(Los abusadores sexuales Luis Fernando Figari y Germán Doig junto a un pontífice que se hizo de la vista gorda en casos de pederastia. Foto: Utero.pe)

Anoche, se conoció la resolución de la Congregación para la Vida Consagrada de la Santa Sede sobre las acusaciones sobre abusos físicos, psicológicos y sexuales atribuidos a Luis Fernando Figari, fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, entidad conservadora fundada hace 45 años en Lima.

El dictamen de esta sección de la Curia Romana ha causado estupor e indignación en creyentes y no creyentes que han venido siguiendo el caso del Sodalicio. Y, a mi modo de ver, la resolución tiene dos problemas bastante serios.

El primero de ellos tiene que ver con el tenor de la calificación de los hechos que señala la resolución.

Si bien es cierto que la Congregación para la Vida Consagrada reconoce la existencia de “un estilo de gobierno excesiva o impropiamente autoritario”, así como la “utilización de estrategias y métodos de persuación impropios” y un caso comprobado de abuso sexual contra una persona que era mayor de 16 años en aquella época, otros de los términos usados son aberrantes e infamantes.

Para comenzar, no se puede calificar como “anómala” la reacción de la opinión pública o la exhibición de los casos presentados ante la opinión pública gracias a las revelaciones hechas por Pedro Salinas, Paola Ugaz y José Enrique Escardó durante los últimos años. Precisamente, la presentación periodística del caso hizo que un sector de la opinión pública conociera estos abusos y que, del mismo, la mayoría abrumadora considere a Figari responsable de lo ocurrido. Y menos aún se puede señalar que la prensa buscó “obstaculizar la verdad”, cuando, para decirlo claro, el Sodalicio no hubiera movido siquiera un dedo sobre su fundador si es que los casos no salían en los medios de comunicación.

También se habla de “testimonios genéricos” y “no verificados”. Pero, como dice Pedro Salinas, el discasterio nunca se acercó a las tres víctimas de abusos sexuales cometidos por Figari que presentaron sus denuncias ante el Tribunal Eclesiástico en Lima y, peor aún, solo reconocieron a una víctima de abuso sexual porque esta persona fue con su plata a Roma para dar su testimonio. Empatía cero, tan igual como ha ocurrido con el SCV y el Ministerio Público.

También relativizan el tema de la edad y de la violencia. Precisamente, lo que queda claro con la investigación de Salinas y Ugaz y los testimonios presentados durante los últimos años, tanto a la opinión pública como a las comisiones formadas por el Sodalicio, es que Figari construyó un sistema de sujeción a su persona y a la entidad que “normalizaba” inconductas aberrantes: desde las órdenes absurdas hasta los abusos sexuales, disfrazados de técnicas de yoga o expresiones de afecto que “daban mayor cercanía hacia Dios”. Peor aún, con la existencia de antecedentes como los de los casos Karadima y Maciel, donde estos sacerdotes aprovecharon su posición de dominio y una formación que “lavaba el cerebro” para someter a sus víctimas.

Pero si ya esto hace que la lectura de la resolución genere una mezcla de melancolía y asco, el fallo final genera arcadas: confinar a Figari a un retiro dorado, en el que además le conculcan su derecho a la libertad de expresión - que lo tiene, así sea un monstruo (¿o acaso temen que eche a más gente?) - y donde el Sodalicio tenga que mantener “un estilo decoroso de vida” de por vida, sin posibilidades de venir al Perú, es una afrenta. Y, para decirlo claro, es encubrimiento.

Para decirlo con todas sus letras, Luis Fernando Figari no debería estar en una casa de “retiro y oración” como los sacerdotes que muestra la excelente película “El Club”, del chileno Pablo Larraín. O como fue el destino final de Marcial Maciel y Fernando Karadima.  Luis Fernando Figari debería estar en un penal peruano, esperando el juicio por los abusos que cometió, una vez que el Ministerio Público rectifique la aberrante resolución de la fiscal María del Pilar Peralta, plagada de serios errores y omisiones que hemos registrado. Y que la Santa Sede haga esto, es francamente, una burla que, en cualquier país serio, motivaría una nota de protesta inmediata por parte de nuestra Cancillería.

Pero también es una burla tanto a las víctimas como a las personas que han venido bregando para que en este caso se haga justicia. Precisamente, esta ignominiosa resolución sale en la misma semana en la que, se conoció que 4,500 menores de edad  en Australia sufrieron abusos por parte de sacerdotes católicos durante los últimos 35 años. Una monstruosidad frente a la cual el Vaticano no envío la documentación requerida por parte del gobierno australiano. ¿Y se dice así que se tendrá “tolerancia cero” frente a los abusos? Ello para no hablar del amor al prójimo que es, precisamente, uno de los fundamentos de la fe católica.

Capítulo aparte para la reacción del Sodalicio frente a esta resolución. En su mensaje de ayer, Sandro Moroni indica que van a acatar lo dispuesto, sin mencionar en ningún momento la palabra “expulsión” para este execrable sujeto. Y recién ahora se animarán a publicar, a partir del martes, el informe encargado a expertos internacionales, el segundo encargado por el SCV sobre este tema. Y para mayor añadidura, recién presentarán información sobre abusos sexuales al Ministerio Público. Es decir, es claro que no presentaron todo lo que sabían a la fiscal Peralta. ¿Eso cómo se llama?

Y esto es aún más grave porque Moroni no solo conocía de los casos contra Figari y el fallecido Germán Doig. También conoció lo ocurrido con Jeffrey Daniels, exiliado en Estados Unidos, una de cuyas víctimas, Alvaro Urbina, ha dado su testimonio en público. Y porque él y José Ambrozic, número 1 y número 2 del SCV respectivamente, señalaron que conocían los abusos presuntamente cometidos por Virgilio Levaggi, funcionario de la Organización Internacional del Trabajo que, según pudo conocer este blog, ha pedido un periodo sabático al interior de la misma.

Además, porque la actitud del Sodalicio parece responder a una sola misión: concentrar todas las culpas en Figari y no hacer reformas de verdad. Porque un real cambio implicaría fondear los libros de Figari y Doig, erradicar la doctrina sodálite con acentos fascistas y dejar de lado el lenguaje en el que toda crítica a sus métodos anteriores es un ataque a la Iglesia Católica. Y por supuesto, expulsar a todos los abusadores y encubridores en la organización, donde la lista está encabezada por Jaime Baertl, Enrique Elías, Óscar Tokumura, Alfredo Draxl, Miguel Salazar, José Antonio Eguren, Fernando Vidal, Luis Ferroggiaro y, por supuesto, Moroni y Ambrozic.

Y por supuesto, merecen una mención aquellos periodistas que, blandiendo sus creencias, todo el día señalan que “con sus hijos no se metan” - y algunos ni siquiera son padres - y han sido incapaces de decir una palabra frente a este caso o simplemente han ensayado salidas de compromiso. No tener ni una sola voz de apoyo hacia las víctimas solo se puede definir de una manera: miserables y sepulcros blanqueados. No incluyo, por cierto, a quienes siendo católicos como quien escribe estas líneas, sí han expresado claramente su condena a estos hechos y, por supuesto, frente a la ominosa resolución de ayer.

Por esta razón, se hace más imperiosa la aprobación de una comisión investigadora del caso Sodalicio en el Congreso, propuesta por el parlamentario Alberto de Belaúnde. Como señala claramente la moción, se requiere una clara respuesta institucional por parte del Estado para esclarecer estos hechos y tomar las medidas legislativas para evitar que casos como estos (y la impunidad que parece acompañarlos) no se repita. Es necesario que el pleno del Congreso apruebe esta moción apenas retorne de su receso.

Finalmente, es necesario que los católicos hagamos sentir nuestra voz frente a este tema. La jerarquía eclesial no va a dejar su estilo de toda la vida frente a estos casos si es que nos quedamos de brazos cruzados o silbamos al techo. Es hora que en nuestras parroquias y grupos digamos claramente que no solo es intolerable el abuso, sino también el encubrimiento y los retiros dorados. Y es hora de encarar a los grupos que musitan “con mis hijos no te metas” pero no dicen una palabra frente a los pederastas que tienen cerca de menores. Es hora de limpiar la Iglesia Católica en serio.

11 Respuestas a “CASO SODALICIO: LA AFRENTA DEL ENCUBRIMIENTO”
  1. pp dice:

    Fue Juan Pablo II el que ayudo a salir de la cortina de hierro a Polonia? Eso explica todo…

  2. Jose Alejandro Godoy dice:

    Hola PP:

    ¿Que tiene que ver el aporte de Juan Pablo II a salir de una tiranía comunista con indicar que encubrió pederastas?

  3. VRR dice:

    Aunque suene cínico estimado, creo que quizá esperabas demasiado de la Iglesia Católica.
    Siglos de abusos, encubrimientos, mentiras y todos los pecados posibles no iban a cambiar. Lo raro hubiera sido que admitieran sus delitos. Poco tiene que ver la Iglesia y la curia católica con la doctrina cristiana lamentablemente.

  4. Manuel Zambrano dice:

    Se hace absolutamente necesario denunciar el Concordato, llamar al nuncio y mandarlo de regreso a Roma. Quitar inmediatamente el estipendio a todos estos paràsitos empezando con Cipriani y solicitar la captura internacional de Figari, no necesitamos el tutelaje de estos delincuentes de sotana y alzacuello

  5. Juan dice:

    Esta noticia causa indignación y decepción. Esta postura de la Iglesia aleja a los fieles de ella, pues la justicia solo se ve en un discurso pero no en la práctica. por otro lado, leo con mucha frecuencia que le chancan el tema a la gente que apoya la postura de “Con mis hijos no te metas”. Personalmente estoy en desacuerdo con la inserción asolapada de la ideología de género en la educación pública y al mismo tiempo repudio los actos al interior del sodalicio. Me solidarizo con las víctimas que el solo recordar lo vivido no hace mas que abrir heridas que no reparan con dinero ni con una terapia, sino con un perdón de corazón, auténtico, una reforma verdadera del sodalicio y justicia en la tierra para aquellos que violentaron y encubrieron a los jóvenes que de buena fe ingresaron a sus filas. He conocido y laborado con varios jóvenes de las ultimas generaciones de sodalites y nunca me imagine que al interior de estas comunidades pasaban cosas lamentables.
    Mi reconocimiento a Pedro, a Paola, a José Enrique, al Dr Guillen, a Rocio Figueroa y a todos aquellos que han tenido la valentía de sacar la careta a esta organización que usó mal el nombre de Dios.

    }

  6. bernardo alayza mujica dice:

    Para entender esta Resolución hay que tomar en cuenta varias cosas:
    1.- La Iglesia católica nunca ha sancionado a ordenes o institutos, salvo que pongan en peligro el Papado o su relación con el poder: los jesuitas, los templarios, los sacerdotes de la teología de la liberación, el Papa de Avignon, etc
    2.- El poder del Sodalicio es terrenal y económico: eso le dio influencia en Roma y el apoyo a las Iglesias perseguidas en China o en la ex Cortina de Hierro. Sin embargo no apoyan las misiones en el mundo musulmán de Asia y África, ni en las ex repúblicas Soviéticas donde predominan regimenes fuertes apoyados en las Iglesias ortodoxas locales
    3.- Desde los años 1970, bajo el amparo del OPUS DEI se han desarrollado instituciones fundamentalistas dentro de la Iglesia Católica, que juntas han ocupado el espacio europeo, USA y sudamericano; en el resto de los países NO FUNCIONAN, siendo este espacio cubierto por los Dominicos, Los Oblatos, franciscanos, jesuitas, etc
    4.- Estos grupos fundamentalistas sostienen hoy a la Curia Romana que está muy debilitada frente a los nuevos cardenales promovidos por Benedicto y Francisco, que con las iglesias nacionales buscan el Agiornamiento de la Iglesia Catolica
    En estas condiciones y con lo sucedido con Maciel y Karadigma era evidente lo que sucedería, por eso Francisco le ordena a los Obispos que los entreguen a la Justicia nacional y no les pasen el paquete al Vaticano

  7. Roberto dice:

    Sugiero enviar una carta al Papa Francisco mostrandole la indignacion de los peruanos y solicitandole que se pronuncie sobre el tema.

  8. Patricia Bailón dice:

    Que no hayan movilizaciones de católicos repudiando estos hechos y exigiendo justicia es la prueba de que lo que los mueve a unirse a otras causas no es el amor, compasión, empatía ni la búsqueda de justicia sino el odio y el miedo.

  9. Maurice Valeriano dice:

    Resolución del Vaticano en torno a LOS ABUSOS DE FIGARI / SODALICIO,…… REPULSIVO, INDIGNANTE, ASQUEROSO, Y HASTA RISIBLE (uno de los considerandos le atribuye a Figari en su condición de fundador de la secta, ser “mediador de un carisma de origen divino”),….. Otra evidencia más del encubrimiento y protección de las altas esferas de la curia romana a los pederastas y pervertidos……

  10. lucho apaza dice:

    No era de sorprender Godoy. Las instituciones católicas, cuando se han descubierto casos de abusos sexuales de sus líderes, han luchado por todos los medios para encubrir y silenciar lo ocurrido. Lo hicieron e EE.UU., lo hicieron en los casos Karadima (Chile) y Maciel (México). Y lo harán con el caso Figrai en el Perú con idéntica consigna: encubrir el abuso, ocultar a los culpables y esperar “que la gente olvide” y asi librar de todo castigo al criminal. Ya oímos al miserable Cipriani suplicando “no hacer leña del arbol caído” frente a un obispo ayacuchano denunciado por pedofilia. Y la política del papa Francisco parece la misma de siempre: blindar el crimen y evitar la justicia.
    Es irónico que un grupo religioso condene a dos adultos del mismo sexo que se atraen, pero protege histéricamente a un adulto que abusa sexualmente de un niño.

  11. Rafito U dice:

    No le preguntes nada a pepe, Jose Alejandro. Es obvio que no sabe de lo que esta hablando.

    Solo lee sus comentarios…ni de pies, ni de cabeza, ni al derecho, ni al reves. Son pura y exclusivamente nada. Siempre.

    Con ese comentario seguro que ha convencido a su amo, jefe, lider, dueño y patron de que es proderechista y anticomunista y le ha sacado una Inka Cola de bonus. El muy idiota no sabe que el sector de la Iglesia que se hace llamar catolica y que es liderada por Juan Luis Cipriani, no puede ser mas del ala mas extrema de la ultraderecha conservadora.

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