio ego.

MAS SOBRE EL TEMA:
Agencia Perú: Policía reprime violentamente a manifestantes en marcha contra pena de muerte. (Video incluido)

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