(Virgilio Levaggi, funcionario de la Organización Internacional del Trabajo, involucrado en acusaciones de abusos sexuales al interior del Sodalicio. Por primera vez habla sobre estos hechos. Foto: You Tube)

“Jamás he forzado a nadie a tener relaciones sexuales, de ninguna naturaleza, en contra de su voluntad”. Así nos respondió, vía correo electrónico, Virgilio Levaggi, exmiembro del Sodalicio de Vida Cristiana y actual funcionario de la Organización Internacional del Trabajo, sobre las acusaciones existentes en su contra ante el Ministerio Público.  Se trata de la primera declaración pública brindada por él a un medio de comunicación respecto a su caso.

El jueves pasado, la revista Caretas publicó que el superior actual de la referida organización católica, Sandro Moroni, había confirmado que la institución ocultó dos casos de abuso sexual presuntamente cometidos por Levaggi. Este blog había conocido esta versión por fuentes cercanas al SCV en semanas previas a su difusión en el referido medio.

Según la declaración de Moroni, que Desde el Tercer Piso pudo conocer, el actual superior general del Sodalicio, gracias a su posición, pudo conocer en el 2015 la existencia de dos denuncias de abusos sexuales presuntamente cometidos por Levaggi hace aproximadamente 30 años. Las dos personas, según señaló Moroni, eran mayores de edad al momento de ocurridos los hechos. Uno de ellos pertenecía, de acuerdo al dirigente sodálite, a la organización cuando sucedieron estos acontecimientos.

Levaggi – quien hace nueve años no reside en el Perú – nos indicó que había tomado conocimiento de la investigación que se le sigue en el Ministerio Público, junto a pasados y presentes dirigentes del Sodalicio, por presuntas conductas delictivas cometidas al interior de esta entidad. Volvió a negar cualquier abuso sexual cometido por él, cuando le preguntamos por la declaración dada por Moroni.

Durante el último año, se conoció la grave magnitud de abusos psicológicos, físicos y sexuales producidos al interior de la organización fundada en 1971.

El exintegrante del SCV nos indicó, al responder un cuestionario enviado para este informe, que “durante estas tres últimas décadas, jamás he sido abordado, por ningún miembro antiguo o actual del Sodalicio, que me haya hecho mención a algún supuesto delito, ni he recibido, ni directa ni indirectamente, alguna acusación sobre abuso sexual”.

Como este blog registró en agosto pasado, Levaggi fue acusado directamente ante el Ministerio Público por cinco exmiembros del Sodalicio de Vida Cristiana. Así se registra en la acusación brindada y que motivó la ampliación de las investigaciones judiciales sobre este caso:

En efecto, en el libro de Salinas y Ugaz, el periodista y exintegrante del SCV da cuenta del episodio del puntero en su testimonio personal. Este es el extracto exacto (vía Correo):

“Mi director espiritual me insistía en que yo acumulaba mucha tensión y que lo recomendable era que practique yoga (…) Entonces, en una sesión de ‘dirección espiritual,‘ me dijo que debía conocer mis chakras, y me pidió que me sacara la ropa, que me quede en calzoncillos, echado en el piso, boca arriba, con los ojos cerrados. Porque el yoga se practica así, en ropa interior (…) tomó un puntero desplegable, de metal, para más señas, y comenzó a pulsarme el hombro, los brazos, el pecho, luego las piernas. Y en un momento me tocó cerca de los genitales. En la ingle, para ser precisos. Entonces reaccioné con sorpresa, abriendo los ojos de súbito y levantándome del piso, como resorte, manifestando mi incomodidad

Según pudimos conocer mediante fuentes que prefirieron darnos su versión protegiendo su identidad, existen dos testimonios que confirmaron las versiones sobre abusos sexuales que habrían sido cometidos por Levaggi, pero no fueron incorporados en el texto publicado hace un año debido a que los testimoniantes decidieron no incluir sus versiones.

Como ya mencionamos, el exmiembro del Sodalicio niega cualquier vinculación con estos hechos. Sin embargo, nos refirió sobre el cúmulo de acusaciones al interior de la entidad a la que perteneció que:

Si tales situaciones existieron, creo que hay que ser solidarios respecto a las personas que hayan vivido las mismas. Ellas merecen esclarecimiento y justicia, de acuerdo a lo establecido por el ordenamiento jurídico nacional”

De acuerdo al libro “Mitad Monjes, Mitad Soldados”, escrito por los periodistas Pedro Salinas y Paola Ugaz, Levaggi ingresó a la institución luego de ser captado en el colegio Antonio Raimondi, donde cursó estudios escolares. Dentro de la misma, fue encargado de Instrucción y Relaciones Públicas del Sodalicio durante varios años. Ser jefe de Instrucción le permitía ser el número 3 dentro de esta organización.

Personas cercanas a la entidad católica nos refieren que Levaggi rivalizaba con German Doig – fallecido en 2001 y de quien se conocen, al menos, 3 casos de abusos e inconductas sexuales – por ser el sucesor de Luis Fernando Figari, fundador y lider del movimiento, convertido ahora en una persona repudiada – al menos, en el discurso – dentro del SCV, sin que se haya procedido a su expulsión.

El actual jefe del Departamento de Alianzas y Apoyo a los Programas Exteriores la OIT nos comentó así su estancia en el Sodalicio:

Durante mi paso por el SCV, entre los años 1977 y 1986, me dediqué a las actividades externas de la institución especialmente con organizaciones eclesiásticas y centros de estudio, en el área de “Relaciones Públicas” como Ud. la califica. No había una descripción de funciones. Entendí mi servicio en el área de Instrucción básicamente como una acción de difusión del pensamiento social católico, abocándome a la investigación orientada a la producción académica y periodística: escribí, edité y publiqué varios libros y centenares de artículos en diferentes medios en el Perú y en el extranjero”.

Levaggi dejó abruptamente el Sodalicio de Vida Cristiana en 1986. Tres décadas después, en una columna publicada en enero de 2016 en El Comercio, Salinas – en respuesta al superior sodálite en el Perú Fernando Vidal – narró el siguiente episodio:

Concretamente, en 1989, Baertl me confesó en sus oficinas de Lizardo Alzamora, en San Isidro, que en 1986 descubrieron el caso de un jerarca sodálite, muy cercano a él, involucrado en por lo menos un evento de abuso sexual, aprovechando su condición de director espiritual. Entonces Baertl me dijo que se trató de “un hecho aislado”, del cual “no tenían conocimiento”. ¿Les suena el sonsonete?

Lo curioso es que al predador jamás lo expulsaron. Lo aislaron en una suerte de ‘retiro’ –como hicieron años más tarde con el pederasta sodálite Jeffrey Daniels– y le dieron cobijo y protección. Nunca lo denunciaron ante alguna autoridad civil, y el líder sodálite se fue, ya adivinarán, cuando quiso.

Hacia dentro se informó artificiosamente que “había faltado gravemente a la obediencia”. Como cuando comunicaron internamente que estaban cerrando la causa de la beatificación de Germán Doig “porque no alcanzó las virtudes heroicas”, y la verdad era otra, más truculenta. Tal cual.

Personas familiarizadas con la organización nos refirieron que, en efecto, el caso al que aludió Baertl fue el de Virgilio Levaggi quien, como ya hemos mencionado, salió de la institución. Luego de su apartamiento voluntario, trabajó en diversas instituciones públicas y privadas. Durante los últimos veinte años, ha hecho carrera en la Organización Internacional del Trabajo. La OIT no ha emitido pronunciamiento oficial sobre la situación de su actual funcionario.

El exmiembro del Sodalicio recuerda de otro modo su salida del SCV. Esto fue lo que nos manifestó vía electrónica:

“Salí del SCV debido a un afán de desarrollo personal, profesional y laboral, debiendo precisar que dicha salida no se debió a ningún tipo de problema en dicha institución

Cuando le preguntamos sobre lo que pensaba actualmente de la institución a la que perteneció, hoy sumida en la mayor de sus crisis, Levaggi nos contestó:

“Me da mucha pena lo que se publica y me resulta muy confusa la información que se brinda. En estas 3 décadas no he estado involucrado en nada del quehacer del SCV y me cuesta entender lo que podría haber pasado”.

De acuerdo con nuestras fuentes, Levaggi ya ha brindado sus descargos al Ministerio Público, negando las acusaciones, en forma similar a las respuestas brindadas a Desde el Tercer Piso. Sin embargo, su situación judicial se ha complicado, de acuerdo a las versiones recibidas por este blog, por la sindicación directa de Moroni.

Este lunes 10, Luis Fernando Figari deberá prestar su declaración ante el Ministerio Público en el consulado peruano en Roma. Muy probablemente el futuro judicial de Levaggi se juegue en dicha audiencia, en la que el fundador de la entidad católica más cuestionada del país en los últimos tiempos dará, finalmente, su versión por las serias acusaciones en su contra y que también comprometen a varios de sus pasados y actuales seguidores.

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