
El primer mes efectivo de campaña electoral termina con la difusión de una encuesta nacional de IMASEN, que confirma, por ahora, el liderazgo de Alejandro Toledo, con una ventaja de casi 10 puntos sobre Luis Castañeda Lossio y Keiko Fujimori, empatados técnicamente en el segundo lugar. Más atrás viene Ollanta Humala y aún pasando con las justas la valla electoral, Pedro Pablo Kuczynski. El resto, hasta ahora, obtiene porcentajes bastante bajos.
¿Por qué Toledo está en primer lugar? Básicamente, porque es el que ha cometido menos errores y, hasta el momento, viene teniendo una estrategia clara de campaña: ha pasado a poner temas fuerza en el debate y en el ambiente (dado que en lo económico no se diferencia mucho de todos - salvo Humala -, es en otros temas donde marcará la diferencia) y ha aprovechado bien el recuerdo que dejó su gestión - la variable obras o la promesa de ellas es importante en un sector del electorado, como recuerda Carlos Melendez -.
Pero sobre todo, como lo hoy menciona Eduardo Dargent, los demás candidatos, en lugar de dar sus propuestas o ideas, vienen reaccionando en mero acto reflejo de lo que dice el ex presidente.
¿Dónde están los flancos débiles de Toledo? Al ser el puntero, los ataques han venido en grado intenso durante estas semanas, con reactivaciones de viejas acusaciones o hasta llegar al ridículo de vincularlo a Satanás. Hasta ahora esa fórmula no da resultados. Tampoco creo impacte mucho la descalificación brindada por Juan Luis Cipriani acerca del tema del aborto. Era poco probable que un votante conservador opte por Toledo, debido a la presencia de gente de centro izquierda, tanto en su gobierno como en su actual equipo, así como sus preferencias por un liderazgo más autoritario.
El peligro de Toledo está en sí mismo y en el manejo de sus declaraciones. Con las contradicciones que tuvo acerca de temas polémicos, muchos volvimos a ver la imagen de ese eterno contradictorio que fue Toledo en muchas de sus declaraciones públicas durante su lustro en el poder. Y ya sabemos que Toledo es predispuesto al error cada vez que considera que la calle lo aplaude. Eso es algo que deberá controlar, además de seguir depurando una lista parlamentaria donde, en provincias, se le ha colado gente realmente impresentable.
¿Y los demás? Vuelvo a lo que dicen Dargent: todos han pasado a girar en torno a Toledo y han descuidado sus temas, además de otros errores importantes:
- Castañeda Lossio: Ha sido el más pródigo en guerra sucia en los últimos días, a través de sus parlamentarios. El problema es que los métodos han sido tan evidentes que todos los psicosociales les han salido al revés. Conserva un buen porcentaje de votos debido a sus obras y parte de la campaña se dedicará a vender la idea de que “lo que hice en Lima, lo haré en todo el país”, en lo que respecta a infraestructura. La pregunta es si esta mezcla de barro con ventilador, asesor venezolano con perfil demasiado alto (en un país donde, además, ya vivimos 10 años de psicosociales) y énfasis en infraestructura, lo podrá poner en la segunda vuelta.
- K. Fujimori: Más frágil de lo que se pensaba hace unos meses. Es cierto, conserva un voto duro de alrededor de 20%, pero no está haciendo absolutamente nada por subir o conquistar a otros votantes. Y peor aún, ha cometido serios errores: una lista parlamentaria donde las cabezas de lista son meras comparsas de personas faranduleros o con cuestionamientos, dejar de lado a figuras con más peso político y mantener una imagen de subordinada a la figura del padre le restan votos. Peor aún, sigue reiterando el mismo defecto de la CADE: si sale de su guión, pierde. Va a tener que entrar a hacer campaña adelantada a lo que ella pensaba hacer en el último mes.
- Humala: Desdibujado en su perfil. Ha pretendido morigerarse para no causar tanto medio. El problema es que con ello arriesgó a todo su electorado “natural”, al que ha descolocado sin tener un discurso claro. No supo administrar el legado del descontento que, ha entrado en tregua electoral, pero que permanece latente en un sector importante de peruanos, que desaprueban la forma como se realizan algunos proyectos de inversión. A ello se suman las peleas internas entre nacionalistas, izquierdistas y aliados de este proyecto, en pos de una curul.
- PPK: Si hay alguien que ha caído totalmente en el juego de seguirle la corriente de Toledo - léase, atacarlo todos los días - es el candidato de Alianza Para el Gran Cambio. Y lo peor es que hay partidarios suyos que lo aplauden por hacer ello. De lo que no se da cuenta el ex titular del MEF es que sus votantes lo aplauden porque no votarán por Toledo y que con ello no suma ni un sólo voto. ¿Dónde debe estar su mira? Pues en Keiko o Castañeda. En el caso de Keiko, enfatizando en el crecimiento con libertad del que ha sido actor importante. En el de Castañeda, el tema de la eficiencia y las demoras le pueden costar caro al ex alcalde. E insistir en un tema que ha descuidado y que fue su caballito de batalla: el agua. Juega también en su contra el desmadre en que se ha convertido el PPC.
- Los otros: Severas dificultades de carisma y de posicionamiento de temas para poder destacar sobre el resto. Esto sobre todo afecta a Rafael Belaúnde y Manuel Rodríguez Cuadros, dos candidatos con ideas interesantes, pero cuyas agrupaciones probablemente tengan que volver a inscribirse luego del 10 de abril. Los demás están teniendo sus 15 minutos de presencia mediática.
(Imagen extraída de aquí)




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