Archivo de 2 Febrero 2011

En los últimos días, Augusto Álvarez Rodrich y Gianfranco Castagnola comentaron algunas cifras sobre la percepción que tienen los peruanos sobre la economía actual y las posibilidades de cambio de la misma. AAR lo hizo en base a las cifras de Imasen presentadas ayer por La República, mientras que Castagnola se basaba en cifras de Ipsos Apoyo de hace un año y medio atrás.

Ambos coincidieron - en base a estas cifras y a un sondeo telefónico en radio Capital - en que la mayoría de peruanos pide cambios en la política económica- un tercio fuertes y otro tercio moderados -, pero cuando se preguntaba en que campos debían hacerse los mismos, quienes respondieron tanto a las encuestas como al sondeo, señalaban aspectos cuya reforma estaba en manos del Estado: mejor gasto público, más apoyo a los pobres, lucha contra la corrupción, mejor protección laboral y más apoyo a la pequeña empresa.

Es cierto que estas cifras señalan lo afirmado por Álvarez Rodrich y Castagnola y que, en efecto, muchas personas son conscientes de la importancia de la inversión privada, pero vienen exigiendo una mejor regulación del Estado sobre la misma, tanto en los aspectos institucionales, como en los sociales.

Este aspecto, conviene decirlo, ha sido uno de los mayores déficits del gobierno de Alan García, al que se ha percibido, más que como promotor de la inversión, como el guachimán de las empresas, el propugnador de la teoría del perro del hortelano y como quien toleró reuniones de sus funcionarios con empresarios fuera de oficina y sin agenda conocida.

Quizás ello explique en parte porque Toledo (”en mi gobierno se compraban 10 panes por un sol”), Castañeda (”mis obras hablan por mí”) y Keiko (”recuerden las postas y colegios que hacía mi padre”) estan teniendo relativo éxito en sus campañas electorales. Buena parte de los peruanos que indica que votará por ellos no solo los percibe como continuadores de la estabilidad macroeconómica, sino también con una mayor preocupación social. Ojo, hablo de percepciones, no necesariamente de realidades, en los tres casos antes anotados.

¿Ello deja fuera de carrera a Humala? No necesariamente. Un dato que no ha sido suficientemente relevado en la encuesta de Imasen es el hecho que cerca del 77% de peruanos pide fortalecer Enapu y Petroperú, dos empresas públicas, lo que nos indica que un importante sector de peruanos sigue considerando necesario que el Estado conserve una intervención mayor a lo que muchos analistas económicos perciben como adecuado.Y estas son políticas que Humala postula en su plan de gobierno.

De hecho, en el libro de Alfredo Torres sobre opinión pública se señala que la mayoría de peruanos apreciamos la estabilidad macroeconómica, pero no somos liberales puros y duros, dado que la solicitud de medidas para evitar que los precios suban o se fortalezcan empresas estatales permanecen. ¿Será algo que varíe con los años? Mientras el Estado no cumpla con un efectivo rol regulador y con sus tareas sociales e institucionales, todo indica que esta percepción continuará en el imaginario popular.

(Imagen extraída de aquí)

Comments 6 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.