
Hoy es Día del Trabajo y más que un post lleno de links y cifras, creo que es necesaria una reflexión.
Quizás lo que más me viene a la mente este día es el debilitamiento de los sindicatos en el Perú. Muchos factores jugaron para que desde finales de los años ochenta los gremios de trabajadores fueran sacudidos: la crisis económica del final del gobierno de García dejó a mucha gente sin trabajo y ello debilitó su base social, las reformas laborales y el discurso del fujimorato lo dejaron como un actor satanizado y sin muchos recursos para su repertorio de protesta, a lo que se suma la poca flexibilidad de algunas dirigencias sindicales para adaptarse a los nuevos tiempos o un discurso que sigue revindicando “el cambio del modelo económico” antes que la mejora laboral en sí misma.
Veinte años después de la introducción de reformas de liberalización de la economía, queda claro que el sindicato es un actor fundamental para el desarrollo del país. Lo es al ser el transmisor de las demandas de los trabajadores, quienes desean condiciones de empleo digno y seguro. Al ver como se comportan algunas empresas, ya no solo con los sueldos, sino también con las medidas de seguridad y salud en el trabajo, el rol del sindicato es fundamental para colocar en la mesa cuestiones que no son más que el cumplimiento de las normas laborales actuales y que muchos en las empresas no quisieran reconocer.
Para ello es necesario que ambas partes en la relación laboral tengan en claro que tienen que convivir y que muchas veces dicha convivencia no será precisamente feliz, pero sigue siendo convivencia al fin y al cabo. Nuestros empresarios y empleadores en general (porque no solo nos referimos a la empresa privada, sino también a la organización sin fines de lucro), que tanto hacen referencia a la competitividad y a la necesidad que el país siga avanzando, deben entender que tienen en el sindicato no a un cuco, sino a un actor que permita canalizar las demandas de los trabajadores, tanto en la exigencia de reclamos salariales, sino también en la mejora de las condiciones laborales e incluso de la productividad y clima laboral de los que tanto se habla hoy en día.
Mientras que los sindicatos deben apostar a que el fin no es la huelga o el reclamo airado. Es la forma de hacer valer un derecho cuando la negociación ha fracasado. Es la negociación colectiva el instrumento que los trabajadores y empleadores deben potenciar más. E independientemente de los colores políticos que tengan - y que no está mal que los tengan - los dirigentes sindicales deben tener en cuenta que representan a todos los trabajadores, incluyendo a aquellos que no comparten su línea política. Ese discurso de apertura es el que debería primar en algunas dirigencias sindicales que han quedado debilitadas por sectarias.
Finalmente, le corresponde un rol central al Estado en esta problemática. Desde la modificación de normas laborales que permitan un mejor y mayor ejercicio de los derechos colectivos, pasando por la difusión de los derechos laborales y el control del cumplimiento de los mismos en el sector privado - con o sin fines de lucro -, sin olvidar de las tareas laborales que tiene en casa y que, muchas veces, son las más incumplidas en el ámbito laboral.
Por ello, en un día en el que algunos llaman a la revolución y otros a flexibilizar más las normas laborales, sea momento de revindicar al actor que puede canalizar las demandas laborales. La sindicalización no es un anacronismo, es un derecho que bien ejercido puede llevar a que el país realmente avance.




Entradas (RSS)
1 Mayo 2010 a las 1:51 pm
Lo cierto es que los sindicatos en el Peru y mejor dicho en todo America Latina no un remedo de lo que deberian ser. ni punto de comparacion con los sindicatos Alemanes como el del Acero o los sindicatos Franceses. No creo que en Peru se acuerden muchos de esto - porque los noticieros tipo titere de radio y TV tienen prohibido extenderse mucho en estas noticias - pero el primer gobierno de derechas de Chirac salio expectorado en una sola semana cuando los sindicatos paralizaron Paris. El motivo, el intento de privatizacion de la seguridad social - medica.
En Alemania el sindicato del Acero es tan poderoso que se considera practicamente una extension del congreso. Nadie se atreve a aprovar leyes importantes si los sindicatos no han dado su consentimiento.
Si uno escucha hablar a los dirigentes sindicales hablando de macro economia, comercio internacionales, leyes tributarias a nivel internacional y regional, etc, etc ni se compara con los enredos de lengua de los sindicalistas peruanos mediocres y anclados en teorias medievales.
Ahora es bien cierto que los aparatos del sistema actual intentan por todos los medios traer abajo los sitemas sindicales europeos a niveles latino-americanos. Pero loa pregunta es porque no lo consiguen? Facil, porque el sistema educativo Europeo, en donde los estados garantizan un nivel minimo - elevadisimo a comparasion del latino - pone el piso parejo para todos. Osea un veradero sistema democratico en donde destaca el que mas puede por meritocracia porque TODOS estan en igualdad de condiciones y no solo donde puede el que tiene. Buen regresando al punto, el sistema educativo europeo forma una masa mucho mas informada que en America Latina y mucho menos ignorante.
Uno de los puntos principales del sistema que impulsala gloabalizacion es la libre circulacon de mercaderias mas no de personas. Porque? A que empresario le conviene perder su cholo power, su area de esclavitud, su masa productiva a bajo coste y en minimas condiciones??
Alguna vez Felipe Gonzales pronuncio un discurso en donde hablaba de que si la globalizacion promovia en comercio sin barreras y la libre circulacion de mercaderias, porque no plantear lo mismo en los contrapesos que garantizen un sistema justo. Osea un movimiento sindical global. Fue un discurso que levanto suspiros y dolores de cabeza al mismo tiempo.
Lamentablemente cuando salio del gobierno - español, por si acaso en caso alguien no sabia de quien estaba hablando - nunca mas toco el tema y claro debe tener un sueldo astronomico en Repsol que le impide abordar esos temas ahora.
1 Mayo 2010 a las 1:56 pm
Disculpas por las faltas ortograficas verdaderas y por las metidas de dedo realmente involuntarias.
1 Mayo 2010 a las 8:30 pm
Mi homenaje a los trabajadores del Perú. marginados y en muchos casos explotados , por un sistema que crea abismales diferencias entre saqueadores y saqueados bajo el pretexto de la libre competencia donde el pais no avanza armónicamente sino es una carrera de locos donde el cholo barato es siempre la carne de cañón y el que tiene que mantener a politiqueros mercachifles y vendepatria con sus impuestos.
Pero el cholo barato no es solo explotado en el Perú. Allí están los peruanos de Arizona a punto de ser deportados en un país que gracias a su maravilloso sistema capitalista creó una monstruosa crisis económica global y cuyo gobierno cerró el año fiscal 2009 con un “pequeño” déficit de nada menos que 12 trillones de dólares, si, como se lee, doce TRILLONES de dólares que todos los norteamericanos tendrán que pagar.
El Tío Sam todavía tiene la cara de dar clases de democracia cuando Haití siempre estuvo bajo su mirada frívola e indiferente y miles se morían de hambre sin empleo ni nada.
Los trabajadores del Perú saben bien que cuando el pútrido fujimorismo declinaba en medio de grandes hechos de corrupción, miles perdían sus empleos y las fábricas quebraban y cerraban. Ya no se reinvertía, el saqueo se iniciaba con el ingreso de mineras que con carta blanca aún hasta hoy se llevan la riqueza minera del país oro, plata, cobre, y la educación ni la salud siguen sin tomar vuelo. Eso sí el clientelismo ya va a llegar al millón de peruanos como si con eso se creara riqueza y progreso para la patria.
Pero no debemos preocuparnos, Alan “bonanza” García ya anunció que pronto el Perú será un país del Primer Mundo, of course, of course, y también vamos a ganar la Copa Mundial, jajaja!
A propósito, qué habrá hecho Lady Vaca, en el Congreso estos ultimos años, por el trabajador peruano??
2 Mayo 2010 a las 7:21 am
Declaración Universal de los Derechos Humanos
Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
……………………………………..
“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, oralmente, por E-mails. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando.
Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”.
Sabio mensaje de Rodolfo Walsh, Ancla- Agencia de Noticias Clandestina-1976.
PARA ACABAR CON LOS MEDIOS QUE MIENTEN
………………..
ESTE MAIL QUE ME LLEGO ENTRE VARIOS RELACIONADOS CON EL 1° DE MAYO Y QUE TIENE EXPLICACIONES INTERESANTES. LEAMOSLO PUES EN HARAS DE LA DEMOCRACIA Y YA QUE LAS ELECCIONES ESTAN SONANDO NUESTRAS PUERTAS:
A PROPÓSITO DEL 1 DE MAYO
TRABAJADORES Y POLITICA
Por Gustavo Espinoza M.
Escribí hace un par de semanas, una nota comentando el acuerdo adoptado por el Congreso Estatutario de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil promoviendo la candidatura electoral de su Secretario General para los próximos comicios del 2011.
Lo hice bajo un título indicativo de mi preocupación -sindicatos y elecciones- porque esa era un modo de enfocar una decisión de típico corte electoral, en el marco de una contienda en ciernes.
Basado en mi experiencia de clase y en mi dilatado accionar sindical y político, me atreví a discrepar de la iniciativa que juzgué errónea, aunque inducida, sin duda, por loables intenciones.
A partir de esa circunstancia han surgido algunas voces - felizmente escasas- que han cuestionado mi razonamiento, le han asignado una connotación distinta distorsionando su sentido, y han llegado -en el extremo del desparpajo- a negar las dos exigencias básicas de mi vida, que reclamé me fueran reconocidas siempre: mi condición de comunista, y mi derecho a pensar.
Como no quiero entrar en el debate de algo que se esclarece por sí mismo a partir de la actividad política y el comportamiento de cada quién, debo precisar mi punto de vista haciéndolo extensivo a un tema contiguo: los trabajadores y la política.
Dediqué prácticamente todo mi accionar público a impulsar la participación de los trabajadores en política. Y ciertamente recusé con vehemencia el falso e hipócrita “apoliticismo” que algunas gentes asumen incluso hoy, cuando quieren dejar la Política como reducto exclusivo de la Clase Dominante.
Sostuve en efecto, desde el magisterio y la CGTP que los trabajadores teníamos intereses inmediatos -es decir, reivindicativos- pero también históricos, vinculados a nuestros objetivos de clase.
No se trataba entonces, sólo de luchar por un salario o por una reivindicación específica vinculada a las condiciones laborales; sino de librar una lucha más amplia por el ideal socialista.
Por él, los trabajadores teníamos el deber -lo creí siempre- de defender la soberanía nacional, proteger las riquezas básicas, enfrentar al imperialismo y a los monopolios y quebrar la resistencia de la clase dominante hasta demoler la sociedad capitalista que nos oprime y permitir que renazca desde sus cenizas, una sociedad mejor, en la que el proletariado fuera la fuerza dominante.
En ese esquema, Partido y Sindicato eran herramientas esenciales, pero distintas. Cada una de ellas tenía objetivos y propósitos definidos y propios.
Mal podría entonces ahora recusar un derecho esencial de los trabajadores: Formarse y actuar políticamente, intervenir en el escenario en el que se disputan distintas fuerzas las riendas del Poder del Estado, bien sea a través de una, u otra, vía para capturarlo o retenerlo.
Esa es una tarea de la Clase, pero no de los Sindicatos ¿resulta difícil entenderlo?
Nadie en su sano juicio podría suponer que me opongo a que los trabajadores participen en política.
Creo, incluso que los dirigentes sindicales tienen el inalienable derecho de ser candidatos en cualquier contienda electoral.
Sostengo, sin embargo, que al ingresar a ella, deben hacerlo como ciudadanos, en su nombre o en nombre del Partido Político al que pertenecen o que los promueve.
Pero que no deben auparse sobre los hombros de la organización sindical, ni comprometerla, porque ésta es un Frente Unico que representa a todos los trabajadores, y no a una parte de ellos.
El Secretario General de una organización sindical tiene todo el derecho del mundo de ser candidato a lo que considere conveniente, pero debe dejar en claro que lo hace sin afectar a la organización que representa.
Y debe actuar así por dos razones. Una por definición de clase referida al carácter y a la función de los sindicatos. Y la otra, por un tema de orden práctico: A la hora del sufragio -a solas con su conciencia y ante un ánfora- el trabajador votará por el candidato que le parezca mejor, y no por aquel que “se acordó la asamblea”.
En otras palabras, el voto ciudadano constituye una opción que no puede regimentarse a partir de la disciplina sindical que sirve, sí, para otros efectos en la áspera arena de la lucha de clases.
Si alguien no está persuadido de que eso es así, es que no ha aprendido nada de la lección que nos dejaran las incontables experiencias electorales de los anteriores, y de los últimos años, en los que connotadas figuras de la estructura sindical obtuvieron insignificantes votaciones.
No se necesita, ciertamente, recurrir a ejemplos porque ellos podrían incluso herir la susceptibilidad de algunos que aspiran una vez más a ser candidatos en los comicios que se avecinan. Y ese, no es mi propósito.
El tema tiene que ver con asuntos de orden principista que, felizmente, no solo yo he esbozado. En otros medios han aparecido concepciones similares, lo que me hace deducir que somos muchos los que pensamos que el concepto “política” no tiene como sinónimo “elecciones”
Se ha recordado, así, que una de las razones del debate entre Haya y Mariátegui fue precisamente la concepción contrapuesta de ambos con relación a la clase obrera.
El Amauta sostuvo con meridiana claridad que no debía confundirse Partido con Sindicato; en tanto que para el fundador del APRA, partido y sindicato se fundían en una sola amalgama. Ella, a través de la historia, llevaría a la CTP a actuar como simple furgón de cola de la organización partidista.
¿Qué los sindicatos y organizaciones políticas pueden buscar confluencias en la lucha por objetivos estratégicos y similares? Ciertamente que sí. Ambos confluirán, en efecto, en la lucha por una sociedad mejor, más humana y más justa, una sociedad, para decirlo en palabras de Mariátegui, en la que se sumen el pan y la belleza. Pero cada quien mantendrá su propia independencia y su compromiso con las tareas específicas que la realidad les asigna.
Partidos y Sindicatos no podrán, entonces, confundirse en una amalgama de coyuntura, como es una jornada electoral con plazo definido.
Por lo demás, todos somos conscientes que en nuestro país ha cundido, dolorosamente, el electorerismo, el sectarismo y el personalismo, elementos todos que subyacen en el lecho en el que se han engendrado todas los reveses de la Izquierda a partir de 1990 hasta nuestros días.
20 años de repliegue y de derrotas sucesivas en las ánforas, y con candidatos que no han dejado de serlo en ninguna de esas contiendas, debieran servir de lección para las nuevas generaciones.
(*) Del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / http://www.nuestra- bandera.com
2 Mayo 2010 a las 4:18 pm
Bravo, por los sindicatos alemanes. Pero recordarchhhh que Alemania es demasiado productiva, que crea un desbalance en la zona euro, donde alemania vende y ahorra, y los demas compran y se enduedan.
2 Mayo 2010 a las 7:43 pm
El sindicalismo en el Perú tuvo su oportunidad y muy grande. Sin embargo, lo cierto es que sólo sirvió para convertir el sistema distributivo de la riqueza sólo un juego de polarización de intereses y en el caso de los sindicatos, un refugio de -salvo contadas excepciones- extorsionadores d la productividad y casi siempre coorruptos, alugunos de ellos metidos en la política, pues en sí es lo mismo: un gobierno local que otorga un cierto poder, que es la crema chantilly de los peruanos. El sindicalismo debe enseñarse en las aulas, pero con sentido analítico; el problema es quién sería el profesor.
3 Mayo 2010 a las 12:16 pm
ESTO ES LO QUE NO SE INFORMA EN LA PRENSA OFICIAL
El presidente boliviano, Evo Morales, nacionalizó este 1º de mayo una serie de plantas eléctricas, como parte de las políticas de recuperación de recursos naturales y servicios públicos que lleva a cabo su gobierno y a propósito de celebrar el Día Internacional del Trabajador.
Efectivos policiales tomaron las planta de la Empresa de Electricidad Corani S.A., ubicada en Colomi, la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba S.A., y las plantas de Guaracachi, Valle Hermoso y Transportadora de Electricidad, informó el portal web Prensa Latina.
El mandatario señaló que no se pudo elegir mejor ocasión para las nacionalizaciones porque se trata de devolverle al pueblo lo que le pertenece.
“Los servicios básicos no pueden ser de beneficio privado, sino público. Esta recuperación permitirá la reducción de tarifas al sector residencial del 20 por ciento”, dijo.
Morales aseveró que el Estado boliviano ya tiene el control de más del 80 por ciento de toda la energía producida en la nación.
Resaltó que tarde o temprano, el Estado tiene que controlar el ciento por ciento de los recursos naturales y servicios públicos y por ello “estamos en negociaciones con las empresas restantes, preparados para que en poco tiempo Bolivia sea exportadora de energía”.
Finalmente, sostuvo que los trabajadores tienen garantizada la estabilidad laboral y todos los beneficios sociales, y los exhortó a adueñarse de este proceso en beneficio de su pueblo
4 Noviembre 2010 a las 9:00 am
[…] planteará la relación con los sindicatos y de qué manera fiscalizará el cumplimiento de las normas laborales, comenzando por el principal […]