Sin duda, la noticia más importante del día - y la más trascendental para el mundo durante este año - es la operación militar que terminó con la muerte de Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda y autor intelectual de múltiples atentados terroristas en todo el mundo, incluyendo los trágicos hechos del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.

Ya con los detalles del caso conocidos, es la hora del análisis. ¿Cuáles son las repercusiones inmediatas y mediatas que tiene este hecho para Estados Unidos y para el resto de mundo?

SE VALIDA LA POLITICA DE SEGURIDAD DE OBAMA: Desde su campaña electoral, Obama era claro en sus objetivos militares: salir de Irak y concentrarse más en Afganistán y Pakistan. Y para ello desarrolló una política basada en los siguientes objetivos, resumidos por El País de España:

El presidente Barack Obama presentó públicamente dicha estrategia en marzo de 2009. Al hacerlo, subrayó cuatro cuestiones que ahora adquieren una particular relevancia. En primer lugar, afirmó que su principal objetivo contraterrorista era “desbaratar, desmantelar y derrotar a Al Qaeda”. En segundo término, sostuvo que “casi con toda certeza”, Osama bin Laden se encontraba en las montañosas zonas tribales al noroeste de ese segundo país. En tercer lugar, aseguró que “Pakistán debe demostrar su compromiso de erradicar a Al Qaeda y a los extremistas violentos dentro de sus fronteras”. Por último, el presidente norteamericano advirtió que Estados unidos “insistirá en que se actúe, de un modo u otro, cuando tengamos inteligencia sobre blancos terroristas de alto nivel”. Estos cuatro asuntos, interrelacionados entre sí, ayudan a interpretar la muerte de Osama bin Laden y el contexto en que se ha producido, al tiempo que invitan a formular algunos interrogantes acerca de todo ello y del futuro del terrorismo global.

Al focalizar objetivos y al hacer labor de inteligencia - es decir, lo que no hizo Bush - Obama acertó, dado que esta es la fórmula que ha demostrado mayores resultados para desarticular grupos con prácticas terroristas alrededor del mundo. Aquí en el Perú lo sabemos de sobra: fue un trabajo de inteligencia policial el que terminó con la captura de la cúpula de Sendero Luminoso.

¿ESPALDARAZO PARA LA REELECCION DE OBAMA? Sin duda, lo ocurrido ayer es un éxito para la administración Obama. Hacer lo que no pudo hacer Bush y sin bajas norteamericanas en la operación es algo que en los predios del Partido Republicano van a tener que aceptar como una derrota política. Ello en un contexto en el que el actual presidente ya había anunciado que se postularía a la reelección el próximo año y en el que ya había capeado el temporal acerca de su nacionalidad, además de anunciar cambios en los cargos más importantes del sistema de seguridad.

Pero el éxito obtenido no le garantiza la reelección. De hecho, Bush padre ganó la guerra del Golfo, pero perdió la reelección con Clinton por los problemas económicos de su gestión.  El politólogo chileno Patricio Navia analiza como el éxito militar podría redundar en un alivio para la economía norteamericana:

La captura de Osama llevará a redefinir elementos importantes de la política estadounidense. Una vez logrado el principal objetivo de la invasión a Afganistán, Estados Unidos puede reducir su presencia militar en ese país. Por cierto que los objetivos de seguridad seguirán presentes. Ahora más que nunca, Estados Unidos deberá colaborar con los gobiernos de Afganistán y Pakistán para facilitar las transiciones a la democracia y el desarrollo económico. Pero eso resulta más fácil que seguir con una guerra costosa y agotadora.

Obama también podrá redefinir la presencia militar de Estados Unidos en Irak. Además de dejar en evidencia que la decisión de su predecesor de invadir Irak fue equivocada—porque desvió la atención del objetivo central de la acción militar, la captura de Osama bin Laden y la destrucción de Al Qaeda—ahora Obama puede decir las palabras que Bush se apuró en pronunciar, misión cumplida. Eso permitirá reducir la presencia militar en la región, cuestión que ayudará significativamente a mejorar la salud de las cuentas fiscales estadounidenses.

Aunque la popularidad de Obama probablemente mejore en los próximos días—y se mantenga alta por un par de meses—el efecto de la muerte de Osama será más importante sobre las cuentas fiscales. Precisamente cuando el Presidente necesitaba encontrar áreas del gasto público donde pudieran hacerse recortes importantes, la muerte de Osama bin Laden permite poner sobre la mesa propuestas para disminuir el abultado presupuesto militar estadounidense.

LA MUERTE DE BIN LADEN NO ES EL FIN DE AL QAEDA: Usemos la experiencia peruana para entenderlo. La captura de Abimael Guzmán supuso un quiebre en lo que ya venía siendo - desde 1989 - una derrota militar de Sendero Luminoso, debido a su propia organización. Guzmán asumió paulatinamente un control de la organización que lo dejaba a él como principal responsable de todo, tanto de la línea ideológica como de la militar. Y caído el líder, la organización militar se redujo a lo que ahora es.

En el caso de Al Qaeda, no se tiene una organización central, sino que operan en grupos autónomos entre sí, por lo que la caída del líder máximo no supone necesariamente la derrota militar de toda la organización. Ello hace que el golpe sea importante pero no definitivo. Así lo entienden los analistas consultados por la BBC:

Según Carlos Rizowy, especialista en terrorismo, “no se trata de un golpe mortal y no predice la desaparición inmediata, pero sí surtirá un efecto difícil de revertir”.

Una idea con la que coindide Michael Waller -experto en temas de seguridad nacional estadounidense- quien asegura que “al-Qaeda continuará” a pesar de la muerte del creador de la organización.

“Considero que al final no importará quién tome el liderazgo. Al-Qaeda ya es una especie de franquicia“, dijo a BBC Mundo.

Precisamente Gordon Corera, experto en temas de seguridad de la BBC, indicó que la ideología de al-Qaeda se ha diseminado bastante y que algunos de los grupos afiliados, en lugares como Yemen, se han vuelto tan peligrosos como el núcleo original de la organización.

Según Corera, “aquellos inspirados por Bin Laden continuarán con sus esfuerzos por perpetuar su legado, viéndolo ahora como un mártir. Quizás tratarán de realizar ataques para mostrar que continúan activos”.

Obama lo ha entendido así y es absolutamente consciente de que deberá redoblar, por ahora, su seguridad, debido a las posibles represalias que puedan tenerse por parte de la red terrorista.

Pero también deberá resolver temas pendientes, como los de la prisión de Guantánamo. Las últimas revelaciones filtradas por Wikileaks han apuntado a un problema de derechos humanos y de seguridad que esta administración no ha podido solucionar.

Así las cosas, se ha cerrado un capítulo, pero no toda esta historia.

7 Respuestas a “LA CAIDA DE OSAMA: REPERCUSIONES”
  1. Luis Enrique dice:

    Señor Godoy:

    1. Hay dos maneras de leer los hechos: tal como lo presenta la prensa mundial (que todos sabemos que es dirigida y manipulada por el poder) y como lo estudia y explica la geopolítica (que muchas veces es acusada por la prensa como “teoría de la conspiración”).

    2. En un tema tan grave y complejo como el manejar un imperio (EEUU es un imperio quiérase o no por cuanto “impera”, aunque se deteste usar ese epíteto y los norteamericanos lo nieguen totalmente, pero los hechos son los hechos) las cosas tienen que ser vistas desde varios ángulos. En este sentido la prensa no ayuda en nada puesto que lo que ésta busca es la orientación del pueblo hacia una determinada verdad juzgada conveniente para el poder. Lo que mejor aclara las cosas es el análisis hecho desde ópticas especializadas en las lecturas políticas.

    3. El asunto pasa por la necesidad de Estados Unidos de reemplazar a la Unión Soviética como el enemigo de la Democracia, la Libertad y el mundo civilizado. Ese sustituto fue el Islam en su sector más radical: el antioccidental. Es obvio que éste tiene que existir en la medida que Occidente tiene siglos de intromisión, invasiones y genocidios en el mundo musulmán y pensar que allí no va a haber reacción es absurdo. Por lo tanto que existan “terroristas” es totalmente natural en la medida que existen también invasores e imperios.

    4. Eso nos lleva a plantear la cuestión de ¿qué es el “terrorismo”? Y la respuesta es: depende. Si los actos están dirigidos contra el que considero mi enemigo no es terrorismo (como los partisanos franceses contra los nazis o los israelíes contra los soldados ingleses) pero si están orientados hacia lo que yo creo que está bien pues efectivamente es “terrorismo”.

    5. De modo que, por ejemplo, Túpac Amaru fue considerado en su tiempo un terrible terrorista tan igual que lo fueron los revolucionarios norteamericanos para los ingleses de la Colonia. Es lógico que Ben Laden sea visto por unos como “un demonio” y por otros como “un luchador por la libertad”. Por decirlo con otro ejemplo, para muchos en su tiempo Jesús el Cristo era visto como un subversivo, un terrorista, puesto que alteraba el orden y la ley del imperio y por lo cual fue condenado. Hasta el día de hoy los judíos lo ven como un impostor que se autoproclamó el Mesías.

    6. Y por otro lado los sucesos muy extraños del 11 de setiembre siguen siendo una sombra para el conocimiento del mundo, tan igual que el asesinato de Kennedy. ¿Por qué no se han resuelto las dudas razonables? ¿Por qué desde un comienzo se ha mantenido la atmósfera de silencio y persecución a todo lo que sea la investigación? ¿Por qué se tenía todo previsto a pocas horas de lo ocurrido: los culpables, las respuestas, las razones, etc.? Todo muy parecido al “atentado” contra el Banco de la Nación durante la Marcha de los Cuatro Suyos el cual estuvo tan mal hecho que al final se supo que era un autoatentado. ¿Será la primera vez en la historia que un gobierno prepara autoatentados con fines políticos? No.

    7. Se dirá la misma monserga de toda la vida: teoría de la conspiración, la típica excusa para tapar toda crítica u observación a la versión “oficial”. Es lo mismo que está pasando con Wikileaks, solo que, como no pueden negar que son comunicaciones reales, las ningunean de otra forma diciendo que ser trata nada más que de “opiniones personales” de los embajadores. Opiniones que han ocasionado acontecimientos tan graves como las actuales revoluciones árabes (que parece ser la verdadera razón para liquidar a Ben Laden ya que se sabía desde hace años donde estaba y que era protegido por el gobierno de Pakistán; simplemente se esperaba el mejor momento para “encontrarlo”, capitalizando políticamente el evento, igual que cuando la policía local lleva a la prensa donde están los delincuentes para “capturarlos”, cuando todos sabemos que siempre han estado allí).

    8. Algún día se sabrá cómo fue montada toda esta patraña geopolítica que permitió la intervención de EEUU en el Medio Oriente tan igual que como lo fue Peal Harbor durante la Segunda Guerra Mundial o el hundimiento del acorazado Maine o el falso “atentado” en la bahía de Tonkín que “permitió” la invasión a Viet Nam con el resultado que todos conocemos.

    9. Mientras tanto tenemos que estar expectantes para ver qué nuevo circo o teatro nos tiene preparado el imperio norteamericano para llevarnos de la mano hacia “el que tenemos que odiar” y a quien “tenemos que amar”. Ellos finalmente deciden quién es “el bueno” y quién “el malo”, aunque después al “bueno” lo terminen convirtiendo en “el malo” sin darnos mayor explicación (como pasó con los tontos útiles de Noriega, Sadam y ahora Gadafi, dictadores pro norteamericanos muy alabados durante años y luego condenados y ajusticiados por los mismos a quienes servían).

    Muchas gracias.

  2. Carlos Leon dice:

    A Osama Bin Laden, lo juzgara Dios y punto, el tiene que darle a Dios las explicaciones por lo que hizo, por otro lado es bien sospechoso que no hayan mostrado su cuerpo, y es altamente ofensivo para el Islam tirarlo al mar. Si bien es cierto que era un terrorista, el cuerpo ya no le pertenece a USA solo a sus familiares. Es sospechoso eso de tirarlo al mar.

    Desde el punto de vista terrenal, mientras haya opresores y oprimidos, habra “terrorismo” algunos mas salvajes que otros, porque el abuso genera odio y el odio mas odio. Es obvio mi repudio a los atentados del 11S, por que al final muere gente que no tiene que ver directamente con sus gobiernos, pero tan culpables como los terroristas locos son los gobiernos opresores que llevan a que gente pacifica a extremos de odio y sed de venganza inimaginable y sinceramente U.S.A no ha hecho nada por mejorar su imagen ante el mundo islamico, creo que despues de esto USA con Obama deberia buscar un mejor acercamiento al mundo islamico y limpiar esa mala imagen que se gano a pulso, de verdad esa es la unica forma de terminar con el terrorismo, si no cada año apareceran mas Osamas.

    lā ʾilāha ʾillallāh, Muḥammad rasūlu-llāh (No hay mas Dios que Dios y Mahoma su profeta).

  3. Nayus dice:

    la izquierda cuando no haciendo velorio, total si segun ellos los gringos se metieron los avionazos solitos como dicen los nada interesados en rajes de francia…

  4. ben dice:

    Personalmente creo muy poco lo que diga la prensa oficial, sobretodo la prensa de EEUU con respecto a este tema. Hay mucho por hablar o escribir sobre asuntos de guerras, terrorismo, invasiones, etc, etc, y mas cuando se trata del pais que mas derechos humanos ha vulnerado y que se autodenomina la salvacion del mundo.
    Talvez este video explique muchas cosas, es uno de mis favoritos:
    http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332&hl=es#

    saludos

  5. ronald dice:

    28Dic03 (IAR-Noticias) - Por Manuel Freytas

    Las “apariciones” de Al Qaeda y Bin Laden

    Sistemáticamente, desde el 11 de septiembre de 2001, cada vez que EEUU necesita lograr un objetivo aparece el fantasma de Bin Laden y la red terrorista Al Qaeda.

    Se crea una “conspiración terrorista”, una especie de de psicosis bélica,con amenazas a EEUU o Europa, que nunca se llevaron a cabo.

    Estos alertas “naranja” fueron repetidos hasta el cansancio antes de la invasión a Afganistán, o antes de la invasión militar a Irak. Y ahora se repiten con los atentados en Arabia Saudita, en Irak, y los repetidos anuncios de Washington sobre “ataques terroristas”.

    En octubre del año 2002, y durante tres días, 50 combatientes suicidas del secesionismo checheno mantuvieron secuestrados a 800 rehenes dentro del teatro Dubrovka de Moscú.

    El secuestro se produjo dentro de un contexto internacional conmocionado por una escalada de atentados en países musulmanes -Indonesia y Filipinas- que arrojaron más de 200 muertos y centenares de heridos.

    Los sucesos fueron simultáneos a una nueva “reaparición” de Bin Laden amenazando con atentados en Europa y Estados Unidos.

    La CIA -por boca de su jefe, George Tenet- retroalimentó el pánico

    exhibiendo informes donde demostraba que “Al Qaeda está viva”.

    Llamativamente esta ola de psicosis terrorista coincidió, dentro de un orden secuencial, con las operaciones diplomáticas y políticas de EE.UU. orientadas a conseguir apoyo internacional para una invasión a Irak.

    El 11 de octubre del 2002 el Congreso de los EE.UU. le autorizó a Bush el uso de la fuerza militar sin necesidad de contar con el apoyo diplomático de la ONU.

    El anuncio había producido un rechazo generalizado entre sus aliados -principalmente de Rusia- quienes amenazaron con vetar cualquier iniciativa de ataque militar en el Consejo de Seguridad.

    Al día siguiente,12 de octubre, la televisión mundial difundió videos de Bin Laden y su lugarteniente reiterando amenazas de atentados en Europa y EE.UU.

    Horas después, comenzó la escalada terrorista en Indonesia y Filipinas.

    Europa instaló el “alerta rojo” y la CIA y los servicios de inteligencia locales responsabilizaron de los atentados a dos organizaciones extremistas musulmanas, supuestamente vinculadas a la red Al Qaeda.

    Cuatro días después, 16 de octubre, la CNN difundió un informe del jefe de la CIA, George Tenet, en el cual presentaba “pruebas” ante el Congreso estadounidense de la vinculación de Bin Laden y Al Qaeda con los hechos terroristas. “Están vivos”, remató en su reporte.

    Ocho días después, 24 de octubre, se produjo la toma de rehenes en el teatro moscovita por un grupo de fundamentalistas chechenos.

    La prensa internacional -como es su costumbre- se limitó a recoger comunicados oficiales desentendiéndose de cualquier análisis sobre la llamativa coincidencia secuencial de los acontecimientos.

    Las habituales usinas mediáticas de la CIA, diarios, agencias, radios y cadenas televisivas, solo recogían las declaraciones del alto mando militar y de la inteligencia rusa.

    Todos hicieron “silencio de radio” a la hora de emitir comentarios sobre los posibles beneficiarios del secuestro terrorista.

    El sábado 26 de octubre, las fuerzas especiales rusas tomaron el control del teatro tras lanzar una operación de asalto utilizando gas paralizante y armamento de alta tecnología .

    Desparramados sobre las butacas del teatro quedaron más de 170 cadáveres, entre ellos los de los guerrilleros, hombres y mujeres, con dos kilos de trotyl atados a su cintura.

    Casi todo el comando checheno, incluido su jefe, Movsar Barayev, fue exterminado en menos de una hora por la división antiterrorista Alfa.

    La masacre impactó por su precisión operativa y por la cantidad de víctimas que produjo.

    Vladimir Putin, presidente de Rusia y ex jefe de la KGB, salió a visitar hospitales mientras repetía ante la prensa que “el terrorismo es el único enemigo”.

    ¿Coincidencia casual con las ideas de Bush y sus halcones?

    El Consejo de Seguridad de la ONU -casualmente- decidiría esa semana si apoyaba o no la iniciativa norteamericana de atacar militarmente a Irak.

    Y algunos aliados -entre ellos, Rusia- habían lanzado trascendidos de que iban a pronunciarse a favor del “desarme de Irak”.

    Una sutileza que significaba apoyo incondicional al ataque militar planificado por EE.UU..

    Sin lugar a dudas, a Putin -con su popularidad por el suelo- la masacre realizada por sus fuerzas de elite le vino de maravillas para justificar su apoyo encubierto a Bush, ante una sociedad rusa conmocionada por la muerte de inocentes.

    No sería la primera vez que el ex jefe de espías soviéticos tomara posición (por medio de doble discurso) a favor de las decisiones de conquista militar de la potencia imperial regente.

    El gobierno ruso, después de duras “críticas” a EE. UU., integró la coalición militar contra Afganistán en el año 2001.

    Prestó emplazamientos estratégicos a las fuerzas agresoras, y aceptó el despliegue de 150 asesores militares estadounidenses en Georgia.

    A solicitud de Washington cerró las últimas bases rusas en Cuba y en Vietnam, y firmó con Bush, en mayo del 2002, un tratado sobre reducción de armas nucleares que deja a Rusia en inferioridad de condiciones frente al poder de EE.UU.

    El sospechoso paralelismo del presidente ruso con la visión de Bush sobre el terrorismo, resulta sintomático y revelador.

    Fue el principal beneficiario -después del presidente estadounidense– de la matanza ocurrida en el teatro moscovita.

    Contactos chechenos en Moscú

    Mientras Putin salía a responsabilizar del secuestro al presidente rebelde de Chechenia, Aslán Masjádov, la inteligencia militar rusa ponía el acento sobre el parentesco del jefe del comando secuestrador, Movsar Barayev, con Arbi Barayev, un comandante checheno muerto por el ejército ruso en junio del 2001.

    El propio Movsar Barayev había desmentido su vinculación con el ex presidente checheno durante la toma del teatro moscovita.

    Afirmó que Masjádov no era nadie y que actuaba bajo las órdenes del jefe rebelde checheno Shamil Basayev, líder de la facción independentista radical de Chechenia.

    Fuentes de la inteligencia rusa señalaron como cerebro del secuestro a Movladi Udúgov, un experto en propaganda que se había desempeñado como ministro de Información en el primer Gobierno separatista checheno.

    Hábil estratega, director del órgano propagandístico extremista Kavkaz Center, fue el promotor de la campaña de agitación contra los rusos, tanto en el plano local como internacional.

    Se unió al ala combatiente más radicalizada, expresada en Shamil Basáieyv y el guerrillero saudí Al Khattab (o Amir Jatabb) , organizadores de la invasión armada a Daguestán ,en agosto y septiembre de 1999, que desató la segunda guerra con Rusia.

    “Cerebro” uno, y líder militar el otro, Udúgov y Basáyev formaron una trilogía con Bin Laden.

    Se lo señala como vinculado a Al Qaeda y a los ataques terroristas del 11 de septiembre.

    Como Bin Laden y Shamil Basáyev, mantiene lazos estrechos con el servicio de inteligencia paquistaní, supuesto organizador de los atentados contra las Torres Gemelas, en un oscuro entramado con sectores de la CIA.

    La prensa internacional no se preocupó por averiguar quien es Shamil Basayev, su sociedad con Udúgov y Bin Laden, y su posible relación con la toma de rehenes en el teatro de Moscú.

    Si lo hubieran hecho, habrían descubierto parte de la trama que vincula a los mujaidines chechenos con la CIA y sus operaciones encubiertas por Asia y los Balcanes.

    Fuentes del Servicio Federal de Seguridad (ex-KGB) habían sostenido que Movsar Baraiev, de 25 años, era un jefe guerrillero de mediana posición, y que detrás suyo pudo esconderse un mando checheno más influyente.

    ¿Quien podría estar detrás de Movsar Barayev?

    Se sabe que tomó bajo su dirección, en julio del 2001, el grupo armado de su tío, el señor de la guerra checheno Arbi Barayev.

    La banda, conocida por su violencia y crueldad, se había especializado en secuestros.

    Sólo liberaban a sus víctimas si obtenían una recompensa económica, caso contrario las ejecutaban.

    Al contrario de lo que afirma Putin, queda descartada la presencia de Masjadov detrás del grupo secuestrador liderado por Movsar.

    El presidente independentista checheno había marcado distancias en 1998 con el grupo de Arbi Barayev, al que había degradado de general a simple soldado. Nunca volvieron a recomponer relaciones.

    En cambio los expertos trazan un paralelismo entre la acción del teatro de Moscú y una operación de secuestro en masa protagonizada en 1995 por el legendario guerrero islámico, Shamil Basayev.

    Este jefe checheno, vinculado al eje CIA-Talibán-Al Qaeda-Pakistán, ocupó el cargo de vicepresidente y luego fue designado Comandante en Jefe del ejército de Chechenia en 1996.

    En el verano de 1995 Shamil y más de 100 guerrilleros ingresaron a sangre y fuego en la ciudad de Budiónnovsk, en el sur de Rusia. Tomaron todos los rehenes que encontraron a su paso, y se atrincheraron en el hospital.

    Cuando las fuerzas rusas decidieron tomarlo por asalto, dentro de sus instalaciones se encontraban secuestradas más de un millar de personas.

    La gente agolpada en los alrededores gritaba desesperada a los soldados que no disparen, temerosa de una carnicería humana como la que sucedió en el teatro moscovita.

    Finalmente el primer ministro ruso, Víctor Chernomirdin, accedió a dialogar con Basáyev, y en el curso de una conversación trasmitida en directo por televisión le prometió que comenzaría negociaciones de paz.

    Las exigencias de Basáyev eran exactamente las mismas que planteaban los rebeldes encabezados esta vez por Movsar Baráyev. Ambos solicitaban el retiro de las tropas rusas de Chechenia.

    Uno murió el sábado pasado, y el otro sigue vivo y oculto en paradero desconocido, al igual que su camarada y colega Bin Laden.

    En marzo de este año, el Jefe de Estado Mayor ruso, Anatoli Grozni, reveló a la agencia oficial Itar-Tass que las tropas rusas habían eliminado a Shamil Basayev, aunque no se había podido encontrar su cadáver.

    Esta afirmación fue desmentida tajantemente por la página web de la guerrilla chechena.

    La que sí reconoció la muerte del comandante mujaidín saudita, Al Khattab (o Jattab), mano de derecha y contacto

  6. Gamaniel dice:

    Suficientes problemas tenemos nosotros para preocuparnos de los problemas de los gringos.
    veamos que dice ollanta, sobre los militares, seremos como Suiza un pais neutral, sin ejercitos, eso es fundaemntal, para no gastar por las puras tantos dollars en armamento.

  7. Desde el Tercer Piso » 11/S:10 AÑOS DESPUES dice:

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