Una rápida constatación en la política peruana es que, en estos dos primeros meses de gobierno, no se ha conformado un bloque opositor realmente fuerte. Veamos como tres análisis desde distintas perspectivas coinciden en ello. Primero, Mirko Lauer en La República, luego de la presentación del gabinete Lerner:

Este jueves pudo decirse que Humala no tuvo oposición política. No es posible llamar así a los 33 congresistas que solo se abstuvieron. El ambiente en los medios de la derecha es que la cosa ha podido ser mucho peor. Del lobo un pelo. Pero la ausencia de una oposición social, de arriba o de abajo, no está garantizada.

Más bien dos formas de oposición parecen seguras: la de la alianza de la extrema derecha con los empresarios más primitivos que se sientan afectados, y la de la alianza de los grupos violentistas con intereses antisociales del sector informal. Recién ahora el país quizás empiece a ver reales elementos antisistema en la política.

Posteriormente, desde una perspectiva distinta, insistió Hans Rothgiesser en Semana Económica:

Nadie dice que surja una oposición violenta y extremista o irracional que se oponga a todo. Tampoco se trata de poner al gobierno entre la espada del conflicto constante y la pared de la dictadura. Pero toda democracia sana y madura necesita un bando al otro lado de la ecuación que cuestione las políticas y pida mayores explicaciones cuando haga falta y ponga el dedo en los puntos flojos, siempre guardando las formas. La democracia nace del debate, no del estar todos de acuerdo en todo.

Mientras que Carlos Meléndez, en Correo Semanal fue más explícito en señalar lo que viene ocurriendo:

El inicio del gobierno de Ollanta Humala ha agarrado sin piso a quienes deberían ocupar los roles de antagonistas. El fujimorismo se abstiene o calla estratégicamente en temas en los que no le conviene levantar polvareda (la libertad de Antauro Humala). Mientras no se toque severamente el modelo económico, la derecha se queda tranquila. En temas especializados simplemente parecen no tener siquiera un punto de vista definido. Las críticas se reducen a cuestionar nombramientos o a hacer bulla sobre iniciativas de las que podrían sacar provecho propio (como el Pleno Descentralizado en Ica). Pero ya que en política no hay vacios, estos terminan siempre siendo llenados. Es así como periodistas y analistas pasan de simples comentaristas de la realidad a activos protagonistas del devenir político. Las consecuencias, evidentemente, son perjudiciales por más que vengan con buenas intenciones.

Lo que se puede constatar, en esa misma línea de análisis, es que: 1. en el Congreso, salvo excepciones, pocas personas están haciendo preguntas de fondo al gobierno, quien viene marcando la agenda de las iniciativas legislativas; 2. quien encabeza la oposición en este momento es un conjunto de medios que no están dispuestos a perdonarle una sola al gobierno y que, por su actuación en la campaña electoral, no cuentan con el crédito suficiente como para que sus denuncias (ciertas o no) puedan calar en un sector de la opinión pública; y 3. se corre el peligro que, al no existir oposición política partidaria, sea el antisistema radical de izquierda y de derecha el que cope estos espacios que vienen siendo dejados desde el centro.

Un ejemplo claro de la carencia de oposición es lo que ha ocurrido en Cajamarca en estos días, con el fallecimiento de 3 niños luego de consumir alimentos del PRONAA, en un incidente que aún requiere aclararse, luego de las evidencias que han salido en los últimos días.  El tema implica una negligencia mayúscula y un manejo político lamentable, pero también abre el espacio para discutir cómo se manejarán los programas sociales.

Pero la discusión se centra en sí la ministra García Naranjo debe irse o no a su casa (la oposición no cuenta con los votos para censurarla, pero aparentemente sí para interpelarla, cuestión esta última que creo yo debería darse como gesto político), sin llegar a reflexionar o puntualizar sobre algunos de los aspectos que toca Alfredo Bullard en un reciente post:

Se limitan a despedir a unos cuantos chivos expiatorios no solo para que olvidemos más rápido quien es el verdadero responsable, sino para no llamar la atención sobre el tremendo engaño y el desperdicio que hay tras esos programas sociales, llenos de ineficiencia, irresponsabilidad y corrupción. Y todo ello con el agravante de jugar con la pobreza y el hambre de niños. Finalmente nuestros impuestos terminan financiando el cadalso de inocentes.

A un gobierno que apuesta por la inclusión social como bandera, no solo hay que exigirle cabezas o responsables políticos. También y, sobre todo, hay que preguntarle cuál será la política social del gobierno más allá de la creación de un Ministerio de Inclusión Social y cómo se hará para mejorar la performance de programas sociales necesarios en un país con por lo menos 30% de pobres, pero que tienen severos problemas de fondo diagnosticados y que podrían solucionarse con voluntad política.  Y para ello se necesita una oposición que vaya más allá de la carretera tomada y del titular que se indigna con Humala, pero que no decía nada con Alan García.

3 Respuestas a “LA OPOSICION AL INICIO DEL GOBIERNO DE HUMALA”
  1. Yagyū Retsudō dice:

    Ahora mismo quieren interpelar a la hasta ahora ministra (o Hermelinda Linda, como he leido que la llaman en la web). Dato interesante: hasta ahora, no he visto a ninguna ONG de “derechos humanos”, de la mujer o los niños pronunciarse sobre el caso (¿habría sido así en un eventual gobierno de Keiko?).

  2. Roberto Miranda dice:

    Vean la gran sensibilidad social de la ministra García Naranjo:
    http://diariocorreo.pe/nota/40038/madres-de-ninos-envenenados-cuadran-a-garcia-naranjo-y-esta-miente-de-nuevo/
    A ver pues rojitos, ahora que les toca gobernar, pobrecitos, tienen que pasar de su vocación por las llantas quemadas y las piedras en los caminos a tomar decisiones que afectan a millones de personas. Están metiendo la pata apenas iniciado su gobierno, y pensar que ni siquiera tienen que enfrentar las crisis que Fujimori enfrentó a inicios de los noventa.

  3. Desde el Tercer Piso » LA AGENDA PENDIENTE DEL MINISTERIO DE CULTURA dice:

    […] tal como en el problema generado con las denuncias sobre el PRONAA, poco importará que cambien las personas si es que no se hacen preguntas claras y claves sobre las […]

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