
El Hotel Country Club. Escenario de reuniones políticas, empresariales y amicales. Plasmado para la posteridad en dos novelas de Alfredo Bryce Echenique - Un mundo para Julius y No me esperen en abril -, fue también uno de los escenarios de esta historia. Aquí montó su cuartel general Fortunato Canaán, el empresario dominicano dispuesto a hacer negocios de hospitales y petróleo en el Perú.
Muchas de las conversaciones vinculadas al escándalo de los Petroaudios no quedaron registradas en teléfono, dado que se registraron en la suite en que se hospedaba Canaán. Muchos pensaron en un inicio que esos audios no existían.
Pero la periodista Paola Ugaz, en febrero de 2009, soltó la primera alerta:
Tras el “Petrogate”, las revelaciones que hemos encontrado junto al periodista Gustavo Gorriti en sus pesquisas sobre el chuponeo (pinchaje telefónico para los que leen este post y viven fuera del país) y los chuponeadores, es que HAY AUDIOS de las reuniones en la suite de Canaan, (porque se sembraron tres micrófonos dentro del lugar), así que por ende, conoceremos tarde o temprano, que se dijo en esas reuniones y que otros faenones nos encontraremos en el camino.
En el libro Petroaudios de Gustavo Gorriti aparecieron algunas de las transcripciones de los audios grabados en las suites. Fueron encontrados en la computadora de Giselle Giannotti como “Canción 001: Las Ranas del Caballo”.
En el libro de Gorriti se muestran supuestas conversaciones de este archivo, en las que Canaán, León Alegría y Quimper hacen referencias a reuniones, a documentos a entregar al hoy Ministro de Producción Luis Nava Guibert y al ex Minisro del Interior Luis Alva Castro.
Pero no fueron las únicas pistas. Carlos Hidalgo, reportero de Prensa Libre, encontró una de las transcripciones dentro del expediente judicial. Veamos el reportaje presentado en marzo de 2011:
Hasta ese momento, solo se habían encontrado las transcripciones. Pero, el domingo, en otro reportaje de Hidalgo - esta vez ya en Cuarto Poder -, presentó por primera vez los audios grabados en la suite del Country Club donde medio mundo se reunía con Fortunato Canaán.
Los audios demuestran los tratos entre Rómulo León Alegría y Alberto Quimper y se vuelve a nombrar a Daniel Saba, hasta hoy presidente de Perupetro, la entidad que otorgaba la concesión de lotes petroleros. Veamos el reportaje, ubicado en el contexto del juicio a la gente de BTR.
Para complicar más las cosas, ayer en La Hora Loca de Capital, Augusto Álvarez Rodrich mencionó que tenía la versión de la existencia de videos de las personas que entraban a esta suite, incluyendo a políticos y empresarios de alto vuelo. Ello implica dos cosas: que el espionaje montado por la gente de BTR llegó a niveles mayores a los del chuponeo y que hay personajes cuya participación en negocios poco santos aún no se conoce.
Como vemos, aún hay mucho pan por rebanar y audios por oir.
PS: Ayer el Presidente de la República admitió que se reunió con Elías Ponce Feijóo durante la campaña electoral de 2006. Claro, ha querido bajarle el pastel al asunto, señalando que era un “vendedor de humo” y que lo quieren involucrar en actos ilegales. Curiosa respuesta de García, quien hasta ayer sostenía que la versión original de Gustavo Gorriti sobre la cumbre Ponce - Alan era una novela. Quizás sea hora que AGP nos diga, de una vez por todas, todas las reuniones que tuvo con los implicados tanto en los casos Petroaudios como BTR.
Como también sería bueno que aclare la versión que da Ponce Feijóo hoy a Daniel Yovera en Diario 16 y que empata con los audios de Las Ranas del Caballo que comentamos arriba, como con otras versiones, acerca del interés que tenía el gobierno de involucrar a Petrotech en el espionaje telefónico. Y es que, además de los intentos de amedrentar a Rosa María Palacios, estas evidencias apuntan a que se quería dejar sin lotes a la empresa, en represalia por no haberse asociado con la gente de Discover Petroleum, la empresa beneficiada por el faenón petrolero. Y para ello querían aprovechar los procesos entre el Estado y la compañía que hasta 2 años mantenían sobre una supuesta deuda. En las mismas fechas que esa campaña arreció, Alan pedía al Congreso que investiguen a Petrotech. ¿Casualidad? Otra cosa que el señor Presidente de la República debería aclarar.




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