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Hoy hablaremos claro y directo. Mejor dicho, más claro y más directo que otras ocasiones.
Si los Petroaudios fue la comprobación que la camarilla de poder más cercana al Presidente de la República tenía una entraña podrida en su relación con algunos empresarios y chuponeadores, los sucesos de estos últimos días, vinculados a José Enrique Crousillat, confirman que la podedumbre es aun mayor. Veamos esto al más mero estilo de Yanet Carazas Garay.
¿Está probado que el indulto otorgado a Crousillat fue indebido? Sí, lo está. Además de los reportajes presentados por La República (ver aquí y aquí) y, ayer con el reportaje de Zarella Sierra en Perú.21, hoy Daniel Yovera entrevistó a Félix Revilla, uno de los médicos que elaboró el informe clave para la determinación del indulto. De acuerdo con sus conclusiones clínicas, Crousillat requería un tratamiento de salud como cualquier persona de su edad, pero no se encontraba en peligro de muerte. Lo mismo han señalado Ciro Maguiña y Cármen Fajardo, Decano y Vicedecana del Colegio Médico del Perú respectivamente.
A tal punto llega el roche, que el Ministro de Salud, Oscar Ugarte, ya dijo que se demorarán 10 días en hacer el informe pericial. Pero queda claro que, a estas alturas, el indulto tendría que ser revocado, con una adecuada motivación que no afecte a esta figura jurídica que sí es vital para algunas personas que sí lo necesitan.
¿Está probado que el presidente de la Comisión de Indultos debe irse a su casa? Sí, lo está. La actuación del señor Miguel Facundo Chinguel ha sido penosa, al intentar justificar lo que a todas luces es un acto viciado. La responsabilidad central de la actuación previa al otorgamiento del indulto recae sobre él.
Peor aún, este personaje tiene algunos antecedentes de temer. Hoy, un medio que no es precisamente muy crítico de este gobierno, como Caretas, hace un repaso de su trayectoria:
Chinguel tiene un pintoresco historial. Durante el fujimorismo fue asesor del muy cuestionado congresista fujimorista Alejandro Abanto Pongo, recordado por una acusación de tráfico de influencias en la que fueron estafados humildes campesinos y un frustrado proyecto de ley para prohibir la minifalda. Abanto fue compañero de promoción de Absalón Vásquez y alumno de Alberto Fujimori en la Universidad Agraria. A diferencia de lo que ocurre con el indulto, el celo constitucional de Facundo no es tan pronunciado en otros casos. Hace pocos días se lanzó sin ninguna esperanza a la secretaría general del partido y propuso la constitucionalmente imposible reelección inmediata de Alan García. Su otra propuesta fue la reincorporación de Agustín Mantilla al partido.
Por cierto, fue este personaje quien hizo una denuncia contra la Fiscal Cristina Olazabal y otros personajes por citar como testigo a Alan García en los casos Cayara y Accomarca.
¿Está probado que Aurelio Pastor debe dejar la cartera de Justicia? Sí, lo está. A lo que ya era una gestión bastante mediocre (Justicia, junto con Interior, debe ser el sector donde peores ministros hemos tenido en este gobierno), se incrementa el papelonazo que hizo ayer. El Comercio relata lo ocurrido:
Pues bien, ayer el ministro de Justicia, Aurelio Pastor, disparó con esas malas artes: al término del Consejo de Ministros, por un lado y a regañadientes, declaró ante la prensa que el Gobierno había tomado la decisión de revisar el indulto concedido —a todas luces de manera indebida— al empresario vinculado con el montesinismo José Enrique Crousillat, puesto que ahora el presidente Alan García se considera “burlado”.
Por otro lado, anunció que “el Gobierno ha escuchado con absoluta preocupación la posibilidad de que durante el gobierno del ex presidente Toledo se haya tratado de influenciar de una manera indebida para lograr la transferencia de un canal de televisión (América) y exige una inmediata investigación por parte del Congreso de la República y el Ministerio Público”.
En horas de la noche el jefe del Gabinete Ministerial, Javier Velásquez Quesquén, le enmendó la plana a su ministro de Justicia y precisó que la transferencia del Canal 4 de TV “ha sido válida, lícita, en un porcentaje muy importante, […] inclusive no ha sido cuestionada durante todo el tiempo que ha pasado, eso quiero dejarlo muy claro. De ninguna manera se puede poner en tela de juicio la parte mayoritaria de esa operación que es absolutamente válida y legítima”.
Casi a la medianoche, Velásquez insistió en el programa “Prensa libre”, que Pastor había hablado a título personal y no como acuerdo del Consejo de Ministros.
Los balbuceos de Velásquez Quesquén fueron realmente penosos. Y a lo que se presumía era una amenaza a la libertad de expresión respondieron, con diversos tonos y énfasis, el presidente de América Televisión, Luis Miró Quesada Valega, el director de El Comercio, Francisco Miro Quesada Rada y la periodista Rosa María Palacios.
Hoy Pastor ha tenido que retroceder y retirar el pedido de investigación. Papelonazo en el que se ha visto involucrado y en el que ha salpicado a todo el gobierno.
¿Está probado que el gobierno le tiene poco cariño a América Televisión? Sí, lo está. Pero antes de dar mis razones, debo hacer dos precisiones, a fin que no se confunda lo que diré a continuación
1. Yo he tenido discrepancias con los grupos El Comercio y La República en varias ocasiones. Comento dos de ellas: la salida de Augusto Álvarez Rodrich por respetar los principios rectores del grupo El Comercio y el plagio que se hizo en la sección de datos de La República de un post que hice sobre el Tribunal Constitucional en el 2007. Ello da muestras claras que no les hago el amen a ambos grupos, como seguro algún suspicaz o conspiranoico querrá asegurar.
2. Considero que hacer oposición a este gobierno no necesariamente pasa por cuestionar o no “el modelo económico”. Yo estoy más cercano a quienes procuran hacer reformas, no a hacer cambios radicales. Ello tampoco me ha impedido protestar en casos flagrantes de poca tolerancia hacia el lado zurdo o progresista, como fue con el cierre de La Voz de Bagua o el caso de Melissa Patiño.
Y sobre el punto en particular, solo me queda por colocar un párrafo de lo dicho por El Comercio hoy en su nota central:
¿Quién es el responsable? ¿Actúa solo el señor Aurelio Pastor? ¿Es un acto de venganza del actual secretario general de Apra, Jorge del Castillo, por la denuncia sobre los “petroaudios”, que llevó a su caída? ¿Se trata, acaso, de un lío entre el Apra y el ex presidente Toledo, que arrastra indebidamente a un medio de comunicación? ¿O es el gobierno del doctor Alan García Pérez el que premeditadamente está detrás de estos actos oprobiosos, para apoderarse de la línea editorial del Canal 4 de TV en pleno año electoral?
Y a ello hay que sumar el intento de censura a Rosa María Palacios en el 2006, que la propia conductora ha confirmado en estos días.
Desde sus inicios, este gobierno ha tenido poca tolerancia hacia las críticas: Proyectos de ley para amordazar a las ong’s, el hijo del Presidente demandando a un diario opositor, intentos de ley mordaza, normas controvertidas para el control de la protesta, Alan llamando a sus militantes a invadir los blogs el intento de tomar Panamericana vía la SUNAT y podría seguir con la lista hasta el día de mañana. Lo visto en estos días forma parte de este mismo paquete, en año electoral y buscando terminar de sepultar lo que queda del tema de los Petroaudios y otros actos de corrupción debajo de la alfombra.
Del cambio responsable, hemos pasado al ególatra irresponsable.




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