(Con saludables excepciones, el alcalde de Lima recibe un trato bastante benevolente de los medios de comunicación. Foto: Educación al Día)

La seria denuncia de IDL-Reporteros sobre el acuerdo desconocido entre Luis Castañeda Lossio y OAS para no firmar una adenda del proyecto Línea Amarilla, para no ejecutar el componente Río Verde y hacer el controvertido by pass de 28 de Julio ha traido dos tipos de indignaciones.

De un lado, por el hecho en sí mismo. Parte de la bancada aprista en el Concejo Metropolitano ha pedido una comisión investigadora, solicitud a la que se han sumado los regidores de Diálogo Vecinal. En el Congreso, representantes del Frente Amplio y Peruanos Por el Kambio han pedido una investigación, mientras que otros parlamentarios son partidarios de reabrir la Comisión Investigadora sobre el caso Lava Jato, dentro del cual se enmarca la denuncia presentada por Romina Mella y Guillerme Amado.

De otro lado, por la pobre reacción de la prensa. La semana pasada, Laura Grados de Utero.pe consignó quienes eran los medios escritos que estaban hablando del tema. En este caso, los ausentes en la lista eran aquellos que estaban en falta. Mientras que ayer, en los programas dominicales, solo Sin Medias Tintas (en los comentarios de Augusto Álvarez Rodrich y Aldo Mariátegui) dedicó unos minutos a tratar el caso. Un silencio estruendoso.

Sobre este segundo punto, cabe preguntarse, ¿por qué los medios tratan con guantes de seda a Castañeda?

Una primera razón está en una cuestión de línea editorial. Es decir, existen periodistas a los que la gestión de Castañeda Lossio le parece óptima y la denuncia de IDL-Reporteros endeble. Sin embargo, son pocos los periodistas los que hacen explícitos estos argumentos. De hecho, el único en esa línea, en forma abierta, ha sido Mariátegui.

Una segunda cuestión, esgrimida en público y en privado por varios periodistas, es que “no rebotamos denuncias de otros medios”. Aquí se mezclan desde los celos por no tener una primicia que cualquier periodista quisiera tener, como la necesidad de brindar contenido novedoso a sus lectores, oyentes o televidentes. Sin embargo, este argumento puede ser percibido también como excusa. Claudia Izaguirre, defensora del Lector en Perú.21, fue bastante explícita en ello:

Me parece saludable respetar el principio de verificar versiones y contrastar información. Pero pienso que los insumos noticiosos ofrecidos por IDL-O’Globo pudieron ser abordados de otra forma inmediata, buscando los ángulos complementarios en fuentes brasileñas y locales o dejando constancia de las indagaciones hechas o versiones solicitadas, de modo que las audiencias de Perú21 no sientan que se minimiza o se pasa por alto la noticia. Me pregunto si la misma actitud se hubiera tenido si el reporte lo daba una agencia internacional de noticias.

Al respecto, el director me responde que periodistas de Perú21 fueron comisionados a profundizar en el caso el mismo 19. Ojalá pronto nos den más novedades al respecto. Noticias de impacto pueden ser abordadas con valor agregado y con inmediatez. No informar puede ser interpretado como que se minimiza o se ignora el hecho.

Un tercer factor se relaciona con lo que es prioridad para los directores o productores de noticieros o programas periodísticos. Era natural que los programas dominicales los casos de Las Bambas y el drama de los bomberos fueran naturales prioridades, dado que eran dos de los hechos más importantes de la semana. Sin embargo, presentar una denuncia sobre Castañeda parece que resultara poco sexy periodísticamente. La pregunta es si pesa allí - como indica Luis Davelouis - el tema de la popularidad del alcalde o que, simplemente, los temas de la ciudad son de poco interés para estos programas. Aunque, hay que reconocer, al menos en el caso de Cuarto Poder si se han sacado notas críticas contra el alcalde y sus políticas públicas.

Un cuarto motivo se vincula con un fenómeno global: lo que Adam Curtis ha llamado cámara de eco. Aquí Roberto Bustamante lo explica:

Analícese a la luz de las elecciones en el Perú y también en función de los ¿debates? políticos (entre izquierda vs derecha, pero también al interior de estos dos polos a nivel de sus facciones, tendencias, líneas, particiones). Seguramente, siempre fue así, cuando una etiqueta “eres un lacayo pro yanqui, pro imperialismo, servil rata de la CIA” no escondía nada más que un panfleto (no pun intended) bajo el brazo.

El tema es que esa forma de “hacer política” es la que viene prevalenciendo, desde muchas aceras ideológicas. Ya ni siquiera es un asunto de apocalípticos vs integrados. No estamos hablando del utopismo de Berners Lee, de Lessig o del difunto Swartz. Estamos hablando de un proyecto tecnopolítico bien concreto que pareciera buscar la anulación de la política y por ende de la esfera pública. Las alertas se están levantando y es un debate que debería estar en agenda o en discusión, por ejemplo, en la agendas digitales nacionales.

Y en ese sentido, ¿qué políticas hay? ¿qué papel juega la educación, el sector educación, la escuela? Hemos aceptado cómo válido que hay que estar en los medios sociales (que, además, sin ningún problema se han tirado abajo temas tales como Neutralidad de la Red con sus servicios gratis en telefonía móvil), pero no discutimos qué cosa significa estar en redes sociales (tiempo atrás aceptábamos estar en Google, sin siquiera ponernos a pensar cómo funciona o cuál es la lógica de Google).

Y es bastante probable que los medios de comunicación peruanos estén en esa lógica. De hecho, ello ocurrió en forma deliberada durante la campaña electoral de 2011. En el caso de Castañeda, también estaría implícita esta lógica: no critico a quien, además de tener una alta popularidad, vende una idea bastante fuerte: obras e infraestructura sin ningún cambio de fondo en la vida de los ciudadanos en Lima. La eterna ciudad carretera de Castañeda es la única noción que tiene el alcalde sobre la capital y no es cuestionada en forma clara por los medios de comunicación. Y más aún cuando el alcalde ha tenido relativo éxito en señalar que los cuestionamientos a su administración son esgrimidos por partidarios de la anterior (y odiada) gestión. Cuestión que dista de la verdad, pero que ha logrado calar en un sector de ciudadanos.

Quinto punto: publicidad. En la lógica de medios que viven de los avisos, chocar con un anunciante fuerte resulta complicado para la parte comercial, pero no debería serlo para la parte periodística. Ayer Renzo Rotta vía Twitter presentó los resultados de una licitación para publicidad de Protransporte (la entidad de la MML que ve los corredores viales). Casi todos los medios fueron beneficiados con pauta, dos días antes que estallara el escándalo OAS:

Laura Grados ahondó en este proceso de contratación. Encontró que se trató de una adjudicación directa, se invitó a 12 empresas periodísticas y todas fueron beneficiadas. Peor aún, una de las piezas publicitarias salió en Panorama, uno de los programas que omitió el caso Castañeda y que, en general, no ha tenido reportajes críticos frente a la actual administración de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Y esto alimenta las suspicacias.

Sexta y última cuestión, planteada por Rosa María Palacios: posible corrupción. La periodista y abogada se ha referido un tema que se comenta en algunos círculos en voz baja: periodistas con posibles vínculos económicos con la MML y con empresas constructoras. Dado que no existen pruebas (aún) al respecto, este es el ángulo que menos se comenta públicamente, pero al que quizás sea necesario ponerle mayor empeño en indagar.

Para ponerlo en claro. El alcalde de la capital de un país entra - ya electo, pero sín aún asumir el cargo - en tratos (vía una emisaria) con un empresario constructor para evitar que se firme un contrato con la Municipalidad para que, en su futura gestión, se haga una obra que tiene varias irregularidades y que no ha resuelto el problema del tráfico en la zona. El empresario constructor, además, ha sido encarcelado por su participación en graves actos de corrupción en su país de origen. Eso, en cualquier país, daría para primeras planas y reportajes. Salvo - con contadas excepciones - en el Perú.

3 Respuestas a “CASTAÑEDA Y LOS MEDIOS”
  1. Héctor Manuel dice:

    ATT (empresa de telefonia, comunicaciones, wifi, TV cable y muchos rubros) acaba de comprar a Time Warner (compañia de wifi, comunicaciones, periodismo, entretenimiento y TV cable) por 85.5 mil millones de dolares, a pesar de haber una ley anti-mopolica bastante firme. Time Warner es dueño de CNN y HBO. Este Nuevo conglomerado es un verdadero mounstro corporativo, sin precedente historico alguno. Lo cual no tiene porque justificar lo que pasa en el Peru, claro esta. Pero el punto es que esta es una tendencia mundial que se puede comprobar facillmente. Lo malo es que el Peru si calca esos malos habitos de las grandes potencias pero los buenos los deshecha.

    El control del poder en los EE.UU. esta acumulado en el mundo corporativo y su riqueza en el 1% de la poblacion. Y hacia ese destino va el Peru. La diferencia es que en los EE.UU. es un pais industrializado, asi como desarrollado en varios otros ambitos, el Peru no. El mayor empleador en el Peru sigue siendo el Estado. Entonces, en el Peru lo que esta creciendo es una mafia, un grupete, que esta empezando a dominar todo el Estado y eso es mas peligroso que cualquier monopolio comercial, maxime si esta mafia es agresiva y aparte esta aliada con la precaria elite peruana y a la ultra derecha fascista y catolicoide (o cristianista porque cristianos en esencia no lo son de ninguna manera) nacional.

    Ese grupete se llama el aprofujimontesinismo masonico.

    Debemos empezar a familiarizarnos con filosofos de vangaurdia como Noam Chomsky o si no estamos fritos. (http://requiemfortheamericandream.com/ y https://www.facebook.com/requiemfortheamericandream/)

  2. Rafito U dice:

    Tal parece que los menos interesados en que se destapen las verdades de Lava Jato, sede Peru, son el aprismo y sus principales escuderos, el PJ y el MP, en donde el crimen organizado pesa y manda, lamentablemente.

    Gustavo Gorriti esta poniendo en practica una estrategia fabulosa: investigar y descubrir todo de manera autonoma, sin un apice de ayuda del PJ y el MP, para asi evitar que se tergiverse la verdad. Ya, una vez que destape todo el chanchullo, si el PJ y el MP no quieren procesar y condenar a los implicados, lo tendran que hacer a todas luces y enfrentados contra toda la verdad de los hechos que Gorriti y su grupo les enrrostrara. Es decir, en otras palabras, en el Peru para hacer justicia, uno tiene que hacerlo por su lado, sin contrar con las autoridades pertinentes.

    Ese es el Estado de Derecho que reina en nuestro pais.

    No vaya a ser como sucedio con los casos Petroaudios y Business Track en donde una vez que esos dos casos cayeron en manos de Javier Villa Stein y Cesar Vega Vega, se disolvieron poco a poquito hasta el dia de hoy cuando Garcia, Quimper, Del Castillo, Hidalgo, Castañeda, Giampietri, Allison, los Kouri, Garrido Lecca, Leon Alegria y familia, Motte Piccone, Canaan, Gutierrez, Saba, Arias Schreiber, Vega Llona, Wilson Gomez Barrios, Ungaro y toda esa manga de ilustres Hermanos y/o compañeros asociados solo para delinquir con animo de lucro.

  3. kiko dice:

    Basta ver quienes son los socios locales de OAS, Camargo Correa, Odebretch, etc en el Peru y ahi esta la respuesta de por que se callan los medios de la concentracion.

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