Archivo de 30 Setiembre 2010

Hace 4 años, Luis Castañeda Lossio logró una segunda elección como alcalde de Lima, en medio de una de las campañas más anodinas que se recuerden desde 1980.

Sin embargo, dicha elección, creo yo que fue catárquica. ¿El motivo? A partir de allí y de la actitud de Castañeda durante la contienda electoral, varios medios y blogs se animaron a fiscalizar mucho más a una gestión que, a pesar de sus obras, se caracterizó por su poca visión de lo que debe ser una ciudad y por su poca transparencia y comunicación para responder a dudas o cuestionamientos.

Esta elección municipal ha sido muy distinta a la de hace 4 años y se explica ello por muchos factores.

En primer lugar, por el hecho que Castañeda Lossio, en el enésimo intento de un alcalde de Lima por tener una proyección presidencial, no postuló a la reelección, dejando vacante un puesto que ocupó durante 8 años.

En segundo término, la elección se vio conmocionada por el intento de postulación de Alex Kouri a la alcaldía de Lima. Kouri había sido durante muchos años autoridad en el Callao y con cierta popularidad, a pesar de los severos cuestionamientos sobre su conducta ética durante el gobierno de Fujimori. Esa era su carta de presentación, en una postulación que intentaba ser una continuidad de Castañeda en el estilo: obra pública y poca transparencia.

Sin embargo, entraron en cartera dos factores más. El primero de ellos fue la decisión de Lourdes Flores Nano de postular a la alcaldía de Lima, en un relanzamiento de su carrera política con miras a un puesto que, si bien no era la presidencia, era un trampolín hacia un futuro que sonaría más promisorio a mitad de la siguiente década antes que en el 2011. Flores fue efectiva en trazar la línea entre decencia y corrupción, lo que descolocó a un Kouri que supuso que el discurso “pragmático” ocultaría cuestiones pasadas, así como los cuestionamientos por una vía expresa que era, a la vez que un síntoma preocupante de manos manejos, la prueba de que su eficiencia no era tal.

El segundo fue la propia falta de reacción de Kouri frente a los cuestionamientos y la improvisación de su postulación. Todo esto fue lo que, al final, le comenzaría a costar puntos en las encuestas y, finalmente, la falta de improvisación se reflejaría tanto en la toma de un “partido franquicia” como fuente de su postulación, como en cuestiones básicas en su inscripción como la referida a su domicilio. Esta última le costó el abrupto final de su carrera, ante un Jurado Nacional de Elecciones que fue más drástico en estos temas que en ocasiones anteriores.

Ya para ese entonces, Kouri había caído en las encuestas y Lourdes Flores Nano comenzaba a tener problemas a consecuencia de la defensa legal en lo civil de César Cataño, de cuya aerolinea comercial fue presidenta. Cataño viene siendo investigado por lavado de activos y es cuestionado también por la gran cantidad de autos usados que ha importado al país. Flores recibió pagos del empresario hasta junio de este año. En los últimos días, ha reconocido el error al privilegiar la defensa de un cliente controvertido sobre su carrera política.

Fue en esa coyuntura en la que comenzó a despuntar Susana Villarán como candidata alternativa a Flores. Tan es así que la propia Lourdes, en uno de varios errores, asumió una nueva polarización cuando tenía muchos puntos de ventaja sobre la líder de Fuerza Social. A pesar de sus 61 años, Villarán ha sido vista como un rostro nuevo, con excelentes cuadros técnicos y un cierto aire de renovación de la izquierda o centro-izquierda peruana. Sin embargo, su confluencia con el Movimiento Nueva Izquierda ha sido criticada por la asociación de este grupo a ideas radicales, así como la influencia que tiene en el gremio de profesores y su reticencia a la modernización.

Durante el último mes, a pesar de los buenos planes de ambas candidatas y los equipos técnicos que las acompañan, las mismas se han visto envueltas en problemas y controversias. Algunas de ellas se han debido a errores en sus campañas - en el caso de Lourdes, un entorno de campaña francamente atroz, que la ha hecho patinar en forma consecutiva; en el caso de Susana, la falta de reacción a preguntas sobre su patrimonio inmobiliario -, pero otras han sido provocadas por algunos periodistas que han tenido vocación de influencia desmedida en esta campaña: uno por ego y por el rechazo a su postulación presidencial por el PPC - Jaime Bayly - y el otro por una vocación de “cruzada ideológica” en la que hasta un socialdemócrata puede parecer comunista - Aldo Mariátegui.

Así, hemos vivido una última quincena entre audios privados chuponeados expuestos en horario estelar y una campaña de portadas y editoriales en la que la verdad fue la principal víctima.

Con las últimas encuestas difundidas favoreciendo a Villarán, el lunes se produjo un debate entre las dos en las que ganó Lourdes al ser más agresiva que su rival tanto al momento de exponer ideas como en ataques. Sin embargo, varias de las cosas que dijo Flores durante el debate - y que han sido machacadas por su bancada y algunos medios - han resultado ser distantes de la verdad. Todo ello, en medio de un clima en el que los partidarios políticos y mediáticos de ambas señoras no han querido ver errores propios, sino la viga en el otro lado.

A pesar de este cierre de campaña un tanto confuso y asfixiante, hay que resaltar algunas cosas positivas. En primer lugar, el candidato más cuestionado quedó fuera debido a serios errores en su inscripción. En segundo lugar, las principales contendoras tienen planes de gobierno bastante serios y con puntos coincidentes. En tercer lugar, hay regidores que entrarán a la Municipalidad con bastante experiencia técnica previa, como el caso de Pablo Secada o Eduardo Zegarra, por mencionar a dos de los puntales de las listas favoritas en contienda. A ello hay que sumar la vocación municipal de Somos Perú, agrupación con un plan interesante en algunos puntos - y vacíos en otros - y que busca reactivarse a través de victorias en alcaldías distritales.

Estoy seguro que, con sus aciertos y errores, Susana Villarán o Lourdes Flores Nano podrán ejercer una mejor labor que su precedesor. Y creo que para todos ha quedado una lección: jamás debe dejarse de fiscalizar a un alcalde. A partir del 1° de enero de 2011 haremos lo propio con la vencedora de esta contienda.

Comments 13 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.