
Si ya pensábamos que lo habíamos visto todo con el Metropolitano - o Lentopolitano, como quiera llamarlo -, Luis Castañeda Lossio y su equipo hacen todo lo posible para que sigamos sorprendiéndonos e indignándonos.
Hoy El Comercio saca la siguiente noticia, a la que hay que ponerle mucho ojo:
La fecha oficial de entrada en servicio del Metropolitano sigue siendo una incógnita, pero lo que repentinamente la Municipalidad de Lima pondrá en marcha desde hoy es la modificación de rutas de transporte público paralelas a este corredor exclusivo. Esta medida, que ni siquiera ha sido informada a los usuarios, representa un nuevo cambio de planes de la administración que encabeza Luis Castañeda Lossio sobre el proyecto de transporte masivo más importante de Lima.
Desde que empezaron las obras del Metropolitano, el municipio sabía que para garantizar la operación del corredor y mitigar la congestión vehicular, se debían eliminar 47 rutas de transporte público que abarcan recorridos entre Comas y Chorrillos, pero ello no ocurrirá.
Tras las negociaciones con los transportistas de las líneas afectadas, la Gerencia de Transporte Urbano del Concejo de Lima decidió que no habrá tal eliminación, sino que se autorizarán rutas alternas al nuevo corredor segregado.
Es decir, los 4.500 vehículos que en un principio debían salir de circulación pasarán ahora por otras calles y no se cumplirá rigurosamente con la exclusividad del corredor, como se indica en el contrato de operación del Metropolitano. El anuncio lo hicieron los propios empresarios que desde el lunes se reúnen con el gerente de Transporte Urbano, Javier Baraybar, para firmar las actas de los cambios de rutas.
Vayamos por partes y veamos porque la medida es inconveniente:
1. Alteración de la lógica del Metropolitano: Se supone que el Metropolitano se hizo para que haya una exclusividad de pase por la Vía Expresa. Como complemento, para garantizar que la gente suba al mismo, se anulaban las rutas que pasaban por vías paralelas bastante cercanas (cuatro cuadras a cada lado). Es decir, Castañeda boicotea el mismo proyecto que durante tantos años nos ha vendido como la octava maravilla del mundo. Bueno, la planificación no ha sido precisamente el fuerte de esta obra (ver más en Menos Canas)
2. Carencia de orden en la ciudad: Se trasluce en varias cosas: incumplimiento de un contrato, caos vehicular por las rutas alternas y, sobre todo, la falta de manejo frente a los gremios de transporte y de pensar medidas alternativas u otras rutas para sus empresas. En el fondo, esto huele a “no me peleo con posibles votantes”. De hecho, se había hablado de reconversión laboral y bonos de chatarreo, pero de eso, mutis. (Bueno, como todo en la Municipalidad de Lima).
3. El argumento de los puestos de trabajo: No faltará alguien que me diga: “ok, pero estos transportistas tienen derecho a trabajar”. Sí, en efecto, pero el transporte público debe ser un servicio regulado, en el que quien determina la ruta es una Municipalidad Metropolitana que tiene clara cual es la demanda vehicular dependiendo de cada zona, además de la capacidad de cada vía de aguantar una determinada cantidad de tráfico vehícular.
Y es justamente es este tema que Castañeda Lossio ha fallado durante 8 años de gestión, porque no ha querido comprarse un pleito que implica un programa serio de reconversión laboral. Lo mismo, ojo, hizo Fujimori a inicios de los 90s cuando sacaron a varios empleados públicos, y varios de ellos terminaron formando empresas de transporte urbano que, sin un orden claro, han terminado convirtiendo a Lima en la capital mundial de lectores, porque varios vamos con un libro grueso en la mano para aguantar el caos vehicular.
Ojo, como recuerda el amigo Mil Demonios, la Defensoría del Pueblo ya señalaba la necesidad de un plan de mitigación y su incumplimiento:
Si bien se ha previsto que a partir del año 2009 operará El Metropolitano, se debe señalar que la entrada en operación de este sistema afectará a un conjunto de empresas, lo cual implicará que en promedio se perjudiquen 3 784 vehículos de transporte, estimándose que la población que se afectará será de 10 160 transportistas. Debido a esta realidad, Protransporte ofreció implementar el programa de mitigación en diciembre de 2007. Sin embargo, esta entidad no ha explicado en qué consiste el programa de mitigación, siendo necesarias mayores precisiones sobre este tema. Evidentemente, resulta indispensable su definición y difusión a los operadores del sector transporte.
¿Alguna explicación para esto, alcalde Castañeda? ¿O tengo que traer a un mimo para que nos pueda responder?
POST SCRIPTUM:
En Perú.com, Juan Pablo Baraybar da los descargos a nombre de la Municipalidad:
El gerente de transporte urbano de la Municipalidad de Lima, Javier Baraybar, afirmó que no existe motivo que justifique una paralización del servicio de transporte público, pues no se ha retirado de circulación ninguna ruta, lo que recién se hará cuando El Metropolitano funcione por completo.
“He conversado con 44 empresas que se encuentran en una zona de intangibilidad, con todas se ha llegado a acuerdo para modificar, recortar o fusionar recorridos cuando entre en operación El Metropolitano”, comentó en diálogo con RPP.
Asimismo, mencionó que los acuerdos tomados con las empresas de transporte se harán paulatinamente y no de un día a otro, y todavía no existe una fecha para ello sino que se anunciará mediante los medios de comunicación oportunamente.
“Por eso no tienen motivo para realizar una paralización. Los representantes legales de las empresas de transporte no mencionaron ninguna objeción cuando firmamos los acuerdos”, detalló




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