
Mañana son las elecciones en el Poder Judicial. Se elegirá tanto a los presidentes de las Cortes Superiores como al titular de la Corte Suprema de Justicia. Para esta última plaza, postulan dos vocales supremos: el actual jefe de la OCMA, Enrique Mendoza, y César San Martín, quien encabezó la sala que juzgó y condenó a Alberto Fujimori por corrupción y violaciones de derechos humanos.
Ambos candidatos han recibido varios respaldos. De un lado, el diario Expreso ha mostrado sus preferencias por Mendoza, al igual que Aldo Mariátegui. Del otro, un grupo de personas destacadas, encabezadas por Mario Vargas Llosa, hizo hoy público su apoyo a la postulación de San Martín mediante un comunicado.
Pero San Martín tiene un grupo que se la tiene jurada: los fujimoristas. Hasta el día de hoy no le perdonan que su líder haya sido condenado a 25 años de prisión en una sentencia bastante pulcra en su contenido y con más de 700 páginas de abundante prueba documental y testimonial, en la que se señala claramente la responsabilidad del ex presidente.
Y claro, desde que salió la sentencia, tanto los simpatizantes de Fujimori como los medios que les hacen eco han buscado encontrar algo que les permita decir: “esta gente no es tan limpia, Fujimori fue mal condenado, libérenlo”, que en el fondo intenta encubrir el “sí era necesario matar inocentes” que los políticos naranjas no pronuncian pero que los fans fujimoristas en redes sociales sí dicen abiertamente.
Pues bien, esta mañana - y con un curioso deslinde de su director - Correo publicó una denuncia del congresista fujimorista Rolando Souza (socio del abogado del Chino), acerca de la existencia de un mail que probaría que la sentencia fue digitada desde el extranjero. Y en la nota se hacía referencia a un correo electrónico enviado por el abogado Gonzalo del Río a César San Martín con apreciaciones acerca de la acusación fiscal enunciada por el fiscal José Pelaez Bardales. A media tarde y fiel a su estilo, el congresista Carlos Raffo publicó a través de su cuenta en Twitter el famoso correo electrónico en forma completa.
Hay varias cosas que se desprenden de aquí: En primer lugar, Raffo señala que este correo es una filtración del propio entorno de San Martín, lo que indica tanto la forma de actuar del fujimorismo como el cuidado que deberá tener el magistrado con su personal de confianza.
En segundo lugar, el dichoso correo no prueba nada ilegal. Por el contrario, se trata de una opinión dada por algunos académicos acerca de lo que consideran que podría interpretarse acerca de la acusación. En ningún momento se desliza el dictado de órdenes o diirectivas acerca de la sentencia. Y menos aún se desprende del mismo una predisposición a condenar a Fujimori, ni una vulneración al debido proceso. Menos aún se podía acusar de animadversión a Fujimori, cuando una sala presidida por San Martín lo declaró inocente en el caso Mobetek.
Peor aún para los fujimoristas, la gente del IDL da en el blanco. Algunos extractos de su análisis:
4. En efecto, Sousa señala que Gonzalo del Rio Labarthe, le escribe a San Martín un mail que como conclusión señala lo siguiente: “por lo que más se inclinan los profesores fue una cooperación necesaria. Podemos ubicar dos esferas. Una, en la que Fujimori es el superior jerárquico de la organización (…) Otra en la que, en su calidad de Presidente, favorece la creación de la organización y los data de medios para su actuación. A todos le queda claro que existen indicios suficientes que confirman esta última etapa”.
Lo que Sousa esconde es que en ese párrafo lo que están diciendo los juristas de Alicante es que ellos se inclinan a ir por la tesis de la colaboración o de la coautoría, figuras delictivas también previstas en nuestro Código Penal, pero que son absolutamente distintas a la autoría mediata, que es –como se sabe- la piedra angular a partir de la que se desarrolla toda la sentencia.
(…)
La pregunta elemental, es ¿si los profesores de Alicante influenciaron tanto en San Martín al punto de que se pueda insinuar que ellos son los responsables de la sentencia, cómo así la sala termina adoptando en su sentencia, una teoría penal muy distinta a la opinión de los referidos juristas?
Y también se apunta al claro conflicto de interés en este caso:
11. De otro lado, Sousa, al formular esta acusación contra San Martín, está incurriendo en otro acto ilegal, ya que está utilizando un cargo público para defender intereses privados. No olvidemos que es parte del estudio “Sousa & Nakasaki abogados”, y que Nakasaki ha sido quien defendió a Fujimori donde la sala que integra San Martín lo condenó a 25 años.
¿Qué busca el fujimorismo? Pues además de seguir convenciendo a sus huestes de que su líder “está apresado injustamente”, movilizar a aquellas personas que siguen pensando que “la pacificación tenía costos a pagar” o “Fujimori nos salvó del terrorismo” en contra de quien mañana podría convertirse en presidente del Poder Judicial. Como es obvio, también buscan tumbarse la sentencia. Y de paso, ensuciar una elección que, hasta el momento, tenía a dos candidatos debatiendo con corrección, altura y con propuestas.
A ver si los fujimoristas dejan de seguir ensuciando la política y comienzan a proponer algo más allá de indultar a Fujimori. Aunque eso parece imposible, tanto, como convencerlos de la culpabilidad de su líder.
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La defensa de César San Martín en RPP