Archivo de 19 Febrero 2011

Esta semana Wikileaks entró a la campaña electoral con todo. Y con varias consecuencias, sobre todo, sobre hechos del pasado.

Todo comenzó el domingo, cuando El Comercio hizo público que le había sido entregado un lote de más de 4,000 cables procedentes de Wikileaks, correspondientes a los años 2006 a 2010.

Ese mismo día, dos noticias vinculadas a los cables se hicieron públicas vía el diario. De un lado, una reunión en la que Jorge del Castillo supuestamente pedía ayuda a la embajada de EEUU para que Lourdes Flores reconociera su derrota en 2006 y así fuera más fácil armar una coalición contra Ollanta Humala - cuestión negada por el controvertido parlamentario -.

Del otro, una supuesta reunión entre Humala y el dirigente de Conacami Miguel Palacín para coordinar la anticumbre del 2008, cita aparentemente gestada por la entonces funcionaria de la embajada de Venezuela, Virly Torres. Humala y otros voceros nacionalistas negaron esta versión.

El martes, Humala fue a la embajada norteamericana. En la cita, la embajadora Rose Linkins le dijo que existían cables de Wikileaks con información sobre él y que la diplomática se estaba reuniendo con los candidatos para decirles que se decía sobre ellos (lo mismo se hizo ayer con Keiko Fujimori).

Al día siguiente, Humala salió a la carga y dijo que, entre los cables, existía la información que funcionarios del Ministerio del Interior en el gobierno de Toledo intentaron que la embajada norteamericana inverviniera en su contra, en el contexto de la campaña de 2006. Desde Ancash, donde se encontraba en campaña, Toledo negó que él tuviera realizado acción alguna en contra de Humala. Y de allí vinieron una serie de dimes y diretes sobre el tema, que se resumieron en esta discusión que anoche tuvieron Vitocho y Abugattas en Prensa Libre.

Hasta ese momento, todo quedaba en el plano de la especulación y de la medianía de la campaña, hasta que hoy se hizo público, vía el diario El País (España), el famoso cable. De acuerdo con el mismo, en noviembre de 2005 el ex ministro Fernando Rospigliosi y el ex funcionario del Ministerio del Interior Rubén Vargas solicitaron la colaboración de la embajada de EEUU para detener el avance electoral de Humala. De acuerdo con el cable, los representantes de la delegación diplomática rechazaron cualquier intervención.

De acuerdo con el cable, Rospigliosi y Vargas acudieron a la cita como representantes de una organización no gubernamental que ve temas vinculados a lucha contra las drogas y contra la trata de personas. Su preocupación por el crecimiento de Humala estaba vinculada a la presencia de campesinos cocaleros en su entorno, así como por el efecto que podría tener la elección de Evo Morales en Bolivia.  Básicamente, una visión similar a la de la Embajada de Estados Unidos en los temas de lucha contra las drogas.

Rospigliosi ha confirmado esta tarde la veracidad del cable, precisando que Toledo no estuvo involucrado en el tema, debido a que en ese momento no tenía buenas relaciones con el ex mandatario.

De hecho, en 2004, Rospigliosi fue censurado por los sucesos de Ilave, con el apoyo de varios parlamentarios de Perú Posible, en lo que en su momento fue considerado como una venganza política. Esto ya ha sido aprovechado por voceros toledistas como Carlos Bruce, quienes han confirmado la versión de Rospigliosi sobre las malas relaciones con Toledo en aquel momento. Eso cuenta a favor de la chakana people ya, que hay que decirlo, el cable no habla de Toledo y los participantes acuden, antes que como ex funcionarios, como miembros de una ong que coincide en mucho con la visión de Estados Unidos en materia antidrogas.

Sin embargo, la chakana no queda del todo ajena al tema, debido a que Ruben Vargas es parte del equipo de plan de gobierno de Toledo en temas de lucha contra las drogas. Digamos, Perú Posible deberá aclarar si Vargas quedará o no como parte de su equipo luego de este escándalo. Además, el humalismo intentará jalar, igual, el caso a su favor, como ya lo ha intentado Omar Chehade esta noche.

Si bien el impacto político quedará en lo antes mencionado, cabe decir algo sobre el tema de fondo. Como muchos, en 2006, compartí la idea de que la elección de Ollanta Humala era lo peor que le podía pasar a la democracia peruana, no por el tema económico - soy de los convencidos que más que estatizar, OH iba a beneficiar a algunos empresarios con políticas proteccionistas -, sino por los pobres deslindes que hizo frente a sus vínculos con el chavismo y por rasgos autoritarios que Humala no se cuidó de reducir.

Sin embargo, creo yo que los problemas que tuvieramos con Ollanta Humala y sus políticas son algo que nos concierne sólo a los peruanos. Así como muchos rechazamos la ingerencia de Venezuela en la política peruana en dicha elección, creo que también cabe señalar que acudir a una embajada extranjera, así sea a título personal, para pedir su ingerencia en una elección, no es algo digno de condecoración, ni mucho menos. Las elecciones son para que los peruanos elijamos.

No comparto las tesis humalistas sobre fraude o conspiración en su contra en la elección de 2006 y menos aún en esta elección, pero varios de sus detractores han sido suficientemente irresponsables como para darles argumentos para seguir basando sus teorías de la conspiración. Y ello es un daño mayor a la democracia peruana que el bien que supuestamente brindaron a la Nación.

(Foto: El Comercio)

Comments 19 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.