Cuando se produjo el secuestro de trabajadores del gaseoducto de Camisea en Kepashiato hace unos meses, Gustavo Gorriti describió las razones por las cuales se produjo esta acción de Sendero Luminoso - facción VRAE:

En 2003, días después del secuestro de casi sesenta funcionarios de Techint en el campamento de Toccate, los senderistas los devolvieron salvos y enteros. A partir de entonces, no hubo problemas ni con Techint ni con el gasoducto, pese a los no infrecuentes encuentros en la puna entre grupos senderistas y técnicos de Techint. Todo indica que hubo un acuerdo de coexistencia que Sendero, siempre atento a los negocios, encontró aceptable.

¿Por qué entonces la incursión a Echarate y el secuestro de funcionarios? Es que Techint se va y entran nuevas compañías. Nueve años después, el caso de Toccate se repite con algunas variaciones.

De un lado, ha habido quejas y conflictos en Echarate con las nuevas empresas, especialmente Skanska. Desde la segunda quincena de marzo, los trabajadores de esta compañía y Coga se habían declarado en huelga. Sendero utilizó esta protesta como uno de los pretextos para su acción.

Pero un mensaje anexo al “pronunciamiento” expresaba requerimientos nada retóricos: Sendero exigía 10 millones de dólares, 10 rollos de cordón detonante, 500 fulminantes eléctricos, mil fulminantes comunes, 10 cajas de dinamita. Luego, una ‘cuota anual’de un millón 200 mil dólares y, como yapa, equipamiento deportivo para 500 personas.

Las cosas se han complicado algo más en estos meses. De un lado, la incursión de “Alipio” en un campamento de TGP, cuya imagen ha sido registrada hoy por La República, en junio de este año. Como señala Doris Aguirre, periodista del referido diario, el terrorista señaló:

“El problema no es con ustedes. Les vamos a respetar la vida. El problema es con la empresa de Camisea que no cumple con lo tratado“, dijo el cabecilla.

“Alipio” se refería al supuesto compromiso de TgP de pagar “cupos de guerra” a los terroristas, después del secuestro de 36 trabajadores de la empresa Skanska, que presta servicios a la transportadora de gas. El hecho ocurrió el 9 de abril, en Kepashiato.

Según lo que dijo “Alipio” en esa ocasión, el plagio de los 36 trabajadores fue una represalia porque ni TgP ni las contratistas Skanska y Compañía Operadora de Gas del Amazonas (Coga) cumplían con supuestos pagos de “cupos de guerra”.

Las empresas niegan haber abonado un centavo a los terroristas.

Terminada su alocución, “Alipio” entregó a uno de los pilotos un “pliego de reclamos”, en el que demandan a las compañías operadoras de Camisea que cumplan con pagar “lo prometido”.

De otro lado, el consorcio TGP y Skanska despidieron a los trabajadores secuestrados hace algunos meses en Kepashiato, lo que sin duda, agrava también las relaciones entre las empresas y su entorno social, algo que, sin duda, SL-VRAE va a querer aprovechar, en un contexto en el que sus acciones serán más cruentas contra la empresa, en la línea de lo ocurrido este fin de semana, con el ataque e incendio de tres helicópteros, con el móvil de los “cupos” y los “negocios” de por medio.

En esa línea, advertía Gorriti hace un mes:

Dicho lo cual, el SL-VRAE sí representa un grave peligro potencial: está montado territorialmente sobre una parte significativa del gasoducto y cercano a la hidroeléctrica del Mantaro. Opera en otras palabras, en el corazón energético del país.

El Sendero histórico ya hubiera llevado a cabo sabotajes masivos. El SL-VRAE es mucho más pragmático y prefiere negociar con las empresas que operan en su zona.

Aún así, la vulnerabilidad energética del país es alta. Y los movimientos de avance del SL-VRAE en La Convención indican su gran interés en la industria del gas.

En esa línea, ¿en que anda el gobierno? Como señaló bien ayer Fernando Rospigliosi en Llanta de Prensa, la clave para contener definitivamente a SL-VRAE en las zonas en las que opera son operativos de inteligencia como los que permitieron la captura del delincuente terrorista conocido como (a) “William”, victoria que quedó enterrada en medio del desastre de Ranrapata, en circunstancias pendientes de esclarecimiento.

Son las primeras acciones las que deben primar, considerando una premisa que señalamos aquí hace algún tiempo: es probable que Ollanta Humala no goce de los réditos políticos que supondrían las capturas más importantes, sino su sucesor, pero debe hacer el trabajo de disuación e inteligencia necesario. Y de allí que tanto sus declaraciones sobre “reformas legales” para combatir al terrorismo (cuando hay un buen marco normativo) como la línea fujimorista de atacar al gobierno de transición de Paniagua para volver a “la mano dura de los noventa” y, de pasada, impulsar el indulto a su líder (olvidando las negociaciones con (a) “José” en 1999) resultan ser balas al aire y sin ningún efecto.

Ello por cierto, debe estar acompañado por una acción de custodia efectiva del gaseoducto. Y aquí las voces empresariales comienzan a ser más fuertes. Hoy Ricardo Briceño fue bastante claro en RPP en esa línea e incluso criticó a quienes proponían que fueran las empresas privadas de seguridad las que se encargaran del tema. A fin de cuentas, como explicó claramente Briceño en la mañana, esta es una labor estatal que no puede delegarse a privados. Más aún, cuando algunas de estas empresas han tenido tan mala participación en conflictos sociales que es mejor que se dediquen estrictamente a lo suyo.

(Foto: La República)

2 Respuestas a “SENDERO Y EL GAS”
  1. Luis Enrique dice:

    Señor Godoy:

    1. Según la gente que se expresa telefónicamente (RPP, Capital) ésta no se cree que se trate de “terrorismo” sino de la presencia del narcotráfico y sus intereses económicos.

    2. Sin embargo para la prensa se trata de “terrorismo” simplemente, sin explicar qué entiende por esto. Obviamente se genera una confusión pues ya no se sabe bien en qué consisten el tal dichoso terrorismo, el narcotráfico o el chantaje delictivo, al estilo de los “obreros-delincuentes” de la construcción.

    3. En este sentido la prensa local demuestra su total incapacidad siquiera para tener en claro los fenómenos (producto de largos años de fujimontesinismo que la convirtió en caja de resonancia del poder). Todo apunta a que estamos ante una forma de vida de un grupo de ex senderistas convertidos en brazo armado del narcotráfico, tema éste que el gobierno no quiere admitir de ninguna manera (pues aceptar su presencia y dominio en “marcaperulandia” es un tabú).

    4. Sin embargo cuando se escucha hablar a alguna persona que ha vivido en la zona y conoce la problemática ésta dice sin dudar que “todo es narcotráfico”, y que tanto la DEA como el ejército (o sea, el gobierno) lo que único que hacen es ADMINISTRARLO junto con sus gestores. Es, entonces, un gran negocio corrupto en el que están vinculados desde los operadores menores hasta los funcionarios estatales y las grandes empresas privadas (si no, no se explica cómo es que salen los cargamentos más importantes de droga por los puertos del norte, no por burriers, en los contenedores de las grandes navieras que jamás son intervenidas).

    5. En conclusión, lo que hace el gobierno es desviar la atención hacia el “terrorismo” para dejar en paz a todos los que viven del narcotráfico. Es nuestro Al Qaeda criollo que justifica todo lo habido y por haber y que, a pesar de capturar y matar a todos sus líderes, es tan fuerte e inmortal que siempre renace como la Hidra, y actúa en todas partes como el demonio.

    6. Entonces el concepto “terrorismo” es un constructo útil para todo gobierno que necesite “enemigos” responsables de todo lo malo y así se pueda desviar la atención sobre otro tipo de delitos que son cometidos por actores invisibles a la prensa.

    Muchas gracias.

  2. Desde el Tercer Piso » SENDERO, DROGAS E INTELIGENCIA dice:

    […] discutíamos en este blog sobre algunas de las posibles repercusiones que tiene para el país la estrategia de SL-VRAE para expandir sus acciones en La Convención (Cusco) con el fin de asustar …. Un tema sobre el que se ha discutido mucho durante esta semana y en el que existe cierto consenso […]

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